Real Ordenanza 1786

 

REAL ORDENANZA PARA EL ESTABLECIMIENTO É INSTRUCCION DE INTENDENTES DE EXÉRCITO Y PROVINCIA EN EL REINO DE LA NUEVA-ESPAÑA. DE ORDEN DE SU MAGESTAD. MADRID. AÑO DE 1786.

ÍNDICE DE LAS PRINCIPALES MATERIAS DE QUE TRATA ESTA ORDENANZA EN CADA UNO DE SUS ARTÍCULOS, CON EXPRESION de las páginas donde éstos se hallan.

ítemartículopágina original
Motivos que obligan al establecimiento de Intendentes en el Reino de la Nueva-España , y objetos de esta Real determinación sn 1
Número de Intendencias en que se ha de dividir el distrito de aquel Imperio : quál de éllas será la General de Ejército y Real Hacienda; y qué Ciudades han de ser sus Capitales: Artículo 1 2
Conocimiento de los negocios de la Real Hacienda : sepárase de las facultades del Virréi ; y se encarga, con la Superintendencia de ella , al Intendente General, subordinándole los de Provincia: Artículo 2 4
Cúmplase y toma de razón de los Títulos de Intenden es: quiénes deben poner el primero; y en qué Oficinas se ha de ejecutar lo segundo: Artículo 3 5
Superintendencia: que se entienda como delegada de la General de toda la América; y se determina una Junta Superior de Real Hacienda: los Vocales que han de componerla: el orden de sus asientos: el Escribano que ha de autorizar sus acuerdos; y el asiento que éste debe ocupar: Artículo 4 6
Substitutos de los Vocales de la dicha Junta: quién lo ha de ser por cada uno de ellos: Artículo 5 8
Convocación de la Junta Superior: en qué dias se ha de verificar: para qué asuntos, y su autoridad y jurisdicción en ellos: Artículo 6 9
Jurisdicción y facultades que han de exercer los Intendentes en las quatro Causas de Justicia, Policía, Hacienda y Guerra, y subordinación que en éllas han de reconocer: Artículo 7 10
VicePatronato Real: quiénes le han de exercer en todas y cada una de las Intendencias, y en qué términos: Artículo 8 12
Extinción de Corregimientos y Alcaldías Mayores : quáles, en qué forma y á qué tiempo se han de suprimir; y cómo deberá entenderse su exercicio entretanto: Artículo 9 3
Gobiernos políticos y militares que quedan existentes : forma en que ha de continuarse su manejo; y subdelegacion que los Intendentes han de hacer en los sugetos que los sirvan, exceptuando los que se expresan: Artículo 10 15
Jurisdicción Real en los Corregimientos y Alcaldías Mayores extinguidos; recae en los respectivos Intendentes, sin perjuicio de la que en Pueblos de Españoles corresponde á sus Alcaldes Ordinarios ; y cómo se han de elegir y confirmar éstos : Artículo 11 16
Jueces Subdelegados en las quatro Causas: en qué Pueblos se han de poner: quiénes los han de nombrar: en qué forma: baxo qué calidades; y penas con que se prohíben los repartimientos: Artículo 12 18
Gobernadores, Alcaldes y demas Oficios de República que á los Indios permiten las Leyes: en qué términos, y con qué circunstancias se les conserva el derecho y costumbre de elegirlos donde la hubiese : Artículo 13 21
Confirmación de las dichas elecciones: quiénes, y cómo las han de executar: Artículo 14 22
CAUSA DE JUSTICIA. ir  
Tenientes Asesores de los Intendentes : quién los ha de nombrar: jurisdicción que deben exercer; y en qué casos han de suplir por los Intendentes: Artículo 15 23
Falta á un mismo tiempo del Intendente General, ó de alguno de los de Provincia y su respectivo Asesor: quiénes han de suplir por úno y otro ; y en qué forma: Artículo 16 25
Recayendo el exercicio de las funciones de Intendente en alguno de los Ministros Principales de Real Hacienda: cómo, y con qué circunstancias ha de nombrar éste quien le substituya en las obligaciones de su empléo propietario: Artículo 17 26
Sueldos que deben gozar los Tenientes Asesores de los Intendentes: tiempo que han de servir su empléo; y cómo podrán ser suspendidos del exercio de él, ó removidos: Artículo 18 27
Apelaciones de los autos ó sentencias que dieren los dichos Tenientes como Jueces Ordinarios: para qué Tribunal, y en qué forma deberán admitirlas ; y cómo ha de procederse en caso de recusarlos las Partes aun como Asesores de los Intendentes : Artículo 19 28
Presidencia de los Ayuntamientos de las Capitales : á quién corresponde: Artículo 20 28
Administración de justicia , y buen gobierno de los Pueblos: qué Leyes han de observar y hacer cumplir para úno y otro así los Intendentes Corregidores como sus Tenientes: Artículo 21 29
Paz en los Pueblos: cómo, y por qué medios han de procurarla y mantenerla los Intendentes: Artículo 22 30
Despacho de las causas y negocios en que conozcan los Intendentes y los Jueces subalternos: cómo han de cuidar los priméros de que no se moleste en ello á las Partes, ni se las lleven derechos indebidos: Artículo 23 31
Jueces de Residencias , Comisiones ó Pesquisas : quál ha de ser su obligación respecto de los Intendentes-Corregidores, y quáles los cuidados de éstos en tales casos: Artículo 24 31
Visitas de los Pueblos: cómo, y con qué calidades han de permitirlas los Intendentes á los Corregidores y Alcaldes Mayores cuyos empléos se deban suprimir: Artículo 25 33
Visitas de las Provincias por sus Intendentes: en qué estaciones, y con qué objetos han de estar perpetuamente obligados á execut arlas: Artículo 26 34
Las dichas Visitas: baxo qué calidades deben practicarlas los Intendentes ; y cómo, y en qué caso podrán enviar Comisarios para que las executen : Artículo 27 35
Propios y Arbitrios de las Ciudades y Villas de Españoles, y Bienes comunes de los Pueblos de Indios: á quién corresponderá la inspección y conocimiento privativo de únos y otros : con qué jurisdicción ; y términos en que ha de subsistir la Contaduría General de dichos Ramos: Artículo 28 35
Medios de que ha de usar la Junta Superior para establecer una regla general en los Ramos de Propios y Arbitrios ; y quién ha de hacer de su Secretario en todo lo respectivo á éllos: Artículo 29 37
Asistencia del Contador General de Propios y Arbitrios á la Junta Superior como su Secretario por lo tocante á dichos Ramos: quién ha de substituirle quando la necesidad lo pida: en qué forma han de entrar uno y ótro á dicha Junta: qué asiento han de ocupar: tratamiento que debe dárseles; y voto que han de tener en las materias que se traten: Artículo 30 37
Noticias que los Intendentes, luego que tomen posesión, deben pedir á todos los Pueblos acerca de los Propios y Arbitrios, ó Bienes de Comunidad que gocen: Artículo 31 39
Extinción, ó prorogation de los Arbitrios que gozaren los Pueblos: qué noticias han de tomar para lo úno ó lo ótro los Intendentes: Artículo 32 40
Reglamentos interinos que los Intendentes han de formar y hacer poner en práctica para el manejo de los Propios y Arbitrios, ó Bienes comunes de cada Pueblo: su aprobación por la Junta Superior ; y cómo se ha de obtener la Real Confirmación : Artículo 33 41
Reglamentos idem: cómo, y con qué distinciones se han de formar; y lo que podrán librar los Intendentes para gastos extraordinarios de cada Pueblo quando no les alcance lo señalado en aquéllos: Artículo 34 42
Reglamentos idem: qué se ha de executar con ellos, aprobados que sean por la Junta Superior: Artículo 35 44
Juntas Municipales de Propios y Arbitrios : en qué Pueblos han de establecerse: quiénes han de componerlas ; y quál será su autoridad : Artículo 36 44
Juntas idem: cómo, y para qué fines han de asistir las de las Capitales de Provincia á los ha-cimientos y remates de los Propios y Abastos; y quál ha de ser en esta parte el cuidado de los Intendentes-Corregidores : Artículo 37 45
Juntas idem: cómo han de hacer los Intendentes-Corregidores que las demás de sus Provincias cumplan lo mismo: Artículo 38 47
Arrendamientos de ramos de Propios y Arbitrios : en qué caso , y de qué modo podrán las Juntas Municipales hacerlos por mas tiempo de un año, y sin exceder de cinco: Artículo 39 47
Mayordomo ó Depositario de Propios y Arbitrios : quiénes le han de nombrar en cada Pueblo; estipendio que debe gozar; quándo , y cómo se han de poner los caudales en Arca de tres llaves ; y quiénes han de ser Claveros: Artículo 40 48
Cuenta anual de Propios y Arbitrios: cómo la ha de formar el Mayordomo ó Depositario ; y por quáles documentos ha de arreglar su Cargo y Data: Artículo 41 49
Presentación de dicha cuenta: á quién se ha de hacer, y en qué tiempo: cómo se ha de exámi-nar : en qué forma se habrá de enterar el alcance si le hubiese ; y qué curso se la ha de dar: Artículo 42 50
Caudales sobrantes de Propios y Arbitrios: adonde, y en qué términos se han de remitir : cómo se han de custodiar estos fondos ; y baxo qué formalidades, cuenta y razón se han de distribuir para los fines que se indican: Artículo 43 51
Bienes de Comunidades : qué reglas han de adoptar para su dirección y manejo, cuenta, razón y custodia de sus productos, los Jueces Subdelegados en los Pueblos de Indios: Artículo 44 53
Éxámen y fenecimiento de las Cuentas de Propios y Arbitrios y y de las de Bienes de Comunidades de Indios : por quién, y cómo se ha de executar úno y otro : Artículo 45 54
Extractos de las dichas cuentas: quándo , por quién, y en qué términos se han de formar : adónde se han de dirigir, y para qué fines ; yen qué caso deberán remitirse originales las mismas cuentas á la Contaduría General de estos ramos: Artículo 46 55
Aplicación de los sobrantes de Propios y Arbitrios, y Bienes de Comunidades de Indios : á qué objetos se ha de verificar; y formalidades que para ello han de preceder : Artículo 47 56
Arbitrios concedidos, y cuyo tiempo haya expirado , ú otros establecidos por los Pueblos : en qué casos , cómo , y por quién se podrá permitir su continuación : Artículo 48 57
Expedientes de los Ramos de Propios y Arbitrios : qué orden se ha de observar para su instrucción y despacho, y para expedir las providencias gubernativas que dimanaren de ellos: Artículo 49 58
Agravios por las providencias que se diesen sobre los mencionados Ramos: adónde , por qué medio , y en qué forma deberán dirigirse los recursos en su razón : Artículo 50 59
Deducción de 4 y 2 por 100 de los productos de dichos Ramos: cómo, y en dónde se ha de recaudar y custodiar lo que importen: en qué gastos se ha de invertir ; y baxo qué formalidades : Artículo 51 59
Cuenta anual de dicho fondo: quiénes , y cómo la han de formar y rendir : curso que se la ha de dar ; y destino que ha de tener lo que por ella resulte sobrante: Artículo 52 61
Estados Generales de los mencionados Ramos en cada Provincia, y de todo el Reino: qué noticias habrán de contener: quiénes los deberán autorizar : adonde , por quién , y en qué forma se han de remitir: Artículo 53 62
Escribanos y Notarios en general: cómo , y con qué responsabilidad han de zelar los Intendentes-Corregidores que cumplan con todas las obligaciones de sus Oficios: Artículo 54 63
Multas y penas pecuniarias que impongan las Justicias subalternas: quáles han de ser los cuidados de los Intendentes en razón de éllas ; y correspondencia que han de seguir sobre este ramo: Artículo 55 64
Informes á la Real Persona: en qué casos, y con qué circunstancias deberán los Intendentes hacerlos: Artículo 56 65
CAUSA DE POLICÍA. ir  
Mapas Topográficos de las Provincias: quiénes han de hacerlos levantar: con qué circunstancias; y para qué fines: Artículo 57 65
Instrucción que deben tomar los Intendentes del estado de sus Provincias: noticias que han de adquirir para que sea completa : por qué medios ; y para qué fines: Artículo 58 66
Ociosos y Malentretenidos: cómo se han de conducir los Intendentes para corregirlos y castigarlos: Artículo 59 68
Vagamundos y Mendigos de profesión: destinos á que se han de aplicar según sus clases y circunstancias: Artículo 60 69
Fomento del fruto de Grana, y de la siembra, cultivo y beneficio del Cáñamo y Lino: medios de que han de usar los Intendentes para excitar esta aplicación en todas las castas de la Plebe ; y forma en que para los mismos fines podrán repartirles tierras Realengas, ó de privado dominio: Artículo 61 70
Algodón, y Seda silvestre: cómo se han de fomentar sus cosechas, y libertad de derechos que debe gozar la lana burda y fina, cáñamo y lino que se conduzcan á España: Artículo 62 72
Agricultura, y siembras de granos: crias y matanzas de ganado: conservación de los Montes y Bosques ; y protección de la Industria, Minería y Comercio: quáles han de ser los conatos de los Intendentes acerca de estos objetos: Artículo 63 73
Caminos públicos. Puentes y Calzadas: cómo se han de conservar bien compuestos ó reparados; y lo que debe preceder para construir algúnos de nuevo: Artículo 64 74
Caminos: Targeta que ha de ponerse donde se junten dos, ó mas ,para gobierno de los Caminantes ; y cómo se ha de restablecer el uso de las Carreterías: Artículo 65 75
Ventas y Mesones: cómo se ha de poner en práctica lo dispuesto por Leyes para que haya únos ú ótras donde convenga : Artículo 66 76
Seguridad en los caminos: quáles han de ser el cuidado y providencias de los Intendentes-Corregidores para que la tengan los traficantes: Artículo 67 77
Limpieza, ornato y uniformidad en las calles y edificios de los Pueblos : por qué medios lo deben procurar y conseguir los Intendentes : Artículo 68 78
Buen órden de las casas particulares en todos los Pueblos así de Indios como de Españoles: reparos de sus Edificios públicos ¿ y circunvalación de las Capitales: Artículo 69 79
Construcción de nuevos Templos y Edificios públicos , y reparo de las antiguas Iglesias: cómo se ha de proveer á la mejor conservación de éstas , y á que en aquéllos se verifique la mayor perfección: Artículo 70 80
Partes que deben dar los Intendentes á los Gefes que se expresan de la escasez ó abundancia , y precios corrientes de los frutos de sus Provincias; y para qué fin : Artículo 71 82
Pósitos: quáles han de ser los cuidados de los Intendentes-Corregidores en razón de éllos: Artículo 72 82
Alhóndigas: qué ha de practicarse para establecerlas en Ciudades y Villas principales , y para que se conserven las que ya lo estuviesen: Artículo 73 83
Monedas de oro y plata: cómo se ha de zelar que no se cercenen ó falsifiquen, ni se vicie la lei de estos metales : Artículo 74 85
CAUSA DE HACIENDA. ir  
Que se observen en lo respectivo á esta Causa las siguientes reglas : Artículo 75 86
Autoridad y jurisdicción de los Intendentes en la dirección y administración por mayor de la Real Hacienda quáles se dexan á los Ministros de ella Contadores y Tesoreros en su recaudación y administración por menor ; y con qué seguridades y subordinación : Artículo 76 86
Pobláciones en que los Intendentes han de tener Subdelegados para sólo lo contencioso en las dos Causas de Hacienda y Guerra, y en ésto hasta qué términos: quiénes lo podrán ser , y quiénes nó: Artículo 77 88
Jurisdicción contenciosa en negocios de Real Hacienda : á quién toca privativamente su exercicio; y para dónde han de admitirse las apelaciones en primeras y segundas instancias: Artículo 78 90
Jurisdicción que han de exercer los Intendentes en todo lo contencioso de las Rentas de Tabaco, Alcabalas, Pulques, Pólvora y Naipes; y auxilios que deberán prestar en lo gubernativo y económico de ellas: Artículo 79 91
Causas de fraudes contra alguna Renta Real: qué reglas se han de observar para substanciarlas y sentenciarlas, y para aplicar los comisos y condenaciones: Artículo 80 92
Ventas, composiciones y repartimientos de tierras : con qué jurisdicción y facultades han de conocer los Intendentes de esta materia: con quáles lo ha de hacer la Junta Superior ; y por qué reglas se han de gobernar: Artículo 81 93
Bienes confiscados: en qué caso, con qué jurisdicción , y en qué forma han de conocer de éllos los Intendentes: Artículo 82 95
Casos de presas, naufragios, arribadas y bienes vacantes: en qué modo han de conocer y proceder en éllos los Intendentes: Artículo 83 96
Cumplimiento de las Reales Cédulas, Títulos ú Órdenes que se expidan á favor de Ministros de las Rentas: quién debe darlo, y hacer que á todos los empleados en ellas se les guarden las prerogativas y exénciones que les correspondan: Artículo 84 96
Competencias en asuntos relativos á las Causas de Hacienda y Guerra: quién deberá decidirlas siendo entre algún Intendente y qualquiera de los otros Tribunales; y quién si fuese entre alguno de éstos y la Junta Superior: Artículo 85 97
Fuero: quál han de gozar los Intendentes y sus Familias en sus causas civiles y criminales: quién deberá conocer en tinas y ótras, en sus Test amentos, y en las apelaciones sobre éstos y aquéllas, exceptuando los casos que se indican: Artículo 86 99
Extension del mismo Fuero á favor de los Gefes y demas empleados actuales, y jubilados con sueldo, en las Contadurías y Tesorerías General y Principales: quiénes han de ser sus Jueces privativos: á qué Tribunal deben tener las apelaciones; y modo de cortar las competencias: Artículo 87 100
Fuero que han de gozar los demas Ministros y Subalternos de Rentas Reales según y en los casos que se distinguen: quiénes han de conocer de éllos; y á qué Tribunales corresponden las apelaciones: Artículo 88 102
Casos en que los Dependientes de Rentas hayan de declarar, ó ratificar sus declaraciones ante la Jurisdiccion ordinaria, ó de ésta ante la de Real Hacienda; y qué formalidades deben preceder para que únos y ótros puedan executarlo: Artículo 89 104
Casos en que todo Dependiente de Rentas Reales que no goce el Fuero militar podrá ser preso por la Jurisdiccion ordinaria, y con qué circunstancias: Artículo 90 106
Exêncion de los empleados en Real Hacienda en órden á cargas concegiles; y prerrogativas que además deben gozar respectivamente: Artículo 91 106
Uso de armas ofensivas y defensivas: de quales, y en qué forma ha de ser permitido á los empleados en el Resguardo de las Rentas Artículo 92 107
Prision de sugeto encargado de la recaudacion de algun ramo de la Real Hacienda: cómo, y con qué precauciones se ha de proceder en tales casos Artículo 93 108
Monte-pio: á quál de los establecidos han de ser incorporados el Intendente de Exército y los de Provincia; y á quál deben reconocer y contribuir los Ministros de Real Hacienda Contadores y tesoreros: Artículo 94 111
Escribanos con quienes han de actuar los Intendentes los negocios de Real hacienda: cómo los podrán elegir donde no ls hubiere propios de ella, y con qué obvenciones; y en dónde han de exîstir de fixo los Protocolos respectivos á las Rentas el Real Erario: Artículo 95 112
Caxas Reales: cómo, y en qué clases han de permanecer las que hai establecidas: quántas, y en dónde se han de crear Propietarias; y en qué casos, y con qué circunstancias podrá erigirse de nuevo alguna otra Tesorería, trasladar qualquiera de las Foraneas ó Menores ya establecidas, ó variar la actual inmediata dependencia de las últimas: Artículo 96 113
Supresion de empléo de Factor Oficial Real en la Caxas de México: quándo, y en qué términos ha de verificarse: establecimiento de un Guarda-Almacenes General, con un Teniente: sus sueldos, obligaciones y responsabilidad: Artículo 97 116
Aumento de un segundo Minsitros en las Contadurías y tesorerías Propietarias que sólo tienen uno: creación de ámbos en las que se mandan erigir, con los Subalternos y sueldos competentes; y cómo se ha de arreglar el número de éllos y sus sueldos para todas las demas Principales y Foraneas, y tambien el tanto por ciento á los que sirvan las Tesorerías Menores: Artículo 98 117
Sueldos que han de gozar los Ministros de Real Hacienda de la Tesorería General, y los de cada una de las Principales, con prohibición de emolumentos y gratificaciones; y los que han de tener los de las Tesorerías Foráneas miéntras se les arreglen según se ordena: Artículo 99 119
Mancomunidad de obligaciones de los Ministros de Real Hacienda Contadores y Tesoreros en la administración, recaudación, custodia, distribución y cuenta de caudales: Artículo 100 121
Libranzas de los Ministros de Real Hacienda: prohíbese que las formen para los pagos que se deban hacer en las Tesorerías de su cargo: Artículo 101 122
Prohibición de librar en caudales de Real Hacienda sin especial orden del Rei: quál es en este punto la obligación de los Ministros de ella: quál la de la Contaduría de Cuentas ; y qué casos serán exceptuados: Artículo 102 123
Pagamentos resueltos por el Rei: qué formalidades han de preceder por una vez para executarlos; y cómo se han de continuar por las Tesorerías en que se consignasen los que deban ser permanentes: Artículo 103 124
Pagamentos de gastos extraordinarios por Acuerdos de la Junta Superior de Real Hacienda: cómo han de dirigirse éstos á las Tesorerías , y cumplirse por ellas: Artículo 104 125
Gastos extraordinarios en cada Intendencia: cómo se han de acordar en Junta de Real Hacienda; dónde ha de formarse ésta; quiénes han de componerla; y cómo se han de consultar aquéllos á la Junta Superior: Artículo 105 126
Dudas que. ocurran á los Ministros de Real Hacienda sobre pagamentos: cómo las han de proponer y consultar á los respectivos Intendentes, y éstos á la Junta Superior ; y cuya será la responsabilidad de lo que en tales casos se resuelva: Artículo 106 127
Suspensiones de pagos corrientes: cómo deberán ordenarlas el Superintendente Subdelegado, ó los Intendentes, quando haya motivo justo: Artículo 107 128
Traslación de caudales de mas Tesorerías á ótras: quiénes las podrán ordenar general y particularmente; y cómo justificarán los Ministros respectivos el envío y el recibo: Artículo 108 129
Libro de la Razón general de la Real Hacienda : quién ha de hacer formar el respectivo á cada Provincia: en qué conformidad, y para qué fines: por quién se han de reunir los de tódas en uno General por triplicado ; y con qué destinos: Artículo 109 130
Libro idem: qué Ramos debe comprebender en la clase de los de ingreso: Artículo 110 132
Libro idem: en qué forma, y con qué especificación ha de dar una exácta y radical noticia de cada uno de los Ramos de ingreso: Artículo 111 133
Libro idem : qué noticias debe contener respectivas á los bienes raíces propios del Real Patrimonio: Artículo 112 134
Libro idem : en qué clases se han de dividir los gastos fixos de que ha de hacer expresión: á qué monedas, y por qué reglas se han de reducir los valores de las antiguas de que tal vez se trate : qué noticia deberá también dar delyiúmero, calidad y dotaciones de empléos ; y en qué modo se ha de formar el índice que habrá de tener: Artículo 113 134
Libro idem: en qué casos se deberán poner Notas en él : con qué requisitos ;y para qué fines : Artículo 114 135
Conocimientos que los Intendentes han de tomar de todas las Rentas y Derechos de la Real Hacienda ; por qué medios , y para qué fines: quién ha de ser Presidente del Tribunal de la Contaduría de Cuentas; y con qué facultades : Artículo 115 137
Ramos administrados: cómo han de vigilar los Intendentes sobre su justa recaudación y aumentos, y sobre la conducta de los Ministros y Subalternos encargados de ellos, para contener y castigar á los que convenga. Artículo 116 138
Ramos arrendados: quál debe ser el cuidado de los Intendentes para evitar las demasías y violencías de los Arrendadores ; y qué medios se deben usar para redimir á los Pueblos de éstos y otros daños: Artículo 117 139
Enteros en las Tesorerías : con qué esmero, y por qué medios deben cuidar los Intendentes de que por los Administradores y Recaudadores se cumplan á los plazos señalados: Artículo 118 140
Executores: por qué motivos deberá evitarse que se despachen sino en casos mui precisos , y entórne s con moderados salarios,y uno por todos débitos ; pero guardando los privilegios de los Indios, y á los Labradores los meses de moratoria que les está concedida por punto general: Artículo 119 141
Repartimientos en Pueblos encabezados, y administración de los Puestos públicos: quáles han de ser los cuidados de los Intendentes acerca de únos y ótros: Artículo 120 142
Agravios en los dichos Repartimientos : cómo han de proceder los Intendentes á su remedio: Artículo 121 143
Prohibición de incluir en los Repartimientos mas que lo líquido de la contribución, y el tanto por ciento asignado á las Justicias ó Cobradores: Artículo 122 143
Apremios en caso de descubiertos: contra quién se han de despachar ; y qué avisos deben anticiparse : Artículo 123 144
Atrasos ó descubiertos por imposibilidad de los Pueblos : cómo se ha de averiguar la causa, para que se les puedan conceder esperas: Artículo 124 145
Derechos obscurecidos ó usurpados: cómo se han de aclarar y recobrar, si los Intendentes descubrieren algunos: Artículo 125 146
Contaduría General de Reales Tributos establecida en México: con qué título y facultades ha de subsistir y con qué consideraciones se ha de reducir el número de sus Plazas, y arreglar sus dotaciones : Artículo 126 146
Enteros de Reales Tributos : cómo los han de verificar los Corregidores y Alcaldes Mayores miéntras permanezcan en sus empléos después de establecidas las Intendencias: Artículo 127 148
Fianzas de los Ministros de Real Hacienda Contadores y Tesoreros: cómo, y con qué proporción deberán engrosarlas respectivamente: Artículo 128 149
Cobranza de Reales Tributos, y su entero en las Tesorerías extinguidos los Corregidores y Alcaldes Mayores: quiénes deberán executor úna y ótro : en qué plazas ; y con qué responsabilidad y fianzas. Artículo 129 150
Cobranza y recaudación de Reales Tributos, baxo qué reglas se han de executar. cómo se ha de proveer á los sugetos que deben observarlas de los documentos que las prescriben ; y declaración de las que de éllas tocan á cada uno: Artículo 130 152
Instrucción que los Intendentes deben tomar del actual manejo del Ramo de Reales Tributos, y de su último estado de valores, alcances y débitos, para proveer á su cobranza y recaudación: Artículo 131 153
Premio á los Exactores y Recaudadores de Reales Tributos: quál ha de ser: cómo se ha de repartir entre éllos ; y dónde deben únos y otros hacer los enteros: Artículo 132 155
Padrones de todos los habitantes de cada Provincia , y Visitas para la numeración y cuentas de Tributarios: quién ha de hacer formar ios primé-ros: quién deberá executar las segúndas, y con qué intermedios; y qué Castas han dé distinguirse en ellas,y contribuir la respectiva quota: Artículo 133 156
Instrucción para el modo de actuar los Autos de las Visitas, numeración. Padrones y Tasas de Tributarios : quién ha de formarla , y sobre qué antecedentes: cómo se ha de poner en práctica; y quáles reglas han de observarse entretanto: Artículo 134 157
Testimonios que de las nuevas Cuentas y Tasas de Tributarios de cada Partido han de pasarse á los Ministros de Real Hacienda, y á los obligados á la cobranza; uso que de éllos han de hacer únos y ótros, sin perjuicio de las alteraciones que puedan recibir las mismas Cuentas en su aprobación -, y á quién se comete ésta privativamente: Artículo 135 159
Liquidación del legítimo número de Tributarios contribuyentes que en cada Cabecera resulten por las nuevas Matrículas, y su cotejo con la de las anteriores: quién ha de hacerla: con qué distinciones; y qué trámites deberá correr hasta librarse el correspondiente Despacho de tasación: Artículo 136 161
Exéquacion del Tributo y Servicio Real: quotas que para élla se han de fixar á las Castas tributarias: edades y estados en que deben contribuirlas; y á quiénes se ha de exceptuar: Artículo 137 163
Vagos, y otros dispersos de clase tributaria: cómo se ha de procurar que contribuyan la respectiva quota: Artículo 138 164
Exención del Tributo concedida á los Pardos libres que sirvan en las Milicias: cómo,y para qué Cuerpos se debe entender: Artículo 139 165
Cargo de debido cobrar á los Recaudadores de Tributos: por qué tiempo y número de Tributarios se les ha de formar: qué rebaxas se han de omU tin cómo se les han de compensar ; y en qué casos tendrán lugar las Revisitas y Retasas: Artículo 140 165
Esperas para la paga de Tributos : quién las ha de conceder en los casos que se expresan, y en qué forma  y aun quando las causas que concurran exijan rebaja de éllos, ó total relevación, á quién quedan reservadas estas gracias: Artículo 141 167
Cesiones y traspasos de bienes en fraude del derecho de la Alcabala: cómo se han de zelar y precaver: Artículo 142 168
Bienes que recaigan en manos muertas, y sus frutos: á qué contribuciones han de quedar sujetos tinos y ótros; y baxo qué calidades: Artículo 143 170
Recaudación de las Alcabalas: por qué medio se ha de verificar en todo el Reino: y á qué objetos han de dirigir los Intendentes sus conatos y providencias sobre este ramo: Artículo 144 172
Administradores de Alcabalas y demas Rentas Reales: quáles han de ser su autoridad y facultades ; y en qué cases podrán los Intendentes subdelegarles la jurisdicción contenciosa de Hacienda con qué limitación: exceptúase de élla al Administrador General de la Aduana de México, declarando sus facultades y jurisdicción, y las apelaciones de sus sentencias: Artículo 145 173
Pulque: en qué parages se ha de continuar su administración: á quáles otros se ha de extender, y con qué objetos: qué disposiciones se han de poner en práctica para conseguirlos, y extinguir, además ciertos brebages perniciosos: Artículo 146 175
Motivo por qué se pasa á explicar en varios de los Artículos siguientes las Soberanas intenciones en quanto á cada uno de los demas Ramos que componen el Real Erario en la Nueva-España: Artículo 147 176
Estanco y Fábrica de la Pólvora: en qué términos han de contimar: qué Ordenanza se Ira de observar para éllo: quáles han de ser los cuidados de los Intendentes, Justicias ordinarias y Resguardos, acerca de esta Renta ; y quál la Jurisdicción en ella de ios prméros: Artículo 148 177
Estanco de Naipes: cómo ha de continuar en administración: quién tendrá el exercicio de la Jurisdicción contenciosa en esta Renta: á quáles otras, y en dónde han de correr agregados su gobierno directivo y económico: en qué forma han de seguir unidos los respectivos Resguardos y con qué obligaciones: Artículo 149 178
Real derecho de Quintos del Oro, Plato y demas metales; á quánto se halla reducido; qué otras gracias están concedidas para fomento de la Minería; cómo han de protegerla los Intendentes, y zelar la observancia de quanto disponen sus Ordenanzas : Artículo 150 179
Presidencia de los Juzgados de Alzadas de la Minería: á quiénes corresponde en cada Provincia, y en los parages distantes de sus Capitales: con qué facultades; y quiénes han de substituir en su ausencia, enfermedad ó falta: Artículo 151 181
Rescates de Oro y Plata en pasta: en qué firma se han de hacer por cuenta de la Real Hacienda, y con qué objeto: cómo,y para qué fines se deben incorporar á la Corona los Oficios de Ensayador y Fundidor donde no estuviese hecho: en qué sugetos, y con qué formalidades se han de proveer estos empléos: Artículo 152 183
Dirección, administración y recaudación de los Ramos de Azogue, Papel Sellado. Medias-anatas y Lanzas: en qué términos se han de reunir al Cuerpo general de la administración de los demos de la Real Hacienda, con extinción de sus Jueces Comisarios privativos: Artículo 153 184
Azogues: á cargo de quién ha de correr el recibo de los que se conduzcan á aquel Reino, y el llevar la cuenta de este ramo; intervención en él de su Contaduría General: baxo qué arreglo ha de subsistir ésta: quiénes, y por qué medios deben cuidar de que las Provincias estén suficientemente provistas de este ingrediente para que no falte un abundante repuesto en los Almacenes respectivos; Artículo 154 185
Ramo de Azogues: Instrucción que para su peculiar régimen y gobierno se debe formar: quién, sobre qué antecedentes, y con qué audiencias la ha de extender ; y lo que ha de executarse para su éxámen, práctica interina, y Real aprobación: Artículo 155 187
Ramo del Papel Sellado; á cargo de quiénes ha de correr su administración y recaudación; al de quiénes su expendio; y con qué seguridades y premio; quién cuidará de su dirección en lo general, y del surtimiento de las Provincias: quién podrá habilitar el Papel común , cómo, y en qué caso; y en qué modo se ha de extinguir é incorporar á la Corona el Oficio de Tesorero de esta Renta: Artículo 156 188
Instrucción y Ordenanza que se ha de formar para el manejo del dicho ramo de Papel Sellado, y para proporcionar las noticias conducentes á arreglar los envíos en cada bienio: Artículo 157 192
Lanzas, y Medias-anatas: en quiénes han de recaher sus privativos Juzgados: cómo ha de subsistir su particular Contaduría ; y por qué reglas se han de dirigir y gobernar ésta y aquéllos en su manejo: Artículo 158 193
Salinas: de quáles, y en qué forma se ha de dexar á los Indios su libre uso; y cómo se han de administrar las demás por cuenta de la Real Hacienda: Artículo 159 194
 Pulperías de composición y Ordenanza; quién ha de señalar el número de éstas, y dar las Licencias para aquéllas, fixando y haciendo afianzar la quota que deban pagar: Artículo 160 195
Quándo, por quién, y cómo se han de mandar cerrar las Pulperías de composición: su exención de contribuciones municipales, y ótras: en qué cosas estarán sujetas á los Ayuntamientos; y casos en que se deben renovar las licencias con que se abrieron: Artículo 161 197
Oficios vendibles y renunciables: qué reglas deberán regir en los casos de ventas, renuncias y caducidad: cómo se ha de proceder á sus remates, y á la expedición de los Títulos; y qué órden se ha de guardar para obtener la Real confirmación: Artículo 162 199
Cómo se ha de entender y cumplir respecto de los Oficios vendibles y renunciables del distrito de la Comandancia-General de las Fronteras lo que se ha ordenado en el Artículo anterior ; y cómo en lo general la expresa derogación de la Real Cédula que se cita: Artículo 163 201
Junta de Almonedas: de quiénes se ha de componer en la Capital de México, y en cada una de las demas de Provincia: cómo ha de proceder en sus funciones: orden que sus Vocales han de guardar en los asientos ; y dónde se ha de celebrar: Artículo 164 202
Ramo de Bulas de la Santa Cruzada: baxo qué método, reglas y seguridades ha de continuar su administración: en qué modo han de cesar sus Tesoreros donde los hai ; y en quiénes deben recaben sus cuidados y funciones: Artículo 165 204
Causas temporales de Cruzada: que haya en ellas dos instancias: quién ha de conocer en la primera , y quién en la segunda: para dónde deberán ser las apelaciones de ésta ; ydeclaración de la Superintendencia de dicho Ramo: Artículo 166 207
Ordenanza para la administración y manejo del dicho ramo de la Santa Bula: quién ha de formarla: cómo, y sobre qué antecedentes: su aprobación y práctica interinas, y en qué forma se ha de pasar á la del Rei: Artículo 167 208
Diezmos; su pertenencia á la Corona, y con qué calidades y obligaciones; motivos por qué corresponde á la autoridad Real intervenir y zelar la buena dirección, administración, y repartimiento de sus productos en los Partícipes ; y en qué Artículos se prescriben las reglas que se han de observar para precaver en ello todo perjuicio; Artículo 168 210
Junta de Diezmos; en qué Ciudades se ha de formar; y quiénes la han de componer en cada Diócesi según las distintas circunstancias: Artículo 169 213
Orden que han de guardar en sus asientos y firmas los Vocales de la dicha Junta; y quiénes han de substituirlos en ausencias ó enfermedades: Artículo 170 214
Voto en la expresada Junta de Diezmos; de qué clase le ha de tener cada concurrente;y quién substituirá por el Contador Real quando no pueda asistir: Artículo 171 216
Jurisdicción de la mencionada Junta: quál es su clase y naturaleza; y á qué conocimientos se ha de entender ceñida: Artículo 172 216
Jurisdicción de los Jueces Hacedores: modo y medios de exercerla conforme á su verdadera naturaleza ; y adonde corresponden las apelaciones de sus providencias: Artículo 173 217
Escribano Real que ha de actuar en los negocios de Diezmos: á quién toca su elección y nombramiento ; y qué derechos ha de percibir, sin otra asignación: Artículo 174 219
Despachos para habilitar á los Arrendadores de Diezmos , y Recudimientos para los Reales Novenos; por quiénes, y cómo se han de librar é intervenir: Artículo 175 220
Remate de Diezmos: prohíbese en personas Eclesiásticas ; pero nó su administración baxo de fianzas: cómo han de proceder los Jueces Hacedores quando sea preciso hacerlo contra algún Eclesiástico Secular ó Regular ; y delegación y facultades que para tales casos deberán obtener: Artículo 176 221
Administradores de Diezmos: á quién toca su nominación, y el señalamiento del estipendio que hayan de gozar, y á quién, y en qué forma el despacho de sus Títulos : Artículo 177 222
Cuentas de Diezmos, y de la Casa-Excusada: en qué términos las han de llevar y dar los Administradores respectivos ; y quién las ha de examinar y aprobar: Artículo 178 223
Obligación de los Arrendadores de Diezmos y Casa-Excusada de llevar y presentar cuenta en la misma forma que los Administradores: Libro que para ello se ha de dar á los únos y á los ótros; y con qué formalidades: Artículo 179 224
Cuentas que rindan los Administradores y Arrendadores de Diezmos: á qué fines deben servir únas y ótras; y dónde se han de archivar: Artículo 180 225
Fianzas de Administradores y Arrendadores de Diezmos: quiénes las han de reconocer y aprobar, según los casos ; y cómo nó se ha de retardar la percepción por los Ministros de Real Hacienda de lo tocante á Reales Novenos en el producto de los Diezmos administrados: Artículo 181 226
Contaduría de Diezmos: qué negocios ha de despachar: papeles que se deberán archivar y custodiar en ella ; y quáles han de quedar en el Protocolo del Escribano de este Ramo: Artículo 181 228
Segunda Casa-Excusada: en qué consiste: quál es el destino de su producto: dónde se ha de dar la cuenta de él ; y á quién la de su distribución, y de los demas fondos pertenecientes á la Fábrica de cada Iglesia: Artículo 183 229
Hacimientos y remates de Diezmos en las Diócesis donde no fueren suficientes para la dotación de las respectivas Iglesias: por qué Junta se han de practicar: en qué términos, y por quién se ha de hacer la cobranza de sus productos; y quándo, y en qué forma se ha de dexar al Prelado y Cabildo la administración de la parte que les corresponda : Artículo 184 233
Distribución de Diezmos entre los Partícipes; que para verificarlo conforme en tódo á lo dispuesto por las Leyes y por las Erecciones de las Iglesias , y cortar los abusos introducidos, se observe, cumpla y execute en lo sucesivo quanto se contiene en los Artículos que se expresan: Artículo 185 235
Casa-Excusada: en qué forma se ha de sacar: quién deberá elegirla: qué circunstancias han de concurrir en la que haya de ser preferida ; y con qué separación se ha de recaudar este Ramo: Artículo 186 237
Quartas Episcopal y Capitular, y Reales Novenos: de qué monton ó gruesa de los Diezmos se han de sacar las priméras ; y de qué porción de ella se han de deducir los segúndos: de qué contribucion y gastos estarán exentos los dichos Reales Novenos: quáles de los últimos han de sufrir , y en qué casos; y en quál deberán pagar lo correspondiente por almacenage y cuidado: Artículo 187 237
Noveno y medio para las Fábricas de las Iglesias: cómo debe entenderse y deducirse el que pertenece á la de la Catedral de cada Diócesi, y cómo el que corresponde á cada una de las demas Parroquias de ella ; y qué debe practicarse con sus productos donde no se halle en observancia, hasta tanto que para verificarla se pueda executar lo que se previene: Artículo 188 239
Noveno y medio para Hospitales: qué noticias se necesitan, y quiénes deben facilitarlas, para acordar lo que convenga á fin de que se dé á sus productos la debida inversion en tan recomendable objeto: Artículo 189 240
Quatro Novenos Beneficiáles: cómo deben precisamente distribuirse sus productos: qué se ha de executar con ellos donde aquéllo no se cumpla, yá sea por lo respectivo á la Parroquia de la Catedral , yá por lo perteneciente á las de las Ciudades y Villas Cabeceras, ó yá por lo tocante á las demas de cada Diócesi; y qué informes deben preceder para arreglar en su todo este particular. Artículo 190 241
Gastos generales en la recaudación y administración de Diezmos: quáles se han de tener por legítimos en dicha clase, y quáles nó; y éstos á qué ramo han de cargarse: quáles de los Partícipes han de sufrir también la parte que les quepa de los priméros; y quál ha de estar exento de quálesquiera otra contribución: Artículo 191 243
Administración ó arrendamiento de Diezmos: con qué separación se han de verificar en cada Diócesi, y para qué fines: Artículo 192 245
Reales Novenos: quiénes deben cobrarlos: cómo, y baxo de qué jurisdicción, tanto en casos de arrendamiento de los Diezmos, quanto en los de su administración : Artículo 193 246
Contadores Reales de Diezmos : á quién toca proponerlos, y á quién nombrarlos; y cómo se ha de proceder en lo úno y lo ótro para el acierto: Artículo 194 248
Que tengan el debido exercicio en todas las Provincias en que ha de gobernar esta Ordenanza las declaraciones contenidas en los Artículos que se enuncian: Artículo 195 250
Oficiales Subalternos de las Contadurías de Diezmos: cómo,y con qué calidad han de continuar los que al recibo de la Cédula que se cita se hallaban puestos por los Cabildos de las Iglesias; y cómo se han de elegir en adelante, y entregarse á los Contadores Reales por sus antecesores la Contaduría y Papeles de este Ramo: Artículo 196 250
Contadores Reales de Diezmos: cómo podrán ser removidos ; y quál debe ser su subordinación á los Cabildos y Jueces Hacedores , y la qué, igualmente que sus Oficiales, han de tener á los Intendentes y Ministros de Real Hacienda: Artículo 197 252
Contadores idem: quáles serán sus obligaciones en el caso de que las Iglesias quieran dexar á su cargo la cuenta y distribución de la obvencional: sobre qué fondo deberá asignarse el salario que los Cabildos señalaren á aquellos que de lo contrario nombraren para el propio fin; y qué sujeción han de tener á dichos Cuerpos los unos y los otros Contadores en su caso: Artículo 198 253
Derogación de lo que acerca de la presentación, glosa y liquidación de las Cuentas de Diezmos, Obvenciones y Proventos, se mandó en la Real Cédula que se cita: consideraciones que la motivan; y encargos sobre su observancia , y de lo que prescriben los Artículos que se citan: Artículo 199 254
Quadrantes de Diezmos: en qué conformidad los han de formar los Contadores Reales: á quién deben presentarlos, y para qué fines: dónde se han de archivar: quántos exemplares de cada uno han de pasarse á los Intendentes respectivos: qué destinos deben éstos darles ; y con qué objetos: Artículo 200 257
Documento que á los Contadores Reales de Diezmos deberán pasar los que pueden nombrar los Cabildos para lo obvencional, á fin de que en tal caso tengan aquéllos las noticias conducentes á formar los Quadrantes según va dispuesto; y cómo los Intendentes han de hacer que lo cumplan los tales Contadores aun quando sean Eclesiásticos: Artículo 201 259
Cómo, y por qué medios se han de depurar los legítimos valores de lo obvencional quando en los que manifestaren los Quadrantes se reconozca vicio notable: Artículo 202 261
Nombramiento de Jueces Hacedores: en qué forma, por qué tiempo, y con qué alternativa le han de hacer los Prelados y Cabildos: en qué clase de sugetos debe recaber el de ámbos : en qué caso los podrán reelegir : dónde deberán presentar sus nombramientos, y para qué fines: Artículo 203 263
Vacantes mayores y menores: su pertenencia con dominio pleno é irrevocable: objetos á que se deben aplicar sus productos: quiénes han de recaudarlos, en qué forma, y con qué separación se deben llevar sus cuentas: término en que se causa el adeudo en únas y otras ; y su limitación á sólo lo que las toque de la Gruesa decimal: Artículo 204 266
Vacantes de Curatos, Doctrinas, y Sacristías Mayores que gocen rentas en las decimales; qué se debe executar con los productos que correspondiesen á cada una de éllas ; y en qué forma deben contarse las de dichas Sacristías: Artículo 205 270
Cargas que en los casos de vacantes de la Mitra , ó de las Canongías Magistral ó Doctoral, debe sufrir el ramo de las mayores y menores en la misma Iglesia en que aquéllas se causen: quién ha de regular la quota de ellas; y qué formalidades habrán de preceder para su pago: Artículo 206 272
Pensiones para la Real Órden de Carlos III de qué fondo se ha de pagar lo que á ellas con responda á prorata por las vacantes de las Mitras y Prebendas que sufren aquella contribución: Artículo 207 275
Monte-pio Militar: consignación que en su beneficio y socorro le está hecha sobre el producto de las Vacantes mayores y menores : Artículo 208 277
Media-anata Eclesiástica : su concesión Pontificia, y Reales disposiciones que prescriben las reglas que se han de observar para su adeudo, exacción y cobranza ; y quiénes las han de executar Artículo 209 278
Mesada Eclesiástica de Curas Párrocos exceptuados de la Media-anata: baxo qué jurisdicción y reglas se ha de regular, exigir y recaudar: debe ser el destino de su producto y 18 por 1001 en qué cuenta se han de comprebender úno y ótro; y con qué distinción: Artículo 210 281
Productos de Medias-anatas Eclesiásticas, y de las Mesadas de Curas Párrocos; dónde se han de reunir sus líquidos en principio de cada año: cómo, por quiénes, y adonde se ha de remitir el total que resulte; modo en qué se ha de formar la cuenta de este Ramo: quiénes deben darla; y dónde la han de presentar: Artículo 211 282
Regulación de la Media-anata Eclesiástica: por qué reglas se ha de hacer para exigirla á los sugetos provistos en Piezas de igual, ó mayor renta que las que dexen , y á los que falleciesen ó fuesen promovidos antes de cumplir el año de la posesión: Artículo 212 284
Subcolectores de la Media-anata y Mesada Eclesiásticas: qué documento les han de pasar las Juntas de Diezmos respectivas ; y para qué fines: Artículo 213 286
Mesada Eclesiástica, con su 18 por 100, de las Dignidades y demas Piezas que no adeudan Media-anata: su origen por concesiones Pontificias: calidades de éstas,y de su última próroga corriente; motivos que obligan á variar las reglas ántes observadas en el manejo de este Ramo; y dónde se prescriben las que en lo sucesivo deben gobernarle: Artículo 214 287
Mesada Eclesiástica y su 18 por 100: baxo qué jurisdicción y facultades ha de correr este Ramo: cómo se ha de regular y exigir el importe de aquélla, y en qué plaza: dónde se han de hacer los enteros: qué Relación ha de formarse anualmente de sus productos: á quiénes se deberá pasar, y con qué otros documentos; y para qué fines : Artículo 215 291
Cuenta del dicho Ramo: dónde, y en qué modo se ha de rendir: qué aplicación está dada á sus productos: adónde se han de remitir éstos desde las Tesorerías que los recauden; y por cuenta y riesgo de quiénes: Artículo 216 293
Despachos de provisiones Eclesiásticas , excepto los de Arzobispos y Obispos: cómo, y á quiénes se han de remitir los que se expidan por las Secretarías de la Real Cámara, y para qué efectos; y qué deberá practicarse á los mismos fines con los de las presentaciones que hicieren los Vice-Patronos Reales: Artículo 217 295
Razón que de unos y otros Despachos se ha de pasar al Tribunal de la Contaduría de Cuentas: quiénes lo han de executar ; y para qué fines: Artículo 218 298
Piezas Eclesiásticas, Oficios y Pensiones que sólo deben adeudar la Mesada: quáles Media-anata; y quáles han de ser exentas de úna y ótra: quotas én el valor de sus rentas para distinguir estas clases : y declaración de la equivalencia de los Ducados de oro de cámara Romanos, y de los de la moneda corriente en Indias, reducidos únos y ótros á pesos efectivos de ella: Artículo 219 299
Cómo, y sobre qué documentos y noticias han de averiguar los Subcolectores de la Media-anata y Mesada los verdaderos valores de las Piezas Eclesiásticas que se provéan, asi para saber quál de los expresados dos derechos deben contribuir , como para regular la quota del que á cada una corresponda satisfacer: Artículo 220 301
Doctrinas, y Beneficios Curados que deben con-tribuir el derecho de Mesada, y en qué forma; y qué Limosnas y Pensiones Eclesiásticas están exentas de adeudarlo: Artículo 221 303
Rentas menores, y Derechos parciales pertenecientes á la Corona: quáles son, y en qué forma se han de recaudar según sus circunstancias; y en quál de las priméras ha de subsistir su Juzgado según se halla establecido: Artículo 222 304
Dotación de los Curatos por los Perceptores de Diezmos: qué providencias están dadas en razón de éllo, y con qué objetos ; y quiénes han de promover su cumplimiento: Artículo 223 305
Derechos Parroquiales: cómo, y A quiénes se encarga prohibir todo exceso en su cobranza: á quiénes la formación de sus Aranceles equitativos y arreglados : por quién se han de examinar y aprobar: en qué término se debe executar Ano y otro; y quiénes han de zelar que todo se cumpla exactamente: Artículo 224 308
Expolios de los Prelados Diocesanos: qué vigilancia y cuidado corresponden acerca de ellos á la Soberana protección, y para qué fin: quáles disposiciones se deben observar; por quién, y con qué ampliaciones y restricciones para su mejor desempeño: Artículo 225 309
Intervención de los Fiscales de las Audiencias en los Inventarios de dichos Expolios ; y á quién corresponde donde no hai aquellos Tribunales : Artículo 226 311
Inventarios , Almonedas y Remates de los mencionados Expolios : quiénes han de asistir á éllos: A qué Magistrados corresponde su conocimiento privativo , y el de sus incidencias; y á qué Tribunales las apelaciones : cómo sus Fiscales se han de apersonan en estas segundas instancias, y para qué efecto : Artículo 227 311
Depósito de los bienes inventariados en Expolios: dónde, y en qué forma ha de executor se; y cómo se ha de proveer oportunamente, y con decoro, á precaver ocultación y extravío de alhajas: Artículo 228 312
Remisión de los Autos de Expolios : en qué estado se ha de verificar : á qué Tribunal, y para qué fines; y cómo han de concluirse hasta la entrega de los bienes , y dar cuenta adonde corresponde: Artículo 229 313
Precisa entrada de los caudales de todos los Ramos de Real Hacienda en general (exceptuando solo el que se expresa) en las respectivas Tesorerías; y reunion en la General de los sobrantes de todas ellas: Artículo 230 314
Cuentas de las especies y productos de Tabaco, Pólvora, Naipes y Papel Sellado: cómo , y dónde se ha de dar la de cada ramo ; y qué se debe executar con cada una : Artículo 231 316
 Junta semanal de Gobierno : dónde se ha de congregan quiénes deben concurrir á élla ; y quáles han de ser sus objetos : Artículo 232 317
Junta idem: qué facultad tendrán en ella los Intendentes: de qué clase ó calidad será el voto de los demas concurrentes: qué asientos se deberán hacer en el Libro que ha de tenerse ; y en qué casos habrá de consultar dicha Junta á la Superior : Artículo 233 319
Arcas mensuales : guando, y con qué formalidades se ha de hacer esta operación, así en las Tesorerías General, Principales y Foráneas, como en las de los Ramos ó Administraciones particulares, sin excepción de algúna: en quáles de ellas han de presenciarla los Intendentes : en quáles sus Subdelegados ; y quáles serán de resultas las obligaciones y responsabilidad de los únos y los ótros: Artículo 234 320
Estados mensuales de valores y gastos de cada Tesorería: quiénes, y en qué conformidad los han de formar: qué tiempo han de comprehender : cómo , á quién, y en qué término los han de presentar : qué cotejo han de hacer con ellos los Intendentes y sus Subdelegados , y para qué fin ; y cómo han de proceder únos y ótros según lo que resulte : Artículo 235 323
Estados idem : quántos exemplares de cada uno de éllos se han de entregar á los Intendentes y á sus Subdelegados respectivamente : qué deben executor únos y ótros con éllos , y también el Superintendente Subdelegado con los que le han de pasar los Intendentes: reunion que de todos los del mes de Diciembre ha de hacer en uno General el Tribunal de Cuentas: qué número de exemplares de él debe pasar al Superintendente ; y para qué. fines : Artículo 236 324
Inventarios generales en fin de año : á qué otras diligencias, concurrencia y autoridad se ha de extender para verificarlos en cada Tesorería y Administración según corresponde, la operación de Arcas respectiva al mes de Diciembre: dónde se debe dexar testimonio de cada uno de los que se formem adonde se han de pasar los originales de las Tesorerías General, Principales y Foráneas : adónde los de las Administraciones de ramos estancados ; y únos y ótros para qué efectos: Artículo 237 327
Noticia individual que han de pedir y tener los Intendentes de todos los Empleados en la Real Hacienda ; y de su capacidad y conducta: con qué objeto : y modo de corregir sus faltas: Artículo 238 330
Fraudes y Contrabandos por Veracruz y sus Costas colaterales : qué regías ha de observar el Intendente de aquella Provincia para embarazarlos y extinguirlos ; y qué facultades y encargos deben para ello entenderse con su empléo: Artículo 239 331
Jurisdicción de Comisos : en qué forma la han de exercer los Intendentes en sus respectivas Provincias : para dónde deben ser las apelaciones en primera y segunda instancia; y cómo, y con qué circunstancias se ha de dar siémpre cuenta al Rei en qualquiera caso: Artículo 240 332
Introduciones lícitas desde los Puertos de Vera-cruz y Acapulco á la interior del Reino, y al contrario : qué avisos recíprocos han de darse en tales casos para el mejor resguardo de las Rentas Reales Artículo 241 334
Tribunal de la Contaduría de Cuentas; qué funciones le quedan expeditas ; y cm qué responsabilidad respecto de las cuentas que en uso de ellas tomare: Artículo 242 335
Tribunal idem; cómo ha de decidir las dudas que se le ofrecieren durante el éxámen de alguna cuenta, ú otro negocio que tratare no habiendo llegado á pleito, y en qué caso deberá consultar á la Junta Superior de Hacienda para que lo haga: conocimiento privativo de la misma Junta en los casos de que tratan las leyes 36, 65, 84, 88 y 93 del tít. i.° lib. 8.°5 y baxo qué calidades y circunstancias en cada uno; dónde ha de congregarse para ello: qué Escribano ha de asistir, y autorizar sus providencias; y qué funciones corresponden al Superintendente Subdelegado en el Tribunal de Cuentas como su Presidente : Artículo 243 336
Cuentas anuales de todas las Tesorerías y Administraciones : en qué modo se han de formalizar, ordenar y justificar: por dónde deben remitirse al Tribunal de éllas ; y cómo los Intendentes han de hacerlo cumplir: Artículo 244 339
 Entretenidos en las Oficinas de Real Hacienda: cómo se han de admitir, y éllos optar las vacantes de Oficiales : Artículo 245 340
Separación de Entretenidos: en qué forma podrá efectuarse siempre que diesen justo motivo: Artículo 246 343
Asistemia á las Oficinas: por quántas horas debe ser cada dia: quáles se han de exceptuar en el’ año; y cómo deben zelarse y castigarse las faltas: Artículo 247 343
Cómo se han de entender para con el Superintendente Subdelegado, el Contador y Tesorero Generales, las reglas dadas en general por varios Artículos con relación á los Intendentes, y á los Contadores y Tesoreros Principales de Provincia: Artículo 248 345
Superintendencia General de la Real Hacienda en Indias; en quién reside; con qué amplitud de derechos y facultades; y para qué fines: Artículo 249 346
CAUSA DE GUERRA. ir  
Los Intendentes cuiden en las Provincias de su cargo de todo lo correspondiente & Guerra que tenga conexión con la Real Hacienda : Artículo 250 347
Subsistencia de la Tropa, su economía y policía en general, y lo necesario para su curación: á quiénes tocan estas atenciones: á qué están substancialmente reducidas-, y qué forma y método ha de observarse para su desempeño: Artículo 251 348
Sueldos y Prest: quándo se han de subministrar, y baxo qué prohibición de anticipaciones: cómo se debe ésta entender -, y cómo, en qué proporción, con qué formalidades y responsabilidad, se deberán hacer las que se permiten á buena-cuenta para la Tropa: Artículo 252 349
Ajustes mensuales: por qué Oficinas se han de hacer, y sobre qué documentos: quiénes los han de visar; y baxo qué formalidades se ha de verificar el pago de los alcances que resulten: Artículo 253 352
Descuentos en Sueldos y Prest: quáles, y quándo se han de hacer; y baxo de qué reglas, en quanto á la correspondencia equivalente de las monedas, los que dimanen de subministraciones hechas en España: Artículo 254 353
Pase de Tropa de una Provincia á ótra, ó restitución á su Cuerpo: qué documentos debe llevar; y qué avisos y órdenes han de anticipar los respectivos Intendentes en tales casos : Artículo 255 355
Fondos asignados en Rentas del Erario para el pago de Tropas : dónde se han de recaudar ; y con qué objetos: Artículo 256 355
Escasez en los fondos destinados á cubrir el haber de las Tropas: cómo se ha de proceder en tal caso á la distribución y pagos". Artículo 257 35Ó
Subsistencia de Víveres: cómo se debe cuidar de que no falten, y de que se hallen en los parages que convenga: Artículo 258 357
Saca de Víveres de los Almacenes: qué órdenes deben preceder para que aun los mismos Asentistas la puedan hacer ; y quiénes han de zelar que éstos cumplan las obligaciones de sus contratos : Artículo 259 357
Subministraciones de Víveres: en virtud de qué Órdenes y Recibos las deben executar los Asentistas; y cómo se han de precaver en esta parte, y castigar negociaciones ó beneficios entre éllos y los Oficiales: Artículo 260 358
Granos del Pais: prohíbese á los Asentistas su consumo: en qué caso se les permitirá; cómo , y á qué precios han de pagar los que las Tropas consumieren en sus tránsitos: Artículo 261 358
Víveres mal acondicionados : cómo se ha de pro* ceder á su exclusion y reemplazo; penas en caso de que los Asentistas los hayan adulterado, ó disimula-do dolosamente su perniciosa calidad, y en el de que falsifiquen su peso ó medida: Artículo 262 359
Víveres por administración de cuenta de la Real Hacienda: cómo se ha de establecer, y asegurar con oportunidad la porción de granos necesaria ; y cómo ha de calcularse el caudal que se deba destinar para esta provision : Artículo 263 360
Almacenes de Víveres , y Fábricas de Pan y Vizcocho: con qué circunstancias se han de establecer , y también el método para la cuenta y razón en el consumo , distribución y gastos : Artículo 264 361
Víveres y Bagages subministrados por los Pueblos á las Tropas quando la provision corra par cuenta de la Real Hacienda; con qué.puntualidad, y á qué precios se han de pagar : Artículo 265 361
Abundancia de Bastimentos: por qué medios se ha de procurar que la haya en los parages de mar• chas y campamentos de Tropas: Artículo 266 362
Cebada, Paja, á otro pasto para la Caballería en sus tránsitos, Quarteles ó Plazas: con qué cuidado se han de hacer los repartimientos si estas provisiones se hubieren de subministrar por los Pueblos; y en qué forma se ha de proceder en caso de que corran por asiento : Artículo 267 362
Subminist ración de estas provisiones por los Pueblos de cuenta del Asentista en los tránsitos: cómo se atenderá á que aquéllos en tales casos no experimenten vexaciones ; y cómo se ha de proveer á que tampoco sufran gastos y molestias para el cobro de su importe : Artículo 268 363
Subministracion de Pan por los Pueblos en iguales circunstancias : baxo qué reglas se ha de executor í qué prevenciones deben para ello hacerse en los Itinerarios ; y en qué caso podrá el Asentista enviar con la Tropa un Factor para su provision: Artículo 269 364
Conducción de Cebada, Paja ó Efectos : cómo se ha de arreglar para ella el número de Bagages quando la Caballería no pueda hacerla ; yen qué modo se ha de procurar la mayor economía 1 Artículo 270 355
Leña, y otros Utensilios: cómo se han de subministrar á la Tropa en los casos de asiento , ó de administracion: Artículo 271 366
Carrueges ó Bagages. para transportes de Víveres : cómo se han de repartir á los Pueblos para que no reciban agravio: alternativa que entre los Vecinos han de observar para ello las Justicias y y peñas & las que contravengan : en quáles incurrirán los Asentistas sino pagaren puntualmente los transportes ; y en qué casos debe, ó nó hacerse el tal repartimiento Artículo 272 366
Bagages para Oficiales y Tropa: quándo se han de dar, y quándo nó : cómo se han de pagar ; y quál ha de ser su servicio: Artículo 273 367
Cuentas de Raciones : cómo, y quándo se han de liquidar entre Habilitados y Asentistas, y entre éstos y las Contadurías Principales de Provincia respectivas : Certificaciones que por ellas se han de dar á los mismos Asentistas para que obren en su ajuste general ; y por qué Oficina se les ha de hacer éste para que se les satisfaga su alcance: Artículo 274 369
Ajustes mensuales de Raciones á los Cuerpos, y á los Oficiales sueltos: en qué forma, y sobre qué documentos se han de hacer; y qué se debe executor en cada uno de los casos de haber recibido un Cuerpo, ú Oficial, ménos, ó mas raciones de las que le correspondían : Artículo 275 371
Agravios en los ajustes de Raciones: cómo se ha de reintegrar al Cuerpo, ó al Oficial el que en éllos hubiesen recibido siémpre y quándo lo acrediten: Artículo 276 372
 Causas sobre provision de las Tropas y sus Dependientes: quiénes han de conocer de ellas con privativa jurisdicción ; y adúnde corresponden las apelaciones : Artículo 277 374
Alojamiento de Tropa en Casas particulares: por qué medios se ha de procurar en tales casos que experimenten los Vecinos la menor incomodidad y ex-torsion posibles, y cómo se han de castigar en los Soldados los excesos ó violencias que cometieren contra éllos: Artículo 278 374
Descripción que las Justicias de los Pueblos han de hacer y tener de las Casas de cada uno, para facilitar el puntual cumplimiento del Articulo antecedente : Artículo 279 376
Contenta de las Justicias ordinarias : con qué expresión , y para qué efecto la han de sacar los Sargentos Mayores, ó los Comandantes, en los Pueblos donde alojaren, en Casas particulares con la Tropa de su mando: qué penas se han de imponer por qualquiera exceso que élla, ó algún Oficial ó Soldado suelto cometa: modo de justificarlo, y de resarcir los agravios: Artículo 280 376
En el caso de no poderse averiguar los delinqüentes de que trata el Articulo anterior : quién habrá de resarcir los daños que éllos hubiesen causado ; y en qué forma: Artículo 281 378
Revistas mensuales: quiénes las han de pedir, y fixar el dia ; ydentro de qué término : á quién toca señalar la hora y el parage : por quiénes se han de executar en las Capitales : por quiénes fuera de ellas ; yúnos y otros con qué carácter y prerogativas : Artículo 282 379
Extractos de Revistas: con qué claridad, distinciones y formalidades se deben hacer y autorizar; y baxo qué obligación y responsabilidad en los que las intervengan : Artículo 283 380
Extractos idem : en qué forma, y con qué otros documentos se han de pasar por los Ministros que las practicaren á los Intendentes: con quánto cuidado deben éstos examinar únos y otrosí qué han de executar con’ los documentos sino hallaren reparo alguno ; y en este caso, cómo han de remitir los Extractos al Intendente General de Exército y para qué fin ; yen el contrario , por qué medio se ha de indemnizar á la Real Hacienda sobre el Ministro que los formó qualquiera agravio que en ellos la hubiere causado : Artículo 284 383
Revistas de Tropa : cómo se han de precaver los fraudes que en ellas pueden intentarse: Artículo 285 385
Habilitación de Extractos: por qué medios se ha de facilitar para los ajustes de los Cuerpos que por justa causa no se hubieren podido revistar en algún mes: Artículo 286 386
Facultades del Intendente de Exército, ú otro con exercicio de sus funciones, sobre los de Provincia y las Justicias subalternas en caso de pasar por sus distritos, ó de extenderse á ellos las Tropas del cuidado de aquél baxo el mando de un solo Gefe militar: Artículo 287 386
Superioridad y facultades de los Intendentes sobre los Comisarios de qualquiera clase que sean, Contadores ¿Tesoreros y Dependientes de Hospitales y Provisiones ¿ y cómo se han de nombrar éstos en caso de correr únas y ótros por administración de cuenta de la Real Hacienda : Artículo 288 387
Repuestos de Víveres ¿y establecimiento de Hospitales en campaña: cómo se han de hacer mediando Asiento, ó sin él: con qué cuidado y atenciones: su cuenta y razón: visitas diarias de los Hospitales ; y cómo baxo las mismas reglas se han de manejar los permanentes: Artículo 289 388
Almacenes de reserva : cómo ¿y con qué acuerdo se han de establecer donde convengan • y cómo se han de visitar, cuidar y renovar en ellos los géneros: Artículo 290 390
Camas en Quarteles fixos: cómo se han de poner de cuenta de la Real Hacienda donde no las hubiere , y zelar su conservación : con qué resguardo deben entregarse á los Cuerpos ; y para qué fin: Artículo 291 390
Almacenes de Guerra: cómo han de atender los Intendentes á su conservación, buen estado y composición de sus pertrechos ; ytambién á reponer los consumidos: Artículo 292 391
Contralores , Guarda-Almacenes y demas Dependientes de Artillería: qué subordinación deben tener á los Intendentes : conocimiento de éstos en sus causas ; y facultad de proponer los necesarios para las expediciones en tiempo de Guerra: Artículo 293 392
 Armeros: en qué caso los podrán establecer los Intendentes de cuenta de la Real Hacienda, y para qué fines} y cómo se ha de atender á conservar las Fábricas de Artillería , y demas pertenecientes á Guerra: Artículo 294 393
Apronto de las prevenciones para la Artillería, y de las Herramientas y demas cosas necesarias para qualquiera operación ó trabajo ; y disposiciones para su conducción: con qué acuerdo ha de ser úno y ótro de cargo de los Intendentes: Artículo 295 394
Reparación de las Fortificaciones , Quarteles y Almacenes: por qué medios, y con quánto cuidado se debe ocurrir oportunamente á ella, dando cuenta de todo á la Real Persona: Artículo 296 394
Gastos extraordinarios en general: cómo se han de acordar y executar; y cómo los urgentes en cada Provincia: Artículo 297 396
Gastos extraordinarios en el caso de Guerra, y gratificaciones ó recompensas por sas faenas : cómo , y con qué consideración se han de acordar y executar: Artículo 298 396
Subordinación de los Intendentes de Provincia al General de Exército en todo lo respectivo á Guerra, y de éste y aquéllos al Virréi, y al Comandante-General de las Fronteras : correspondencia que deben observar con los demas Gefes militares : asuntos que les han de comunicar •, y cómo únos y otros se han de auxiliar mútua y respectivamente: Artículo 299 397
Cómo el Virréi, el Comandante-General de las Fronteras, los demas Gefes militares y los Tribunales civiles, deben autorizar y auxiliar respectivamente á los Intendentes , guardándoles las preeminencias que les tocan, y obrando de acuerdo en todo lo conducente á estos fines: Artículo 300 400
Consejos ó Juntas de Guerra, ó de Fortificación, á que han de concurrir los Intendentes; para qué fines; y qué lugar han de tener en ellas el de Exército, y los de Provincia que exercieren sus funciones: Artículo 301 400
Graduación, tratamiento y honores militares y fúnebres que se conceden al Intendente de Ejército, y á los de Provincia: Guardia que se les ha de dar donde hubiere Tropa; y Uniforme que por ahora han de vestir los de Provincia: Artículo 302 402
Sueldos de los Intendentes, y con qué condiciones: absoluta prohibición de pretender ni recibir otra cantidad por ningún título ni respecto ; y pena en que incurrirá el que la contraviniere: Artículo 303 404
Fianzas: cómo, y de qué cantidad las deben dar los Intendentes de Provincia, y quién las ha de calificar; y se exceptúa de esta obligación al Superintendente Subdelegado por todas sus representaciones: Artículo 304 406
Residencia: cómo la deben dar los Intendentes en quanto Corregidores; y también sus Tenientes, Subdelegados y demas Subalternos: por quién se ha de despachar ; y en qué forma se debe proceder en ella: Artículo 305 407
Dase á esta Instrucción y Ordenanza fuerza de Lei: se revocan las disposiciones, establecimientos, costumbres ó prácticas contrarias: se prohíbe su interpretación y glosa; y se manda observar por todos los Tribunales y Gefes Seculares y Eclesiásticos, y por los demas á quienes toque, evitándose toda competencia y embarazo : Artículo 306 407
LEYES DE LA RECOPILACION DE INDIAS, CÉDULAS REALES, ORDENANZAS Y OTRAS SOBERANAS DECLARACIONES QUE DEBEN GOBERNAR PARA EL CUMPLIMIENTO DE LO QUE SE DISPONE EN LOS ARTÍCULOS DE LA INSTRUCCION, QUE IRÁN CITADOS. Anexo sf.
RAZON DE LAS JURISDICCIONES Y TERRITORIOS Que se deben comprehender en el distrito de cada una de las Intendencias de Provincia en el Reino de la Nueva-España; entendiéndose cada Jurisdicción de las que se expresarán según y como se arreglaron en el Plan de graduación de las Alcaldías Mayores de dicho Reino que, á conseqüencia de Real Cédula de 1.° de Marzo de 1767, y en virtud de comisión de la Junta mandada por ella erigir en México, formaron el Superintendente que entonces era de aquella Real Casa de Moneda, y el Contador General de Reales Tributos, cuyo documento existe original en aquel Superior Gobierno. Anexo sf.

El Rey

sn

Movido del paternal amor que me merecen todos mis Vasallos, aun los mas distantes , y del vivo deséo con que desde mi exáltacion al Trono he procurado uniformar el gobierno de los grandes Imperios que Dios me ha confiado, y poner en buen órden, felicidad y defensa mis dilatados Dominios de las dos Américas, he resuelto, con mui fundados informes y maduro éxámen, establecer en el Reino de Nueva España Intendentes de Exército y Provincia para que, dotados de autoridad y sueldos competentes, gobiernen aquellos Pueblos y Habitantes en paz, y justicia en la parte que se les confía y encarga por esta Instrucción, cuiden de su policía , y recauden los intereses legítimos de mi Real Erario con la integridad, zelo y vigilancia que prefinen las sabias Leyes de Indias , y las dos Reales Ordenanzas que mi augusto Padre y Señor D.Felipe Quinto, y mi amado Hermano D. Fernando Sexto publicaron en 4 de Julio de 1718, y 13 de Octubre de 1749; cuyas prudentes y justas reglas quiero se observen exáctamente por los Intendentes del expresado Reino con las ampliaciones y restricciones que van explicadas en los Artículos de esta Ordenanza é Instrucción.

Artículo 1

A fin de que mi Real voluntad tenga su pronto y debido efecto, mando se divida por ahora en doce Intendencias el distrito de aquel Imperio sin incluir las Californias , y que en lo sucesivo se entienda por una sola Provincia el territorio ó demarcación de cada Intendencia con el nombre de la Ciudad que hubiese de ser su Capital, y en que habrá de residir el Intendente, quedando las que en la actualidad se titulan Provincias con la denominación de Partidos, y conservando éstos el nombre que tienen aquéllas. Será una de dichas Intendencias la General de Exército y Provincia que se ha de establecer en la Capital de México. Las otras once serán sólo de Provincia, y de ellas se habrá de establecer úna en la Ciudad de la Puebla de los Ángeles ; otra en la Ciudad y Plaza de la Nueva Veracruz ; otra en la Ciudad de Mérida de Yucatan ; otra en la Ciudad de Antequera de Oaxaca; otra en la Ciudad de Valladolid de Mechoacan; otra en la Ciudad de Santa Fe de Guanaxuato ; otra en la Ciudad de San Luis Potosí; otra en la Ciudad de Guadalaxara; otra en la Ciudad de Zacatecas; ótra en la Ciudad de Durango, y la restante será la que ya se halla establecida en la Ciudad de Arispe, y se extiende á las dos Provincias de Sonora y Sinalóa. Cada una de las expresadas Intendencias ha de ser comprehensiva de las Jurisdicciones , Territorios y Partidos que respectivamente se las señalan en el final de esta Instrucción, la qual se entregará á los nuevos Intendentes que Yo elija con sus correspondientes Títulos , ( que por ahora se expedirán por la Secretaría de Estado y del Despacho Universal de Indias) pues me reservo nombrar siémpre y por el tiempo de mi voluntad para estos empléos personas de acreditado zelo, integridad, inteligencia y conducta, como que descargaré en ellas mis cuidados, cometiendo al suyo el inmediato gobierno y protección de mis Pueblos.

Artículo 2

Ha de continuar el Virréi de la Nueva España con todo el lleno de la superior autoridad y omnímodas facultades que le conceden mi Real Título é Instrucción, y las Leyes de Indias, como á Gobernador y Capitan General en el distrito de aquel mando , á cuyos altos empléos está agregado el de Presidente de la Audiencia y Chancillería de la Capital Metrópoli de México; pero dexando la Superintendencia y arreglo de mi Real Hacienda en todos los ramos y productos de ella al cuidado , dirección y manejo de la Intendencia General de Exército y Hacienda que se ha de crear en dicha Capital, y á que estarán subordinadas las demas de Provincia que en el mismo Reino mando también erigir por esta Instrucción.

Artículo 3

Para que en ningún caso, ni en modo alguno se confunda la suprema autoridad que tengo conferida y depositada en mis Virreyes , quiero y mando que el de la Nueva España, y sus Sucesores en aquel Virreinato, pongan el Cúmplase no sólo en los Títulos de Intendentes que se despachen á los de las Provincias comprehendidas en el distrito de su mando, como lo hace en los de sus Gobernadores , sino también en el que se expida al Intendente General de Exército y Real Hacienda del propio Reino; pero éste lo debe también poner después en los Despachos de los de Provincia como Superintendente de mi Real Hacienda, respecto de que en todo lo perteneciente á ella le han de estar subordinados según se dispone por esta Ordenanza, y se indicó en el Artículo antecedente. Por la misma razón pondrá dicho Superintendente también el Cúmplase en los Despachos que se expidan á los Intendentes de Arispe y de Durango, y presentados así al Comandante General de las Fronteras, les pondrá igualmente el suyo, tomándose ántes razón de ellos en la Contaduría de Cuentas de México, como de los demás á su tiempo, y de únos y otros después en las Contadurías Principales de Provincia á que respectivamente corresponda.

Artículo 4

La Superintendencia que ha de exercer el dicho Intendente General de Exército se ha de entender como delegada de la General de mi Real Hacienda de Indias, que reside en mi Secretario de Estado y del Despacho Universal de ellas. Y con el justo fin de proporcionar al expresado Superintendente Subdelegado algún alivio en sus importantes encargos, y de auxiliar al mismo tiempo este establecimiento de Intendencias, reuniendo la direccion de tódas para uniformar su gobierno en quanto lo permita la diferencia de aquellos Pueblos y Provincias, ordeno y mando al propio Superintendente Subdelegado que, de acuerdo con mi Virréi, establezca desde luego en la Capital de México una Junta Superior de mi Real Hacienda, á que debe concurrir como su Presidente , componiéndose además, en conformidad de la lei 8 título 3.0 lib. 8.°, del Regente de aquella Audiencia Pretorial ; del Fiscal de mi Real Hacienda, con voto en todos los asuntos y expedientes que no actuare como parte; del Ministro mas antiguo del Tribunal de la Contaduría de Cuentas , y del Ministro mas antiguo Contador ó Tesorero General de Exército y Real Hacienda. Y debiendo sentarse los Vocales por el órden que van nombrados, presidirá las Juntas á que no pueda concurrir el Superintendente Subdelegado aquél á quien por el mismo órden le corresponda; y asistirá siémpre á ellas el Escribano de la Superintendencia para autorizar los acuerdos y resoluciones que no sean sobre el ramo de Propios y Arbitrios, ó Bienes de Comunidad: con advertencia de que le substituya , quando la necesidad lo pida , su Oficial Mayor, á cuyo fin le habilito en toda forma, y de que úno y ótro éntren á dichos actos sin Espada ni Sombrero, y tomen asiento en Banco raso colocado fuera de la Tarima y en la testera opuesta á la que ocupa el Ministro que presida la Junta.

Artículo 5

Si por ausencia, enfermedad ú otra justa causa no pudiese concurrir á la expresada Junta Superior de Hacienda alguno de sus Vocales , suplirá por el Superintendente Subdelegado el Asesor de la Superintendencia ; por el Regente de la Audiencia, el Decano de ella; por el Fiscal de la Real Hacienda, el que sirva la Fiscalía; por el Ministro del Tribunal de Cuentas, su inmediato en antigüedad, y por el Ministro Contador ó Tesorero General de Exército y Hacienda, su Compañero: entendiéndose que el Asesor de la Superintendencia se sentará despues del Ministro del Tribunal de Cuentas, y que todos los Vocales nominados para cada caso de los que se han explicado en éste y en el anterior Artículo , inclusos los expresados Ministros de Real Hacienda conforme á la lei 12 título 3.0 lib. 8.°, han de tener voto decisivo sin distinción de causas tocantes á mi Real Hacienda , aunque no sean Togados; pero guardándose siémpre respecto de todos la disposición de la lei 17 de los citados título y libro.

Artículo 6

La mencionada Junta deberá celebrarse una, ó dos veces cada semana, en los dias y horas que señalare el Superintendente Subdelegado según sus graves ocupaciones, y las de los demas Vocales; pero si ocurriere alguna urgencia podrá convocar otras Juntas extraordinarias. En todas ellas se ha de tratar , con arreglo á esta Instrucción y á las Ordenes que Yo diere en lo sucesivo, de reducir en las Provincias de aquel Imperio á un método igual, en quanto fuere posible, el gobierno y administración de justicia en materias de mi Real Hacienda, y en lo económico de Guerra; cuidando privativamente la expresada Junta Superior no sólo de los dichos dos ramos ó causas, sino también del de los Propios y Arbitrios, y Bienes de Comunidad de los Pueblos: para cuya dirección y conocimiento la concedo quanta jurisdicción y facultadas sean necesarias, con absoluta inhibición de Codos mis Tribunales, y la sola dependencia de mi Real Persona por la Via reservada del Despacho Universal de Indias; dexando los asuntos contenciosos que traigan origen de la Jurisdicción Real ordinaria y causa de Policía y Gobierno, en apelación de los Intendentes, sus Subdelegados y demas Jueces ordinarios, sujetos á la respectiva Audiencia del distrito, como lo están por las Leyes recopiladas de Indias.

Artículo 7

Los Gobiernos políticos de la Puebla de los Angeles, de la Nueva Vizcaya, y de Sonora y Sinalóa; los Corregimientos de México y Antequera de Oaxaca ; el de Veracruz , que ha de crearse, y las Alcaldías Mayores ó Corregimientos de Valladolid, Guanaxuato, San Luis Potosí y Zacatecas, han de ir precisa y respectivamente unidos á las Intendencias que establezco en dichas Capitales y sus Provincias, quedando extinguidos los sueldos que en la actualidad gozan los que sirven algunos de los referidos empléos, y á cargo por ahora del Presidente Regente de la Audiencia de Guadalaxara el servir aquella Intendencia. Y mando que los Intendentes tengan por consiguiente á su cargo los quatro ramos ó causas de Justicia, Policía, Hacienda y Guerra, dándoles para ello, como lo hago, toda la jurisdicción y facultades necesarias , con respectiva subordinación y dependencia en quanto corresponda á las dos priméras, los de Arispe y Durango al Comandante General de sus Provincias, los diez res* tantes al Virréi, y tódos á las Audiencias territoriales, según la distinción de mandos, naturaleza de los casos y asuntos de su conocimiento , y conforme á las Leyes recopiladas de Indias como se explicará en el cuerpo de esta Ordenanza, por no ser mi Real ánimo que las jurisdicciones establecidas en ellas se confundan, alteren ó impliquen con motivo de concurrir todas en una persona, quando se dirige principalmente esta disposición á evitar los freqüentes embarazos y competencias que resultarían entre los Intendentes y los Gobernadores, Corregidores ó Alcaldes Mayores, si quedaran separados estos empléos antiguos en las Capitales y Provincias donde ahora se establecen los nuevos.

Artículo 8

A excepción de los Intendentes de México , Guadalaxara , Arispe , Mérida de Yucatan y Veracruz, todos los demás han de exercer en sus Provincias el Vice Patronato Real conforme á las Leyes, y en calidad de Subdelegados de los respectivos propietarios; pero quedando reservadas á éstos todas las presentaciones eclesiásticas que como á tales Vice Patronos les correspondan, y también el absoluto exercicio de esta suprema regalía de mi Corona en los distritos de las Intendencias donde tienen sus fixas residencias: de modo que en él de la de México corresponderá al Virréi, en el de la de Arispe al Comandante General de las Fronteras, en el de la de Guadalaxara al Presidente Regente de su Real Audiencia, y en la de la de Mérida y Provincia de Yucatan á su Gobernador Capitan General; pero en el territorio de la Intendencia de Veracruz á que no se extiende la jurisdicción de aquel Gobernador, corresponderá al Intendente de la Puebla el exercicio que ya le queda declarado para su propia Provincia, así como al dicho Gobernador, y al del Nuevo Reino de León en los distritos de sus respectivos mandos con la misma calidad de Subdelegados del Vice Patrono propietario , (que en ambas partes lo es el Virréi) y con la ya explicada reserva á su favor.

Artículo 9

Los demas Corregimientos y Alcaldías Mayores de toda la comprehension de las enunciadas doce Intendencias que no se expresaron en el Artículo 7, inclusas también las dos de Tixtla y Chilapa, se han de extinguir conforme vayan vacando, ó cumpliendo su tiempo los provistos por Mí en unas y ótros; y entretanto estarán inmediatamente sujetos y subordinados á los respectivos Intendentes de su distrito, y éstos les subdelegarán sus encargos para que así se uniforme desde luego el gobierno de todas las Provincias , y se evite la confusion que siémpre causa la diversidad de jurisdicciones y Ministros. Y aunque mi Soberana voluntad es que en la prefinida extinción se comprehendan también los Corregimientos y Alcaldías Mayores de los Estados del Valle y de Atlixco para igualar enteramente la condición de todos mis Vasallos de la Nueva España, continuarán , sin embargo, los provistos actuales en los indicados empléos, bien que sujetos á las reglas que se establecen por esta Ordenanza , ínterin cumplen, y se conviene con los poseedores de dichos Estados en la justa recompensa que se les dará por sus respectivos derechos y privilegios.

Artículo 10

Quedarán existentes los Gobiernos políticos y militares de Yucatan, Tabasco, Veracruz, Acapulco, Nuevo Reino de León, Nuevo Santander, Coahuila, Texas y Nuevo México, y han de continuar por consiguiente con las causas de Justicia y Policía reunidas al mando Militar en sus respectivos territorios ó distritos, excepto lo correspondiente á Propios y Arbitrios, y Bienes de Comunidad de los Pueblos, que ha de ser privativo de los Intendentes con subordinación á la Junta Superior de Hacienda: entendiéndose que la Jurisdicción del Gobernador ó Castellano de Acapulco en quanto á lo político y de justicia ha de quedar ceñida á la Ciudad de los Reyes y su Puerto, con las tres Cabeceras que la corresponden. Y con el fin de afianzar en todo aquel Reino el logro del importante objeto manifestado por el anterior Artículo en razón de las subdelegaciones que dispone, mando que los respectivos Intendentes las hagan igualmente en los dichos Gobernadores , (exclusos los de Yucatan y Veracruz) y en el Teniente de Rei de la Ciudad de Campeche, por lo tocante á las dos causas de Hacienda y económico de Guerra en los territorios de sus respectivos mandos.

Artículo 11

A medida que se vayan suprimiendo los Corregimientos y Alcaldías Mayores indicados en el Artículo 9 , ha de recaer la Jurisdicción Real que exercen en los Intendentes respectivos como Justicias Mayores de sus Provincias, sin perjuicio de la que corresponde á los Alcaldes Ordinarios que debe haber en las Ciudades, Villas y Lugares de Españoles con restricción á sus distritos ó jurisdicciones , pues en los Pueblos que hasta ahora no los tuvieren , siendo de competente vecindario , (sin exceptuar las Capitales de las Intendencias, ni las de los Gobiernos que se dexan existentes) se han de elegir del mismo modo también dos el primer año en que se verifique esta providencia; y donde no hubiere formal Ayuntamiento que pueda executarlo conforme á las Leyes que tratan del asunto (*: Exprésanse baxo el Núm.° 1 las Leyes que se indican.), harán siémpre estos nombramientos cada Gobernador político y militar en su distrito, y en lo restante de las Provincias los respectivos Intendentes,arreglándose únos y ótros al espíritu de las indicadas Leyes, y sin necesidad de confirmación respecto de ser mi Real voluntad que, entendiéndose expresamente derogada la lei 10 tít. 3 líb. 5 , recaiga privativa y respectivamente,conforme á lo que va declarado, en los mismos Gobernadores é Intendentes la facultad de confirmar las elecciones que hiciesen los Ayuntamientos, tomando para lo úno y lo ótro previamente los informes que regularen conducentes á fin de que se verifiquen dichos empléos en los sugetos que juzguen mas á propósito para la buena administración de Justicia, y la correspondiente seguridad de los intereses de mi Real Hacienda que debiesen entrar en su poder conforme á lo que por esta Instrucción se dispone. Y tanto en los unos como en los otros Pueblos, esto es, con Ayuntamiento , ó sin él, sólo se elegirá cada año de los sucesivos uno de los dichos Alcaldes para que su oficio sea bienal en todos, y que el mas antiguo instruya al que entrare de nuevo : advirtiéndose que para continuar con éste en el segundo año ha de quedar el de primer voto de los nombrados en el primero, y que anulo expresamente la facultad ó arbitrio que los Gobernadores en quanto á lo político , Corregidores y Alcaldes Mayores, hubiesen tenido de poner Tenientes en algunas Ciudades, Villas ó Lugares de los que se indican en este Artículo.

Artículo 12

En cada Pueblo de Indios que sea Cabecera de Partido , y en que hubiese habido Teniente de Gobernador, Corregidor ó Alcalde Mayor, se ha de poner un Subdelegado , que lo ha de ser en las quatro causas, y precisamente Español, para que, precediendo las fianzas que dispone la lei 9 título 2 libro 5 , administre justicia en los Pueblos que correspondan al Partido, y mantenga á los Naturales de él en buen órden, obediencia y civilidad. Su nombramiento ha de hacerlo con Título formal, y sin derechos, el Intendente de la Provincia por sí sólo, y por el tiempo de su voluntad, en aquellos Pueblos Cabeceras que no sean del distrito de alguno de los Gobiernos exceptuados; y en los que lo fuesen, lo harán de un acuerdo, y con la misma calidad, el dicho Intendente y el respectivo Gobernador, tomando para ello úno y ótro individuales informes y noticias acerca de los sugetos, y prefiriendo en iguales circunstancias á los Administradores de Tabaco , Alcabalas ú otros ramos de mi Erario donde los hubiere. Pero ni los dichos Subdelegados, ni los Alcaldes Ordinarios, ni los Gobernadores que quedan existentes, ni otra persona alguna sin excepción, han de poder repartir á los Indios , Españoles, Mestizos y demas castas,efectos,frutos ni ganados algunos, baxo la pena irremisible de perder su valor en beneficio de los Naturales perjudicados , y de pagar otro tanto, que se aplicará por terceras partes á mi Real Cámara, Juez y Denunciador; y en casos de reincidencia, formada Sumaria por el Intendente, y dando cuenta con ella á la Junta Superior de Hacienda , oidas las partes, y justificado el delito , se aumentará el castigo hasta la confiscación de bienes y destierro perpetuo de los delinquientes; cuya execucion suspenderá para con sólo los Gobernadores referidos miéntras me consulte la sentencia, y nó para con los demás sinó hubiere lugar al recurso de apelación á mi Real Persona : entendiéndose que los Indios y demas Vasallos mios de aquellos Dominios quedan , por conseqüencia, en libertad de comerciar donde y con quien les acomode para surtirse de todo lo que necesiten. Y si ademas de los Pueblos Cabeceras que van indicados reconociese el Intendente ser necesario en alguno otro de su Provincia, y de meros Indios, nombrar también Subdelegado, podrá hacerse según va prevenido, y precediendo consulta á la Junta Superior de Hacienda y su aprobación, la qual, en tal caso, me dará cuenta por la Via reservada de las Indias para mi noticia.

Artículo 13

Sin embargo de esta providencia de poner Jueces Españoles en los Pueblos Cabeceras de meros Indios que por el Articulo antecedente se indican, es mi Real voluntad conservar á éstos, por hacerles bien y merced , el derecho y antigua costumbre, denude la hubiere, de elegir cada año entre ellos mismos los Gobernadores ó Alcaldes, y demas Oficios de República que les permiten las Leyes y Ordenanzas para su régimen puramente económico , y para que exijan de los mismos Naturales el Real Tributo que pagan á mi Soberanía en reconocimiento del vasallage y suprema protección que les está concedida, á ménos que no corra á cargo de otros Naturales que los Intendentes ó sus Subdelegados tuviesen á bien nombrar por tales Gobernadores, ó Cobradores, según la práctica, para la mencionada exáccion y mayor seguridad de mi Real Hacienda en esta parte. Y á fin de evitar los disturbios, pleitos y alborotos que freqüentemente se originan entre aquellos Naturales con motivo de sus elecciones de oficios, mando que siémpre asista y presida en sus Juntas el Juez Español , ó el que éste, hallándose ausente ó legítimamente impedido, nombrare para ello, con tal que también sea Español; y que de otro modo no puedan celebrarlas , ni tener validación lo que acordaren en ellas.

Artículo 14

Hechas estas elecciones de los Indios al tiempo acostumbrado y en la forma aquí prevenida , darán cuenta de ellas el Subdelegado ó Alcaldes Ordinarios con informe al Intendente de la Provincia, ó al Gobernador respectivo si fuesen en el distrito de alguno de los que quedan existentes, á fin de que las apruebe , ó reforme, prefiriendo á los que sepan el Idioma Castellano y mas se distingan en las recomendables aplicaciones de la Agricultura ó Industria, y procurando con oportunidad, y por los medios que regule mas suaves, inclinar á los Naturales á que atiendan también las expresadas circunstancías en dichas elecciones: las quales, así despachadas por el Intendente ó Gobernador, las devolverá al Juez, que ha de executarlas, sin permitir exáccion alguna de derechos á los Indios : entendiéndose expresamente dérogada qualquiera práctica ó costumbre contraria á esta disposición. Y á fin de que nó quede ceñido al solo medio que va ordenado el importantísimo objeto de estimular á los Naturales á que se dediquen á la Agricultura é Industria, y á hablar el Castellano, protegerán en todo los Intendentes, sus Subdelegados y Alcaldes Ordinarios respectivamente, á los que mas sobresalgan en lo úno, ó en lo ótro.

CAUSA DE JUSTICIA

Artículo 15

El Intendente General de Exército y Real Hacienda, y cada uno de los de Provincia , ha de tener un Teniente Letrado que exerza por sí la Jurisdicción contenciosa Civil y Criminal en la Capital y su particular territorio, y que al mismo tiempo sea Asesor ordinario en todos los negocios de la Intendencia , supliendo las veces del Gefe de ella en su falta, enfermedades, y ausencias que hiciere á visitar su Provincia, ó con otra justa causa: entendiéndose que el Asesor del Intendente General lo ha de ser también en todo lo respectivo á la Superintendencia de mi Real Hacienda que exerce, y suplir en ella sus ausencias, enfermedades ó falta. Y para que dichos Tenientes tengan todas las circunstancias que requieren sus empléos, han de estar exáminados y aprobados por mis Consejos, Chancillerías ó Audiencias, y serán nombrados por Mí á consulta de la Cámara de Indias, que me propondrá para cada Tenencia tres sugetos de literatura y providad conocidas, á fin de que Yo elija de ellos (quando no lo hiciere fuera de consulta como lo execute con los primeros) el que estimase mas conveniente á mi Real Servicio.

Artículo 16

Como es mui posible el que falten á un tiempo, yá por muerte, ó yá por enfermedad ó ausencia, el Intendente Corregidor de alguna Provincia y su Teniente Asesor, declaro que en qualquiera de estos casos deberá suplir interinamente las veces y funciones del Intendente el Ministro mas antiguo de los dos Principales de Real Hacienda de la Provincia, y el Letrado que éste elija las del Teniente Asesor: entendiéndose que en el primero de dichos casos, esto es de muerte , lo harán uno y otro sólo entretanto que, con acuerdo del Superintendente Subdelegado , elija mi Virréi sugetos de toda satisfacción , y acreditada aptitud y literatura, que respectivamente desempeñen la Intendencia y Corregimiento interinos , y la Tenencia. Pero si fallecieren el Intendente General de México y su Teniente, es mi Soberana voluntad que supla por el primero el Ministro mas antiguo del Tribunal de la Contaduría de Cuentas, y que por el segundo elija el Virréi con su acuerdo un Asesor interino; dándoseme cuenta de éstas y aquéllas vacantes por la Vía reservada de Indias para que Yo las provéa.

Artículo 17

Porque son incompatibles en la práctica no sólo el exercicio de las veces y funciones de Intendente y el de las de Ministro* Contador ó Tesorero de mi Real Hacienda, sino también el debido desempeño de únas y ótras por los distintos lugares y unidad de tiempo en que respectivamente han de actuarse , quiero y ordeno que, quando en observancia de lo dispuesto por el anterior Artículo, y mediante qualquiera de los dos casos que previene , se verificare en alguna Provincia recaer el exercicio de su Intendencia en el mas antiguo de sus Ministros Principales de Real Hacienda, nombre éste un sugeto de su satisfacción, yá sea de dentro yá de fuera de las mismas Caxas Reales, que asista al despacho de ellas con su representación miéntras él hiciere de Intendente, autorizándole á dicho fin con el correspondiente Poder, pues siémpre ha de ser suya la responsabilidad en la parte que le toca como tal Ministro Contador ó Tesorero.

Artículo 18

Para que los dichos Tenientes puedan desempeñar sus oficios con decoro y entera libertad, les señalo, ademas de los derechos de Arancel, la dotación de mil pesos sobre los caudales de Propios y Arbitrios; y en mis Tesorerías Reales otros mil al del Intendente General, y quinientos á cada uno de los demas , como Asesores de Rentas: y mando que los sirvan por cinco años, y el mas tiempo que duraren los Intendentes con quienes fuesen destinados, ó el que Yo tuviere á bien prorrogarles; y no los podrán remover sin precedente justificación y conocimiento de justas causas, y declaración mía, ó de mi Consejo de las Indias. Pero podrán ser suspendidos por la Junta Superior de Hacienda si con previo reconocimiento de las causas que les hubiesen formado los Intendentes hallase mérito para ello , dándome de todo cuenta.

Artículo 19

De los autos ó sentencias que dieren los referidos Tenientes como Jueces ordinarios, deben admitir las apelaciones y recursos de las Partes para la Audiencia del distrito conforme á las Leyes de aquellos Reinos; y si fueren recusados, han de acompañarse con arreglo á la última Real Cédula expedida por punto general para estos casos en 18 de Noviembre de 1773 (* Hállase baxo el Núm.° 2 la Real Cédula que se cita.); y lo mismo observarán los Intendentes en las causas y negocios de su inspección quando ante ellos se recusare á sus Tenientes en calidad de Asesores ordinarios, pues nunca deben separarlos del conocimiento , teniendo título mío, y obligación á responder de sus dictámenes.

Artículo 20

Los Intendentes Corregidores han de presidir los Ayuntamientos de sus Capitales, y las funciones públicas de ellos; y quando no puedan asistir por ausencia , enfermedad ú otro impedimento, lo harán sus Tenientes, y, en defecto de ámbos , los Alcaldes Ordinarios , si los hubiese, ó el que según la lei, privilegio ó costumbre deba executarlo, dando cuenta después al Intendente, si se hallare en la Capital, de lo que se hubiese tratado en los Cabildos para que, instruido, disponga su cumplimiento, no encontrando reparo grave en perjuicio del público, ó en agravio de algunos particulares que lo reclamen con derecho á ser oidos.

Artículo 21

Así los Intendentes Corregidores , como sus Tenientes, tendrán mui á la vista, y harán particular estudio de todas las Leyes de Indias que prescriben las mas sabias y adaptables reglas para la administración de justicia , y el buen gobierno de los Pueblos de aquellos mis Dominios; y también exáminarán con particular atención lo establecido en las de estos Reinos, á que deben arreglarse en defecto de aquéllas, no siendo únas ni ótras contrarias á lo prevenido en esta Instrucción. Y dando exemplo los Jueces con su propia observancia, han de cuidar eficazmente de que todos los demás, tanto Españoles, como Naturales y de otras castas, respeten y guarden dichas Leyes con la obediencia y exactitud debidas.

Artículo 22

Entre los cuidados y encargos de los Intendentes es el mas recomendable establecer y mantener la paz en los Pueblos de sus Provincias , evitando que las Justicias de ellos procedan con parcialidad, pasión ó venganza : á cuyo fin deben interponer su autoridad, y remediar los daños que de las enemistades resultan á la Causa pública y á mis Vasallos; y en estos casos podrán llamar á sus Tenientes , Subdelegados, Alcaldes Ordinarios y demas Jueces subalternos, para advertirles su obligación y exhortarlos á que cumplan con ella; pero sino bastase, darán cuenta con justificación al Tribunal Superior que sea competente según la calidad del negocio, á efecto de que se les corrija, y se disipen las inquietudes que suele ocasionar el poder abusivo de las Justicias, y de otras personas que fomentan en las Repúblicas la envidia, el odio y la discordia, con grave perjuicio de sus conciencias.

Artículo 23

Cuidarán también los Intendentes con igual vigilancia del breve y regular despacho de las causas y negocios de su conocimiento, y de que no se moleste á las Partes con dilaciones, ni se las cobren mas derechos que los debidos según Aranceles; y si entendieren con verídicos informes que los Jueces subalternos de sus Provincias hacen extorsiones sobre estos puntos, les advertirán de sus descuidos ó excesos; y quando esta providencia no baste á contenerlos , informarán con justificación al Superior respectivo para que sean condignamente castigados.

Artículo 24

Quando por mi Consejo de las Indias se despachen las Residencias de que se tratará en esta Instrucción, ó por mis Audiencias algunas Comisiones ó Pesquisas á las Ciudades, Villas ó Lugares de las Provincias, que no sean contra sus Intendentes en quanto Corregidores , estarán éstos á la mira de si cumplen los Jueces de ellas con lo prevenido en las Leyes y sus Instrucciones, informándose exáctamente de si dexan disimulados ó tolerados los delitos dignos de castigo, por contemplación ó interes: si se detienen voluntariamente, y ocupan mas tiempo del que necesitan ; y si cobran excesivas dietas ó derechos , para amonestarles que se contengan y moderen, ó dar cuenta, sino bastare su reconvención , al Fiscal del Consejo en lo respectivo á Residencias, y al de la Audiencia del distrito en lo tocante á las Comisiones que emanaren de ella; entendiéndose lo mismo con los Receptores de las Audiencias y qualesquiera otros Jueces que exerzan jurisdicción delegada en sus Provincias. Y como que los Intendentes deben estar enterados de los abusos que haya en los Pueblos de su territorio, podrán instruir de ellos á los expresados Jueces de residencia , ó pesquisa, con toda reserva y secreto; y éstos y los demas Comisionados tendrán obligación por lo mismo de noticiar y presentar sus comisiones a los Intendentes Corregidores de la Provincia donde fueren destinados, pues les debe constar la autoridad y jurisdicción con que se hallen asistidos, y para su libre exercicio ha de preceder que les presten el uso y auxilios dispuestos por derecho.

Artículo 25

Ínterin duraren los Corregidores y los Alcaldes Mayores que hasta ahora se hallan provistos por Mí, y respectivamente por los poseedores de los Estados del Valle y de Atlixco, y cuyos empléos deben suprimirse según queda prevenido, cuidarán los Intendentes con especial vigilancia de que las visitas que hagan á los Pueblos de sus jurisdicciones no las executen sin darles cuenta antes de salir á ellas; y en el caso de permitirlas por las justas causas que les expongan, sea con la prevención indispensable de que no graven los Propios con derechos indebidos, ni hagan costa alguna á los Vecinos y Naturales, á quienes deben pagar los bagages y mantenimientos que les subministraren ; advirtiéndoles también que no dexen disimulados los excesos de las Justicias ordinarias por negociación ni respeto alguno.

Artículo 26

Los mismos Intendentes estarán perpetuamente obligados á visitar sus Provincias en las estaciones que mejor lo permitan respectivamente , practicándolo cada año en los Territorios y Partidos que puedan reconocer y exáminar con la seria reflexión que deben hacerlo unos Magistrados prepuestos para aumentar la Agricultura , promover el Comercio , excitar la Industria de los Pueblos, favorecer la Minería, y procurar, en suma, por quantos medios quepan en su arbitrio y facultades que les están concedidas, la felicidad de aquellos Vasallos, que son el objeto de mis desvelos y Reales atenciones.

Artículo 27

Estas Visitas las han de practicar los Intendentes sin gravámen alguno de los Pueblos y con los fines explicados en esta Instrucción y en las Leyes del tít. 2 lib. 5 de la Recopilación de Indias (*: Baxo el Núm.° 3 se expresan las Leyes que se indican.); y sólo en el caso de hallarse imposibilitados enteramente de executarlas por sí mismos, enviarán Comisarios Subdelegados de su entera satisfacción con instrucciones individuales de lo que deben practicar en beneficio público, y desagravio de los particulares que se hallasen quexosos ó perjudicados de las Justicias subalternas , ó de los Poderosos que suelen oprimir á los pobres y desvalidos.

Artículo 28

Con el objeto de arreglar uniformemente el gobierno, manejo y distribución de todos los Propios y Arbitrios de las Ciudades y Villas de Españoles, y de los Bienes comunes de los Pueblos de Indios de aquel Imperio , cometo privativamente la inspección de únos y otros á la Junta Superior de Hacienda , con la jurisdicción que la queda declarada en el Artículo 6 , derogando , como expresamente derogo , qualquiera otra disposición que hubiese en contrario , aunque se halle aprobada. Y mando que subsista la Contaduría General de este ramo en la Capital de México como la estableció de mi orden el Visitador General de aquel Reino en el año de 1766 Reservándome nombrar el Contador y Oficiales necesarios para que lleven la mas exácta cuenta y razón de estos caudales públicos , y que por la misma Oficina se despachen los expedientes, órdenes y providencias que acordase la expresada Junta Superior. Y supuesto que en la Capital de México hai un Ministro de la Real Audiencia comisionado con nombre de Juez Superintendente de los Propios y Arbitrios de aquella Ciudad, y del Desagüe de Huehuetoca, ha de cesar desde luego en estos encargos, que mando unir á la Intendencia General como privativos de ella.

Artículo 29

Para que la misma Junta Superior pueda con el debido conocimiento establecer una regla general en la administración y manejo del expresado ramo en todos los Pueblos del Reino, pedirá á los Intendentes quantas noticias conceptúe precisas; y con éxámen de ellas les comunicará sus providencias y resoluciones por medio del Contador General de Propios y Arbitrios, que debe ser Secretario de la Junta en todo lo respectivo á este negociado , siguiéndose por él la correspondencia en quanto le sea relativo.

Artículo 30

Para que el mencionado Contador General de Propios y Arbitrios pueda desempeñar debidamente el dicho encargo de Secretario de la Junta Superior, ha de asistir á todas las que por ella se celebren para tratar de lo concerniente al expresado ramo, substituyéndole, quando las circunstancias y necesidad lo pidan, su Oficial Mayor, para cuyo efecto le habilito en toda forma. Y á fin de evitar dudas, y aun disputas , sobre el modo de la concurrencia del Contador á dichos actos, mando que entre y asista á ellos con Espada y Sombrero: que tome asiento después del último.Vocal de la Junta, y en Silla sin brazos supuesto que los tengan las que ocupen aquéllos, ó que se sienten en Bancos de respaldo: que por qualquiera de los Vocales, yá sea nato yá substituto , se le trate de Merced; y que mediante no desnudarle la qualidad de Secretario de la de Contador General, tenga , en quanto tal, voto informativo, y en uso de él y de los conocimientos que por su dicho oficio adquiera de todo lo concerniente al referido ramo, pueda y deba exponer á la Junta vervalmente, yá sea preguntado por ella ó alguno de sus Vocales, ó yá de motu propio, quanto estimare conducente al mayor acierto en la resolución que se hubiese de acordar, sin que para hacerlo en qualquiera de dichos casos obste el que como tal Contador haya producido ya su informe por escrito en el asunto de que se trate: entendiéndose todo lo que va expresado también con el Oficial Mayor quando substituya á su Gefe , excepto lo de asiento, pues deberá tomar el mismo que por el Artículo 4 se señala al Escribano de la Superintendencia de mi Real Hacienda y su Junta Superior.

Artículo 31

Luego que los Intendentes tomen posesión de sus empléos han de pedir á cada una de las Ciudades, Villas y Lugares de Españoles, y Pueblos de Indios de sus Provincias , una razón puntual, y firmada de las Justicias y Escribanos de Ayuntamiento , donde los hubiere, de los Propios y Arbitrios, ó Bienes de Comunidad que gozan; de la concesión y origen de ellos; de las cargas perpetuas, ó temporales que sufren; de los gastos precisos, ó extraordinarios á que están sujetos; de los sobrantes, ó faltas que resultan al fin de cada año; y de la existencia, custodia y cuenta de estos caudales, previniendo que serán responsables los Jueces subalternos y Escribanos á la certeza y exáctitud de estas noticias.

Artículo 32

Ademas de ellas, así en las Capitales de Provincia por sí mismos , ó por medio de sus Tenientes, como en sus restantes Jurisdicciones y Partidos por el de los Alcaldes Ordinarios y Subdelegados, se informarán los Intendentes mui por menor de los Arbitrios que gozaren los Pueblos; si para ésto tienen facultades reales; por qué motivos, y con qué destinos se les concedieron; y si la causa subsiste, ó ha cesado: en cuyo caso, ó en el de haberse cumplido el tiempo de la concesión y sus prorrogaciones, si las hubiere, representarán á la Junta Superior para que se extingan dichos Arbitrios, haciendo lo mismo quando hayan de subsistir, con indagar ántes si convendrá alterar ó mudar su imposición sobre distintas especies en que sea menor el gravámen del Común.

Artículo 33

Con prolixo éxámen de todas las noticias indicadas en los dos Artículos antecedentes, y de sus documentos comprobantes, que pedirán los Intendentes quando los regularen precisos, han de formar un Reglamento interino para los Propios y Arbitrios, ó Bienes de Comunidad de cada Pueblo, moderando , ó excluyendo las partidas de gastos que les parecieren excesivas, ó superfluas, aunque éstas se hallen señaladas y permitidas por Ordenanzas ó Reglamentos antiguos aprobados; y, remitiéndole firmado con orden de que se observe en todas sus partes hasta nueva providencia , dirigirán copia de él á la Junta Superior de Hacienda con la razón dada por las Justicias, y el correspondiente informe de los fundamentos y motivos que hubiesen tenido en consideración, á fin de que le apruebe ó modifique con pleno conocimiento del asunto, dándome la misma Junta cuenta por la Via reservada para que recaiga mi confirmación, ó resuelva lo que fuese de mi Soberano agrado. Y mediante no ser mi Real ánimo variar los destinos que las Leyes del lib. 6 tít.4 de la Recopilación dan á los Bienes comunes de los Pueblos de Indios , y ser aquéllos en parte mui diferentes de los que tienen y deben darse á los Propios y Arbitrios de los Pueblos de Españoles, ordeno que para la formación de los prevenidos Reglamentos respectivos á Pueblos de meros Indios y á sus Bienes de Comunidad , inclusos sus censos, se tengan presentes y en la debida consideración las 38 leyes de los citados libro y título , en quanto no se opongan á lo dispuesto por esta Instrucción.

Artículo 34

En los mencionados Reglamentos particulares se han de dividir las partidas de gastos en quatro clases: la primera, de las dotaciones, ó ayudas de costa señaladas á las Justicias, Capitulares y Dependientes de los Ayuntamientos , y salarios de los Oficiales públicos, Médico ó Cirujano, donde los haya, y Maestros de Escuela que deben precisamente establecerse en todos los Pueblos de Españoles é Indios de competente vecindario : la segunda, de los réditos de censos, ú otras cargas que legítimamente se pagaren por los mismos Pueblos, estando impuestos con facultad Real ó convertidos en beneficio común, y justificada su pertenencia : la tercera , de las festividades votivas , y limosnas voluntarias; y la quarta, de los gastos precisos , ó extraordinarios y eventuales que no tengan quota fixa: advirtiendo que para estos últimos señalarán los Intendentes la cantidad anual que les pareciere correspondiente según las circunstancias y facultades de los Pueblos; y quando no alcanzare, éstos se lo representarán con justificación de la urgencia y de haberse consumido la dotación asignada, pues no excediendo el gasto de quar’enta pesos en las Ciudades ó Villas de Españoles, y de veinte en las Poblaciones de Indios, podrán librarlo los Intendentes; pero si fuere de mayor suma han de dar cuenta á la Junta Superior, y esperar su resolución.

Artículo 35

Aprobados por élla dichos Reglamentos á proporción que los Intendentes los vayan remitiendo, se los devolverá el Contador General de Propios y Arbitrios, dexando copia de cada uno en su Oficina, con la prevención de que, quedando otra en las Contadurías Principales de Provincia, se remitan los originales á los respectivos Pueblos para su observancia y puntual execucion miéntras que por Mí no se determine y ordene otra cosa.

Artículo 36

Se ha de establecer á este fin en cada Ciudad, Villa ó Lugar de Españoles, inclusas las Capitales de las Provincias, una Junta Municipal á cuyo cargo han de correr la administración y manejo de estos efectos, compuesta del Alcalde Ordinario de primer voto ó mas antiguo, que la debe presidir, de dos Regidores, y del Procurador General ó Síndico, sin voto, para promover en ella lo que sea mas útil al Común; previniendo que donde hubiere mas de dos Regidores deben turnar por años en este encargo con la mina de que todos se instruyan de su importancia y gobierno económico; sin que el Cuerpo de los Ayuntamientos pueda mezclarse en esta materia, ni embarazar con pretexto alguno las disposiciones de sus Juntas Municipales, pues ellas han de sacar anualmente los ramos de Propios y Arbitrios á pública almoneda, según irá prevenido en el Artículo siguiente , para rematarlos en el mayor postor, sin admitir prometidos, ni otras reprobadas inteligencias ; y, en defecto de Arrendadores, los administrarán con la pureza y legalidad correspondientes.

Artículo 37

Nada es tan importante á la causa pública como el que también haya exáctitud en los hacimientos de los Propios de los Pueblos, y el mayor cuidado en los Abastos públicos, pues se interesan los Comunes de ellos en que los priméros se rematen por su justo valor, y en que los segúndos se tengan con la mayor comodidad de precios; y siendo indispensable para ésto evitar las ligas y monopolios que suele haber dentro y fuera de los Ayuntamientos , deben zelar sobre ello los Intendentes Corregidores, y cuidar de que en las Capitales de sus Provincias las Juntas Municipales que establece el Artículo antecedente desempeñen con fidelidad y desinterés la obligación de asistir, con su Teniente Asesor, en el lugar público acostumbrado, ó en el que se señalare, á intervenir y hacer los remates , así de los Propios , como de los Abastos donde los hubiere establecidos , después de pregonados por treinta días, y de haber despachado sus avisos y requisitorias á los Pueblos que convenga , fixando Edictos para que llegue á noticia de todos; y puedan hacer qualesquiera posturas y pujas asegurados de la libertad de su admisión, sin que los Regidores, sus parientes ó paniaguados se utilicen con perjuicio del Común , ni hagan patrimonio, mediante su autoridad , del ménos valor de los Propios, ó del exceso en el precio de lo que debe servir á la manutención de los Pueblos.

Artículo 38

Esto mismo mandarán los Intendentes á las demas Justicias y Juntas Municipales de las Ciudades , Villas y Poblaciones de sus Provincias, para que en tódas se obre con uniformidad, desterrando los abusos que contribuyen á su decadencia ; pero sino bastaren sus órdenes y advertencias, darán cuenta á la Junta Superior de Hacienda, y á mi Fiscal comprehendido en ella , por lo que sea relativo á Propios y Arbitrios, y al Virréi, ó al Comandante-General de las Fronteras respectivamente , por lo que toque á los Abastos, á fin de que se provéa de remedio , y proceda, según los casos, al castigo de los que cometieren ó disimularen estos perjudiciales excesos.

Artículo 39

Siempre que dichas Juntas Municipales consideraren que los arrendamientos de los ramos de Propios y Arbitrios en su todo, ó parte, serán ventajosos haciéndose por mas tiempo que el de un año , lo representarán al Intendente de la Provincia, y éste lo habrá de informar á la Junta Superior de Hacienda con expresión de los fundamentos y causas que haya para dispensar sobre el asunto , en que la concedo facultad de que pueda hacerlo, no excediendo los contratos de cinco años.

Artículo 40

Los Vocales de cada Junta Municipal han de nombrar anualmente de su cuenta y riesgo un Mayordomo ó Depositario abonado, en cuyo poder entrarán precisamente todos los caudales de Propios y Arbitrios con exácta cuenta y razón, señalándole por su responsabilidad y trabajo uno y medio por ciento de lo que cobrase, y nó de las existencias que quedaren de un año para otro; con la prevención indispensable de que mensualmente se han de poner los caudales en Arca de tres llaves, y de que éstas han de estar en el Alcalde Presidente de la Junta, en el Escribano del Ayuntamiento, si le hubiere, ó el Regidor mas antiguo por defecto de aquél, y en el Mayordomo de Propios, sin que puedan confiárselas unos á otros por ningún motivo: entendiéndose que en qualquiera día del mes que, por ser de consideración los caudales que entren ó se hallen en poder del Mayordomo, ó por alguna otra razón , quieran y propongan los otros dos Claveros ponerlos en dicha Arca , deberá executarse, sin que tenga arbitrio á resistirlo el dicho Mayordomo.

Artículo 41

En fin de año ha de formar su Cuenta jurada el Mayordomo ó Depositario, ciñéndola exactamente al cargo que le resultare por Testimonio de los hacimientos de rentas y sus cobranzas, y á la data de las partidas consignadas por el Reglamento, ó posteriores órdenes del Intendente ó de la Junta Superior, y satisfechas con libramientos formales de la Municipal, teniendo éstos á su continuación recibos legítimos de los Interesados. Y para facilitar el éxámen y aprobación de estas cuentas se han de formar con preciso arreglo al órden y método prefinidos en los Reglamentos , y á los Formularios que con ellos debe remitir la Contaduría General del Ramo por mano de los Intendentes , conforme al Artículo 35.

Artículo 42

Esta cuenta la ha de presentar el Mayordomo á la Junta Municipal de su año en todo el mes de Enero del siguiente, y si de ella le resultare alcance le enterará en el Arca de tres llaves á presencia de los individuos de la misma Junta, con asistencia de los sugetos que compusieren la nueva, y del Mayordomo ó Depositario que ésta hubiese nombrado; y extendiendo á continuación de dicha cuenta la diligencia que lo acredite con fe de Escribano, si le hubiere, se pondrá seguidamente una formal atestación , que firmarán todos los individuos de la antigua Junta, de no haber producido los ramos públicos mas valores ni adehalas, y ésta dará vista de todo al Ayuntamiento, con asistencia del Procurador del Común , para que consienta ó adiccione la cuenta , en la qual pondrá su Decreto de aprobación ó reparos de partidas; y vuelta á la Junta, ésta la remitirá original al Intendente sin retardación con los recados justificativos, dexando en su Archivo copias íntegras de todo para el gobierno sucesivo, de que se pondrá constancia al pie de la misma original.

Artículo 43

Con la mencionada cuenta, y la correspondiente seguridad, ha de remitirse también á la Capital de la Provincia, y disposición del Intendente , el caudal que, según el cargo y data de ella, resultase sobrante y debiese haber efectivo , dexando únicamente en el Arca aquella cantidad que permitiese el Reglamento para atender á los gastos asignados por él miéntras se deban verificar las primeras entradas ó cobranzas de los productos del año, y formalizándose esta operación por diligencia auténtica extendida en el final de la referida cuenta. Y estos caudales así remitidos los mandará el Intendente recibir en la Tesorería Principal de Provincia, donde se pondrán y custodiarán , baxo la debida cuenta y razón con total independencia , en una Arca que ha de haber en dicha Oficina destinada sólo para estos fondos públicos, la qual tendrá tres llaves , y de ellas la úna el mismo Intendente , y las otras dos los Ministros de Real Hacienda Contador y Tesorero; y éste, baxo la intervención de aquél, llevará á cada Ciudad, Villa, ó Pueblo su cuenta formal de lo que le pertenezca de dichos caudales, y de lo que se fuese entregando de ellos por resoluciones de la Junta Superior de Hacienda , y consiguientes órdenes del Intendente, para los fines que dispone el Artículo 47 de esta Instrucción y los demás en que deben invertirse conforme á las leyes que tratan de la materia (* Las Leyes que se indican expresan baxo el Núm.° 4.), y también por lo que corresponda al quatro y dos por ciento de que se habla el Artículo 51 , puesto que su importe se ha de tomar y rebaxarse de estos caudales efectivos.

Artículo 44

Iguales reglas á las que van prevenidas respecto de las expresadas Juntas Municipales deberán observar proporcionalmente los Subdelegados Españoles que han de establecer los Intendentes en los Pueblos Cabeceras de meros Indios indicados en el Artículo 12 por lo que mira á la dirección y manejo de las Tierras y otros Bienes de sus Comunidades , y las de los demas Pueblos de su jurisdicción y conocimiento, y á la custodia, cuenta y razón de los caudales que anualmente produxeren; pues, labradas dichas tierras por los Indios de la respectiva Parcialidad ó República en común, conforme á la lei 31 título 4 lib. 6, ó en su defecto ( en el todo ó parte de ellas) arrendadas ó administradas con los otros bienes por disposición de dichos Jueces subalternos, interviniendo precisamente con ellos los Gobernadores ó Alcaldes de los mismos Naturales, cuidarán mui particularmente de cobrar sus productos, ponerlos en una Arca de tres llaves establecida en la misma Cabecera donde residan, y formar al fin de año la Cuenta justificada de valores y gastos en la forma prevenida, para remitirla al Intendente con el caudal sobrante, si le hubiere, haciendo constar por documento ó diligencia fidedigna la personal asistencia de los dichos Oficiales de República Indios. Y para que éstos se instruyan por sí mismos del buen orden y seguridad con que se han de manejar los productos de sus Bienes comunes , tendrán el Gobernador ó Alcalde, y el Regidor mas antiguo de éllos, dos llaves del Arca de sus caudales, quedando siémpre la tercera en poder del Juez Español, y la referida Arca en las Casas Reales del Pueblo Cabecera de su residencia, ó en otro parage bien resguardado.

Artículo 45

Tocará á los Contadores Principales de Provincia el éxámen y fenecimiento de estas cuentas, sean de Propios y Arbitrios, ó de Bienes de las Comunidades de Indios, y se las pasarán los Intendentes luego que las reciban con el Decreto correspondiente para que, hallándolas arregladas, extiendan los Finiquitos que, con la aprobación y Visto-bueno de los mismos Intendentes, han de enviar éstos á las Juntas Municipales, ó Jueces Subdelegados de los Pueblos; pero si los dichos Contadores hallaren algunos reparos , pondrán Pliegos de ellos á media margen , expresando los motivos que tuvieren en cada uno, y los pasarán á la Junta Municipal, ó Subdelegado remitente, con la prevención de satisfacerlos en el término que señalare el Intendente, y que, de no executarlo, se excluirán las partidas reparadas, y se procederá al reintegro de su importe.

Artículo 46

Fenecidas las cuentas de uno ó de otro modo, enviará el Intendente á la Junta Superior de Hacienda un extracto de cada una certificado por el Contador Principal de su Provincia, con expresión, yá de los ramos, sus valores, gastos que hayan tenido, y caudales que resultaren en Arcas, y existentes en deudores, primeros ó segundos contribuyentes con distinción, ó yá del alcance que haga el Mayordomo de Propios, para que la Junta Superior en los casos que ocurran pueda dar sus providencias con suficiente instrucción. Y si ella regulare conveniente alguna vez que la Contaduría General del ramo revéa estas cuentas particulares, las pedirá al Intendente con los recados de justificación, y las mandará devolver después de exáminadas á fin de que se archiven con las demás en la Contaduría de Provincia.

Artículo 47

El caudal que cada Pueblo tuviere por sobrantes anuales del producto de Propios y Arbitrios, ó Bienes de Comunidad , después de cubiertas las cargas señaladas en su particular Reglamento, se convertirá en la compra de Fincas, é imposición de Rentas para que, teniendo las suficientes al pago de sus obligaciones y socorro de las necesidades comunes , se extingan los arbitrios, que siémpre gravan al Público; y en el caso de no tenerlos, ni Censos que redimir sobre los Propios ó Bienes comunes, se aplicarán dichos sobrantes á fomentar establecimientos útiles á los mismos Pueblos y sus Provincias, precediendo propuestas de los Intendentes, y aprobación de la Junta Superior para qualquiera de estas inversiones.

Artículo 48

Sin embargo de que haya espirado el tiempo de las concesiones de algunos Arbitrios , podrá la Junta Superior de Hacienda, con justas causas, permitir su continuación; y también lo hará en los establecidos por consentimiento común, estando los Pueblos bien hallados con ellos, ó precisados á tolerarlos por falta de Propios: bien que en estas circunstancias de faltarles dotación para cubrir sus obligaciones, deben aquéllos representarlo á la misma Junta Superior por medio del Intendente de su Provincia, y proponer el arbitrio que sea menos gravoso á sus Vecinos , con el fin de que, exáminada la necesidad, se acuerde su concesión ; y en qualquiera de los dos casos hará la Junta poner interinamente en práctica lo que determine, dándome cuenta por la Via reservada de Indias para que recaiga mi aprobación, ó resuelva lo que fuese mas de mi Soberano agrado.

Artículo 49

Todos los Expedientes de este ramo se han de instruir y formalizar por los respectivos Intendentes del distrito, cuyas órdenes deberán obedecer las Juntas Municipales y Justicias subalternas sin excusa ni demora alguna. Y para que las providencias gubernativas sean mas claras y expeditas no las darán los Intendentes por medio de Escribanos , y sí por el de los Contadores Principales de Provincia, que extenderán las que acordaren en vista de los expedientes, que han de correr por sus Oficinas, respecto de que en ellas se deben archivar las cuentas y papeles respectivos á este negociado, con separación de los demás, y de que han de despacharlo sin llevar á las partes derechos, propinas, ni emolumentos algunos.

Artículo 50

Quando las Juntas Municipales y Justicias subalternas se consideraren agraviadas de las providencias de sus respectivos Intendentes, aunque éstas dimanen de la Junta Superior de Hacienda , cuya circunstancia se deberá siémpre expresar en ellas, bien sea sobre reparos en las cuentas, reintegro de caudales, aumento ó reducción de partidas señaladas por los Reglamentos, proposición de nuevos arbitrios, ú otro qualquiera punto relativo á la administración y gobierno de estos ramos, podrán hacer sus recursos, con la moderación y justificación debidas, á la misma Junta Superior en derechura, ó por mano del Intendente de su Provincia, para que, instruida de los fundamentos y razones que expongan los agraviados, tome la providencia que regulare justa.

Artículo 51

Como para un establecimiento de tanta importancia y utilidad de los mismos Pueblos es preciso que los Intendentes tengan los auxilios inmediatos y respectivos de los Contadores y Tesoreros Principales de sus Provincias, y éstos el de los precisos Subalternos que les ayuden al despacho de lo perteneciente á dicho ramo, y á llevar la cuenta y razón de él conforme úno y otro va indicado, mando que del total valor de Propios y Arbitrios en cada año se deduzca un quatro por ciento en las Ciudades, Villas y Lugares de Españoles, según se hace en estos Reinos, y un dos por ciento solamente del producto de Bienes comunes de los Pueblos de Indios, y que todo su importe entre con separación, é intervenido por los Contadores Principales de las Provincias, en las Tesorerías Principales de ellas, para que de este caudal se satisfagan á los expresados Contadores, Tesoreros y Oficiales las ayudas de costa y moderados salarios que regularen los Intendentes con aprobación de la Junta Superior, y los gastos de Escritorio que legítimamente se causaren en el despacho del mismo ramo; precediendo para el pago mensual de únos y ótros la Relación que de los priméros deberán formar los Contadores , la Cuenta certificada que de los segúndos habrán de poner á su continuación, y el correspondiente Decreto del Intendente al pie de todo.

Artículo 52

Los mencionados Tesoreros Principales de Provincia han de formar anualmente la respectiva cuenta del producto y distribución del quatro y del dos por ciento, arreglada á las ayudas de costa que á éllos y á los Contadores Principales se les hubieren asignado, á los salarios de los Oficiales destinados al despacho de dicho ramo, y á los gastos de Escritorio que en él se hubieren causado; y reconocida y cotejada por el Contador Principal de Provincia mediante los asientos de su intervención, y poniéndola su Visto bueno el Intendente, éste la remitirá á la Contaduría General de Propios y Arbitrios, para que, exáminada en aquella Oficina, instruya de las resultas á la Junta Superior de Hacienda, y despache con su aprobación el correspondiente Finiquito. Y el sobrante que quedare, después de pagados los referidos gastos y sueldos, ha de estar á disposición de la dicha Junta Superior para satisfacer las dotaciones de la misma Contaduría General.

Artículo 53

También enviarán los Intendentes á la referida Junta Superior de Hacienda en principios de cada año un Estado individual, y certificado de los Contadores Principales de Provincia, que acredite el que tienen los Propios, Arbitrios y Bienes comunes de todos los Pueblos de sus distritos, con expresión de los valores, cargas y sobrantes de ellos, censos que se hubieren redimido, y arbitrios que hayan cesado, ó concedídose de nuevo, para que la misma Junta disponga que de tódos se forme por la Contaduría General de estos ramos otro Estado general con separación de Provincias, y las mismas distinciones, y le dirija á mis Reales manos por la Via reservada de Indias, y á mi Supremo Consejo de ellas, exponiéndome al propio tiempo lo que se la ofreciere en beneficio común de mis Vasallos, y lo que, por su experiencia sobre este punto, hallare que necesita ampliación ó reforma, á fin de perficionar el gobierno y manejo de los caudales públicos en aquel Reino.

Artículo 54

La fidelidad y legalidad de los Escribanos y Notarios no sólo interesan la Causa pública, sino también la honra, vida y hacienda de mis Vasallos; y debiendo por conseqüencia serlo personas de limpieza, integridad y pureza, está prevenido en las Leyes Reales de estos y aquellos Dominios (* Baxo el Núm.° 5 se expresan las Leyes de Indias que se indican) todo lo conveniente para que cumplan con la obligación de sus oficios, y que los Protocolos y Papeles de su cargo se mantengan en segura custodia, evitándose toda falsedad, suplantación y omisión : en cuyos supuestos cuidarán los Intendentes Corregidores con especial vigilancia de que en sus Provincias y distritos se observen y guarden inviolablemente las reglas prefinidas por las Leyes, y Cédulas expedidas, ó que se expidieren sobre este punto, con advertencia de que serán responsables de qualquiera tolerancia ó descuido, sin admitirles excusa alguna.

Artículo 55

Asimismo zelarán los Intendentes que las penas pecuniarias y multas impuestas por los Alcaldes Ordinarios y sus Subdelegados, bien sean pertenecientes á mi Real Cámara, ó á la Causa pública, no se oculten ni malversen, y que se lleve cuenta exacta de este ramo , y se dé bien justificada con arreglo á las Leyes de Indias (* Exprésase baxo el Núm.° 6 la Lei que corresponde.) y Ordenanzas que tratan de esta materia, correspondiéndose sobre ella con los Regentes de las Audiencias respectivas, puesto que son Subdelegados de este ramo en el distrito del Tribunal conforme al Art. 57 de la Instrucción que por Mí les está dada con fecha de 20 de Junio de 1776 para el exercicio de sus empléos.

Artículo 56

Aunque de todo lo que en esta Causa ocurra digno de remedio deben los Intendentes, como va prevenido, dar cuenta al Virréi ó al Comandante General de las Fronteras respectivamente, y á los Tribunales superiores de aquel Reino según la naturaleza de los casos y distinción de mandos, quiero me informen al mismo tiempo por la Via reservada de Indias de los asuntos graves que se ofrecieren y estimaren dignos de mi Real noticia, expresando si han dado cuenta, ó nó, á los enunciados Superiores y Tribunales, y las providencias tomadas por ellos si es que las hubiesen dado, para que se les comunique por la misma Via mi resolución.

CAUSA DE POLICIA

Artículo 57

A la recta administración de justicia y demás prevenido en los anteriores Artículos, debe unirse el cuidado de quanto conduce á la Policía y mayor utilidad de mis Vasallos por unos medios que aseguren el conocimiento exácto y local de aquel Reino, y los ventajosos efectos que me he propuesto en este establecimiento; y para facilitarlos mando á los Intendentes que , por Ingenieros de toda satisfacción é inteligencia , hagan formar Mapas topográficos de sus Provincias, en que se señalen y distingan los Términos de ellas, sus Montañas, Bosques, Ríos y Lagunas, y que á este fin los Ingenieros á quienes lo encargaren executen sus órdenes con la exactitud, puntualidad y expresión posibles.

Artículo 58

Por medio de los mismos Ingenieros, y sus relaciones individuales , se informarán particular y separadamente del temperamento y calidades de las tierras que comprehende cada Provincia; de sus producciones naturales en los tres Reinos Mineral, Vegetal y Animal; de la Industria y Comercio activo y pasivo; de sus Montes, Valles, Prados y Dehesas; de los Ríos que se podrán comunicar, engrosar y hacer navegables; á quánta costa, y qué utilidades podrán resultar á aquel Imperio, y á mis Vasallos, de executarlo ; dónde se podrá y convendrá abrir nuevas Acequias útiles para regadío de las tierras de labor, y fabricar Molinos; en qué estado se hallan sus Puentes, y los que convendrá reparar , ó construir de nuevo; qué Caminos se podrán mejorar, y acortar para obviar rodéos; qué providencias se deberán dar para su seguridad; en qué parages se hallarán maderas útiles para construcción de Vaxeles, ó exquisitas para comerciarlas en Europa; y qué Puertos hai capaces de que en ellos se abriguen embarcaciones, y que por lo mismo convenga asegurarlos como útiles, ó cegarlos por perjudiciales: de suerte que, con estas relaciones y las visitas personales que han de hacer los Intendentes de sus Provincias, se instruya cada uno del estado de la suya, de la calidad de los terrenos que contiene y de los medios de mejorarla, para darme anualmente, y á mi Supremo Consejo de las Indias, todas las noticias conducentes á la conservación, aumento y felicidad de aquellos Dominios.

Artículo 59

Con todo el cuidado y esmero que corresponden á mi confianza deben solicitar por sí mismos, y por medio de los Jueces subalternos, saber las inclinaciones, vida y costumbres de los Vecinos y Moradores sujetos á su gobierno, para corregir y castigar á los ociosos y malentretenidos que, léjos de servir al buen órden y policía de los Pueblos, causan inquietudes y escándalos, desfigurando con sus vicios y ociosidad el buen semblante de las Repúblicas, y pervirtiendo á los bienintencionados de ellas: sin que se entienda que baxo este pretexto se haya de hacer caso de delaciones infundadas, ni entrometerse á exáminar la vida, genio y costumbres domésticas, ó privadas, que no pueden influir en la tranquilidad, buen exemplo y gobierno público, y que no ceden en perjuicio de los demas Ciudadanos, pues han de hermanarse en este particular la vigilancia y cuidado que debe tener el que manda, con la prudencia que también ha de serle inseparable.

Artículo 60

Con la indicada mira, y la de que florezcan las virtudes de los buenos, cuidarán los Intendentes de que en los Pueblos de sus Provincias no se consientan Vagamundos, ni gente alguna sin destino y aplicación al trabajo, haciendo que los de esta clase, si fueren hábiles y de edad competente para el manejo de las Armas ó la Marinería, se apliquen á los Regimientos fixos de aquel Reino ó al servicio de los Vaxeles de guerra y mercantes que llegaren á sus Puertos del Norte y Sur, y, en su defecto, á las obras públicas ó Reales por el tiempo que arbitraren conforme á las circunstancias de los casos; y si fueren inútiles para estos destinos, ó Mendigos de profesión, los harán recoger en Hospicios perpetuos, ó provisionales , donde se ocupen según sus fuerzas. Pero justificándose ser sugetos inquietos , poco seguros y de mal vivir, les impondrán las penas establecidas por las Leyes de Indias (* baxo el Núm.° 7 se citan las Leyes que se enuncian.), aplicando al trabajo de las Minas , ó al de los Presidios en calidad de forzados, á aquellos que corresponda segun lo permitido por las propias Leyes.

Artículo 61

Serán objetos mui dignos y del privativo encargo de los Intendentes no sólo fomentar y extender en los terrenos mas á propósito de sus respectivos distritos el precioso fruto de Grana fina ó Cochinilla, que se criaba ántes con abundancia en muchas Provincias de aquel Imperio, y hoi se halla reducida á la de Oaxaca, auxiliando eficazmente á los Indios que se dedicaren á esta útilísima grangería para que la comercien libremente en el mismo Reino, ó la envíen á España de su cuenta , si quisieren, como les está concedido por la lei 21 título 18 lib. 4; sino también cuidar de que se apliquen con preferencia aquellos Naturales y demas castas de la Plebe , á la siembra, cultivo y beneficio del Cáñamo y Lino conforme á la lei 20 del propio título y libro. Y si para lograr tan importantes fines necesitaren los Intendentes hacer repartimientos de tierras Realengas ó de privado dominio , les concedo facultad de que puedan executarlo, dando cuenta con justificación á la Junta Superior de Hacienda; pero entendiéndose respecto á las heredades de particulares con sólo aquellas que por desidia ó absoluta imposibilidad de sus dueños estuviesen sin cultivar, disponiendo la expresada Junta se satisfaga su valor de los caudales de causa pública; y en quanto á las tierras Valdías ó Realengas, sin perjuicio de las Comunes y Exidos que conforme á las Leyes (* Exprésanse baxo el Núm.° 8 las Leyes que se indican.) debe precisamente tener cada Pueblo ó Comunidad. Y las de dicha segunda clase se distribuirán por los mismos Intendentes en suertes proporcionadas á los Indios casados que no las tuvieren propias por sí ó por sus mugeres, con prohibición de enagenarlas, para que sucedan en ellas sus hijos y descendientes de ambos sexós; pues mi Real voluntad es que todos aquellos Naturales gocen una competente dotación de bienes raices , y que las tierras que se repartan para los prevenidos fines, yá sean compradas con fondos públicos, yá Valdías ó Realengas, pasen á los que les cupieren, sean Indios ó de otras castas , con sólo el dominio útil, quedando el directo reservado á mi Real Corona y al fondo público respectivamente , y cuidando los Intendentes de que únos y otros las cultiven en su propio beneficio , haciéndoles conocer y entender quanto interes y utilidad les resultará de esta piadosa disposición mía ; y á aquellos que no se aplicaren á utilizar debidamente las tierras que se les hubiesen repartido se les quitarán, (como mando se execute sin contemplación ) y darán á otros que lo cumplan.

Artículo 62

Asimismo será mui conveniente que procuren fomentar las abundantes cosechas del Algodón que se da en todos los países cálidos y templados, y de la Seda silvestre que se produce en las Sierras de la Misteca y otros parages de aquel Reino. Y para que este fruto, el de la Lana burda y fina lavadas de que trata la lei 2 tít. 18 lib. 4, y el Cáñamo y Lino en cerro, é hilados, se traigan á España como primeras materias mui útiles al Comercio y Fábricas nacionales, les concedo á todos la misma libertad de derechos en su salida y entrada por los Puertos, que goza ya el Algodón de mis Dominios de América.

Artículo 63

Con igual atención y cuidado han de procurar los Intendentes Corregidores, por quantos medios sean posibles, que los Hacendados y Naturales de sus Provincias, aprovechando las aguas corrientes y subterráneas para el riego y fertilidad de las tierras, aumenten la Agricultura y siembras de granos, especialmente la de trigo al auxilio de la exéncion de derechos Reales que gozan las Harinas en su extracción por Veracruz y demás Puertos de aquel Reino: que los Labradores , á proporción de sus facultades, tengan Ganados vacuno y lanar para el beneficio y cultivo de sus Haciendas, y que se apliquen á la cria del mular, á la de caballos generosos y útiles á mi Real servicio, y al aumento del vacuno: zelando también con especial vigilancia la conservación de los Montes y Bosques, dedicándose sobre todo á proteger la Industria, la Minería y el Comercio, como ramos que directamente contribuyen á la riqueza y felicidad de aquellos y estos mis Dominios.

Artículo 64

Cuidarán asimismo de que todos los Jueces y Subdelegados de sus Provincias tengan bien reparados los Puentes, y compuestos los Caminos públicos de sus respectivos Términos en beneficio común; de que no permitan á los Labradores se introduzcan en ellos, poniendo á este fin sus Hitos ó Mojones, y procediendo á castigar á los contraventores con las multas y penas correspondientes , además de obligarles á reparar el daño á su costa; y de que si necesitaren de mayor ensanche, de nuevos puentes ó calzadas que faciliten los tránsitos, les dén cuenta con la necesaria justificación para que, informando á la Junta Superior de Hacienda, resuelva lo conveniente en lo que los Pueblos del territorio donde deban hacerse estas obras ó reparos no puedan costear conforme á lo que dispone la lei 53 tít. 3 lib. 3 de la Recopilación.

Artículo 65

También prevendrán á las Justicias de su territorio que, para la mayor comodidad de los Pasageros, hagan poner en todos los sitios donde se junten dos ó mas caminos ó sendas, un madero levantado y fixo con su Targeta que diga: Camino para tal Lugar, en disposición de que los que pasen de ida y vuelta vayan con segura noticia, y sin rezelo de extraviarse; debiéndose por lo mismo añadir en la inscripción los que fueren de herradura, ó para carruage. Y supuesto que por un abandono sensible y perjudicial se halla casi extinguido en la Nueva España el uso de los Carros y Carretas, que fueron mui comunes , y facilitaban á precios cómodos los transportes de efectos, géneros y frutos, se aplicarán los Intendentes con el mayor esmero á fomentar que en las Provincias de su cargo se restablezca la Carretería; cuidando con igual desvelo de que los Jueces subalternos se dediquen también á este importante objeto , promoviéndolo con los Hacendados y Vecinos de sus particulares jurisdicciones.

Artículo 66

Por ser igualmente sensible á los traficantes ó pasageros la falta de Posadas, y en ellas de lo necesario, deben cuidar los Intendentes Corregidores conforme á la lei 18 título 2 libro 5 , y á la 1 título 17 libro 4 de la Recopilación de Indias, de que en todos los Pueblos y parages de tránsito haya Ventas y Mesones de suficiente capacidad, con la competente provision de víveres, camas limpias, y lo demás preciso al buen hospedage, asistencia y alivio de los Caminantes á la ménos costa posible , y de modo que sin considerable gravámen de ellos puedan los Posaderos satisfacerse de su cuidado, gasto y adelantamiento en la provision. Y para que se hagan Ventas ó Mesones en los precisos tránsitos donde no los hubiere , informarán á la Junta Superior de Hacienda, y ésta resolverá que se construyan de los sobrantes de Propios y Arbitrios , ó por medio de repartimiento entre los que recibieren el beneficio, conforme á la lei 1 título 16, y á la 7 título 15 libro 4 de la misma Recopilación.

Artículo 67

Zelarán los Intendentes Corregidores con todo cuidado por sí mismos, y por los Jueces subalternos de cada Pueblo, que los Alcaldes Provinciales, ó de la Hermandad y sus Quadrilleros, donde los hubiere, cumplan exáctamente la obligación que les imponen las Leyes de reconocer los Campos y Montes para tener en seguridad los caminos, y libre el comercio de los pasageros, apercibiéndolos á este fin con las penas convenientes, y la responsabilidad de qualquiera insulto ó robo que se cometa en sus distritos si para evitarlos no visitaren freqüentemente los tránsitos y despoblados por sí, ó sus Guardas de Montes , procediendo en esto con la vigilancia que merece la común seguridad , y auxiliando eficazmente á los Ministros del Juzgado de la Acordada que se halla establecido en aquel Reino contra los Ladrones y otros delinqüentes públicos.

Artículo 68

Deben prevenir con igual cuidado á las Justicias de todos los Pueblos de sus Provincias que se esmeren en la limpieza de ellos, ornato , igualdad y empedrados de las Calles ; que no permitan desproporción en las fábricas que se hicieren de nuevo para que no desfiguren el aspecto público , especialmente en las Ciudades y Villas populosas de Españoles; y que si algún Edificio ó Casas particulares amenazaren ruina, obliguen á sus dueños á repararlas en el término correspondiente que les señalaren, y, de no hacerlo, lo mandarán executar á costa de los mismos dueños: procurando también que quando se hagan obras y casas nuevas, ó se derriben las antiguas, queden las Calles anchas y derechas, y las Plazuelas con la posible capacidad ; y disponiendo asimismo que, si los propietarios de las arruinadas no las reedificaren , se les obligue á vender sus Solares á justa tasación para que los compradores lo executen, y que en los pertenecientes á Mayorazgos , Capellanías ú otras fundaciones perpetuas, se deposite judicialmente su precio hasta nueva imposición.

Artículo 69

En los Pueblos de Indios procurarán que éstos fabriquen en buen órden sus Casas, cuidando de que mantengan reparadas las Reales donde las hubiere, las de Comunidad y demas edificios públicos. Y por lo respectivo á las Poblaciones grandes de Españoles han de tener los Intendentes igual cuidado, y dispondrán que se vayan cercando las Capitales , por lo mucho que esto facilita su mejor gobierno, policía y resguardo, proponiendo para ello á la Junta Superior de Hacienda los medios que regularen ménos gravosos á los Comunes sinó hubiere caudales suficientes en el sobrante de sus Propios y Arbitrios , á fin de que resuelva, ó me consulte , según las circunstancias de los casos.

Artículo 70

Cuidarán asimismo de que en ningún Pueblo de los de su mando se construya Iglesia alguna, ni otro edificio público, sin que preceda que los dibuxos de sus planes, alzados y cortes se les presenten, para que, remitiéndolos á la Junta Superior, ésta los haga exáminar por Ingenieros ó Arquitectos, y, rectificados por éllos en la parte que lo exijan y mire á la mayor firmeza y duración de la obra, como á la hermosura, buena distribución y demas partes que recomienda la facultad, proponiendo también los medios que conceptúen mas adaptables al logro de los proyectos que se formen, con proporción al gasto que quieran, ó puedan hacer las personas ó ramos que los costeen, recaiga la aprobación de la misma Junta. Y porque se experimenta el total abandono que generalmente hai en la reparación de las Iglesias, y que de ello resulta considerable gravámen á mi Real Hacienda , tanto por no acudirse con prontitud á estas obras, quanto porque casi siémpre es forzoso que ella sufra los grandes costos que en tales casos son indispensables, á causa de no administrarse é invertirse como corresponde el derecho de sepulturas y demás que por Leyes Canónicas están destinados á la fábrica material de los Templos y cosas anexás á ella, como son las Casas Cúrales donde las hai: se dedicarán los Intendentes, de acuerdo con los Ordinarios de su distrito, á inspeccionar y arreglar este importante punto para que en él se practique lo que es debido, zelando que oportunamente se acuda con los indicados fondos á la reedificación que necesiten los dichos edificios.

Artículo 71

Cada quatro meses darán los Intendentes Corregidores cuenta respectivamente al Virréi ó al Comandante General de las Fronteras , y al Intendente General de Exército, de la escasez ó abundancia de frutos que hubiere en sus Provincias, y de sus respectivos precios corrientes, para que, con la noticia individual del estado de ellas en esta parte, y combinando los objetos de mi servicio y causa pública que están á cargo de cada uno, providencien de acuerdo, y en tiempo oportuno , al socorro de sus necesidades, ó al beneficio y comercio (que siémpre ha de ser libre) de sus frutos sobrantes, á fin de que, animados los Labradores con la ventaja de los precios, no minoren las siembras, ni se retraigan de sus útiles trabajos.

Artículo 72

Han de inquirir el estado de los Pósitos de la Capital y demas Pueblos de sus Provincias donde se hayan establecido; y si los hallaren desfalcados, ó extinguidos, deberán averiguar las causas, y proveer que se reintegren, mantengan y administren según sus Ordenanzas; pero sino las tuviesen, las formarán con arreglo á las Leyes mirando á los fines de su establecimiento bien explicados en la 11 título 13 libro 4 de la Recopilación de Indias, y las pasarán yá al Virréi, ó yá al Comandante-General de las Fronteras con el informe que estimen conveniente para que, oyendo sobre ellas el dictámen del Acuerdo de la Audiencia del territorio, que podrá rectificarlas si lo necesitaren , las apruebe interinamente, y mande poner en práctica con la misma calidad miéntras recaiga mi confirmación á Consulta de mi Supremo Consejo de las Indias, á cuyo Tribunal las dirigirá para ello el propio Virréi, ó el Comandante-General en su caso.

Artículo 73

Con atención á los beneficios que se siguen á las Ciudades y Villas principales de que haya en ellas Alhóndigas para su abasto público, y á remediar los daños que las causan los Regatones y Revendedores de trigo, harina y otros granos, mando á los Intendentes-Corregidores que las establezcan en las Poblaciones grandes si convinieren para utilidad de sus Comunes, y que, formando las correspondientes Ordenanzas para su gobierno y administración conforme á la lei 19 título 14 libro 4 de la Recopilación de Indias , las remitan con el correspondiente informe al Virréi, ó al Comandante General de las Fronteras; y éste, ó aquél, oyendo en su razón al Acuerdo de la Audiencia del territorio para que las arregle en quanto lo exijan , y aprobándolas interinamente como dispone la lei citada, mandará se pongan en práctica con la propia calidad, y las enviará á mi Supremo Consejo de las Indias á fin de que, consultándome sobre ellas, recaiga mi Real confirmación, ó provéa lo que regulare mas conveniente. Y en quanto á las Alhóndigas ya fundadas, si las hubiere en algunos Pueblos, deben los Intendentes indagar su estado actual, y hacer que se guarden exáctamente sus Ordenanzas, ó arreglarlas y remitirlas, en el modo que va preve* nido, á mi Soberana aprobación si careciesen de esta indispensable circunstancia.

Artículo 74

La justa lei y proporción de las Monedas interesan á la Sociedad pública y al Estado; y siendo por esta razón un asunto que merece las primeras atenciones, mando á los Intendentes Corregidores que por sí mismos, sus Tenientes y Jueces subalternos, le zelen de continuo para que no se corten ni falsifiquen las monedas de oro y plata que corren en aquellos mis Dominios, ni se vicien estos preciosos metales que producen sus Minas y Placeres, haciendo á los expresados fines quantas indagaciones y encargos regularen convenientes, y las Visitas ordinarias de Platerías, Tiendas y demas Oficinas públicas que convenga, con asistencia de Escribano que dé fe de ellas y sus resultas.

CAUSA DE HACIENDA.

Artículo 75

Explicadas ya en general las obligaciones que deben observar los Intendentes Corregidores de sus Provincias, y hacer cumplir á los Jueces subalternos de ellas en lo respectivo á la administración de Justicia y Gobierno Político y Económico, de que depende el aumento y felicidad de los Pueblos, guardarán las siguientes Reglas en quanto á la tercera Causa de su conocimiento, que corresponde á mi Real Hacienda.

Artículo 76

La Dirección por mayor de mis Rentas Reales que se hallan establecidas ó establecieren en la comprehension del expresado Reino, y la de quantos derechos pertenezcan ahora y siémpre á mi Real Erario de qualquiera modo que sea, deberá correr en lo sucesivo baxo de su privativa inspección y conocimiento, con todo lo incidente, dependiente y anexó á ella, sin distinción de que los Ramos se administren de mi cuenta, ó estén arrendados ó puestos en encabezamiento. Y además ordeno y declaro, que la jurisdicción contenciosa concedida por la lei 2 tít.3 lib. 8 á los Oficiales Reales para la cobranza del haber y ramos de mi Real Erario, se ha de entender en todo reunida y trasladada á los Intendentes en sus respectivas Provincias, con absoluta inhibición de aquellos Ministros de Real Hacienda, que han de quedar con este título común para lo sucesivo, y con el particular de Contadores y Tesoreros, aunque siémpre sujetos, como hasta ahora, á fianzas y mancomunada responsabilidad en quanto les toca, y subordinados á estos nuevos Magistrados como á sus inmediatos Gefes y Superiores; bien que será del cargo de dichos Ministros la obligación que hoi reside en los Oficiales Reales de administrar y recaudar lo correspondiente á mi Real Hacienda en los ramos que corran á su cuidado, exerciendo todas las facultades coactivas económicas, y conducentes á lo úno y á lo otro, á diferencía de que en los casos en que sea necesario proceder judicialmente contra deudores á ella hayan de enjuiciarlos, y seguir la demanda á representación de mi Real Fisco, ante el respectivo Intendente ó Subdelegado, para que en uso de la jurisdicción que les queda declarada libren las providencias que corresponda conforme á Derecho.

Artículo 77

A fin de que así pueda verificarse, y de que las órdenes y providencias de los Intendentes en lo relativo á esta Causa y á la de Guerra sean executadas en todo el distrito de sus Provincias por personas debidamente autorizadas, nombrarán tanto en las Cabeceras de los Gobiernos políticos y militares que se dexan existentes, (exceptos los de Yucatan y Veracruz) como en las demas Ciudades y Villas subalternas de numerosos vecindarios, y señaladamente donde haya Tesorería de mi Real Hacienda, aunque sea de las Menores ó Sufragáneas , Subdelegados para sólo lo contencioso correspondiente á dichas dos Causas: en inteligencia de que en las Cabeceras y distritos de los enunciados Gobiernos ha de recaer dicha Subdelegacion en los mismos Gobernadores, según se dispone por el Artículo io, y de que en los demas parages indicados y sus respectivos territorios no se ha de verificar por ningún caso en los Alcaldes Ordinarios, ni ménos en los Ministros Contadores y Tesoreros, ú otros Administradores de algunos ramos de mi Erario, pues ha de confiarse á personas particulares de la mejor nota y necesarias circunstancias , previo informe de sugetos que puedan darle con debido conocimiento: declarando , como declaro, que los Gobernadores Militares en quanto Subdelegados del respectivo Intendente , han de estar subordinados á él, y que las facultades de los dichos Subdelegados , y las de los que por el Artículo 12 se mandan establecer , en lo que toque á las enunciadas dos Causas sólo se han de extender en las que formen , ó se les pasen en sumaria por qualesquiera Dependientes de mis Rentas, hasta ponerlas en estado de sentencia, pues en él han de remitirlas al Intendente de la Provincia para que pronuncie, con acuerdo de su Asesor, la que corresponda en justicia.

Artículo 78

Por lo que toca al exercicio de la jurisdicción contenciosa en los expedientes y negocios de mis Rentas deberán los Intendentes conocer privativamente, y con absoluta inhibición de todos los Magistrados, Tribunales y Audiencias de aquel Reino , á excepción sólo de la Junta Superior de Hacienda; y también actuarán todas las causas en que tuviere algún interes ó perjuicio mi Real Erario , ó que toquen á quálesquiera ramos y derechos suyos que estén en administración ó arrendamiento, así en lo respectivo á las cobranzas , como en todas sus incidencias ; de modo que ninguno de los Intendentes , incluso el de México por lo respectivo á su Provincia , admitirá á las partes recurso ni apelación que no sea para la expresada Junta Superior en los casos y cosas que haya lugar, así como ésta no podrá hacerlo de sus resoluciones sino para mi Real Persona por la Via reservada de Indias: advirtiéndose que el Superintendente Subdelegado no ha de asistir quando en dicha Junta se trate de apelación de providencia que él haya dado como Intendente de la Provincia de su inmediato cargo, ni tampoco el Asesor de la Superintendencia si hubiere sido pronunciada con su acuerdo; y que en tales casos concurra á la misma Junta otro Ministro del Tribunal de la Contaduría de Cuentas.

Artículo 79

Aunque las Rentas del Tabaco, Alcabalas y Pulques, Pólvora y Naipes , han de continuar gobernándose privativamente en la Nueva-España por el Superintendente Subdelegado de mi Real Hacienda y Ministros que tengo establecidos para su mejor dirección y manejo, mando que los Intendentes en sus respectivas Provincias y en primeras instancias conozcan por sí, ó por sus Subdelegados , de todas las causas y negocios contenciosos que ocurrieren en dichos ramos, con las apelaciones á la Junta Superior de Hacienda según y como les queda prescripto para los demas de mi Real Erario; entendiéndose por consiguiente derogado lo dispuesto en esta parte por las particulares Ordenanzas de las expresadas Rentas. Y en quanto á lo gubernativo y económico de ellas auxiliarán los Intendentes en lo que sea necesario las providencias que dieren el Superintendente Subdelegado, ó las respectivas Direcciones Generales, llevando con éstas y aquél la debida correspondencia sobre lo que en su razón se ofreciere.

Artículo 80

Para substanciar y sentenciar las causas de fraudes que se hicieren contra las expresadas Rentas del Tabaco, Alcabalas, Pulques, Pólvora y Naipes, y contra las demas que pertenecen á mi Real Hacienda, y distribuir los comisos y condenaciones, observarán puntualmente los Intendentes y sus Subdelegados, en la parte que respectivamente les toque, las reglas prefinidas así en las particulares Ordenanzas é Instrucciones de cada ramo, como en el Reglamento ó Pauta formada por el Contador General con fecha de 29 de Julio de 1785 , que aprobé y mandé observar por mi Real Cédula de 21 de Febrero del presente año (* Hállanse baxo el Núm.°9 la Cédula y Reglamento que se citan.), imponiendo precisamente á los Contrabandistas ó Defraudadores las penas establecidas en las indicadas Ordenanzas é Instrucciones, y en las Leyes Reales, á fin de contener y escarmentar á esta clase de delinqüentes, pues son enemigos comunes, como usurpadores de las dotaciones del Estado, que ceden en beneficio, utilidad y defensa de todos mis Vasallos.

Artículo 81

También serán los Intendentes Jueces privativos de las dependencias y causas que ocurrieren en el distrito de sus Provincias sobre ventas, composiciones y repartimientos de tierras Realengas y de Señorío, debiendo los poseedores, y los que pretendan nuevas concesiones de ellas, deducir sus derechos, y formalizar sus solicitudes ante los mismos Intendentes para que, instruidos legítimamente estos negocios con un Promotor de mi Real Fisco que nombren, los determinen, según derecho, con dictámen de sus Asesores ordinarios , y admitan las apelaciones á la Junta Superior de Hacienda, ó la dén cuenta, en defecto de interponer recurso los interesados, con los autos originales quando los estimen en estado de despachar el Título, á fin de que, vistos por ella, se los devuelva, ó bien para que le expidan sino se la ofreciere reparo, ó para que, antes de executarlo, evacúen las diligencias que echare ménos la Junta y les previniese: mediante lo qual podrán recaer sin nuevos embarazos las confirmaciones correspondientes, que librará á su debido tiempo la misma Junta Superior, procediendo ésta en el asunto, como también los Intendentes, sus Subdelegados y demás, con arreglo á lo dispuesto en la Real Instrucción de 15 de Octubre de 1754 (* Hállase baxo el Núm.° 10.) en quanto no se oponga á lo resuelto por ésta, sin perder de vista las saludables disposiciones de las leyes que en ella se citan, y de la 9 tít. 12 lib.4.

Artículo 82

En los casos de confiscación de bienes situados en sus Provincias, y de que conozcan mi Virréi, el Comandante General de las Fronteras, las Audiencias ú otros Tribunales, no deberán mezclarse sin particular comisión ó encargo de ellos miéntras los enunciados bienes se mantuvieren seqüestrados; pero si llegaren á confiscarse por sentencia mandada executar, será del privativo cargo de los Intendentes proceder á la enajenación y cobro de su importe, y también el conocimiento de todas las instancias y pleitos que después se suscitaren sobre los efectos confiscados , á cuyo fin les pasarán mis Fiscales instrumento auténtico de los embargos para que con arreglo á él dispongan la recaudación , obrando siémpre subordinados al Superintendente Subdelegado de mi Real Hacienda , ó á la Junta Superior de ella si el caso por su naturaleza la tocase conforme á lo declarado en esta Instrucción.

Artículo 83

Conocerán igualmente de los casos de presas, naufragios, arribadas y bienes vacantes en qüalquiera manera que lo estén, así para la averiguación, como para ponerlos en cobro, y aplicarlos á mi Real Hacienda precediendo las diligencias necesarias por derecho, y dándome cuenta por la Via reservada de Indias para que por ella se haga entender á los Tribunales respectivos, y se comuniquen á los mismos Intendentes las resoluciones que convengan.

Artículo 84

Ha de ser asimismo de su privativo encargo dar cumplimiento á mis Reales Cédulas que se expidieren á qualesquiera Ministros de Rentas, y á las Órdenes, Títulos y Despachos librados á favor de ellos, para que se pongan en execucion; como también el hacer que se guarden á todos los Subalternos y empleados en las propias Rentas las prerogativas y exénciones que por sus oficios les compitieren, mandando á los Jueces subordinados de sus Provincias se les observen y cumplan rigurosamente, y exhortando y requiriendo, si fuere necesario,en mi Real nombre á los Capitanes-Generales, Gobernadores y Comandantes de mis Tropas, que autoricen y auxilien sus disposiciones; pues mi Real intención es que prontamente las apóyen con la mayor eficacia para que tengan su debido efecto, y se eviten las perjudiciales conseqüencias que podrían seguirse á mis Reales intereses de qualquiera disputa, embarazo ó dilatoria en prestar estos auxilios, interrumpiendo el curso de las providencias útiles á mi servicio.

Artículo 85

Con el propio objeto es también mi Soberana voluntad que los Intendentes, si ocurriese algún caso que toque á la defensa de su privativo conocimiento en las dos Causas de Hacienda y Guerra por embarazo ó competencia que intentare qualquiera otro Tribunal, representen á la mencionada Junta á efecto de que lo corte con su autoridad superior, mande executar y se execute provisionalmente lo que resuelva, y me dé cuenta por la Via reservada para que Yo lo apruebe, ó tome las providencias correspondientes al mejor curso de los negocios de mis Reales intereses; pues con esta mira, y la de proveer á mis Vasallos de pronto remedio en los agravios que experimentaren sobre los ramos y materias correspondientes á dichas dos Causas, concedo á la propia Junta la jurisdicción y facultades necesarias para que breve y sumariamente conozca y determine en apelación de los Intendentes, con audiencia de mi Fiscal, y, executada su providencia, me la consulte con remisión de autos si la reclamare alguna de las partes. Pero quando la competencia ó duda fuere sobre facultades de la dicha Junta Superior de Hacienda, la resolverá el Virréi con arreglo al verdadero espíritu de esta Instruccion, y se executará también interinamente lo que determine , dándome cuenta por la misma Via reservada de Indias. ### Artículo 86

Para evitar que se susciten competencias de jurisdicciones sobre el fuero que corresponde á los Ministros y Subalternos empleados en mi Real Hacienda, declaro que, como inherente á la graduación y honores que por el Artículo 302 de esta Instrucción se conceden á los Intendentes de Exército y á los de Provincia, deban gozar y gocen únos y ótros, sus Mugeres, Hijos y Criados, el fuero militar en los casos y con las excepciones que está concedido por varios Artículos de los títulos 1, 2 y 11, tratado 8 de las Ordenanzas Generales del Exército de 22 de Octubre de 1768, y posteriores declaraciones (* Baxo el Núm.º 11 se hallan los Artículos de las Ordenanzas militares, y Declaraciones que se enuncian.), á los Militares, sus Mugeres, Hijos y Criados, y que de sus causas Civiles y Criminales conozca privativamente en primera instancia , con las apelaciones á mi Real Persona por la Via reservada de Indias, la Junta Superior de Hacienda, á la qual concedo para ello, y para que asimismo conozca de sus Testamentos con arreglo al Artículo 20 del citado título 11, la necesaria jurisdicción y facultades, y que pueda subdelegarlas para la substanciación en los casos y personas que tenga por conveniente: con prevención de que se han de entender también exceptuados del expresado fuero militar todos los asuntos y casos que sean relativos á los Intendentes, y traigan origen de la jurisdicción Real Ordinaria y causa de Policía que deben exercer como Corregidores, pues en ellos se ha de observar lo prevenido por el Artículo 6 de esta Instrucción.

Artículo 87

Igualmente declaro que, mediante cometerse por el Artículo 282 así al Contador y Tesorero Generales, como á los Principales de Provincia y á los Foráneos , las funciones de Comisarios de Guerra concediéndoles sus prerogativas y uniforme, hayan de gozar y gocen únos y ótros el fuero militar en los propios términos expresados por el Artículo anterior; y que asimismo le gocen los Oficiales y demas Dependientes que se hallen empleados y jubilados con sueldo, tanto en la Tesorería y Contaduría Generales de Exército de México, quanto en las Principales de Provincia pues que han de exercer en sus distritos las funciones de las de Exército; conociendo de las causas Civiles y Criminales de todos privativamente en primera instancia, siempre* que en ellas no pierdan dicho fuero, y también en sus Testamentos conforme al Artículo 19 título 11 tratado 8 de las citadas Ordenanzas, los respectivos Intendentes como que son sus naturales Gefes Políticos y Militares, con las apelaciones de sus providencias á la Junta Superior de Hacienda, y de las de ésta á mi Real Persona. Y á fin de cortar todo motivo de competencia sobre el conocimiento de negocio que sea relativo á qualquiera de las Personas á quienes por este Artículo y el anterior se declara el fuero militar, mando se observe exácta y rigurosamente lo resuelto por mi Real Cédula de 3 de Abril de 1776 (* Hállase baxo el Núm.° 12 con el Artículo de las Ordenanzas militares que se ha citado.), y que en los casos en que ella ordena se consulte al Consejo de Guerra, se haga ( por razón de la distancia ultramarina, y aun quando aquéllos ocurran entre alguna de mis Reales Audiencias y la expresada Junta Superior ) en el mismo modo, y para el propio fin, por mano del Virréi de México á otra Junta que éste formará y presidirá en su posada, componiéndola además el Intendente General de Exército, y el Regente de aquella Audiencia Pretorial; la qual decidirá á pluralidad de votos, y conforme á la mencionada Cédula, el caso ó duda que se la consultare, pues para ello la concedo competente autoridad, jurisdicción y facultades.

Artículo 88

Todos los demas Ministros y Subalternos empleados en la Dirección, Administración y Resguardo de mis Reales Rentas, gozarán el fuero pasivo del Ministerio de Hacienda sólo en los negocios y causas Civiles y Criminales que procedan de sus oficios, ó por motivo de ellos, y consiguientemente declaro, por regla y punto general, que en todas las de esta naturaleza sean Jueces privativos los Intendentes baxo de cuya órden sirvieren, y como tales conozcan de ellas; pero en los delitos comunes , juicios universales, providencias de policía y buen gobierno, tratos y negocios particulares de los referidos Ministros y Subalternos, quedan sujetos á la Jurisdicción Real Ordinaria: advirtiendo que en las que actuaren los Intendentes en uso de ella como Corregidores, por sí ó sus Tenientes, contra los empleados en Rentas, sea con subordinación á la Audiencia del territorio , para donde deberán otorgar á las Partes sus apelaciones; y en aquéllas en que procedieren en calidad de Intendentes por causa de las Rentas, ó incidencias de ellas, lo harán sólo para la Junta Superior de Hacienda con absoluta inhibición de los demas Tribunales. Y mando á éstos y á aquéllos que se guarden recíprocamente la buena correspondencia que conviene á mi Real servicio, y que de buena fe se remitan los únos á los otros los negocios que fueren de su respectivo conocimiento con arreglo á esta Instrucción, entendidos de que, de lo contrario, incurrirán en mi Real desagrado.

Artículo 89

Si para justificación de las causas, ó para otros fines de mi servicio necesitare la Jurisdicción Real Ordinaria de declaraciones, ó informes de Dependientes de mis Reales Rentas, yá sean de los que gocen el fuero militar., ó yá de los que sólo tengan el del Ministerio de Hacienda, deberá preceder el oficio que corresponda de la Justicia al respectivo Intendente, y su orden para que sin dificultad puedan executarlo judicialmente; pero ni aun este oficio habrá de preceder, ántes se diferirá en los casos Criminales executivos in fragranti , y en otros actos judiciales en que por ello tal vez se aventure la recta administración de justicia, hasta después de evacuadas las diligencias que pidan ó recomienden el secreto , pues entónces se verificará dicho oficio al Intendente á fin de que se atienda á mi Real servicio según lo exijan las circunstancias. Y lo mismo se observará recíprocamente por los Intendentes siempre que su jurisdicción necesite Dependientes de la Ordinaria para que declaren,ó informen judicialmente, con la diferencia de casos que va prevenida. Pero en materias extrajudiciales estarán todos obligados , sin esperar órden de su Gefe, á dar de buena fe los informes que por el ótro se le pidieren para su gobierno: con advertencia de que, quando en causas que se sigan ante la Jurisdicción Real Ordinaria se ofrezca , baxo las circunstancias aquí prescriptas, tomar declaraciones á los Ministros ó Subalternos que en conformidad de los Artículos 86 y 8 ¡7 deben gozar el fuero de Guerra, ó bien ratificar las que hubiesen dado, han de pasar á executarlo en sus casas los Escribanos, aun quando éstos lo sean de Cámara de alguna de mis Reales Audiencias ó Chancillerías, respecto de que así lo tengo resuelto y mandado por punto general en Real Orden de 30 de Octubre de 1773.

Artículo 90

En las causas y casos en que los Ministros y Dependientes de la Dirección, Administración y Resguardo de mi Real Hacienda, quedan sujetos por los Artículos antecedentes al conocimiento de la Jurisdicción Real Ordinaria no podrán ser aprehendidos por ella sin dar parte ántes ó después, según la diferencia de los casos explicada por el Artículo 89 para las declaraciones, ásus inmediatos Gefes á fin de que pongan otro sugeto en su lugar y no se exponga mi Real servicio, ó á este efecto se practique lo que por el Artículo 93 se ordena, si las circunstancias lo exigiesen.

Artículo 91

Quiero y mando también que á todos los empleados en la Dirección, Administración y Resguardo de mis Rentas se les exima y releve de cargas públicas y concegiles para que no les ocupen ni distraigan de sus encargos, y puedan tener la puntual y debida asistencia á ellos; pero esta exéncion no se ha de extender á los derechos Reales y Municipales que causaren por razón de sus personas, haciendas, tratos, rentas Ó grangerías lícitas que tuvieren y gozaren ademas de sus sueldos. Y quiero asimismo que á los dichos Empleados se les guarden qualesquiera otras exénciones y prerogativas que respectivamente les correspondan, y les estén concedidas por la Ordenanza ó particular Instrucción del ramo en que sirvan.

Artículo 92

Es igualmente mi voluntad que ni los Jueces Ordinarios, ni ótros algunos impidan á los sugetos empleados en el Resguardo de mi Real Hacienda el uso de todas las armas ofensivas y defensivas que expresamente no les estuvieren prohibidas por mis especiales órdenes y bandos de aquel Gobierno, respecto de que siémpre se entiende que van de oficio como los demas Ministros y Alguaciles ordinarios : confiando del zelo de los Intendentes, baxo cuyo mando sirvieren, que no les permitirán usar de puñales, rejones ni nabajas, prohibidas por alevosas y sumamente perjudiciales á la seguridad pública , y que les advertirán seriamente no abusen de las otras armas con hacer gala y ostentación de ellas, corrigiendo y castigando á los que contravinieren á sus disposiciones sobre este punto ; pues lo que por sus oficios se les permite para evitar y contener á los Defraudadores no debe servir para amedrentar á los que no lo son , ni para escandalizar al público.

Artículo 93

Por quanto la experiencia ha mostrado los gravísimos inconvenientes que suelen seguirse contra mi Real Hacienda de poner presos á los encargados de la recaudación de algunos ramos de ella sin proveer de modo conveniente á la seguridad de sus caudales y papeles, y á la formación de su cuenta, ordeno y mando que por ningún acontecimiento, sea de la clase que fuere, ni aun de los Criminales y demás que se exceptúan en el Artículo 89, pueda Juez alguno, ni tampoco los mismos Intendentes, poner preso á ningún sugeto que tenga á su cargo caudales de mi Real Hacienda sin que primero, salvo que sea de noche, se le conduzca á la Caxa Real, ó parage donde tuviere los caudales y papeles respectivos á su encargo, y allí exíva por sí mismo las llaves, y á su presencia se cuenten el dinero y efectos que dixere pertenecer á mi Real Hacienda; se reconozcan, señale él mismo, y se inventaríen con toda individualidad los Papeles, Libros, Cuentas, Vales ó Resguardos que hubiere del mismo asunto: de modo que no pueda después alegar ocultación ni suplantación de algunos , ni que se le han quitado la libertad y los medios de dar la cuenta justificada, ó de que ótro se la forme por los libros y documentos inventariados con su asistencia; y evacuada esta primera diligencia , ( que si la aprehensión se hiciese de noche se practicará en la mañana inmediata con preferencia á qualquiera otra , y con las precauciones correspondientes á evitar la fuga ) se le tomarán las llaves , que no se le recibirán ántes; se pondrá tódo en seguridad, y á cargo de sugeto que responda de éllo y continúe la comisión; se conducirá su persona adonde convenga, y se seguirá la causa que hubiere dado motivo á la prisión, sin detener por ella la formación de la cuenta, bien sea por él mismo si el caso y circunstancias se lo permitieren, ó por sus fiadores, ó por persona que podrá nombrarse de oficio si él ni éllos no lo hicieren. Y de este modo, y nó de ótro, se podrán tomar llaves y papeles á los que tuvieren á su cargo caudales de mi Real Hacienda, pena de que el que lo contrario executare será responsable de las resultas, del mismo modo que lo sería el empleado ó encargado y sus fiadores; pues hai medios de proveer á la seguridad de las personas, y á la administración de justicia, sin faltar al respeto debido á mi Real Erario.

Artículo 94

Para que lo resuelto en los Artículos 86, 87, 282 y 302 acerca de la graduación, honores y fuero que han de tener y gozar los Intendentes de Exército y de Provincia, y los Ministros de Real Hacienda Contadores y Tesoreros, no ocasione dudas sobre á quál de los MontesPios deban reconocer y contribuir únos y ótros para los fines de su erección, declaro que tanto los Intendentes de Exército, quanto los de Provincia , se entiendan comprehendidos en el MontePio Militar como lo están los de éstos mis Reinos, y sean incorporados en él baxo la contribución y descuentos que dispone su particular Reglamento, y la debida proporción al sueldo que gocen; y que respecto de estar los Ministros de Real Hacienda Contadores y Tesoreros así Generales, como Principales y Foráneos de todo el distrito de la Nueva-España , incluidos en el MontePio de Ministerio que se halla establecido en aquel Reino conforme al Real Reglamento que para su gobierno tuve á bien expedir en 7 de Febrero de 1770, y, en conseqüencia, haber contribuido á su fondo correspondientemente, quiero que en ello no se haga novedad alguna, no obstante la práctica observada en España con los Contadores y Tesoreros de Exército, y los Comisarios de Guerra.

Artículo 95

En las Capitales en que hubiere Escribanos de Real Hacienda, cuyos Oficios son vendibles y renunciables en mis Dominios de las Indias, se servirán de ellos los Intendentes para la actuación y despacho de todos los negocios pertenecientes á mis Rentas de qualquiera clase que sean, á ménos que en algunas de ellas le haya particular, como sucede en la del Tabaco. Pero donde no estuvieren creados estos Oficios podrán elegir Escribanos de su satisfacción que, en calidad de amovibles, los sirvan y exerzan con pureza y legalidad, sin mas salarios, gages ni emolumentos, que los derechos señalados por el Arancel general de aquel Reino; pues en caso de no ser bastantes á recompensar su trabajo en los expedientes de pobres y de oficio, propondrán los Intendentes á la Junta Superior por mano del Superintendente Subdelegado la gratificación ó ayuda de costa que deba dárseles de mi Real Hacienda, y, señalada por aquella la quota que regulare justa, me consultará su dictámen por la Via reservada suspendiendo el pago hasta mi Real aprobación. Y los Protocolos de quanto con qualquiera de los Escribanos indicados actuasen los Intendentes relativo á mis Rentas han de existir de fixo en las mismas Intendencias en piezas competentes destinadas á este fin, sin que puedan removerse de estos oficios á los propietarios de los mismos Escribanos aunque lo sean de Real Hacienda.

Artículo 96

Las quince Caxas Reales propietarias que actualmente hai establecidas en el expresado Reino de Nueva-España , y están situadas en México, Pachuca, Cimapan, Acapulco, Guanaxuato, San Luis Potosí, Guadalaxara, Bolafios , Sombrerete, Zacatecas, Durango, Chihuahua, Rosario, Veracruz y Mérida de Yucatan, han de permanecer por ahora en calidad de otras tantas Tesorerías y Contadurías de Real Hacienda, y además las que mando crear, también propietarias, en las Ciudades de la Puebla de los Ángeles, Antequera de Oaxaca, Valladolid de Mechoacan, Arispe y Campeche; pero con la diferencia de que las de México han de ser las Generales de Exército y Real Hacienda de todo el Reino, y las de las Capitales del resto de sus doce Intendencias, y en que éstas se han de situar como va prevenido, quedarán en la clase de Principales de Intendencia y Provincia, y en la de Foráneas, y subordinadas á ellas respectivamente, aquéllas que de las demas nominadas se hallan en el distrito de cada Intendencia fuera de sus Capitales, aun quando hasta aquí hayan reconocido á ótras por Matrices. Y subsistirán, también por ahora, con el nombre de Tesorerías Menores las demas Caxas subalternas que igualmente se hallan establecidas, y servidas por Tenientes, en la comprehension de algunas Intendencias respecto de que son Sufragáneas de las propietarias de sus mismos distritos. Pero como por conseqüencia de este nuevo establecimiento puede tal vez ser útil y necesario erigir además alguna ótra Tesorería yá Foránea propietaria, yá Menor y Sufragánea, ó trasladar alguna de las ya establecidas en ambas clases á otro parage del en que se halle situada, ó, finalmente , variar la actual inmediata dependencia de todas ó parte de las Menores, dándosela á alguna Foránea que se erigiere de nuevo, ó á las Principales de Provincia, será del especial cuidado de los Intendentes observar con detenida reflexion lo que para mayor beneficio de los haberes de mi Erario convendrá practicar en sus respectivos distritos acerca délos particulares expresados, y lo propondrán al Superintendente Subdelegado en los términos que regularen mas oportunos, para que, tratado y resuelto en la Junta Superior de Hacienda, lo mande ésta executar, y me dé cuenta por la Via reservada para que recaiga mi Real aprobación , ó resuelva Yo lo que fuese de mi Soberano agrado.

Artículo 97

Se suprimirá inmediatamente la plaza de Factor Oficial Real que existe en las Caxas de la Capital de México luego que vaque, refundiéndose las funciones que á este oficio prescriben varias leyes de la Recopilacion de Indias (* Baxo el Núm.º 13 se expresan las Leyes que se indican), y la Instrucción de Oficíales Reales del año de 1573, en los Ministros de Real Hacienda Contador y Tesorero, conforme á la lei 38 título 4 libro 8; á diferencia de que han de recaer todas las que son puramente relativas á Almacenes en un Guarda General de ellos, que mando se establezca y me reservo nombrar, el qual gozará el sueldo anual de mil y doscientos pesos, y ha de tener la inmediata responsabilidad, baxo la correspondiente fianza, de quanto entrare en dichos Almacenes, y la obligación de llevar cuenta de lo que recibiere y entregare por órdenes de los expresados Ministros de Real Hacienda , para confrontarla en fin de afio, ó siempre que sea necesario, con la que éstos también le llevarán. Y el mencionado Guarda-Almacenes General, sin perjuicio de la absoluta responsabilidad que le va declarada, habrá de nombrar y tener un Ayudante ó Teniente, á quien se asistirá por aquella Tesorería General con el salario de quinientos pesos cada año.

Artículo 98

Atendiendo á que en las Caxas de Cimapan, Sombrerete y Chihuahua no haí actualmente mas que un Oficial Real, mando que en ellas se aumente otro Ministro para que todas las Tesorerías y Contadurías pro* pietarias sean servidas, como conviene, por dos diferentes sugetos; pues las que de esta clase deben crearse en las Ciudades de la Puebla, Antequera,Valladolid, Arispe y Campeche , como queda dispuesto en el Artículo 96, se han de establecer del propio modo, y con los Oficiales subalternos y sueldos que, á proposición de los respectivos Intendentes por mano del Superintendente Subdelegado, y con presencia de los informes que á éste deben hacer los Contadores comisionados al establecimiento del método de cuenta y razón dispuesto por la Contaduría General en su Instrucción práctica de 27 de Abril de 1784, y se les previno por el Artículo 34 de la que para su dirección y gobierno se les dió con fecha de 1 de Agosto del de 1785, estimare precisamente necesarios la Junta Superior de Hacienda para el desempeño de sus peculiares atenciones , poniéndose en práctica ínterin y hasta tanto que recaiga mi Soberana aprobación. Y por los mismos medios se arreglarán también en todas las demas Contadurías y Tesorerías, así Principales de Provincia como Foráneas, el número y sueldos de sus Subalternos, y el tanto por ciento, ó salario que haya de abonarse á los Tenientes que sirvan las Tesorerías Menores ó Sufragáneas, atendidas sus partículares circunstancias, suspendiendo poner en execucion lo que la Junta acordare en esta parte hasta que, dándome cuenta por la Via reservada, lo apruebe, ó resuelva lo que fuere de mi Real agrado.

Artículo 99

Los Ministros de Real Hacienda Contador y Tesorero Generales de México, y los Principales de Veracruz, han de quedar con las mismas dotaciones de quatro mil pesos que hoi gozan los que con título de Oficiales Reales en la primera, y de Ministros de Real Hacienda en la segunda, sirven actualmente ambas Caxas; y gozarán el sueldo de tres mil pesos cada uno de los Contadores y Tesoreros Principales de Provincia de las restantes Intendencias, excepto los de Mérida y Arispe que han de quedar por ahora con sólo el de dos mil y quinientos pesos, entendiéndose inclusas en únas y otras dotaciones no sólo qualesquiera ayudas de costa que se contribuyesen á los que presentemente sirven dichos destinos en calidad de Oficiales Reales, sino también todas quantas gratificaciones puedan pretender por los ramos y objetos peculiares de su cargo, con positiva prohibición de llevar emolumentos ni derechos algunos con ningún motivo, ni en ningún caso. Y los Ministros Contadores y Tesoreros de las Tesorerías Foráneas de Acapulco, Pachuca, Cimapan, Sombrerete y Bolaños quedarán con las mismas dotaciones que gozan los que actualmente sirven en ellas como Oficiales Reales, y tendrán la de dos mil y doscientos pesos los de las de Chihuahua y el Rosario, y la de mil y ochocientos los de la que se manda crear en la Ciudad de San Francisco de Campeche; entendiéndose para con todos los de las referidas Tesorerías Foráneas miéntras que los respectivos Intendentes, tomando conocimiento de las circunstancias de cada una, propongan al Superintendente Subdelegado los aumentos ó moderaciones que en dichos sueldos estimen justos y convenientes para que, tratado y acordado en la Junta Superior de Hacienda, me dé cuenta por la Via reservada, y resuelva Yo en su vista lo que estimare conveniente.

Artículo 100

En los ramos que corran á cargo de los enunciados Ministros de Real Hacienda, y en que han de exercer la autoridad coactiva económica que se les reservó por el Artículo ?6, les serán comunes, como hasta ahora lo han sido á los Oficiales Reales , todas las obligaciones y funciones que en calidad de tales Contadores y Tesoreros les competen para quanto sea anexó á la administración ó recaudación de ellos, y á la custodia de los caudales que entraren en su poder, como á su distribución en lo que debieren pagar ; y también les serán comunes la obligación de dar la Cuenta en fin de año, y los Libros para llevarla dentro de él, observando en estos puntos con la mayor exáctitud quanto prescribe la Instrucción práctica y provisional de la Contaduría General citada en el Artículo 98 de ésta, y aprobada por Mí en 9 de Mayo de 1784. Pero se exceptúa de la expresada mancomunidad el ramo de Propios y Arbitrios, porque en él han de exercer los dichos Ministros respectivamente las funciones propias y peculiares de tales Contadores y Tesoreros según queda indicado en los Artículos que tratan del dicho ramo.

Artículo 101

Porque á la responsabilidad mancomunada, y recíproco exercicio de funciones que prescribe el anterior Artículo es consiguiente, como quiere la lei 19 título 28 libro 8, que lo que se hubiese de pagar en las Tesorerías de mi Real Hacienda no se pague por Libramientos de los Ministros que las sirven, porque debiendo éstos saber por sus oficios , según la lei 20 del propio título y libro, los pagos que son, ó nó, justos, y no pudiéndose sacar de la Caxa cosa alguna sin concurrencia de ambos Ministros, sería tan ociosa como inútil la formación de unas Libranzas que habrían de dirigirse á los mismos que las daban, es mi voluntad que en lo sucesivo se observe puntualmente la mencionada lei 19, y que se entiendan derogadas expresamente todas las demas recopiladas que ordenaron el uso de las expresadas Libranzas.

Artículo 102

También quiero y mando que subsistan en toda su fuerza y vigor las disposiciones de las Leyes 1 y 2 de los mencionados tít.28 lib. 8, y las que se prescriben por ótras de la Recopilación (* Hállase baxo el Núm.° 14 las Leyes que se indican.) al propio objeto de que ni el Superintendente Subdelegado, ni los Intendentes, ni otra persona alguna, sin excepcion de dignidad ó grado, libre sobre mi Real Hacienda sin especial orden mía; y quando contravinieren á ello, los Ministros Contadores y Tesoreros no pagarán tales Libranzas á no haber ántes practicado lo que les mandan las Leyes 3 y 7 del mismo título y libro, en cuyo caso será la responsabilidad del que librare, y contra él se sacará por la Contaduría de Cuentas la resulta, ó contra los Ministros de Real Hacienda sino acreditasen debidamente haber cumplido con la obligación que les imponen las citadas dos leyes. Pero se exceptúan de dicha prohibición y reglas los pagos de aquellos gastos que dimanen de resoluciones de la Junta Superior de Hacienda en las cosas y casos que por esta Instrucción se la permite acordarlos, y en ótros en que conforme al espíritu de algunas de las Leyes recopiladas (* Hállanse entre las que se citan baxo el mismo Núm.°14.) pueda y deba hacerlo.

Artículo 103

Para todos los pagos de sueldos , pensiones, ú ótros que Yo tuviese á bien mandar executar por Ordenes, Títulos, Cédulas ó Despachos, ha de preceder su presentación al Superintendente Subdelegado para que, poniéndoles el Cúmplase , y mandando tomar la razón en la Contaduría de Cuentas, y por los Ministros de Real Hacienda respectivos, verifiquen éstos sus pagos según corresponda, y tenga aquélla la necesaria constancia de su origen para gobierno en la toma de cuentas; advirtiendo que siempre que los dichos pagos hubiesen de hacerse por alguna de las Tesorerías correspondientes á otra Intendencia que no sea la del inmediato cargo del mismo Superintendente, deberán presentarse las Cédulas ú Órdenes mías, de que dimanen, con su enunciado Cúmplase, y la toma de razón de la Contaduría de Cuentas, al Intendente respectivo para que las pase con su órden á los Ministros de Real Hacienda que corresponda á fin de que, tomando la razón que les compete, paguen lo que se ordene en los tiempos y plazos que dispongan los propios títulos sin necesidad de nueva órden del Intendente, ó Superintendente Subdelegado.

Artículo 104

Quando el pago procediere de resolución de la Junta Superior de Hacienda, se pasará por el Presidente de ella como Superintendente, y por el mismo órden explicado en el anterior Artículo, Testimonio del Acuerdo de la dicha Junta, puesto su expresado Cúmplase, y tomada la razón por la Contaduría de Cuentas, á los Ministros de Real Hacienda de la Tesorería á que corresponda executarlo; en inteligencia de que los gastos extraordinarios de esta clase siémpre han de ser interinos miéntras recaiga mi Real aprobación, y de que para sus pagos no estarán obligados los Ministros de Real Hacienda á hacer, como va declarado, las representaciones ó réplicas que ordenan las citadas leyes 3 y y tít. 28 lib. 8, ni les quedará responsabilidad en tales casos.

Artículo 105

Los gastos extraordinarios de la clase indicada en lo que respecte á cada Intendencia se han de acordar por una Junta Provincial de Real Hacienda que, para tratar de ellos, y calificar las causas que los exijan, deberá formarse en su Capital, y componerse del Intendente, de su Teniente Asesor, de los Ministros Principales de Real Hacienda, y de su Promotor Fiscal con voto en los casos que no actuare como parte, guardando en sus asientos el orden en que van nominados; y con Testimonio de lo que se acordare dará el Intendente cuenta á la Junta Superior de México por mano del Superintendente Subdelegado como su Presidente para que, visto y exáminado en ella el punto con la atención debida y que recomiendan las Leyes (* Son las mismas citadas baxo el Núm.° 14.), resuelva lo que juzgue mas conveniente, y en su conseqüencia se libre la providencia que corresponda para que se verifique, baxo las reglas que van prescriptas, el gasto consultado y su pago por la Tesorería respectiva, ó se excuse en caso de que así lo determine la dicha Junta Superior.

Artículo 106

Si para cumplir alguno de los pagos que se mandaren hacer, yá séan dimanados de órdenes mías, ó yá de acuerdos de la Junta Superior de Hacienda, se ofreciere á los Ministros Contador y Tesorero alguna duda en quanto al modo de executarlos, propondrán la dificultad al Intendente, y éste la resolverá; ó, si diere lugar la materia y lo mereciese su gravedad, la consultará á la mencionada Junta Superior, en cuyo caso no serán responsables los dichos Ministros de Real Hacienda del perjuicio que pudiere resultar y reparase el Tribunal de Cuentas acerca de la tal determinación, sino el Intendente, ó la Junta Superior si élla la hubiese dado. Y esto mismo se deberá entender respectivamente en los negocios de partes siempre que los Ministros de Real Hacienda rehusasen algunos pagamentos por dudas, ó falta de justificantes esenciales que deban presentarse; pues los interesados habrán de acudir al Intendente de la Provincia, y éste oir las razones de unos y ótros, y tomar resolución, á la qual deberán atenerse los dichos Ministros, justificando las tales partidas en el juicio de Cuentas con la determinación ú orden del Intendente.

Artículo 107

En el caso de que al Superintendente Subdelegado,ó á qualquiera délos Intendentes, le ocurra motivo justo para suspender alguno de los pagos que se hallaren en corriente , deberá prevenir por escrito, y por el mismo órden dispuesto para providenciarlos, á los Ministros de Real Hacienda de la Tesorería sobre que estuviese situado que no le continúen, y dar el correspondiente aviso al Tribunal de Cuentas para gobierno en las que se les tomen.

Artículo 108

Cada Intendente podrá dar giro y mandar trasladar los caudales de mi Real Hacienda de unas á otras Tesorerías de las de su Provincia según los parages donde se necesiten para las atenciones de mi servicio; y sólo el Superintendente Subdelegado tendrá la facultad de resolverlo y mandarlo executar de las Tesorerías de una Provincia á las de ótra generalmente, comunicando para ello sus órdenes á los Intendentes respectivos á fin de que dispongan su cumplimiento: con advertencia de que en qualquiera de estos casos estarán obligados los Ministros de Real Hacienda remitentes á hacer estos envíos en los términos que dispone la lei 12 título 6 lib. 8 de la Recopilación, y de que será legítima Data de los que remitan lo que sea Cargo á los que reciban, justificándolo éstos con la Carta de envío, y aquéllos con las indicadas Órdenes, duplicado del Conocimiento del conductor, y Recibo ó Cargareme de la Tesorería consignataria.

Artículo 109

Nada será tan conducente al logro de que los ramos de mi Erario, y aun los demas del gobierno político, se dirijan y manejen con igualdad y acierto, y se arreglen y uniformen á un método claro y seguro en las Provincias de aquel Imperio, como el Libro de la Razón General de mi Real Hacienda que indica la lei 1 título jr lib. 8 de las recopiladas, pues por su importancia le propuso D. Francisco de Toledo siendo Virréi del Perú, y en su conseqüencia se mandó formar y tener por Real Cédula de 12 de Febrero de 1591, y se volvió á encargar por ótras y por varias leyes posteriores, sin que hasta ahora se haya visto efectuado. Por tanto será uno de los mas principales y preferentes cuidados de cada Intendente, sin perdonar diligencia ni fatiga, hacer formar el mencionado Libro de la Razón General de mi Real Hacienda por lo respectivo á su Provincia, con total sujeción y arreglo á quanto para ello, y de conformidad con las leyes 18,19 y 20 título 14 lib. 3, se previene en los cinco Artículos siguientes; y concluido que séa, remitirán sin dilación un exemplar al Superintendente Subdelegado, quien hará que de todas ellos se forme con la posible brevedad por el Tribunal de la Contaduría de Cuentas, en donde han de quedar archivados, úno general del Reino por triplicado, y autorizado en forma; y dexando el uno en la Superintendencia de su cargo, remitirá los otros dos á mis Reales manos y á la Contaduría General de Indias por la Via reservada de ellas: de modo que en todas las mencionadas Oficinas, y respectivamente en cada Intendencia, se deberán tener estas importantes noticias.

Artículo 110

El enunciada Libro de la Razón General de mi Real Hacienda ha de contener una noticia fundamental de todos los Ramos de ingreso que hubiere establecidos en el distrito de cada Tesorería; bien sean de los que componen la Masa común de mi Erario, y han de cubrir las cargas y gastos comunes á que está sujeto en Indias, como los Almojarifazgos, Tributos, Alcabalas y otros semejantes; ó bien particulares que, aunque me pertenezcan, tienen sus productos algún peculiar destino en estos ó en aquellos Reinos, como las Mesadas y Vacantes eclesiásticas, Cruzada, Penas de Cámara y otros de esta clase; ó bien de aquellos que pueden llamarse agenos por su origen y objeto, y solo entran en mis Tesorerías por la especial protección que les dispenso, como son los Depósitos, Bienes de Difuntos, Montes-Pios y algunos Municipales.

Artículo 111

De cada uno de los expresados Ramos se ha de dar en dicho Libro individual razón y noticia, tomando para ello las foxas que se necesitaren, y dexando algunas en blanco para ir notando las variaciones que en cada uno tuviere Yo por conveniente ordenar. De todos se ha de explicar su origen y circunstancias en quanto se pudiese averiguar; esto es, la Lei, Real Cédula ú Orden en cuya virtud se cobra: sobre qué materias ó sugetos: quánto de cada uno, y en qué tiempo : qué cargas peculiares tiene contra sí en particular, ademas de las comunes y generales de la recaudación: qué origen y fundamento tienen éstas, y qué destino sus productos líquidos si la Lei, Real Cédula ú Orden en que se funda, ú otra posterior ó la costumbre lo declarasen; y, en fin, las variaciones que desde su origen ó establecimiento hubieren tenido en las materias y cantidad cobrable hasta el estado presente.

Artículo 112

Asimismo se han de explicar los bienes raíces de mi Real Patrimonio, como son Minas, Casas ó Haciendas de qualquiera especie, expresando en cada una, si pudiere averiguarse, la causa, razón ó antigüedad de la posesión y pertenencia, sus cargas propias, su recaudación por administración ó por arrendamiento, y sus productos ordinarios por año ó por quinquenio.

Artículo 113

Con la misma individualidad se han de expresar los gastos fixos, dividiéndolos por clases : 1ª de Real Hacienda : 2ª política: 3ª eclesiástica: 4ª militar: 5ª pensiones perpetuas : 6ª pensiones temporales; expresando el origen y fundamento de cada una de dichas pensiones, y reduciendo á pesos ó reales de la moneda de plata corriente en Indias las distintas monedas antiguas ó modernas en que estuvieren concedidas, haciéndolo en quanto á las diversas especies de ducados explicadas en Real Cédula circular de 15 de Septiembre de 1776 conforme á lo resuelto por ella (* Hállase baxo el Núm.° 15), y regulando el ducado de Indias por 11 reales y un maravedí de su moneda corriente, ó 375 maravedís de ella, que es lo propio , y por 450 maravedís de los mismos el peso ensayado conforme á la lei 9 tít. 8 libro 8. Se expresará también el número y calidad de empléos de cada una de las clases referidas, y sus respectivas dotaciones anuales; y, en fin, todas las noticias que puedan conducir á dar un conocimiento bien fundado y cabal de lo que ha de ser la materia y objeto del cargo y obligación, zelo y diligencia tanto de los Intendentes , á cuyo cargo está la administración por mayor, como de los Ministros de la Real Hacienda, á quienes incumbe la recaudación y distribución, ó administración por menor, con las funciones anexás y declaradas á este Ministerio. Y para que los que al presente le exercen, y los que entren á suceder de nuevo, puedan hallar prontamente en este Libro las noticias que con freqüencia deben buscar en él para su gobierno, se pondrá en su principio un Indice de todos los ramos, gastos y separaciones que se hicieren, señalando el folio en donde se hallará cada cosa; á cuyo fin se foliará todo el Libro , intitulándole con su nombre en la primera foxa, y se autorizará con la solemnidad que previene la lei 1 tít. 6 lib. 8.

Artículo 114

Quando Yo tuviere á bien mandar suprimir perpetua ó temporalmente alguno de los Ramos arriba enunciados; aumentar ó disminuir su quota cobrable; suprimir, aumentar ó disminuir algún gasto fixo; enagenar ó vender qualquiera finca, ó, en fin, hacer alguna variación notable en las cosas que se expresaren en dicho Libro, se anotará en el lugar correspondiente citando la Real Cédula ú Órden que lo mandare, y el folio del Libro en donde, conforme á la lei 30 tít. y lib. 8, deberá copiarse; y esto mismo notarán en su Manual de la cuenta los Ministros de Real Hacienda á cuyo cargo está la administracion por menor, para que allí conste el dia en que la variación comienza á influir en la cuenta y razón.

Artículo 115

Para el mas pronto y cabal efecto de lo que en los seis Artículos anteriores se ordena, y para que entretanto puedan los Intendentes ir dando con conocimiento las providencias que convengan á los mismos fines propuestos de que se dirija y maneje mi Real Hacienda con un método exácto y uniforme, es preciso que tomen desde luego individuales noticias del origen, progreso y último estado de todas las rentas y derechos que la pertenezcan; y con este objeto ordeno al Tribunal de Cuentas de México, y á los demas Ministros de las Contadurías, Tesorerías y otras qualesquiera Oficinas de la Hacienda Real, que sin la menor excusa ni demora den y entreguen á los Intendentes quantos informes , razones y copias autorizadas les pidieren, sin reservarles Cédulas, Órdenes ni documentos alguno Y á efecto de evitar qualquiera retardación quando necesitaren ocurrir al Tribunal de Cuentas y demas Oficinas de la Capital de México , avisarán al Superintendente Subdelegado para que mande evacuar con prontitud lo que pidan, como que sobre estos puntos ha de tener toda la autoridad necesaria, y la facultad, que también le concedo, de presidir el referido Tribunal de la Contaduría de Cuentas siempre que regulare conveniente su asistencia, y de exercer privativamente todas las demás que por varias leyes recopiladas (* Baxo el Núm.º 16 se expresan las Leyes que se indican.) se concedieron á los Virreyes respecto al mismo Tribunal, zelando la conducta de los Ministros y Subalternos que le componen, y haciéndoles cumplir sus obligaciones con la integridad y exáctitud debidas.

Artículo 116

En las Rentas que se administren de cuenta de mi Real Erario zelarán cuidadosamente los Intendentes la exáctitud de sus cobranzas, y el mayor aumento que con justicia y equidad se pueda dar á sus productos, como también sobre el desinterés y pureza con que deben proceder los Ministros de Real Hacienda Contadores y Tesoreros , los otros Administradores, yá Generales, yá Principales ó Particulares, y los demas Subalternos á quienes estuviere encargada su recaudación, para evitar los muchos perjuicios que de lo contrarió se originan á mi Real Erario con nó menores molestias de los Pueblos; y si necesitaren de auxilios superiores para contener y castigar á los empleados darán cuenta al Superintendente Subdelegado, y observarán las órdenes que les comunicare.

Artículo 117

Si algún ramo ó derecho de mi Real Erario estuviere arrendado en todo, ó en parte, cuidarán los Intendentes de evitar las demasías y violencias con que los Asentistas suelen aniquilar los Pueblos precisándolos á excesivos pagos, que arreglan á medida de su ambición, y nó de la posibilidad de los Contribuyentes, á quienes afligen en las cobranzas con apremios y gastos que no pueden soportar. Y supuesto que el medio mas eficaz de precaver estos daños será siémpre el de preferir, como lo tengo mandado en la Renta de Alcabalas y ótras, la Administración bien arreglada, y los equitativos Ajustes ó Encabezamientos donde no pueda establecerse, ordeno que los Jueces Subalternos y Exactores de Tributos y demas derechos Reales que me pagan aquellos Vasallos, los cobren en los tiempos oportunos á fin de excusarles el gravámen de costas, y los atrasos de un año para Otro, que regularmente proceden de omisión de los Administradores, ó negligencia de las mismas Justicias.

Artículo 118

También cuidarán mui particularmente de que los Administradores, Depositarios ó Recaudadores de ramos de mi Real Erario en su distrito, pongan en las Tesorerías respectivas lo que debieren á los plazos señalados , reconviniendo en tiempo y con eficacia á las Justicias y demas personas obligadas á su exáccion, é informándose mensualmente de los Ministros de Real Hacienda de su territorio del estado de las cobranzas para dar con oportunidad las necesarias providencias contra los renitentes ó morosos.

Artículo 119

La experiencia tiene acreditado en todas partes que el relevar á los Pueblos de Executores y Apremios ha producido efectos mui ventajosos, por que siémpre les faltaba para, enterar sus principales alcances todo lo que consumían en negociar esperas y satisfacer salarios; y en esta consideración procurarán los Intendentes evitar quanto sea posible el despacho de execuciones, sino es en casos mui precisos, con moderadas dietas y términos prefinidos, enviando un solo Ministro para toda calidad de débitos á fin de que los exija al mismo tiempo con ménos daño de los deudores, y guardando en estos casos los privilegios de los Indios, y los meses de moratoria concedida á los Labradores en todos mis Dominios, que siendo en éstos de España, con atención á sus cosechas, los de Junio, Julio y Agosto, se señalarán por cada Intendente en su Provincia, con aprobación de la Junta Superior de Hacienda, aquéllos que correspondan con la misma consideración y respecto.

Artículo 120

Con igual esmero deberán averiguar secreta y reservadamente cómo proceden las Justicias en el repartimiento y exáccion de las cantidades que contribuyan los Pueblos encabezados con mi Real Hacienda, si los hubiere, por el ramo de Alcabalas ú otros; inquiriendo también si cargan á los Vecinos la contribución bien considerados los bienes, tratos, negociaciones y grangerías de cada uno, y si arriendan ó administran con pureza los Puestos públicos, donde los haya, para que sirva su producto en beneficio del Común, aplicándole á satisfacer, en la parte á que alcance, el Encabezamiento, á no tener otro preferente destino.

Artículo 121

Mediante que todos los que se sintieren agraviados en estos repartimientos de los Pueblos encabezados podrán acudir á los Intendentes, deben éstos tomar conocimiento de sus quexas, y dar las órdenes convenientes á las Justicias respectivas para que se deshaga el perjuicio; y quando ellas no cumplan lo mandado, ó expongan circunstancias de hecho que necesiten de éxámen ó justificación, cometerán las instancias á sus Tenientes, ó Subdelegados de los distritos, con facultad de nombrar personas prácticas que revéan los repartimientos para que, verificado el agravio, lo reparen; pero si estos expedientes se retardaren por maliciosa detención de las Justicias, las apremiarán con multas, haciendo que á su costa se execute todo, y se indemnice el daño de las partes.

Artículo 122

Nunca han de permitir se reparta mas que lo líquido de la contribución, prohibiendo todo abuso ó aumento con pretexto de derechos de Escribanos, salarios de Repartidores, ú otros qualesquiera gastos, por ser carga y obligación de las Justicias, ó de las personas diputadas en los Pueblos encabezados, hacer la cobranza, conducción, y entero en mis Reales Tesorerías, con el premio que por ello les hubieren asignado, cuyo importe será lo único que deba incluirse y aumentarse en los repartimientos, con tal que no exceda de un cinco por ciento.

Artículo 123

En consideración á este premio concedido por los Pueblos á sus Jueces ó Exáctores de las contribuciones, se despacharán los apremios contra ellos, sus bienes y fiadores quando se hallen en descubierto, y nó contra los Comunes ó primeros Contribuyentes ; advirtiéndoles con anticipación los Intendentes por sus avisos y cartas-órdenes para que no pretexten ignorancia, ni difieran la exáccion por motivo alguno, pues haciéndola en los debidos tiempos podrán pagar en Tesorería á los términos ó plazos señalados.

Artículo 124

Si, no obstante, se reconociere que la retardación dimana de absoluta imposibilidad en los Pueblos por algún suceso extraordinario, y nó de omisiones ni contemplación de las Justicias en las diligencias que sean obligadas á practicar para la cobranza de los Tributos Reales y demas ramos que corran á su cargo, deberán informarse los Intendentes del estado de los mismos Pueblos y causas de que provengan estos atrasos, despachando, si fuere necesario, persona de su satisfacción que las averigüe sumaria y exáctamente á fin de que , hallando ser ciertas, puedan consultar á la Junta Superior de Hacienda para que conceda la espera que estimare conveniente según las circunstancias, y lo que acerca de este particular se ordena en el Artículo 141.

Artículo 125

En el caso de hallar los Intendentes que en sus Provincias están obscurecidos ó usurpados algunos derechos de Portazgos, Pontazgos , Pesquerías ó qualesquiera ótros que pertenezcan á mi Real Erario, ó á la Causa pública , tomarán conocimiento de ellos, y los informes conducentes para dar cuenta á los Fiscales de mi Consejo, ó al de la Audiencia del distrito, según corresponda á la naturaleza de las cosas; y al mismo tiempo pondrán en mi Real noticia por la Via reservada lo que descubrieren sobre estos puntos para que mande dar las oportunas providencias, ó que se pongan las demandas convenientes.

Artículo 126

Respecto de que, establecidas las Intendencias , han de recaudarse precisamente en sus Tesorerías Principales y Foráneas con todas las demas rentas ordinarias de mi Erario los Tributos Reales de sus respectivos distritos, como en la actualidad se executa por las Caxas de Guadalaxara y Zacatecas con los que tocan al Reino de la Nueva-Galicia; y de que este derecho primitivo de aquellos Dominios ha de quedar desde luego sujeto á la privativa inspección y conocimiento de los Intendentes como Gefes de sus Provincias, de sus Subdelegados en ellas, de las Justicias subalternas , y como Jueces que han de ser de este Ramo con la omnímoda jurisdicción que tendrán en los demas de mi Real Hacienda: en su conseqüencia mando que, á medida que se vayan estableciendo las Intendencias, cese la facultad jurisdiccional que para la recaudación del mencionado ramo ha exercido, y actualmente exerce su Contaduría General establecida en México, y que esta Oficina subsista, sin embargo, con el título de Contaduría General de Retasas, y con sólo el exercido de todas las funciones que como tal la corresponden, y adelante irán expresadas. Y mediante que por esta disposición se disminuyen considerablemente las atenciones de la dicha Oficina, y se exónera á su Gefe de las obligaciones de dar, como hasta ahora, Cuenta y Fianzas, es mi Soberana voluntad que la Junta Superior de Hacienda, con estas consideraciones, reduzca el número de Plazas que hoi tiene la referida Contaduría General al que estime suficiente , y que, suprimiendo las sobrantes, y empleados en otros destinos correspondientes los Sugetos que las sirven, arregle equitativamente las dotaciones de las que hubiesen de subsistir, como también la del Contador, dándome cuenta de todo por la Via reservada para que lo apruebe, ó determine lo que fuere de mi Real agrado.

Artículo 127

Para que la práctica de lo ordenado por el Articulo antecedente no embarace en ningún modo la buena cuenta y razón del mencionado ramo de mis Reales Tributos, declaro que los Gobernadores, Corregidores ó Alcaldes Mayores que se hallasen en exercicio al tiempo de establecerse la Intendencia á que pertenezcan los distritos de sus mandos, y tuviesen enterado lo correspondiente al primero ó segundo tercio de año por los Tributos de su cargo, deberán verificarlo con el restante ó restantes dónde y cómo lo hubiesen executado con aquél ó aquéllos: de modo, que el nuevo método de hacer los enteros en la Tesorería del territorio ha de empezarse por cada Gobernador, Corregidor ó Alcalde Mayor con el primer tercio de año respectivamente, para que de esta manera no se corten las cuentas, y las puedan rendir completas en la Contaduría General, y ésta incorporarlas en la suya.

Artículo 128

Por quanto á la nueva disposición de que, establecidas las Intendencias, se hayan de recaudar los Reales Tributos por las respectivas Tesorerías de mi Real Hacienda en el modo que va prevenido, es conseqüente que la entrada de caudales, así en las Principales de Provincia como en las Foráneas, se acrezca en cada una tanto quanto produzca en su distrito la enunciada recaudación, mando que, con respecto y la debida proporción al aumento que por ella corresponda al cargo anual de cada Tesorería, engruesen sus fianzas los respectivos Contadores y Tesoreros baxo la misma mancomunidad y demas circunstancias que las que, conforme á las Leyes, han debido dar y dieron los Oficiales Reales, y á las quales quedan siémpre sujetos, como se ha dicho, estos empléos.

Artículo 129

La cobranza de mis Reales Tributos, su conducción á las respectivas Tesorerías Principales ó Foráneas de cada Intendencia, y entero en ellas al paso que vayan cumpliendo su tiempo los Corregidores ó Alcaldes Mayores, han de ser de precisa obligación, cuenta y riesgo de los Alcaldes Ordinarios en las Ciudades, Villas y Lugares donde los hubiese, ó se establezcan según queda dispuesto por el Artículo 11, entendiéndose como carga del oficio, y baxo la indispensable responsabilidad con su persona y bienes de mancomún á la paga si ésta se atrasare por su descuido ó abandono; y la misma obligación tendrán los Subdelegados que nombraren los Intendentes por sí solos, ó de acuerdo con los Gobernadores políticos y militares, en Pueblos de Indios Cabeceras de Partido conforme al Artículo 12, con sólo la diferencia de que éstos afianzarán á satisfacción de los Ministros de Real Hacienda del territorio, así por lo que corresponda á dicho ramo , como á qualquiera otro que deban recaudar: en inteligencia de que, tanto los dichos Subdelegados quanto los Alcaldes Ordinarios, han de hacer los enteros de Tributos en mis Tesorerías por tercios según se practica en aquellas Provincias, y que el cobro de lo que monte esta contribución por lo correspondiente á meros Indios, han de executarle irnos y ótros por mano de los respectivos Gobernadores ó Alcaldes de los mismos Naturales, como que son los obligados á exigirla de ellos, según se explicó en el Artículo 13, y á entregar su importe, también por tercios, en las Cabeceras de Partido; pero la tocante á las demas Castas tributarias la han de cobrar los dichos Subdelegados y Alcaldes Ordinarios por sí mismos de los primeros contribuyentes, así como el recaudar de estos Jueces el total que deban enterar en mis Tesorerías será de la obligación y cargo de los Ministros de Real Hacienda.

Artículo 130

Siendo consiguiente á lo prescripto por el Artículo anterior que, así á los Alcaldes Ordinarios y Subdelegados que menciona, como á los Ministros de Real Hacienda Contadores y Tesoreros, se les dén las reglas necesarias para la mas exácta cobranza y recaudación de mis Reales Tributos en lo que respectivamente les toca, ordeno ál Contador General de Retasas que sin dilación envíe á los Intendentes exemplares de las Ordenanzas é Instrucciones del ramo para que, cumpliéndolas en la parte que les corresponda, las pasen á los Contadores y Tesoreros Principales y Foráneos, y á las Justicias ordiñarias y Subdelegados de sus distritos obligados á la cobranza de dicha contribución, y zelen su puntual observancia en quanto no se opongan á lo dispuesto por ésta; baxo el concepto de que las reglas prescriptas por las enunciadas Ordenanzas é Instrucciones para el Juez Contador General de Tributos deben entenderse para con los Ministros de Real Hacienda en lo que haya lugar, puesto que no tendrán jurisdicción, así como corresponderá á los Alcaldes Ordinarios y á los Subdelegados todo lo que dichos documentos prefinen respecto de los Corregidores y Alcaldes Mayores, cuyas obligaciones recáen en únos y ótros.

Artículo 131

Como al nuevo sistema que se establece para la dirección y conocimiento, cobranza y recaudación del ramo de Reales Tributos, sea consiguiente que los Intendentes tomen desde luego toda la instrucción necesaria de su estado por lo correspondiente á sus Provincias, y que á las Contadurías y Tesorerías Principales y Foráneas de ellas, y á §us Justicias subalternas y Subdelegados se les faciliten las noticias respectivas y conducentes para el mas exácto desempeño en la parte que les toca, quiero y mando que, así el Tribunal de la Contaduría de Cuentas, como el Contador General de Retasas, y los Gobernadores , Corregidores , Alcaldes Mayores y los demas á quienes toque, pasen á los Intendentes respectivamente, sin excusa ni demora, testimonios íntegros de las últimas Matrículas, Cuentas y Tasas de Tributarios , de las providencias dadas en su razón, y de todos los demas documentos conducentes á que se instruyan del actual manejo del ramo y último estado de sus valores, y de los alcances y débitos que resulten á su favor, á efecto de que, comunicando lo que de todo éllo corresponda á los Contadores y Tesoreros Principales y Foráneos, y á los Alcaldes Ordinarios y Subdelegados, dispongan que se proceda por éstos á su cobranza , y por aquéllos á la debida recaudación , auxiliando á los irnos y á los ótros en quanto lo necesiten y convenga.

Artículo 132

Por el cobro, conducción y entero de Tributos que los Alcaldes Ordinarios, y los Subdelegados ya dichos han de hacer con arreglo á las Matrículas ó Padrones, y Tasas que para ello se les dieren, y baxo la responsabilidad y demas seguridades prefinidas en el Artículo 129, mando se les abone el premio de seis por ciento del total que enterasen en la Tesorería que corresponda; entendidos de que el uno por ciento le han de dexar á los Gobernadores ó Alcaldes de Indios que fueren exáctores del Tributo de los primeros contribuyentes , y los cinco por ciento restantes quedarán á su beneficio por la responsabilidad y trabajo en el todo de esta cobranza, puesto que la obligación de los dichos exáctores Indios sólo es hacer los enteros en las Cabeceras donde residan los respectivos Subdelegados ó Alcaldes Ordinarios, y que los primeros contribuyentes cumplen con pagar su quota en sus Pueblos como lo disponen la lei 44 tit. 5 lib. 6, y la 10 tit. 9 lib. 8.

Artículo 133

Para que se arregle con justicia y equidad el ramo de Tributos, en que mi Erario está considerablemente perjudicado por la desigualdad con que se exigen, y los muchos abusos que en su recaudación han introducido los Gobernadores, Corregidores y Alcaldes Mayores como obligados a su cobranza y entero sin sueldo ni premio alguno, es mi voluntad que también corra al cargo y cuidado de los Intendentes hacer formar exáctos Padrones de todos los Habitantes de sus Provincias respectivas, y especialmente el punto importantísimo de practicar en cada quinquenio por sí, ó sus Comisarios y Subdelegados de la mayor confianza , las Visitas para la numeración y Cuentas, ó Matrículas de Tributarios, con separación de Indios, Negros y Mulatos libres, y de las demas Castas que irremisiblemente deben satisfacerlos con arreglo á las leyes 1, 2 y 3 título 5 líb. 7 de la Recopilación, aunque sean sirvientes domésticos de los Virreyes , Magistrados, Prelados eclesiásticos, y qualesquiera otras personas exéntas ó poderosas, pues todas deberán descontarlos del salario que pagan á sus Criados de las indicadas clases tributarias, y hacerlos entregar á los Exáctores de este ramo.

Artículo 134

Como no han sido ménos perjudiciales á sus justos valores los muchos y envejecidos fraudes que asimismo se experimentaron hasta ahora en la formación de los autos de Visitas, y consiguiente numeración, Padrones y Tasas de Tributarios, sin que pudiese remediarlos el zelo de mis Fiscales, ni la vigilancia de los Acuerdos; y á efecto de cortarlos en su raiz sea indispensable prefinir las mas precisas y oportunas reglas para la actuación de dichas diligencias, mando que á este fin forme el Superintendente Subdelegado de mi Real Hacienda la Ordenanza que estime conveniente, tomando para ello todas las noticias que puedan conducir, y teniendo á la vista y en consideración las Leyes recopiladas que tratan del asunto; la Instrucción metódica compuesta de veinte y ocho Artículos, y expedida por el Superior Gobierno de Lima en 24 de Julio de 1770, que aprobé por Cédula de 25 de Mayo de 1772 para que se arreglasen á ella los Jueces Revisitadores en el distrito de aquel Reino; la Real Provision acordada é impresa que para la execution de tales Cuentas de Tributarios ha acostumbrado despachar mi Real Audiencia de México, comprehensiva de veinte y tres Artículos; las Advertencias que para dirección de los Apoderados de mi Real Fisco en las enunciadas Cuentas formó Don Josef Antonio de Areche siendo mi Fiscal de lo Civil en dicha Audiencia; las demas Instrucciones ó Formularios que estuviesen en práctica, y, finalmente, quanto acerca del expresado derecho y su cobranza se dispone en esta Ordenanza; y arreglada por el nominado Superintendente Subdelegado la que se le previene, la llevará á la Junta Superior de Hacienda á efecto de que, con audiencia del Fiscal de ella , la rectifique en quanto lo exija, y la pase al Tribunal de Cuentas, á la Contaduría General de Retasas, á los Intendentes de Provincia, y éstos á sus Comisarios ó Subdelegados, para que interinamente , y en la parte que á cada uno toque, la observen y hagan cumplir miéntras que* dándome cuenta con copia de dicha Ordenanza la misma Junta Superior por la Via reservada, y exponiéndome lo que acerca de ella se la ofreciere y pareciere, me digne de aprobarla, ó resuelva lo que sea de mi Soberano agrado; como desde luego lo es que, hasta tanto que se efectúe y comunique la enunciada nueva Ordenanza, se observen en la práctica de las Visitas, numeración y Tasas de Tributarios, las reglas que estuviesen establecidas, en quanto no se opongan á lo que se prefine por ésta.

Artículo 135

Luego que los Intendentes tengan concluidas las Cuentas y Tasas de Tributarios por sí mismos, ó sus Jueces de Comisión, y al propio tiempo que las dirijan originales á la Junta Superior para los fines que irán prevenidos, pasarán testimonios íntegros de las de cada Partido á los Ministros de Real Hacienda á quienes toque para que puedan liquidar el cargo; y también darán los correspondientes á los Alcaldes Ordinarios, Subdelegados , Gobernadores ó Alcaldes de Naturales obligados á la cobranza de la contribución, para que únos y ótros procedan á executarla respectivamente con arreglo á las nuevas Matrículas, y desde la fecha de ellas, ( como lo tengo resuelto por punto general, no obstante lo dispuesto por la lei 62 tít. 5 lib. 6, que expresamente derogo en esta parte) sin perjuicio de lo que en vista de las mismas Cuentas y Tasas originales determinare la Junta Superior de Hacienda, á quien cometo su revision y aprobación con audiencia de mi Fiscal comprehendido en ella, y de la Contaduría General de Retasas, inhibiendo á los Acuerdos de mis Reales Audiencias con el justo fin de evitar las retardaciones y perjuicios experimentados, y de aliviar á aquellos Tribunales por el cúmulo de ocupaciones y negocios que en ellos ocurren.

Artículo 136

En la vista que por la Junta Superior, y á pedimento de mi Fiscal, ha de darse de los autos de Cuentas y Visitas de Tributarios á la Contaduría General de Retasas, debe ésta producir una exácta liquidación de los legítimos Contribuyentes de cada clase que según la nueva Matrícula resulten en cada Cabecera de las del Partido; de los que deban quedar reservados; de los Caciques, Viudas y Solteras exéntas, y del monto líquido que, con rebaxa de éstas y aquéllos, debiese contribuir la misma Cabecera; y al final un resúmen general que abrace todas estas liquidaciones, y un cotejo de él con el de la Matrícula última anterior: de modo que con la misma separación de clases resulte demostrada la diferencia entré ámbas del número de Tributarios, yá sea por diminución, ó yá por aumento, para que, volviendo con esta operación los autos á la Junta Superior de Hacienda, apruebe la Matrícula y su Tasa, declare por Reservados los que corresponda, y mande que los Tributarios comprehendidos en ella paguen la quota que les estuviere tasada, calificando por legítimo el aumento ó diminución que en su número resulte justificado, y, por último, que vuelvan los autos á la Contaduría de Retasas ( donde deben quedar archivados ) para que, con arreglo á la misma Matrícula y su enunciada aprobación, forme para cada Partido, con separación de sus Cabeceras, el correspondiente Padrón con los Margesíes respectivos, que se insertará en el Despacho ó Auto de tasación que ha de expedir la Junta Superior autorizado por su Escribano; el qual, tomada la razón por la Contaduría de Cuentas, se dirigirá al Intendente que corresponda á fin de que, mandando dar, y dándose sin derechos á cada Pueblo Cabecera testimonio de lo que le toque, pase el que pertenezca á los Alcaldes Ordinarios y Subdelegados, y á los Ministros de Real Hacienda del territorio, y se dexe el original en la Escribanía de la Intendencia para gobierno en lo sucesivo.

Artículo 137

Se reducirá en todas las Provincias ( sin alterar el justo privilegio que tienen los Tlaxcaltecas ) á la quota igual de diez y seis reales de aquella moneda el Tributo y Servicio Real que deben pagar los Indios desde la edad de diez y ocho años, en que empiezan á tributar, hasta los cincuenta, como ordena la lei p tít. 5 libro 6 de la Recopilación, sin incluir en la dicha cantidad el otro real que pagan de Ministros y Hospitales, y debe recaudarse en los mismos términos que van dispuestos para el Tributo, ni hacer diferencia de que sean solteros ó casados , aunque estén baxo la potestad paterna, una vez que éstos cumplan los diez y ocho años, para que no se retraigan los priméros del matrimonio en grave perjuicio suyo, de la población y del buen órden, como ahora lo hacen con el abusivo aliciente de ser medios Tributarios ínterin no se casan; exceptuando de ambas contribuciones sólo á los legítimos Caciques y sus Primogénitos, á las Mugeres de qualquiera estado, y á los Gobernadores y Alcaldes Indios, mientras lo sean, como ya lo están por las leyes 18, 19 y 20 del propio título y libro. Y asimismo se ha de exéquar con igualdad el Tributo de los Negros y Mulatos libres, y de las demas castas de su clase, fixándolo para todos éllos, yá solteros, yá casados, desde que cumplan los diez y ocho años á la moderada cantidad de veinte y quatro reales.

Artículo 138

Los Intendentes-Corregidores nó solo dispondrán que los Vagos de clase tributaria tomen ocupación útil, ó se pongan á servir con Amos conocidos para que paguen por ellos el Tributo que les corresponda descontándole de sus salarios, conforme á la lei 3 tít. 5 lib. 7, sino que zelarán que á todos se les exija sin tolerancia en contrario; y que en observancia de las leyes 9, 10 y 13 del título 5 libro 6, tributen por su respectiva quota así los que trabajan en Minas, aunque sean forzados en el laborío de ellas, como los que se ocupen en Estancias, Obrages, Requas y otros exercicios en Pueblos de Españoles.

Artículo 139

Deben los Intendentes cuidar con igual exáctitud de que la exención del Tributo que nuevamente tengo concedida á los Pardos libres que sirven en los Cuerpos de Milicias Provinciales de la Nueva-España no se extienda por motivo ni pretexto alguno á los de la misma clase que estuviesen alistados en Compañías sueltas y Urbanas, según está declarado por Bando general del Virréi de aquel Reino en cumplimiento de mis Reales Instrucciones y Ordenes dadas para la formación de Tropas Provinciales.

Artículo 140

Tanto á los Alcaldes Ordinarios, como á los Subdelegados que hayan de cobrar de primeros y segundos Contribuyentes, y enterar en mis Reales Tesorerías los Tributos conforme al Artículo 129, se les formará el cargo, durante los cinco años que han de mediar de una á otra Visita y Matrícula, por el preciso número de Tributarios que constare de ella yá antes, yá después de aprobada por la Junta Superior según lo prevenido en el Artículo 135, y por las respectivas quotas de su Tasa, siendo de la obligación de únos y otros enterar lás cantidades que así les resulten de debido cobrar; pues siendo mi Real ánimo que se corten los gravísimos inconvenientes tocados con la experiencia en la práctica de las diligencias judiciales, relaciones juradas, y demas procedimientos que estuviesen dispuestos para justificar los Tributarios que hayan muerto, ausentádose, llegado á la clase de Reservados &c., quiero y mando que, entendiéndose expresamente derogadas y sin exercicio alguno las indicadas disposiciones, se estime prudencialmente computado aquel número de contribuyentes con el de los que en el mismo tiempo hubiesen entrado á tributar, ó por cumplir la edad de los diez, y ocho años, (pues aunque se casen ántes les concedo la libertad del Tributo hasta entonces, extendiendo la disposición de la lei 9 tit. 17 lib. 6 á todo el distrito del Reino de la Nueva-España en obsequio del matrimonio ) ó porque se avecindaron en la Provincia, Partido, Pueblo ó República después de la Matrícula que rigiese. Pero si el aumento de éstos, ó la diminución de aquéllos fuese tan visible que en justicia deba ser oida la parte del Fisco, ó la de los Cobradores, entonces, aunque no esté cumplido el quinquenio de la dicha Matrícula, podrán los Intendentes proceder judicialmente á la averiguación por medio de Revisitas y Retasas como disponen las leyes 54, 56, 57, 58 y 59 título 5 libro 6.

Artículo 141

En los casos de calamidad pública por epidemias generales ó particulares que suelen padecer los Indios y demas castas de la Plebe, ó por falta de lluvias que se experimenta algunas veces en las Provincias de Nueva-España, informarán los Intendentes á la Junta Superior de Hacienda con la justificación correspondiente, y prevenida en el Artículo 124, para que, atendidas las circunstancias del caso, conceda á los Pueblos esperas de la paga de Tributos; pero sin proceder á rebaxas ó total relevación de ellos , pues quando regule justas para lo úno ó para lo otro las causas que hubieren concurrido, me consultará sobre ello por la Via reservada, corriendo entretanto la espera, á fin de que recaiga mi aprobación, ó resuelva lo que estime mas conveniente á precaver los daños experimentados con freqüencia de que los Tributarios de unas Provincias florecientes se pasen á otras afligidas de esterilidad, ó enfermedades, con el solo objeto de libertarse de la contribución.

Artículo 142

Para eximirse algunas personas del justo derecho de Alcabalas, que en Indias pagan á la moderada quota de seis por ciento, y de quatro en las fronteras de enemigos, ceden, donan ó traspasan fraudulentamente sus posesiones y bienes en hijos ó parientes Eclesiásticos, contraviniendo á lo dispuesto por Leyes Reales de estos y aquellos Dominios , y causando notable perjuicio á mi Real Erario. Y á fin de precaver semejantes fraudes, deberán zelarlos con especial vigilancia los Intendentes, sus Subdelegados y Justicias subalternas, y dar los priméros cuenta justificada de ellos á la Junta Superior de Hacienda para que me informe, y mande Yo poner el remedio conveniente en uso de mi suprema potestad. Pero entretanto harán publicar Bandos en sus Provincias para que ningún Escribano ni Notario, baxo la pena que impone la lei 30 título 13 libro 8 de la Recopilación de Indias, pueda extender instrumento de estas cesiones, donaciones ó traspasos, aunque sean con nombre de ventas, sin que preceda su formal licencia, ó del respectivo Subdelegado, para que pueda hacerlo; los quales cada uno en su caso tomarán á este fin los informes que estimen oportunos, y en su conseqüencia dispondrán, ó representarán, el Subdelegado al Intendente, y éste á la dicha Junta Superior, lo que les pareciere justo según las circunstancias de las ocurrencias, y con atención siémpre á la leí io título 12 libro 4 de la misma Recopilación de Indias, que es una de las fundamentales de aquellos Reinos.

Artículo 143

Por el Artículo 8 del Concordato celebrado el año de 1737 entre esta Corona y la Santa Sede se convino en que, todos aquellos bienes que por qualquiera título, y desde el dia de la fecha de la citada Concordia , adquiriesen qualquiera Iglesia, Lugar Pió ó Comunidad Eclesiástica, y por ello cayesen en manos muertas, quedasen desde entonces perpetuamente sujetos, como también sus frutos, á todos los Impuestos y Tributos Regios que pagasen los Legos, á excepcion de los bienes de primera fundación, y con la calidad de que estos mismos bienes que hubieren de adquirir en lo futuro queden libres de aquellos impuestos que por concesiones Apostólicas pagan los Eclesiásticos. Y aunque en estos mis Dominios de España se ha puesto y está en práctica su observancia, se omitió hasta ahora el extenderla á los de Indias; pero siendo mi Soberana voluntad que en todos ellos se cumpla dicha disposición, mando que así se execute en la Nueva-España para con aquellos bienes que por qualquiera titulo entrasen en manos muertas desde la fecha de esta Ordenanza en adelante, y que en su conseqüencia no sólo se cobre la Alcabala de los frutos que éllos produgeren, sino también todos los demas impuestos que me contribuyesen los pertenecientes á Seglares: debiendo servir lo que en el Artículo antecedente se prescribe respecto de los Escribanos y Notarios para que no se oculte alguna de las adquisiciones indicadas quando se verifiquen, y hacerse notoria esta determinación por Bandos que los Intendentes mandarán publicar en sus respectivas Provincias.

Artículo 144

Supuesto que la recaudación del enunciado ramo de Alcabalas corre ya en la Capital de México, y generalmente en aquel Reino, al cargo de peculiares Administradores, y que este medio se ha preferido, en cumplimiento de mis Reales Ordenes é Instrucciones, al de los arrendamientos particulares , es mi voluntad que se continúe en adelante por los beneficios que en su práctica experimentan mi Real Erario y mis Vasallos; y en su conseqüencia mando á los Intendentes que, de acuerdo con la Dirección General de este ramo establecida por ahora para su uniforme arreglo, dediquen al mismo fin sus atenciones, autoridad y eficaces providencias , zelando la conducta de todos los empleados en su recaudación y resguardo.

Artículo 145

A fin de que los Administradores de Alcabalas y otras Rentas no carezcan de la competente autoridad y facultades para el mejor desempeño, quiero que exerzan todas las coactivas económicas, y oportunas para su efectiva recaudación en los mismos términos que se declara en el Artículo 76 respecto de los Ministros de Real Hacienda, quedando, como en él se expresa, la jurisdicción contenciosa reservada á los Intendentes; bien que éstos , ó porque no tengan Subdelegados en los respectivos Partidos, o por las distancias y dificultad en los recursos, podrán delegarla en los mismos Administradores en quanto baste á que pongan las causas en estado de sentencia para que así se las remitan. Pero exceptúo de esta limitación al Superintendente Administrador de la Aduana de México y de los Partidos que la están agregados; porque recaudándose en ella mui considerables sumas de las Alcabalas, conviene y es mi Soberana voluntad que continúe expedita su Administración en el territorio que la es privativo, y en él con la jurisdicción y facultades que por la Ordenanza formada para la misma Aduana con fecha de 26 de Setiembre de 1753 se le concedieron; bien que ceñidas en su exercicio á sólo proceder en primera instancia contra los causantes y deudores de Alcabala, y á conocer en la propia forma de los casos en que se hiciere controvertible este Derecho, ó se dudare en qualquiera modo de su legítimo adeudo, y en todo éllo con las restricciones y ampliaciones que por Reales Ordenes posteriores estuviesen prevenidas, y otorgando las apelaciones de sus sentencias definitivas, satisfecha ántes la Alcabala, para la Junta Superior de Real Hacienda; pues para todo lo demás á que por la citada Ordenanza se extendieron las enunciadas jurisdicción y facultades se han de tener por expresamente derogadas, y observarse lo dispuesto en esta Instrucción.

Artículo 146

Como en la mencionada Aduana y en la de la Ciudad de la Puebla se cobra el derecho Real que adeuda el Pulque á su entrada en ambas Capitales, y la contribución que pagan las Pulquerías donde se vende aquella bebida, que es regional, y permitida á los Indios por la lei 37 tít. 1 lib. 6 de la Recopilación, mando que se administre siémpre en aquellas dos Ciudades este Ramo, estancado de antiguo, y que lo mismo se execute en todos los demas Partidos de sus Provincias y de las otras adonde se han extendido los Magueyes, y el uso del Pulque que de éllos se extrahe , á fin de evitar por este medio los perjudiciales abusos y desórdenes que, en agravio de la pública quietud, causan regularmente los Asentistas conducidos de su propio interes y codicia. Y para que en todas partes sea una misma la contribución de este derecho conforme á su origen y establecimiento , y se eviten quanto sea posible las confecciones y mezclas nocivas que se hacen con el Pulque, destruyen la salud de aquellos Naturales , y por tanto las prohibió la citada lei: ordeno también á los Intendentes y Jueces inferiores que zelen y visiten con mucha vigilancia las Pulquerías, y que hagan observar puntualmente la Ordenanza publicada en 9 de Julio de 1753 , Bandos y demas providencias que se han dado posteriormente, y se expidieren en adelante sobre este punto; igualando generalmente la contribución establecida , y procurando extinguir las Tepacherías, en que se hacen y expenden ocultamente varios brebages mui perjudiciales á los Indios y demas castas del Pueblo.

Artículo 147

Aunque podría reputarse suficiente lo que va prevenido en general acerca de esta tercera Causa, y lo que en particular queda dispuesto sobre los ramos de Tabacos, Tributos , Alcabalas y Pulques, para conseguir que el cobro, manejo y distribución de mi Real Hacienda sean uniformes en todas las Provincias del Reino de la Nueva-España baxo las propias reglas que están prefinidas en las Leyes recopiladas, Cédulas, Instrucciones y Ordenanzas de sus particulares ramos en quanto no se opongan á lo dispuesto por ésta, tengo por conveniente explicar también mis Reales intenciones acerca de cada una de las otras Rentas que allí componen mi Erario, y de que aún no va hecha individual expresión en esta Ordenanza.

Artículo 148

El Estanco y Fábrica de la Pólvora, que ántes estuvieron en arrendamiento con notables perjuicios y riesgos públicos, corren actualmente en ventajosa administración de cuenta de mi Real Hacienda, y quiero continúen siémpre del propio modo con arreglo á las Ordenanzas de este Ramo publicadas en México en 20 de Marzo de 1767 en quanto no se opongan á lo dispuesto por ésta, para asegurar con la bondad y abundancia de tan recomendable género la defensa de mis Dominios, y el beneficio que experimentan mis Vasallos. Y mando á los Intendentes, Justicias ordinarias, y Ministros empleados en el resguardo de mis Rentas, que persigan, aprehendan y castiguen á los ocultos fabricantes de pólvora, y á los que la introduxeren de contrabando, imponiendo á únos y á ótros los Intendentes, pues han de exercer en este ramo la jurisdicción contenciosa conforme al Artículo 8o, las penas establecidas por las citadas Ordenanzas, y cuidando todos de que los Salitreros, Azufreros y Coheteros observen las particulares reglas que en ellas les están prefinidas.

Artículo 149

También se halla y ha de continuar en administración el Estanco de Naipes conforme á sus particulares Ordenanzas publicadas en 23 de Abril de 1768, excepto la jurisdicción contenciosa que han de exercerla los Intendentes como en los demas ramos de mi Erario, para precaver por este justo medio los graves inconvenientes y desórdenes de los anteriores Asientos que mi glorioso Padre y Señor Don Felipe Quinto providenció se extinguiesen por su Real Orden circular expedida en el año de 1744. Y supuesto que el gobierno y manejo directivo y económico de esta Renta corren agregados á las de Tabaco y Pólvora en las Factorías y Administraciones de las Provincias, y que es mui útil á los dichos tres ramos y al de Alcabalas la union que se ha establecido de sus respectivos Resguardos, mando que continúe, donde sea posible , según se arregló por mi Virréi y lo tengo aprobado, cargándose á cada Renta para costearlos la suma que en prorrata corresponda á sus productos anuales, á fin de que todos los empleados en dichos Resguardos zelen igualmente los fraudes que se hicieren en perjuicio de ellas y de los demas derechos de mi Erario.

Artículo 150

El Real derecho de Quintos del Oro, Plata, Cobre y otros metales que producen los Placeres y Minas de aquellos Dominios, y los demas de la América, mereció siémpre la primera atención á mis gloriosos Progenitores. Y supuesto que mi Padre y Señor Don Felipe Quinto en el año de 1723 reduxo aquella contribución en el Reino de la Nueva-España al diezmo en universal beneficio del Estado y la Nación, y que, movido Yo por las mismas causas, he rebaxado los derechos del Oro al tres por ciento, y el precio de los Azogues y la Pólvora en favor de los Mineros, y concedídoles además para animar su industria, y decorar su útilísima profesión, otras gracias mui apreciables, y constantes en las Reales Ordenanzas que para la dirección, régimen y gobierno del Importante Cuerpo de la Minería de aquel Reino tuve á bien expedir con fecha de 22 de Mayo de 1783, quiero que los Intendentes apliquen sus principales cuidados nó sólo á fomentar y proteger el expresado Cuerpo en las Provincias de su cargo , sino también á zelar por sí y por medio de los Jueces subalternos la mas exacta observancia de quanto por las dtadas Ordenanzas tengo mandado: que en las Contadurías y Tesorerías Reales, y Administradones de Estanco no se carguen á los Mineros adehalas , gratificaciones ni regalías por el Azogue y Pólvora que necesitaren aunque sea con título de derechos de Oficiales ó Escribientes, castigando severamente á los contraventores, ademas de la restitución, y la pena del duplo , ó del quadruplo en los casos de reincidencia ; y que á los pobres empleados en la Minería se dén por menor los Azogues que pidieren á dinero de contado, ó con seguridad de satisfacerle al plazo que les señalen, sin cargarles por ello premio ni sobre-precio alguno.

Artículo 151

A conseqüencia de hallarse dispuesto en el Art. 13 tít 3 de las mencionadas Ordenanzas del Cuerpo de la Minería, que el Juzgado de Alzadas mandado por él erigir en cada Provincia para los fines de su instituto deba componerse, entre otros individuos, del Juez mas autorizado, y nombrado por Mí, que hubiese en ella, declaro ser mi Soberana voluntad que se entienda corresponder el exercicio de este importantísimo encargo, y consiguientemente la Presidencia de dichos Juzgados con toda la autoridad y facultades concedidas por las enunciadas Ordenanzas, á los Intendentes en sus respectivas Provincias, excepto los de México y Guadalaxara mediante lo prefinido para ambas Capitales por el propio Artículo citado. Y con el justo objeto de evitar dudas, y los perjuicios que podría experimentar la Minería si sus individuos fuesen precisados por las grandes distancias á recursos dilatados, y por lo mismo dispendiosos, mando que en las Villas de Chihuahua y el Rosario, y en todos los demas parages que se hallen mui distantes de aquellos en que residan sus respectivos Intendentes, exerzan por éstos, y en la propia forma , sus Subdelegados la dicha Judicatura de Alzadas; y en su ausencia, enfermedad ó falta, el Ministro mas antiguo de mi Real Hacienda y su respectiva Tesorería.

Artículo 152

Con la justa mira de precaver la ocultación y fraudulentas extracciones del Oro y Plata en pasta que los Mineros necesitados venden á los Mercaderes y Rescatadores de estos metales en manifiesta contravención de las Leyes que prohíben la adquisición y comercio de ellos antes de estar quintados, mando que en todas las Tesorerías Principales, Foráneas y Menores de las Provincias que tuvieren Minas en corriente labor y beneficio , haya siémpre el dinero que se regule necesario para el rescate y efectivo pago del Oro y Plata que los Mineros llevaren á vender. Y á fin de que se satisfaga prontamente su valor al precio común, y con el debido conocimiento de la lei de los metales, dispondrán los Intendentes , con noticia y acuerdo de la Junta Superior de Hacienda por mano del Superintendente Subdelegado, que , donde no estuviere ya hecho, se incorporen y reúnan á mi Real Hacienda lo mas breve que sea posible los oficios de Fundidor y Ensayador de las actuales Caxas , y que se provéan en sugetos fieles, hábiles y asalariados, para que las partidas de Plata y Oro se fundan y ensayen luego que las presenten sus dueños, con asistencia de éstos y de los Ministros de Real Hacienda, como está mandado en la lei 11 tít. 22 lib. 4 de las recopiladas : advirtiéndose que para las dichas provisiones de Ensayadores ha de preceder indispensablemente el éxámen y aprobación que dispone la lei 17 del mismo título y libro , y han de executarse por el Ensayador Mayor de aquel Reino.

Artículo 153

Para la dirección, administración y recaudación de los Ramos de Azogue, Papel Sellado , Medias-anatas y Lanzas, se establecieron en mis Dominios de las Indias Jueces comisarios y privativos, cuya práctica subsiste en la Nueva-España. Pero habiendo considerado que estas desmembraciones del general manejo de mi Real Patrimonio , ademas del gravámen que causan á sus productos, embarazan nó poco el conocimiento de sus legítimos valores, y no excusan notables omisiones en las cobranzas, he resuelto que los expresados Ramos se reúnan al cuerpo general de la administración de los demás de mi Real Hacienda; y en su conseqüencia mando que el Superintendente Subdelegado de ella tenga á su cargo en lo general, y los Intendentes en lo particular de sus respectivas Provincias, el conocimiento directivo y económico de los dichos quatro ramos baxo las peculiares reglas que irán indicadas en esta Instrucción, y que exerzan en éllos la jurisdicción contenciosa que para los demas de mi Real Erario se les concede por el Artículo 78.

Artículo 154

Los Azogues que para la saca del Oro y la Plata que se benefician con ellos se conducen de este Reino, y alguna vez del del Perú, al de la Nueva-España, entrarán en poder de los Ministros de Real Hacienda Contador y Tesorero Generales, que han de llevar la cuenta de este Ramo de mi Erario con intervención de su Contaduría General establecida en México: la qual ha de subsistir, por ahora, baxo el arreglo que en el número de sus Individuos, en el de los demas Dependientes del mismo ramo, y en los sueldos de únos y otros hará desde luego la Junta Superior según lo exijan las actuales circunstancias, y la prudente economía de mi Real Hacienda, poniéndolo en práctica, y dándome cuenta para aprobarlo. Y con atención á que el abundante repuesto de dicho ingrediente es tan útil como indispensable al beneficio de los metales que no son de fundición, cuidará el Superintendente Subdelegado de mandar proveer las Tesorerías de aquellas Provincias de todas las porciones que necesitaren los Reales de Minas situados en ellas; y sus Intendentes zelarán que nunca falte Azogue en los respectivos Almacenes y demas parages donde se necesite, y que los Ministros de Real Hacienda, yá Principales, yá Foráneos, á cuyo cargo ha de correr respectivamente, les avisen con tiempo anticipado para hacerlo por sí al dicho Superintendente Subdelegado á fin de que oportunamente mande executar las remesas precisas.

Artículo 155

Para la dirección, régimen y gobierno de este Ramo se expidió con fecha de 15 de Enero de 1709 la Instrucción que entonces se consideró oportuna, y después se fueron despachando sucesivamente varias Cédulas y Reales Ordenes al mismo objeto, según lo que las ocurrencias y el tiempo han exijido, baxo cuyas reglas se manejó hasta el presente. Pero debiendo ellas recibir las alteraciones que precisamente las resultan de lo que por esta Instrucción va declarado, y conviniendo, por lo mismo, para evitar confusiones, reducir los preceptos que en su conseqüencia hayan de regir en lo sucesivo á una formal Ordenanza, mando al Superintendente Subdelegado que desde luego proceda á su formación, teniendo para ello presentes todas las Cédulas y Reales Ordenes que quedan indicadas, la Instrucción citada, y lo resuelto por ésta sobre el asunto y por las Ordenanzas del importante Cuerpo de aquella Minería que se citaron en el Artículo 150 oyendo además al Real Tribunal de ella, al de Cuentas y á la Contaduría General del mismo ramo; y que, así formada, la pase á la Junta Superior para que, exáminada en ella con audiencia de su Fiscal, la rectifique en lo que estime convenir, y la mande poner en práctica interinamente hasta tanto que, dándome cuenta por la Via reservada con testimonio de ella y de todo lo actuado en su razón, me digne de aprobarla según fuese mi Soberana voluntad.

Artículo 156

El Papel Sellado, cuyo Ramo corre en la Nueva-España, como se ha dicho, á la dirección de un Juez privativo , se expende desde México por su Tesorero particular mediante el crecido abono de ocho por ciento sobre su producto anual, cometiendo el despacho de él en la mayor parte de aquel Reino á los Corregidores y Alcaldes Mayores , como carga de sus oficios, sin considerarles premio alguno. Pero debiendo extinguirse estos empléos según queda dispuesto por el Artículo 9, y habiendo acreditado la experiencia los considerables perjuicios que sufrieron hasta ahora mi Real Hacienda y la Fe pública en el uso y expendio del Papel Sellado, porque las grandes distancias, y otras causas, han hecho inútiles las reglas que para ambos fines prescribieron las Leyes de Indias recopiladas y varias providencias posteriores: atendiendo á que su remedio es tan importante á mi Erario como al bien de aquellos Vasallos, y á que lo afianza el método que para dicho ramo se observa desde el afio de 1770 en el distrito de la Audiencia de Guadalaxara por providencia de la Visita General, mando que, extendiéndose á todas las demas Provincias del expresado Reino, corra el expendio del Papel Sellado generalmente á cargo de los Administradores del Tabaco, baxo el moderado abono ó premio de quatro por ciento sobre sus productos, y la seguridad de fianzas correspondientes al valor del que se les confiare , que habrán de calificar los respectivos Ministros de Real Hacienda, como que han de estar obligados á recibir los Sellos que se destinaren para el consumo de su distrito, á llevar la cuenta de ellos, á distribuirlos entre los expresados Administradores, y á recaudar dé éstos sus líquidos; quedando á cargo del Superintendente Subdelegado, como ya se dixo, la dirección de esta Renta en lo general, y el cuidado de mandar al Contador y Tesorero Generales de Real Hacienda recibir, baxo la debida cuenta y razón, el Papel Sellado que se remita á la Nueva-España para el consumo de aquel Reino, igualmente que el de disponer que los dichos Ministros envíen á cada una de las demas Intendencias las resmas que se regulen necesarias según su extension, para que las distribuyan en sus Tesorerías, y éstas lo hagan en las Administraciones de Estancos que hubiese en sus territorios baxo las reglas y seguridades prevenidas, así como lo executará el mismo Intendente General de México á las de aquella Capital y Provincia de su inmediato cargo; quedando al de los Intendentes y Jueces subalternos el zelar que se observe general y exáctamente la lei 18 título 23 libro 8 en todo lo demas que dispone y no se oponga á lo aquí prevenido, y que en su cumplimiento usen todos mis Vasallos en las instancias judiciales y contratos públicos del Papel autorizado con el correspondiente Sello, sin que ningún Juez ni Ministro pueda habilitar el simple y común con ningún motivo ni pretexto; pues sólo en el único caso de llegar á faltar absolutamente el de alguno de los Sellos, podrá hacer la necesaria habilitación del común cada Intendente en su Provincia con acuerdo del Superintendente Subdelegado. Y asimismo ordeno que, respecto de estar enagenado de mi Corona el oficio de Tesorero del expresado ramo, se extinga inmediatamente incorporándole á ella, y reintegrando de sus mismos productos al poseedor la cantidad que hubiere desembolsado.

Artículo 157

Para que se afiance quanto conviene la debida puntual observancia de todo lo que en el anterior Artículo se dispone, y además pueda el Superintendente Subdelegado tener de los Intendentes de Provincia, y pasar á mis Reales manos oportunamente, las noticias conducentes á arreglar el envío de Papel de cada Sello que se haya de hacer para cada bienio, contando con los sobrantes del anterior como está repetidamente mandado, formará la Instrucción y Ordenanza que estime conveniente, oyendo para ello el dictámen del Tribunal de Cuentas; la qual, examinada y rectificada en quanto lo necesite por la Junta Superior de Hacienda con audiencia de su Fiscal, mandará ésta poner en práctica miéntras que, dándome cuenta con testimonio por la Via reservada, me sirva de aprobarla, ó de resolver lo que fuere de mi Soberano agrado.

Artículo 158

Los Reales derechos de Lanzas y Medias-anatas , cuya regulación y cobranzas también están encargadas privativamente en aquel Reino á un Juez de comisión, tienen en México su Contaduría particular y separada. Y supuesto que en observancia de mi Soberana resolución contenida en el Artículo 153 de esta Instrucción han de correr en lo sucesivo ambos ramos, y sus privativos Juzgados, á cargo del Superintendente Subdelegado y de los Intendentes de Provincia respectivamente, mando que éstos y aquél, como también la mencionada Contaduría particular, que ha de quedar subsistente por ahora, se dirijan y gobiernen en su manejo por las especiales reglas que para el adeudo y recaudación de dichos derechos en todos mis Dominios de las Indias se prescribirán en la peculiar Ordenanza que he mandado formar, y se expedirá á su tiempo.

Artículo 159

Fué la Renta de Salinas una de las mas considerables que gozaron los Emperadores Indios; y aunque con tan antiguo derecho, y el preeminente de mi Corona Real á todas las Sales que se producen en sus Dominios, se mandó en la Lei 13 título 23 libro 8 de la Recopilación estancar las Salinas que pudieran administrarse sin perjuicio de los Indios, no se ha executado con algunas de las muchas que hai en la Nueva-España, y que debieran haberse sujetado á la dicha providencia, dexando á los Naturales Indios el libre uso de sólo las pocas que necesitan y beneficiasen, mediante la moderada pension que deben satisfacer por la licencia. Y con el justo fin de que la regla equitativa que dió la citada let sobre este ramo se observe en todo aquel Imperio, quiero la guarden y hagan guardar los Intendentes en sus Provincias, conservando á los Pueblos de Indios que beneficiaren Sales el permiso de sacarlas con la correspondiente ó regular contribucion del derecho de Licencias que pertenece á mi Real Hacienda; y que las demas Salinas de que no se aprovecharen los Naturales las hagan administrar como propias de mi suprema Regalía , teniendo siémpre presente lo mucho que importa la abundancia de Sales, y que se vendan á precios cómodos en aquel pais , por ser género mui necesario á todos sus habitantes, y especialmente á los Ganaderos para sus ganados, y á los Mineros para la lava y beneficio de metales.

Artículo 160

El derecho de Composición de Pulperías es uno de los de mi Real Patrimonio en ambas Américas, establecido por la Lei 12 título 8 lib. 4 de las recopiladas, la qual señaló la quota de treinta á quarenta pesos con que debían contribuir anualmente todas las que se abriesen y estableciesen fuera del número de las de Ordenanza, por la facultad que se las concede para entrar al abasto de los Pueblos; siendo el fin de esta permisión evitar los monopolios que pudieran cometerse en las Pulperías de número que estableciesen los Ayuntamientos de las Ciudades, Villas y Lugares, teniendo estancado el abasto público de los víveres y efectos mas precisos, como son el pan, azeite, vino, vinagre y otras cosas de esta naturaleza que ordinariamente se menudéan en semejantes tiendas. Y pues para conseguir un objeto tan de la utilidad pública conviene dexar libre este ramo de industria á efecto de que qualquiera Vasallo mío pueda buscar con ella su propia subsistencia, al mismo tiempo que facilite al Común la baratez y buena calidad de los mantenimientos; y además el conservar á tales Pulperías supernumerarias la exéncion privilegiada que las concede la citada lei, y se renovó por Real Cédula de 5 de Febrero de 1730 (* Hállase baxo el Núm.° 17.): Por tanto, los Intendentes en sus Provincias, en calidad de Corregidores y Justicias-Mayores de ellas señalarán en cada Lugar formal erigido en Ciudad ó Villa el número precisamente necesario de Pulperías de Ordenanza , y nó mas. Y para abrir todas las que se pretendiesen establecer por otros darán las Licencias correspondientes, de las quales mandarán en calidad de Intendentes se tome razón por los respectivos Ministros de Real Hacienda, señalando en ellas á los sugetos á quienes se concedan, y haciéndoles afianzar á satisfacción de los expresados Ministros , como que ha de correr á su cargo la cobranza, la quota anual de treinta, ó quarenta pesos ; según prudentemente graduasen con respecto, nó al valor de lo que en el día exista de venta, sino á que reponiéndose diariamente los mantenimientos forman una negociación y regiro continuo en todo el año ; entendiéndose que los pagamentos se han de hacer cada seis meses en las correspondientes Tesorerías.

Artículo 161

En el caso de que se note morosidad en la paga de la insinuada contribución, se harán cerrar las Pulperías por los Intendentes-Corregidores, ó á requerimiento de sus Subdelegados por las Justicias subordinadas; pero miéntras la satisfagan con puntualidad no permitirán los Intendentes que los Ayuntamientos impongan á éstas, ni cobren contribución alguna municipal qualquiera que sea, ni aun á título de Visitas, las quales deben hacerlas de oficio sin algún estipendio los Regidores de mes, ó el Intendente en quanto Corregidor, ó qualquiera otro Juez Real, castigando los excesos ó defectos de pesos, ó mala calidad de los alimentos según la Ordenanza Municipal, si la hubiere, ó sin distinción de las de número ó de Ordenanza, porque en esta parte deben ser todas iguales , así como en los derechos de Aranceles para los precios de venta de sus efectos, en los gastos de arreglar anualmente por el Fiel los pesos y medidas , y en los de la firma y autorización de las Licencias: con advertencia de que, dadas éstas una vez, no necesitan de revalidación , aunque se muden los Intendentes-Corregidores , ó Justicias; salvo que varíen de dueño las mismas Pulperías.

Artículo 162

Los Oficios vendibles y renunciables cons* tituyen en mis Dominios de las Indias uno de los Ramos de mi Erario; y como las reglas prefinidas en las Leyes de aquellos Reinos, y en varias Cédulas Reales que después se han expedido sobre su mejor inteligencia y declaración, sean las mas adaptables y equitativas para todos los casos de ventas, renuncias y caducidad de estos Oficios, mando á los Intendentes se arreglen puntualmente á ellas; y que quando ocurran vacantes de esta clase en los Pueblos de sus Provincias, admitan las posturas y mejoras que se hicieren en Junta de Almonedas, y substanciados que sean los expedientes hasta el auto declaratorio del valor , previas las diligencias dispuestas por las Leyes (* Baxo el Num.º 18 se expresan las Leyes que se indican.), los envíen á la Superior de México á fin de que, oyendo instructivamente en su razón al Contador General de Real Hacienda, y como parte á mi Fiscal, determine sobre el valor y remate lo que mas convenga, y los devuelva al Intendente respectivo para que proceda á la execucion de lo que resolviese y le ordenare. Y, verificado que sea el remate, y en Tesorería los debidos enteros, volverán á remitir los Expedientes á la misma Junta Superior de Hacienda para que, aprobado aquél por ella, pase su Presidente con Oficio al Virréi los que fuesen sobre empléos del distrito de su privativa jurisdicción á fin de que en conseqüencia mande expedir , y se expidan, los correspondientes Títulos con arreglo á lo que disponen las leyes 9, 24, 25 y 26 del título 20 libro 8 de la Recopilación, poniéndose en los propios Expedientes la competente nota de haberse executado ; y, así hecho, devuelva éstos al Superintendente de mi Real Hacienda, quien, haciendo dexar en la Contaduría General de ella la razón conveniente á su gobierno en lo sucesivo, los volverá al Intendente que corresponda para que allí se archiven, y, teniendo presentes la citada Lei 24, y la 3 tít. 22 del propio libro, mande dar, y se dén con arreglo á ellas, los testimonios que pidan las Partes para acudir por mi Real confirmación en los Oficios que fuesen de mayor quantía, conforme á la quota que tengo prescripta para el Imperio de la Nueva-España por mi Real Cédula de 21 de Febrero de 1776 inserta en otra de 31 de Enero de 1777 (* Hállame baxo el mismo Núm.° 18.), quedando á cargo de los Intendentes respectivamente lo que en quanto á solicitarla en los de menor quantía puse al de los Fiscales de las Audiencias y Promotores Fiscales de mi Real Hacienda por la propia Cédula.

Artículo 163

Siendo mi Real ánimo conservar al Comandante-General de las Fronteras las facultades propias de su empléo, ordeno que en los oficios vendibles y renunciables del distrito de su mando se entienda para con él todo lo que por el antecedente Artículo se ha explicado respecto de mi Virréi acerca de los oficios de su territorio; pero con la excepción, en quanto al órden, de que, para excusar mayores dilaciones, se tome en la Contaduría de Real Hacienda de México la razón de los Expedientes antes de remitirlos al dicho Comandante-General para que mande librar los Títulos , y pase después aquéllos á los Intendentes que corresponda á fin de que se archiven, y execute todo lo demas que en el mismo anterior Artículo queda prevenido; pues, á efecto de evitar dudas y embarazos en su cumplimiento, derogo expresamente para los territorios, jurisdicciones y distritos en que se ha de observar esta Ordenanza, la citada Real Cédula de 21 de Febrero de 1776 en todo aquello que se oponga á lo que va dispuesto, dexándola en lo demás en su fuerza y vigor, tanto en lo que habla con mi Virréi y ha de entenderse también para con el dicho Comandante-General en su caso, como en lo que deba corresponder al Superintendente Subdelegado é Intendentes de mi Real Hacienda según lo que por éste y el precedente Artículo queda prefinido.

Artículo 164

Para que lo ordenado por los dos Artículos antecedentes pueda tener todo el efecto á que se dirige, ha de continuar la Junta de Almonedas en la Capital de México, procediendo en sus funciones con arreglo á las leyes 2 y 3 título 25 libro 8 de la Recopilación , y componiéndose del Intendente General, del Oidor mas moderno de aquella Audiencia, del Fiscal de mi Real Hacienda, y de los Ministros de ella Contador y Tesorero; y se establecerá otra igual Junta en cada Capital de las demas Intendencias, componiéndola en la de Guadalaxara los mismos Ministros respectivamente que en México mediante haber en ella Audiencia; y en las restantes el Intendente, su Teniente Asesor, los Ministros de Real Hacienda, y un Defensor de ella que nombrará el Intendente , guardando únos y otros en sus asientos el mismo órden con que aquí van nominados; y en caso de que en la de México ó Guadalaxara, por ausencia, enfermedad ó falta del Intendente asista su Teniente Asesor, le tomará despues del Fiscal, y antes de los Ministros de Real Hacienda. Y las mencionadas Juntas y Almonedas se han de celebrar precisamente en las propias Casas donde estuviese la Contaduría y Tesorería de mi Real Hacienda para que sea compatible la concurrencia de sus Gefes con la importancia de que éstos no las dexen desiertas.

Artículo 165

El Ramo de la limosna que contribuyen los Fieles por la Bula de la Santa Cruzada de Vivos y Difuntos y demas gracias anexas á ella, mereció siémpre mi mas zelosa atención , y la de mis gloriosos Progenitores, al logro de precaver en él toda mala versación ó desperdicios, y de afianzar la buena administración, recaudación y cobranza de sus productos por los recomendables piadosos fines á que están destinados. Y aunque con el mismo objeto, y el de que fuesen estos caudales mas copiosos, y mas útiles á sus loables destinos, impetró mi augusto Hermano Don Fernando Sexto, y obtuvo de la Santa Sede para sí y los Reyes sus Sucesores la concesión y facultad competentes por Breve de 4 de Marzo de 1750, y en uso de ellas expidió su Real Instrucción con fecha de 12 de Mayo de 1751 á todos los Virreyes de Indias para que con arreglo á su espíritu formasen las Ordenanzas correspondientes á un nuevo establecimiento en la recaudación y distribución de dicha limosna, no se consiguió, sin embargo, en la Nueva-España completo el logro á que se dirigió la citada Real Instrucción, pues se continuó el expendio de los enunciados Sumarios por medio de Tesoreros Asentistas con subidos premios, y agravio de los Pueblos. Y no siendo esto conforme con lo que deseaba mi piadoso Real ánimo, tuve á bien cometer el arreglo del expresado Ramo al Visitador General de aquel Reino Don Josef de Galvez , y en su conseqüencia corre en administración mui ventajosa á mi Real Hacienda y á mis Vasallos desde principio del año de 1768: por lo qual, y teniendo presentes los favorables efectos que ha producido en el propio Ramo el método que en lo económico de su administración estableció el dicho Visitador General con acuerdo de mi Virréi y de aquel Comisario Subdelegado de Cruzada, y con auxilio y consentimiento de los Prelados Diocesanos, cuyo acierto está calificado con la experiencia de los ventajosos productos verificados desde entónces con sucesivo aumento, quiero y ordeno que continúe dicha administración baxo el mismo método, reglas y seguridades con que se dispuso por la Instrucción que con fecha de 12 de Diciembre de 1767 formó para su establecimiento el enunciado Visitador General, sin otra novedad que la de cesar los tres Tesoreros que hai en las Ciudades de la Puebla de los Ángeles, Antequera de Oaxaca y Valladolid de Mechoacan, y agregarse sus encargos y funciones á los Ministros de Real Hacienda Contadores y Tesoreros Principales de Provincia que deben establecerse en cada una como Capitales de Intendencia para que por ellos se distribuyan y envíen los Sumarios de la Bula á todos los Curatos del distrito de sus Provincias, según en la actualidad se practica respectivamente por los Oficiales Reales de Guadalaxara, Durango , Guanaxuato y San Luis Potosí.

Artículo 166

En conformidad del Breve Pontificio de 4 de Marzo de 1750, citado en el Artículo antecedente, corresponde á mi suprema regalía la plena facultad de administrar, recaudar y distribuir, con independencia absoluta del Comisario General de Cruzada y demas Apostólicos, todo el producto de la Santa Bula y de las Gracias que la son anexas, debiendo por consiguiente correr separadas las dos Jurisdicciones espiritual y temporal que intervienen en este ramo. Y conviniendo evitar que en el libre exercicio de ellas se ofrezcan dudas ó embarazos por el nuevo sistema de Intendencias, y disponer además que en aquellos mis Dominios tengan las Partes dos instancias en las causas temporales de Cruzada, vengo en declarar que en todas las de esta naturaleza han de conocer privativamente en primera instancia cada Intendente en su Provincia según y como les queda ordenado para los otros ramos de mi Real Hacienda , con las apelaciones á la Junta Superior de ella, y de sus determinaciones para ante mi Real Persona por la Via reservada de Indias; á cuyo fin es mi Soberana voluntad que la Superintendencia de este Ramo se entienda unida á la Subdelegada de mi Real Hacienda, y en cada Intendencia de Provincia respectivamente la particular de su distrito.

Artículo 167

Conviniendo que el expresado Ramo del producto de la Santa Bula tenga su formal Ordenanza, como la tienen en la Nueva-España los demas de su clase, para que por este medio quede de una vez uniformada su administración y manejo en todas aquellas Provincias baxo las reglas indicadas en los dos anteriores Artículos, y de otras que ademas de ellas podrán convenir, mando que con presencia de la Instrucción dada por la Visita General, y citada en el primero de dichos dos Artículos; de lo que por ámbos se dispone; de las Ordenanzas que en cumplimiento de lo mandado por la mencionada Real Instrucción de 12 de Mayo de 1751 se formó por mi Virréi del Perú con fecha de 8 de Marzo de 1752 para la distribución de los Sumarios, y recaudación de su limosna en aquel Reino, y de la Real Cédula de 11 de Septiembre de 1755 en que se aprobaron, forme el Superintendente Subdelegado, oyendo para ello al Tribunal de Cuentas, una Ordenanza en los términos que contemple mas propios y conformes á mis justos religiosos deséos, y á las circunstancias locales y demás que deben convinarse para asegurar el acierto, y que en nada se oponga al método económico de administración que aquí va prefinido; y exáminada la que así extendiese por la Junta Superior de Hacienda con el particular cuidado y detenida reflexion que la materia recomienda en todas sus partes , aumentándola, ó moderándola según lo estime oportuno y conveniente á los objetos insinuados, la aprobará y mandará poner en práctica interinamente, y hasta tanto que, dándome cuenta con ella y el informe que corresponda por la Via reservada, tenga á bien autorizarla con mi Real aprobación.

Artículo 168

Por mui relevantes títulos, y concesión Apostólica de Alexandra Sexto en su Bula expedida á 16 de Noviembre de 1501, confirmada después por otros Sumos Pontífices, pertenecen á mi Real Corona los Diezmos de las Indias con dominio pleno, absoluto é irrevocable, baxo la precisa y perpetua calidad de asistir á aquellas Iglesias con dote suficiente para la decorosa manutención del culto divino, y á sus Prelados, y demas Ministros que sirvieren al Altar, con la competente congrua; en cuya virtud se promulgó la disposición fundamental contenida en la lei 1 título 16 libro 1 de las recopiladas, y posteriormente por la 23 de los mismos título y libro se dispuso la forma y modo en que, para llenar aquel objeto, se deben dividir, administrar y repartir los expresados Diezmos. Y como por conseqüencia de tódo quedó la Corona en la obligación de suplir á expensas de las demas rentas de su Patrimonio qualquiera suma á que ellos no alcanzasen para cubrir las indicadas dotaciones , y por lo úno y lo ótro no sólo correspondiese á la autoridad Real zelar la buena dirección y administración de los productos decimales, y que se repartiesen entre los Partícipes interesados en su gruesa con la integridad y exáctitud debidas para que las Santas Iglesias, Parroquias y Hospitales que quedaron baxo la inmediata Soberana protección no padeciesen agravio en sus respectivos haberes, y ménos el Real Erario por la expresada responsabilidad, ni en los dos Novenos que se le reservaron por la citada lei 23; sino que igualmente competía á la misma suprema autoridad el proporcionar tuviese efecto lo ordenado en la lei 34 título 7 del dicho libro 1, se mandó por las 27, 28 y 29 de su enunciado título 16 que los Oficiales Reales asistiesen á las Almonedas y remates de los Diezmos, y por la 30 siguiente que también lo hiciese uno de ellos, y un Oidor donde haya Audiencia, á las cuentas y repartimiento para que éste se haga conforme á la Erección de cada Iglesia. Y con los mismos fines; con el de uniformar en todos mis Dominios de las Indias la debida observancia délas mencionadas Leyes cortando los graves inconvenientes experimentados por su mala inteligencia, y la que se ha dado á otras relativas á la propia materia; con el de que en los expresados actos prevalezca y se reconozca, como es justo y debido, el directo dominio que conservo en los referidos Diezmos, y últimamente con el de precaver que en ningún modo se perjudique á los Partícipes en su gruesa, ni á mi Real Hacienda por su dicha responsabilidad, ni tampoco en los dos Novenos, Vacantes mayores y menores, Mesadas y Medias-anatas que la pertenecen : tuve á bien mandar expedir la Real Cédula circular de 13 de Abril de 1777 (* Hállase baxo el Núm.º 19.). Pero considerando que el nuevo establecimiento y sistema de Intendencias puede ofrecer dudas sobre el modo de poner en práctica el Reglamento inserto en ella: para evitarlas, y facilitar la mas exácta execucion de quanto por él se dispone, he venido en hacer , conforme al verdadero espíritu de la misma Cédula y Leyes citadas, las declaraciones que en los quince Artículos siguientes se contienen.

Artículo 169

La Junta de que el mencionado Reglamento trata, y ha de formarse en las Ciudades de México, Puebla, Valladolid, Antequera, Guadalaxara, Durango,Mérida, Arispe y Monterréi, como que son las Capitales del Arzobispado y Obispados de la Nueva-España, se ha de componer, en las que hubiese Audiencia , del Intendente, del Oidor mas moderno, del Fiscal que despache los negocios de mi Real Hacienda, de dos Jueces Hacedores nombrados, hasta nueva providencia mía, el úno por el Prelado y el ótro por el Cabildo, y de uno de los Ministros de Real Hacienda Principales de la Provincia. Donde no haya Audiencia compondrán dicha Junta el Intendente, los dos Jueces Hacedores, uno de los Ministros de Real Hacienda y el Fiscal defensor de ella. Y respecto de que los Intendentes de las Provincias y Diócesis de Yucatán y del Nuevo-Reino de León nó tendrán regularmente sus residencias en las Ciudades de Mérida y Monterréi, se compondrán aquellas Juntas de los respectivos Gobernadores, de los dos Jueces Hacedores, de uno de los Ministros de Real Hacienda del distrito, y de un Defensor de ella que nombrarán los propios Intendentes, debiendo también concurrir así á esta Junta, como á las otras de las demas Diócesis, los Contadores Reales de Diezmos y Quadrantes.

Artículo 170

Los Vocales que respectivamente quedan señalados á la enunciada Junta han de guardar y tener en sus asientos y firmas el orden y lugares siguientes. El Intendente, que ha de presidirla, el Oidor, el Fiscal, el Juez Hacedor que por su dignidad ó antigüedad precediere al otro en el Cabildo de su Iglesia, el Ministro de Real Hacienda Contador ó Tesorero, el otro Hacedor y el Contador Real de Diezmos. En donde no haya Audiencia, el Intendente, el Hacedor que deba preceder á su compañero, el Ministro de Real Hacienda, el otro Hacedor, el Fiscal defensor y el Contador del Ramo. En las Ciudades de Mérida y Monterréi, el Gobernador, el Juez Hacedor dicho, uno de los Ministros de Real Hacienda, el otro Hacedor, el Defensor y el Contador Real. Y en ausencias ó enfermedades de los expresados Vocales substituirán, por el Intendente, su Teniente Asesor ; por el Oidor, el compañero que le anteceda en antigüedad; por el Fiscal, el que sirva la Fiscalía; por alguno de los Jueces Hacedores, el sugeto que en su lugar nombrare su principal, y por el Ministro de Real Hacienda, su compañero: con prevención de que, quando por el Intendente asista su Teniente Asesor donde haya Audiencia , será su lugar despues del Fiscal, y presidirá el Oidor ; pero donde no la haya, tomará el del Intendente y presidirá la Junta.

Artículo 171

Todos los Vocales expresados tendrán en su caso voto decisivo; pero el Fiscal no le ha de tener en aquéllos en que hablare como parte, y le tendrá sólo informativo el Contador Real de Diezmos, ó su Oficial Mayor, que le substituirá quando por impedimento legítimo no pudiese concurrir. Y el que presidiere tendrá voto de calidad en qualquiera caso de discordia para que pueda decidirla.

Artículo 172

La Junta que se establece no será un Tribunal permanente con jurisdicción extensiva á todas las causas resultantes del ramo decimal , porque la unida que en el enunciado Reglamento se la declara, aunque Real, se ha de entender puramente directiva, económica y dispositiva, y por consiguiente reducida á proporcionar los medios mas conducentes y oportunos para la mejor dirección, administración , recaudación y seguridad de los Diezmos y segunda Casa-Excusada; á prefinir las condiciones con que se han de pregonar sus arriendos; á calificar el tiempo, modo y circunstancias con que deben admitirse las posturas, y verificarse los remates, promoviendo su mayor aumento; á, deliberar si á éstos se ha de preferir la administración en el distrito de alguna Parroquia , ó Parroquias en que las circunstancias lo persuadan mas útil; á resolver y determinar todo lo que ocurra miéntras no estén perfeccionados los remates, ó la administración, y tenga precisa concernencia con ésta ó aquéllos; á intervenir en las cuentas de los Diezmos y sus repartimientos, para que éstos se ajusten á las Leyes y respectivas Erecciones , según las posteriores Reales declaraciones, y las cuentas se formen y produzcan con la formalidad y justificación que convengan, y, finalmente, á practicar todo lo que parezca útil en beneficio de dicho ramo y sus Partícipes.

Artículo 173

El conocimiento de todo lo contencioso que ocurra en órden á la percepción y cobranza de los productos de Diezmos y Casa-Excusada, usurpación y ocupación de ellos con todas sus incidencias, yá se hayan arrendado, ó yá puéstose en administración ( excepto los que correspondieren á mis dos Reales Novenos en la masa de los que se hubiesen rematado) , será privativo de los Jueces Hacedores, que en ello han de obrar y proceder con sólo la Jurisdicción Real delegada que les compete por la qualidad y naturaleza de bienes temporales de mi Real Patrimonio que conservan aquellos Diezmos aun en la parte que están cedidos á las Iglesias, y sin valerse por lo mismo de Censuras, ni de otros apremios que los permitidos por Derecho Real en los juicios ordinarios y executivos, con las apelaciones á la Junta Superior de Hacienda, y de ella á mi Real Persona por la Via reservada de Indias: entendiéndose que la expresada jurisdicción contenciosa de los Jueces Hacedores es una misma en ámbos, y en cada úno; de modo que la pueden exercer unidos, y separadamente qualquiera de ellos en todos los negocios de que tome conocimiento, yá sea por prevención, ó yá por repartimiento de territorio en que se convengan entre sí los dos Hacedores, ó se acuerde por el Prelado y Cabildo para el mas fácil y pronto despacho de los negocios que ocurran; debiendo suplirse mutuamente en caso de falta, ausencia ó enfermedad, para conocer y continuar el que quede las causas que el ótro hubiere empezado. Y porque las providencias que emanan de autoridad y jurisdicción Real han de cometerse para su execution á Ministros Reales , los dichos Jueces Hacedores de Diezmos en el exercicio privativo de la que se les delega deberán valerse de Alguaciles Ordinarios, destinando los Intendentes, como Corregidores, aquél, ó aquéllos que sean necesarios, y mas á propósito, para que estén á quanto se les mandare por el Juzgado de Diezmos.

Artículo 174

Será privativo de la Junta, como propio de sus facultades económicas, la elección y nombramiento del Escribano Real que ha de actuar no sólo en los remates y diligencias relativas á ellos, sino también en todo lo contencioso privativo de los Jueces Hacedores. Y respecto de que el enunciado Escribano devengará en las indicadas ocupaciones los justos derechos que le correspondan según el Arancel que en conformidad de lo ordenado por el referido Reglamento ha de formar la propia Junta, y que con ellos quedará competentemente remunerado, no ha de gozar asignación alguna sobre la Masa decimal.

Artículo 175

También será peculiar de la Junta expedir los Despachos con que se ha de habilitar á los Arrendadores, y les Recudimientos que según el Artículo 193 deben darse á los Ministros de mi Real Hacienda de lo que en los Diezmos arrendados la corresponda por los dos Reales Novenos. Pero, mirando á simplificar quanto sea posible las atenciones de la Junta, será suficiente que los mencionados Despachos y Recudimientos se libren á su nombre por solo el Intendente y uno de los Jueces Hacedores, autorizándolos el Escribano actuario , y tomándose razón de los irnos y los otros en la Contaduría de Diezmos, sin llevar ésta derechos algunos.

Artículo 176

No se podrán rematar Diezmos á Personas Eclesiásticas; pero sí conferirlas Administraciones de ellos siempre que la Junta lo estimare conveniente, dando ántes fianzas legas, llanas y abonadas. Y porque en tal caso pueden verse obligados los Jueces Hacedores á proceder contra algún Administrador Clérigo, y éste buscar los medios de eludir los efectos de un juicio executivo, oponiendo la exención del fuero para declinar jurisdicción , y hacer ilusorias, ó entorpecer las providencias de los Jueces Hacedores, deberán ellos mismos, para evitar y cortar en su raiz iguales inconvenientes, artículos y dilaciones, solicitar de antemano de los Prelados Eclesiásticos , y éstos concederles ( como se lo encargo ) la delegación de la Jurisdicción Eclesiástica, y las facultades que sean bastantes para que queden expeditos estos juicios, y se proceda contra semejantes deudores sin tropiezo ni embarazo hasta el efectivo cobro y reintegración de lo que se estuviere debiendo á un ramo tan recomendable. Y en el modo aquí expresado se habrán de conducir también los referidos Jueces Hacedores de Diezmos si por ocultación, usurpación, ú otra qualquiera causa respectiva á ellos, les fuese preciso proceder contra algún Eclesiástico Secular ó Regular, aunque no sea Administrador.

Artículo 177

Como la libre administración de las rentas decimales que por Leyes de Indias está concedida precariamente á los Prelados y Cabildos de sus Iglesias, no debe entenderse, ni tener lugar sino en aquella parte que de su gruesa total quede después de deducido lo que corresponda á mis dos Reales Novenos, y ésto no se pueda verificar en los Diezmos que se recauden por administración hasta tanto que, finalizado el tiempo de ella, se liquide lo que produzca á favor del ramo, es consiguiente establecer reglas oportunas para que en esta parte se llene el espíritu de las Leyes y Real Cédula citadas, así como lo afianzan en los Diezmos que se rematan las prescriptas en ellas. Por conseqüencia de estos principios, la elección y nombramiento de los Administradores han de ser también peculiares y privativos de la jurisdicción unida de la Junta; y á nombre de ella, y en la misma forma prevenida por el Artículo ifjf para los Despachos de los Arrendadores, se les expedirán los Títulos con que debe autorizárseles , señalándoles además en ellos el estipendio, ó tanto por ciento que la Junta graduase correspondiente.

Artículo 178

Todos los Administradores, sin exceptuar los de la segunda Casa-Excusada si se administrase, serán indispensablemente obligados á llevar formal y exácta cuenta y razón de los Diezmos de su cargo con preciso arreglo al Formulario que para ello ha de formar el Contador Real del ramo, y aprobar la Junta, y con la justificación y comprobantes que en él se prevengan, á fin de que, expresando los frutos y efectos que perciban, y los parages, tiempos y personas sin fraude ni omisión, se pueda venir en cabal conocimiento de lo que producen en cada un año los Diezmos respectivos á la Parroquia, ó Casa-Excusada de su cargo; la qual cuenta han de dar jurada baxo la pena de la lei, y presentarla á la Junta, cumplido que sea el año de la administración, para que, precediendo que el enunciado Contador Real la reconozca, y repareen lo que le pareciese justo, la apruebe si lo mereciese, ó determine lo conveniente para que se ponga en estado de poderlo executar.

Artículo 179

También los Arrendadores, inclusos los de la Casa-Excusada , serán constituidos en la misma obligación que por el anterior Artículo se impone á los Administradores de llevar y presentar á la Junta cuenta formal V jurada en los propios términos que quedan indicados, y con separación de Parroquias, luego que se concluya el tiempo del arrendamiento : á cuyo fin se entregará oportunamente á cada uno de éstos y de aquéllos por el Contador Real de Diezmos el Formulario prevenido en el citado Artículo, y un Libro con las fojas que regulare competentes atendida la mayor ó menor extension y productos del Diezmatorio, según las Parroquias, ó Casas-Excusadas que hubiese de comprehender, debiendo estar todas foliadas, ponerse en la primera una Nota que exprese el número de las que le componen subscrita del Intendente y de los dos Jueces Hacedores con sus medias firmas, y con la entera del propio Contador, rubricada de los mismos la última, y de solo éste todas las demás, y entendiéndose que cada Administrador ó Arrendador ha de satisfacer el costo que hubiese tenido el Libro que se les entregare.

Artículo 180

Por las Cuentas que así presentaren á la Junta los Administradores se liquidará lo que del producto de los Diezmos puestos en administración resulte á favor de la masa decimal, y consiguientemente lo que por los dos Novenos corresponda á mi Real Hacienda, y deban percibir los Ministros de ella; pero además servirán estas Cuentas, y también las que presenten los Arrendadores, para gobierno de la Junta en los hacimientos y remates sucesivos mediante el conocimiento que la ministrarán de lo que rinda el distrito de cada Parroquia, y su Segunda Casa-Excusada : con cuyo objeto, y el del uso que en varias ocurrencias convendrá haga de los expresados Libros la Contaduría del ramo, será élla la Oficina en donde tódos se han de archivar y custodiar.

Artículo 181

Las fianzas respectivas á la parte de los Diezmos arrendados que no pertenezca á mis dos Reales Novenos, y las que correspondan á la Segunda Casa-Excusada, yá se haya subhastado, ó yá se administre, han de otorgarse á satisfacción del Intendente , ó su Subdelegado donde él no resida, y de los Jueces Hacedores, con precisa audiencia é intervención del Fiscal comprehendido en la Junta. Pero todas aquéllas que se otorguen en seguridad de los Diezmos que se hubiesen de recaudar por administración, han de ser también á contento de los Ministros de Real Hacienda, por quanto el importe de los dos Novenos que la pertenecen, y que ellos por la obligación de sus Oficios deben dar cobrado ó diligenciado, va embebido en las mismas rentas que se han de administrar. Y respecto de que los productos de éstas, á medida que se vayan recaudando en las Administraciones deberán pasarse á la Clavería de la respectiva Iglesia con formal intervención del Contador Real de Diezmos, y de que no puede haber justo motivo para que mi Erario esté privado, hasta tanto que los Administradores presenten y se liquiden sus cuentas, de la parte que de los indicados enteros la pueda corresponder por razón de los dichos dos Novenos, tendrá la Junta mui especial cuidado de que en fin de cada tercio de año forme la Contaduría del ramo una prudente regulación de ello, para que su importe se entregue por la misma Clavería á los Ministros de mi Real Hacienda en cuenta de lo que á su favor resultase por la division de la gruesa que produxeren todos los Diezmos administrados según la final liquidación de sus rendimientos.

Artículo 182

Por la Contaduría de Diezmos se han de despachar no sólo los expedientes, órdenes y providencias que acerca de ellos se formaren ó dispusieren por los Jueces Hacedores , y en que no sea necesaria la autoridad judicial, sino también las correspondencias que en razón del mismo ramo siguiesen los dichos Jueces, tomando el acuerdo de éstos para tódo el Contador Real, como que ha de estar inmediatamente á sus órdenes para quanto concierna á la administración por menor de las rentas decimales, su cobro y recaudación. Y así los enunciados expedientes , como los autos, correspondencias, y todos los demas documentos y papeles respectivos á este ramo, se han de custodiar y archivar en la expresada Oficina, dexando el Escribano actuario en el Protocolo de su Oficio sólo las escrituras é instrumentos que por su naturaleza lo exijan.

Artículo 183

A la Fábrica de las Iglesias Metropolitanas y Catedrales están aplicados por sus Erecciones los Diezmos de un Vecino, pero nó el mas rico, de los de cada Parroquia de todas las de la Diócesi respectiva, que vienen á ser los Excusados de que habla la lei 22 título 16 libro 1 de la Recopilación, y lo que en la referida Cédula de 13 de Abril de 1777 se dice Segunda Casa-Excusada. Y supuesto que los Diezmos de todas ellas se han de subhastar,ó administrar baxo el conocimiento y jurisdicción unida de la Junta como se indicó en el Artículo 172, será la cuenta de lo que en uno, ú otro modo produxeren la que se ha de presentar á la misma Junta para que la exámine y apruebe; pero aquella de la inversion de lo que por dicha cuenta resultare á favor de la Fábrica, y de los demas productos que la pertenezcan, como de Censos, Entierros, y otros que deban entrar en su fondo, se habrá de presentar anualmente al Vice-Patrono en conformidad de lo mandado por Real Cédula circular de 23 de Mayo de 1769 (* Hállase baxo el Nnm° 20.). Y para que esto se cumpla según conviene y es mi Soberana voluntad, vengo en declarar que, verificada que sea por el Mayordomo de Fábrica , como á quien toca, la presentación de dicha cuenta con sus comprobantes al Ministro que exerza el respectivo Vice-Patronato, éste la ha de pasar con el correspondiente Oficio al Prelado y Cabildo de la Santa Iglesia Catedral para que, reconociéndola , le expongan en su razón, y sin demora, lo que se les ofreciere y pareciere; y con lo que dixeren, y el conveniente Decreto ha de pasarla el mismo Vice-Patrono al Contador ó Contadores Reales de Diezmos de la Diócesi , quienes en desempeño del Oficio de tal Contador Fiscal, que han de exercer en estos casos, y teniendo presentes las leyes n y 18 del tít. 2 lib. 1 de la Recopilación, y los Artículos 188 y 191 de esta Ordenanza, procederán á exáminarla y glosarla , y á formar Pliego de los cargos ó reparos que les parezcan justos; y dando vista de ellos al propio Mayordomo de Fábrica á efecto de que en el término que le señalen produzca sus descargos , con presencia de ellos y de todo lo demás liquidarán dicha cuenta, y la devolverán al Vice-Patrono para que , si de ella se dedugese alcance líquido, lo declare y haga enterar , y, verificado, la apruebe si lo mereciese, ó determine lo conveniente para ponerla en estado de poderlo executar, y que así quede fenecida: obrando en todo lo dicho tanto el Vice-Patrono, como los Contadores Reales respectivamente, conforme á lo dispuesto por varias Leyes de Indias para la toma , glosa y fenecimiento de las cuentas de mi Real Hacienda , y remitiendo el priméro á mis Reales manos la original así fenecida, y con ella lo que en su razón hubiesen expuesto el Prelado y Cabildo, los cargos que el Contador Fiscal hubiere sacado al Mayordomo de Fábrica y sus descargos, Certificación de haberse enterado el alcance si le hubo, y la aprobación que hubiere recaído; dexando testimonio de todo éllo, y originales los comprobantes de la cuenta archivados en la Oficina del cargo del dicho Contador ó Contadores Reales. Y respecto de que en la disposición de la citada Real Cédula de 23 de Mayo se han de entender comprehendidas no sólo las Catedrales, sino también todas las demas Iglesias cuyas Fábricas gocen dotación sobre los Diezmos ó qualquiera otro ramo de mi Real Hacienda, se ha de observar con las cuentas de ellas lo mismo que va declarado para con las de las Fábricas de las Iglesias Catedrales, á diferencia solamente de que lo ordenado respecto ai Prelado y Cabildo de éstas se ha de entender para con los Curas de aquellas y sus Beneficiados, donde los haya, y que á éstos ha de exivir el Mayordomo de Fábrica, por mayor brevedad, la cuenta y sus comprobantes á efecto de que, exponiendo sobre ella y á su continuacion lo que estimaren conveniente, la remitan al Vice-Patrono: quien si notase morosidad en la presentación de alguna de las mencionadas cuentas, deberá dirigir Oficio al Prelado Diocesano para que la haga verificar en observancia de lo dispuesto por la Real Cédula que queda citada. Todo lo qual quiero que así se observe en la Nueva-España, y en su conseqüencia ordeno á los Intendentes y demas Ministros de la referida Junta de Diezmos , y encargo al mui Reverendo Arzobispo , Reverendos Obispos , Venerables Cabildos de sus Iglesias, y á los Jueces Hacedores de únos y otros, que en los términos explicados en éste y los quince Artículos precedentes observen, en la parte que á cada uno toque, las Leyes, Reglamento y Cédulas citadas en ellos, y las hagan guardar y cumplir rigurosamente sin omisión ni contemplación, y sin contravenir á ello, ni permitir se contravenga en manera alguna.

Artículo 184

Para que tampoco se ofrezcan dudas ni embarazos sobre el modo en que se ha de verificar en lo sucesivo la observancia de lo que la ya citada lei 29 del título 16 libro 1 ordena en su primera parte, reducido á que donde los Diezmos no fueren suficientes para la dotación de las Iglesias se cobren los que hubiere por los Oficiales Reales, conforme á lo proveído, y se sustente el Clero á expensas de la Real Hacienda, declaro que los hacimientos y remates de los Diezmos que se hallasen en el caso expresado se executen, así en Sede vacante de Prelado como no habiéndola , en las Juntas de Almonedas de que trata el Artículo 164, y sin concurrencia ni intervención de otros Ministros ó Personas que las que allí se expresan, procediéndose en ello y en la cobranza (que ha de ser de cargo de los respectivos Ministros de Real Hacienda Contador y Tesorero ) con arreglo á lo que por punto general se ha prefinido en esta Instrucción para los demas ramos de mi Erario, y observando en estos remates la disposición de la lei 31 título 8 libro 8 de las recopiladas. Y mando á los Intendentes zelen cuidadosamente la puntual observancia de lo aquí declarado, y de lo que la citada lei 29 ordena acerca de la administración de los expresados Diezmos, disponiendo se dexe ésta á los Prelados y Cabildos en la parte que les corresponde si la pretendieren, y hubiesen obtenido Cédula y Licencia mía para ello, y haciendo executar todo lo demás que para tal caso previene la misma lei: con advertencia de que la enunciada Cédula se les ha de presentar con el Cúmplase del Superintendente Subdelegado de mi Real Hacienda, y la Toma de razón de la Contaduría de Cuentas de México.

Artículo 185

A conseqüencia de lo prevenido en el Artículo 174 de la Ordenanza de Intendentes expedida con fecha de 28 de Enero de 1782 para los del Virreinato de Buenos-aires, remitió aquel Superintendente Subdelegado de mi Real Hacienda con carta de 4 de Agosto de 1784 el Quadrante de Diezmos del Arzobispado de Charcas correspondiente al año anterior de 1783, y en su vista me hizo presente el Contador General de mi Consejo de las Indias en Informe de 3 de Julio de 1785 los defectos que notaba en el citado Quadrante, y las dudas y reparos que le ocurrían acerca de la recaudación, manejo y distribución del enunciado ramo. Para que exáminase el dicho Informe, y me manifestase su dictámen sobre los puntos que abrazaba, mandé formar una Junta compuesta de Ministros del mismo Supremo Tribunal, la qual, en su cumplimiento y Consulta de 2 de Junio último, me expuso lo que consideró oportuno para cortar los abusos introducidos en la distribución de Diezmos, y que se verifique en lo sucesivo la general debida observancia de lo dispuesto para ella por las Leyes y las Erecciones de las Iglesias; y conformándome con lo que la mencionada Junta me propuso, vine en resolver, y mandar por Real Cédula de 23 de Agosto último lo que en los siete Artículos siguientes se contiene, y es mi Soberana voluntad se guarde, cumpla y execute exácta y rigurosamente en todas las Diócesis de la Nueva-España según y como en éllos se dispone.

Artículo 186

La Casa-Excusada de que se trató en el Artículo 183 se ha de sacar con arreglo á lo prefinido por la lei 22 título 16 libro 1 de la Recopilación , esto es, separando sus respectivos Diezmos de todos los demás: para cuyo efecto se hará en el distrito de cada Parroquia, por disposición de la Junta de ellos, la elección y asignación de uno de los contribuyentes, que no sea el primero en facultades sino el segundo; y, así executado, se recaudará este ramo con la misma separación, arrendándolo en subhasta, ó administrándolo, según la propia Junta estimare conveniente.

Artículo 187

Del monton ó gruesa de todos los Diezmos , después de sacados los Excusados como lo dispone el Artículo antecedente, se han de separar las dos quartas partes Episcopal y Capitular, y de las otras dos quartas ó mitad se deducirán los dos Novenos pertenecientes á mi Real Hacienda conforme á la lei 23 del mismo título 16 libro 1 : entendiéndose que los dichos dos Reales Novenos no deben sufrir la deducción del tres por ciento para el Seminario, ni los gastos de cobranza hasta estar ésta verificada en los frutos decimales quando no se arrendaren ; pero si los Ministros de Real Hacienda no percibiesen entonces y separasen del montón los que correspondan á dichos dos Reales Novenos, y siguiesen con los demás en administración, en tal caso deberán los Reales Novenos contribuir á prorrata lo que después se expenda en mayor beneficio, custodia y aumento del valor de los mismos frutos. Mas si dichos Ministros tuvieren por conveniente arrendar los que cupieren á los Reales Novenos, lo podrán hacer, en cuyo caso deberá recibirlos el Arrendador en el Almacén ó Tercia donde se hubieren recogido, sin mantenerlos allí mas tiempo de aquel moderado que fixe la Junta de Diezmos; y si nó acudiere dentro de él á recogerlos, pague lo que se regule por el almacenage y cuidado, y corra los riesgos.

Artículo 188

El Noveno y medio aplicado por la citada lei 23 y por las Erecciones de las Iglesias Catedrales á sus respectivas Fábricas, debe entenderse sólo de los Diezmos del distrito de la Parroquia de cada una de éllas, y que el de los productos decimales de las demas Parroquias de la Diócesis pertenece á sus Fábricas respectivamente. Y para que ésto así se verifique donde no se halle en observancia, se procederá desde luego á depositar el respectivo importe de dicho Noveno y medio á disposición de los Vice-Patronos y Prelados Diocesanos, quienes lo distribuirán proporcionalmente en las mismas Parroquias á que pertenezca según la necesidad de cada una, ínterin puedan arrendarse ó administrarse con separación los Diezmos de cada Parroquia para su respectiva distribución , como adelante se ordena y se practica en algunas Diócesis de aquellos mis Dominios.

Artículo 189

Para acordar con el debido conocimiento lo que convenga á fin de que el otro Noveno y medio que por la mencionada lei 23 está mandado aplicar para Hospitales tenga en tan recomendable objeto la mas oportuna útil inversion, quiero que mis Vice-Patronos y los Prelados Diocesanos me informen unidamente, con justificación y la mayor brevedad posible , el número de Hospitales que existen en sus respectivos distritos: quánto distan entre sí: á quánto ascienden las rentas de cada uno, reguladas por el último quinquenio: quáles gozan la aplicación del enunciado Noveno y medio, y quáles nó: de qué modo se distribuye esta porción de Diezmos, y quál es su importe anual en toda la Diócesi, regulado también por quinquenio: qué otros Hospitales se podrán establecer y dotar sin perjuicio de la precisa dotación de los que existen , con lo demás que consideraren conducir al propuesto fin.

Artículo 190

Los quatro Novenos llamados Beneficiales se distribuirán precisamente según y como dispone la ya citada lei 23 y la Erección de cada Iglesia, y en donde así se execute, continúe sin alteración su observancia; pero en aquellas Diócesis en que se verifique lo contrario, yá sea por aplicarse dichos quatro Novenos á los Cabildos , á los Curas de las Cabeceras, ó yá de qualquiera otra forma, se procederá desde luego á separar lo que á ellos corresponda en el distrito de la Parroquia de la Catedral para que se le dé el destino que su Erección dispusiere ; y practicándose lo mismo respectivamente con lo que pertenezca á cada Parroquia de las Ciudades y Villas Cabeceras se entregará á sus Curas y demas Ministros que lo deban percibir. Y todo lo que del producto de los expresados quatro Novenos quede hechas las dichas separaciones, se retendrá y depositará en Arca de tres distintas llaves, que se colocará en el parage que acordaren el Vice-Patrono y el Prelado Diocesano respectivos, teniendo una de dichas llaves el sugeto que eligiere el Vice-Patrono , otra el que nombrare el Diocesano, y la ótra el que destinare el Cabildo: entendiéndose esta providencia por ahora, y mientras los dichos Vice-Patronos y Prelados Diocesanos me informan respectivamente de la renta que quedará á cada Prebendado y á cada Cura de Cabecera con exclusion de la parte que hasta ahora hubiesen disfrutado de los mismos quatro Novenos Beneficíales que se depositen: cuyo informe habrán de executar con justificación y la mayor brevedad posible, acompañando los Vice-Patronos el suyo con copia íntegra y autorizada del Quadrante de Diezmos que los Contadores de ellos deberán formar en observancia de lo que se les manda por el Artículo 200 de esta Ordenanza, y entregar á los respectivos Intendentes , quienes para el efecto pasarán dicha copia á los Vice-Patronos donde ellos no exerzan esta suprema regalía de mi Corona mediante lo dispuesto por el Artículo 8 : advirtiéndose que de qualquiera omisión que se note serán responsables los Vice-Patronos respectivos.

Artículo 191

A fin de cortar el modo arbitrario con que se procede en cargar y distribuir entre los partícipes de Diezmos los gastos generales y particulares, he resuelto igualmente: Que se tenga por gasto legítimo, en la clase de generales, la gratificación de los Jueces Hacedores en las Iglesias donde, sin embargo de lo dispuesto en esta parte por la Real Cédula de 13 de Abril de 1777 ya citada baxo el Núm° 19 , estuviere aún en práctica hacerles alguna asignación: Que al Escribano Real Notario de la Junta no se señale dotación alguna en la masa decimal , antes bien, en conformidad del Artículo 174 de esta Ordenanza, se suprima y excluya la que tal vez hubiese tenido : Que á los Ministros y Sirvientes creados por la Erección de cada Iglesia se les pague su respectiva asignación del ramo que disponga la misma Erección, y que los demas Sir. vientes no comprehendidos en ella se paguen del ramo de Fábrica de la Catedral: Que el salario ó gratificación del Apuntador de Fallas se satisfaga precisamente por el Cabildo, y no se pague del caudal de la Fábrica ni de los quatro Novenos Beneficíales, como abusivamente se ha executado en algunas Catedrales: Que los gastos particulares que se impendieren por los Cabildos en salarios de Agentes, Procuradores y demás de esta clase, sean de cuenta y cargo de quien los nombrare, y de ningún modo se incluyan en la cuenta de distribución de Diezmos: Que los tres Novenos aplicados por mitad á las Fábricas de las Iglesias Catedrales y Parroquias, y á los Hospitales, paguen lo que á prorrata les corresponda de los gastos generales de recaudación ó administración de los Diezmos: Que lo mismo se entienda para con los quatro Novenos Beneficíales; pero que éstos sean exéntos de qualquiera otra contribución con que se les hubiese gravado, aun quando esté aplicada para alguna festividad votada por el Prelado y Cabildo.

Artículo 192

Finalmente , deseando facilitar quanto conviene y sea posible la práctica de lo que por los seis Artículos próximos antecedentes va prescripto, he resuelto asimismo que las Juntas de Diezmos dispongan en sus respectivas Diócesis ( como mui particularmente se lo encargo), que la administración ó arrendamiento de ellos se execute en lo sucesivo precisamente por Parroquias y con separación de cada una, y nó por Partidos, para que con toda distinción y claridad se sepa lo que produce el distrito de cada Parroquia, y pueda verificarse la particular distribución que la ya citada lei 23 y las Erecciones disponen; pero sin que se entienda que por ésto se prohíba arrendar á un mismo sugeto los Diezmos de los distritos de dos,tres ó mas Parroquias, con tal que se distinga la cantidad en que se remataren los correspondientes al de cada una.

Artículo 193

Los dos Reales Novenos que, como se dixo en el Artículo 168, están reservados á la Corona en los Diezmos de sus Dominios de las Indias, y pertenecen á mi Real Patrimonio, han de entrar en las Tesorerías Reales: á cuyo efecto zelarán los Intendentes con particular esmero que de la gruesa de todas las Rentas decimales, yá corran arrendadas, ó yá en administración, y conforme á lo dispuesto por la lei 23 del título 16 libro 1, y á lo que va declarado en el Artículo 187 de esta Ordenanza, se deduzcan los valores legítimos de los expresados dos Novenos, y en virtud de la lei 24 siguiente se cobren por los Ministros de Real Hacienda á quienes toque. Y para que éstos puedan verificarlo en la parte que por consiguiente corresponda en aquellos Diezmos que se remataren, es mi voluntad y mando que, mediante quedar, como queda, en toda su fuerza y vigor la lei 27 del propio título y libro en quanto de ella toca á los dichos Ministros de Real Hacienda, no sólo saquen de la Junta de Diezmos el Recudimiento que allí se les ordena, y hagan se les otorgue la Escritura separada que la dicha lei y la 26 precedente disponen por lo que corresponda á los enunciados dos Reales Novenos, sino que, además, tomen fianzas á su satisfacción y contento de los mismos Arrendadores contra quienes se les diese el dicho Recudimiento; procediendo en la cobranza y sus incidencias según y como les va prevenido para los demas ramos de mi Erario, y con dependencia de la privativa jurisdicción que en ellos se dexa declarada á los Intendentes, y á la Junta Superior de Hacienda en su caso, porque en esta parte se ha de entender derogada la citada lei 24. Pero en quanto á lo que importen los dos Reales Novenos de la masa de aquellos Diezmos que se administraren, habrán de percibirlo dichos Ministros de la Clavería de la Santa Iglesia respectiva según y como queda ordenado en el Artículo 181, puesto que la cobranza y recaudación del total que produzcan los distritos de las Parroquias ó Diezmatorios administrados la han de executar de los mismos Administradores, ó de sus Fiadores en su caso, los Jueces Hacedores hasta verificarla de qualquiera rezago que por alcance, ú otro motivo, pueda resultar en la toma de sus cuentas.

Artículo 194

Usando de las supremas facultades que en los Diezmos de todos mis Dominios de las Indias me competen por virtud de la concesión Apostólica expresada en el Artículo 168, y con los objetos manifestados en mi Real Cédula circular de 19 de Octubre de 1774 (* Hállase baxo el Núm.° 21.), tuve á bien reservarme los nombramientos de Contadores de Diezmos y Quadrantes de sus Iglesias Metropolitanas y Catedrales, y conseqüentemente por la misma Cédula separé de la facultad de hacerlos á las dichas Iglesias, mandando al propio tiempo, entre otras cosas, que los nombrados por los Cabildos de ellas cesasen desde luego en su exercicio, y declarando, además, todo lo que estimé conveniente acerca de los nombramientos interinos, funciones, salario y quanto es respectivo á dichos empléos Y siendo mi Real voluntad que todo ello subsista en el distrito de la Nueva-España, sin otra innovación que la de que los nombramientos interinos de los mencionados Contadores sean privativos del Superintendente Subdelegado de mi Real Hacienda á proposición de los respectivos Intendentes, quiero que así se execute , y que éstos y aquél pongan el mayor cuidado en que los dichos empléos recaigan en sugetos de toda la aptitud y suficiencia necesarias para su mejor desempeño, y cuiden en la parte que les toca de que se observe con la mayor exáctitud todo lo demas que por la referida mi Real Cédula fui servido ordenar; entendiéndose expresamente derogada sólo en la parte que toca á los dichos nombramientos interinos.

Artículo 195

Con los mismos objetos que movieron mi Real ánimo á dictar las providencias contenidas en la Cédula general que cita el Artículo antecedente, y con atención á lo que en vista de ella me propuso el Virréi de Nueva-España para afianzar mas su logro en aquel Reino, vine en hacer acerca de lo dispuesto en la misma Cédula algunas declaraciones por otra particular de 20 de Octubre de 1776 relativas á solo el distrito del propio Virreinato. Y conviniendo que tengan el debido exercicio, quiero y mando que en todas las Provincias en donde ha de gobernar esta Ordenanza se entiendan y observen según y como se contienen en los quatro Artículos que siguen.

Artículo 196

Los Oficiales Subalternos de las Contadurías de Diezmos que al recibo de la enunciada Real Cédula circular de 19 de Octubre de 1774 se hallaban establecidos y puestos por los Cabildos de las Iglesias Metropolitana y Catedrales del dicho Reino, subsistirán con la misma asignación que entonces y desde ántes tenían sobre la masa decimal ; pero con la calidad de haber de sacar Título Real, que se les expedirá por el Superintendente Subdelegado de mi Real Hacienda: quedando á los Cabildos la facultad, que les concedo, de proponer sugetos á los respectivos Intendentes para la provision de estas plazas en adelante, con tal que, pues deben estar los enunciados Oficiales inmediatamente subordinados á los Contadores Reales, concurran éstos precisamente á calificar el acierto en su nominación por medio de los informes reservados que sobre las mismas propuestas les pedirán los Intendentes como á Gefes inmediatos, para dar cuenta con todo ello, y el dictámen que juzguen oportuno, al dicho Superintendente Subdelegado á fin de que mande expedir, y se expidan los correspondientes títulos ; y á los así electos, igualmente que á los Contadores interinos, les admitirán los Cabildos por tales Contadores y Oficiales Subalternos de Diezmos, reconociéndolos en todo tiempo como á nombrados por mí, y haciendo que á los priméros les entreguen sus antecesores puestos por los Cabildos, si todavía permaneciese alguno de ellos, la Oficina de la Contaduría, con todos sus papeles y lo demas que haya sido de su cargo, por formal Inventario.

Artículo 197

Aunque los dichos Contadores Reales serán amovibles, no lo han de ser á disposición y arbitrio de los Cabildos, sino por calificación del Superintendente Subdelegado, á mi Real nombre, sobre informes de los respectivos Intendentes; pero, sin embargo, han de estar y entenderse sujetos y subordinados á dichos Cabildos, y también á los Jueces Hacedores, como lo estuvieron hasta aquí, para el uso y exercicio de la jurisdicción que se les ha cometido en las rentas de su encargo, cómputos, distribuciones y demas que han executado los anteriores que nombraban dichos Cuerpos, y asimismo les estarán subordinados para la justa distribución de la masa decimal conforme á lo prefinido en los Artículos de esta Instrucción que de ello tratan, y para todo quanto se dexa ordenado en el 182: entendiéndose que la misma sujeción y precisa subordinación han de tener, tanto los Contadores Reales ce no sus Oficiales, á los Intendentes y demas Ministros de Real Hacienda que, según lo dispuesto, deben intervenir los referidos hacimientos, la division y distribución de la gruesa decimal, y la deducción de los Reales Novenos.

Artículo 198

También han de executar los mencionados Contadores Reales y sus Subalternos, sin mas sueldos, ayudas de costa ni gratificaciones que los que han de gozar sobre las mismas rentas decimales según va resuelto, todas las operaciones que practicaban respectivamente los nombrados por los Cabildos, inclusas la cuenta y distribución de Aniversarios , Obras-pias y todo lo obvencional, en el caso de que las Iglesias quieran dexarlas á su cargo; pero de lo contrario, podrán libremente cometerlas á otro Contador que nombren, asignándole el salario que estimen conveniente sobre los proventos y réditos de las mismas obras-pias, pues dicha separación y nombramiento se han de entender sin perjuicio de la masa de Diezmos, ni de los sueldos que sobre sus rentas estuviesen señalados á los Contadores Reales: con prevención de que así éstos ( en caso de que las Iglesias les encomienden las funciones relativas á lo obvencional), como los que en su defecto nombren sus Cabildos, les han de estar privativamente sujetos en quanto á lo espiritual, y nó en más.

Artículo 199

Por último, con los importantes objetos de que Yo tenga, y también el mi Consejo y Cámara de las Indias, noticia individual y segura no sólo del total monto anual de la gruesa de Diezmos, Obvenciones y Proventos ciertos é inciertos de cada Iglesia Catedral , sino de lo que de únos y otros toque á los respectivos partícipes, y con este preciso conocimiento se pueda sin. demora proceder donde corresponda y convenga á la division de Obispados, habilitación de las Prebendas suspensas y que resten para el completo de las Erecciones, y establecimiento de Beneficios patrimoniales , y tampoco se carezca de otros conocimientos y noticias nó ménos necesarias y conducentes, se mandó por la mencionada Real Cédula de 20 de Octubre de 1776 que todas las cuentas de Diezmos y demas ramos insinuados en ella, incluso el de Aniversarios, se pasasen anualmente en lo sucesivo al Tribunal de la Contaduría de las de mi Real Hacienda para su glosa y liquidación, según y como se debe hacer con tódas las de sus rentas , dirigiéndose después á mi Real persona en el modo que para con aquéllas está mandado. Pero considerando por una parte los embarazos y dilaciones que necesariamente trahería la práctica de esta disposición , y por ótra que los objetos á que se dirigía, y quedan expresados, se conseguirán aun mas fácil y completamente por medio de los Quadrantes de Diezmos formados en el modo y términos que por el siguiente Artículo irán prefinidos, pues así serán una Cuenta general en que se reúnen con la debida especificación y claridad nó solo el total producto de las rentas decimales, y el monto de todo lo obvencional en cada año, sino sus respectivas distribuciones: vengo en derogar la citada Real Cédula en quanto á la referida disposición de que se hubiesen de pasar al Tribunal de la Contaduría de Cuentas las que en ella se enuncian. Por tanto quiero y mando que todo lo prescripto y declarado en este Artículo y los tres que le anteceden se observe mui exáctamente en el distrito del mencionado Reino de la Nueva-España , y que el Superintendente Subdelegado de mi Real Hacienda , y los Intendentes de sus Provincias, lo hagan cumplir y executar en la parte que respectivamente les toca, sin contravenir á ello, ni dar lugar á que se contravenga; y encargo al mui Reverendo Arzobispo, Reverendos Obispos y Venerables Cabildos, que en quanto les pertenece lo guarden, cumplan y executen , y hagan guardar, cumplir y executar según y como va expresado.

Artículo 200

A efecto de que por medio de los Contadores Reales de Diezmos y Quadrantes se consigan tan completamente como conviene los importantes fines que me propuse en la determinación de reservarme sus nombramientos, es mi voluntad y les mando, que luego que hayan formado cada año respectivamente el Quadrante del valor y distribución de las Rentas decimales, y de los Aniversarios y demas emolumentos fixos y eventuales ( aun quando éstos no corran á su cargo), con la claridad y distinciones que se demuestran y explican en el Formulario que para el efecto ha dado el Contador General de Indias con fecha de 30 de Octubre del presente año, y con arreglo á lo que por esta Ordenanza va dispuesto, y á la particular Erección de cada Iglesia, lo presenten á la Junta de Diezmos para que, pues en él se eomprehenden las cuentas y distribución de que habla la lei 30 del título 16 libro 1 , llene la Junta el encargo y objetos á que se dirigió la citada lei, y en su desempeño, teniendo á la vista la Erección y los respectivos Artículos de esta Ordenanza, exámine el mencionado Quadrante , y confronte sus datos con las razones y noticias que en la propia Junta deben existir, y si nó le hallase conforme, se proceda á rectificarle con concurrencia del mismo Contador Real, y, estándolo como corresponda , ponga en él la Junta su Visto-bueno , que firmarán los Vocales concurrentes; y executándose lo propio con otros tres exemplares del expresado Quadrante, el qual ha de quedar archivado en la Contaduría, se entregarán al Intendente, quien pasará uno de ellos á los Ministros de Real Hacienda para que no sólo les sirva de gobierno en las deducciones correspondientes á Vacantes mayores y menores, según irá prevenido en los Artículos que traten de ellas, puesto que por dicho Quadrante deberá venirse en claro conocimiento de las rentas que hubiesen cabido á las Dignidades, Canongías y demas Prebendas de las propias Iglesias por razón de Diezmos , así en la Quarta capitular, como en el residuo que quede de los quatro Novenos de sus Parroquias después de rebaxadas las consignaciones á que estén afectos, y los costos y gastos que antecedan al repartimiento; sino también de comprobante de los cargos que han de hacerse en sus cuentas por lo respectivo á los ramos que tienen participación en las rentas decimales; remitiendo el Intendente sin demora los otros dos exemplares á mi Real Persona en principal y duplicado por mano del Superintendente Subdelegado , y éste por la Via reservada de Indias, de la qual se pasará uno á la Contaduría General de ellas para los efectos que convengan á mi servicio.

Artículo 201

Para que los Contadores Reales de Diezmos, en el caso de que los Cabildos de las Iglesias no dexen á su cargo la cuenta y razón de lo obvencional en virtud de la libre facultad que en el Artículo 198 les queda para ello declarada, puedan formar los Quadrantes según y como se prefine en el antecedente Artículo, y cumplir todo lo demas que por él se les ordena, será precisa obligación de los Contadores que nombraren los Cabildos entregar ó pasar á aquéllos oportunamente, y sin el menor retardo , copia puntual, certificada y firmada, de la Cuenta de su cargo: entendiéndose que ésta ha de comprehender, y mostrar con toda exactitud y especificación lo que á cada Dignidad, y á las Canongías y demas Prebendas de las respectivas Iglesias, y á su Fábrica, hubiese correspondido en el año de que se trate por razón de Misas, Aniversarios , Asistencias, Vestuarios y todos los demas proventos fixos y eventuales que gozaren , por quanto todo ello se ha de incluir y manifestar del mismo modo en los mencionados Quadrantes observando lo préscripto por él citado Artículo anterior. Y será privativo de los Intendentes, en exercicio del derecho y facultad que me competen para exigir las indicadas noticias, el cuidado de hacer cumplir con la puntualidad debida á los tales Contadores nombrados por los Cabildos lo que aquí les va ordenado, sin admitirles excusa; pero si fuesen Eclesiásticos, como puede suceder, pasarán los Intendentes en qualesquiera casos de omisión que experimenten, los exhortos oportunos en mi Real nombre á los correspondientes Prelados y Cabildos para que les hagan cumplir sin mas retardo y en todas sus partes la mencionada mi Real resolución , como desde ahora para entónces lo encargo á los unos y á los ótros.

Artículo 202

Precavido en lo posible por medio del éxámen y demás ordenado en el Artículo 200 todo vicio , y aun equivocación en los Quadrantes por lo que respecta á los datos y distribuciones de las rentas decimales, evitándose así los pérjuicios que de lo contrario podrían resultar á mi Real Hacienda y á los demas partícipes en la gruesa de ellas, no será ménos conveniente procurar lo mismo en quanto á lo que corresponde á los Aniversarios, obvenciones y demas proventos; y siendo el medio mas prudente y oportuno el que en estos mis Dominios está en práctica para purificar la deducción de las Tercias Reales y de la Media-anata Eclesiástica que en ellos se cobran, es mi Soberana voluntad que se adopte en aquéllos; y en su conseqüencia mando á los Intendentes que, quando por la Junta de Diezmos, de que son Presidentes, se reconozca vicio notable en los valores que demuestre el expresado Quadrante por los emolumentos y lo obvencional, procedan á tomar noticias reservadas, y á pedir los documentos que se estimen conducentes para depurar la verdad de si hai, ó nó, dolo, engaño ó equivocación, dexando también expedito á los demas interesados el derecho de reclamar ante quien corresponda el exceso que adviertan en su perjuicio, con la justa consideración de que se les indemnice de él si se calificare legítimo.

Artículo 203

Fueron varias las Reales Cédulas particulares que antes de ahora se expidieron á las Iglesias Metropolitanas y Catedrales de Indias sobre la forma que sus Prelados y Cabildos deben guardar en las elecciones de Jueces Hacedores de Diezmos, y el tiempo que han de exercer este encargo los nombrados ; y también han sido diversas entre sí las reglas dadas para lo úno y para lo otro por las mismas Cédulas, como dignos de consideración los perjuicios que de ello han resultado. Y atendiendo á cortarlos en su origen, á que la materia, ni por su naturaleza, ni por sus circunstancias resiste en manera alguna la uniformidad en todas las Iglesias de la Nueva-España, y á que es de suma importancia que el mencionado encargo de Jueces Hacedores recaiga en sugetos escogidos y á propósito para su desempeño, he venido en resolver por punto general que, ni para el que por su parte debe nombrar el Prelado de cada Iglesia, ni para el que por la suya ha de elegir también el Cabildo ( según úno y otro se declaró en el Artículo 169 hasta otra providencia mía), se observe en adelante turno o alternativa entre sus Prebendados, como se ha practicado en algunas Diócesis, sino que el Cabildo nombre su Juez Hacedor de Diezmos á pluralidad de votos, y el Prelado á su arbitrio el que le corresponde, con tal que ambas elecciones recaigan precisamente en Individuos del cuerpo del Cabildo, y por ningún caso de fuera de él, expidiéndoles los correspondientes nombramientos, que se han de presentar en la Junta para que la conste de ellos, y se ponga testimonio en el Libro de sus Actas. Y debiendo ser las dichas elecciones bienales alternativamente entre el Prelado y el Cabildo, mando que, para establecer este órden sin confusion ni embarazos, hagan aquéllas úno y otro para el primer año: que para el segundo elija ó reelija el Prelado su Hacedor: para el tercero lo practique el Cabildo; y se guarde esta alternativa sucesivamente para que en su conseqüencia sirva cada uno ( excepto el primero que nombre el Prelado sino le reeligiese ) dos años, y en todos quede un Juez Hacedor instruido de quanto pertenezca á la comisión, y se eviten los graves perjuicios que por falta de aquella precisa inteligencia se han experimentado en las rentas decimales; pudiendo, así los Prelados como los Cabildos, reelegir respectivamente á los enunciados Jueces siempre que lo estimen útil á ellas. Y porque nada lo será tanto como ésta mi Real determinación, encargo á los únos y á los otros la observen, y hagan guardar y cumplir exáctamente en la parte que á cada uno toque, y mando á los Intendentes Vice-Patronos que al propio fin, si fuere necesario, les pasen en mi Real nombre los oficios ó exhortos conducentes.

Artículo 204

Por la lei 37 título 7 libro 1 de la Recopilación se puso á cargo de los Oficiales Reales el cobro de lo que montaran las Vacantes de Arzobispados y Obispados de las Indias, á fin de que estuviese siémpre de manifiesto para quien lo hubiere de haber conforme á derecho; y por Decreto de 20 de Septiembre de 1737 fué servido mi glorioso Padre y Señor D. Felipe Quinto, resolviendo la duda ocurrida y pendiente desde el año de 1617 sobre la pertenencia y aplicación de las dichas Vacantes mayores, y que dió motivo á la expresada lei, de declarar, entre otras cosas, que así como pertenecían á la Corona los Diezmos de las Indias por la concesión Apostólica de Alexandra Sexto, con dominio pleno, absoluto é irrevocable, la pertenecían también por el mismo derecho todos los frutos y rentas decimales que se causaban por vacante de los Arzobispos y Obispos, Dignidades , Canónigos, Racioneros, Medios Racioneros y demas Ministros que sobre ellas la tuviesen asignada en aquellos Reinos é Islas adyacentes, yá procediese de muerte, ó yá de translación ó renuncia; y que aunque podía por conseqüencia aplicar indistintamente estos frutos y rentas á los gastos y necesidades del Estado como otro qualquiera ramo de Real Hacienda, era su voluntad por punto general y regla fixa, perpetua y constante, que se aplicasen y distribuyesen precisamente en los usos y obras-pias que tuviese á bien mandar hacer ó socorrer en éstos ó aquellos Dominios, y señaladamente para costear, en la parte á que alcanzasen, el viático, transporte, manutención y demas gastos que ocasionan los Misioneros Apostólicos que de varias Religiones, y á expensas de la Real Hacienda, pasan de éstos á aquellos Reinos, y existen en ellos con el santo fin de extender la reducción y conversion de los Indios gentiles al Gremio de nuestra Santa Madre Iglesia , como obra-pia en grado eminente la mas acepta y recomendada por todos derechos, y de la primera y mas principal atención de los Señores Reyes Católicos y sus Sucesores desde que la Divina Providencia quiso engrandecer esta Monarquía con el descubrimiento y ocupación de aquellos Imperios; á cuyos fines mandó también que, no sólo continuase á cargo de los Oficiales Reales el cobro, recaudación y cuenta aparte del producto de las Vacantes mayores , sino que también lo fuese en iguales términos el de las menores , y en úno y otro según y como lo executaban con los demas ramos de Real Hacienda: entendiéndose las Vacantes mayores desde el dia de la muerte, translación ó renuncia de los Prelados, hasta la confirmación de los sucesores, ó Fiat de S. Santidad , y las menores desde el fallecimiento, translación ó renuncia de los poseedores, hasta la posesión de los provistos en su lugar, y en únas y ótras por la renta que correspondiese, según la distribución y repartimiento, á cada Dignidad ó Prebenda por respecto solamente á la gruesa ó masa decimal, pues no se debían comprehender aquellas porciones que pof razón de Obvenciones, Aniversarios ú otros títulos se distribuyesen entre ellos, ni tampoco en esta providencia las Iglesias que tuviesen la asignación de su congrua en Caxas Reales, por quedar, como ha quedado siémpre, por muerte de los Ministros de ellas á beneficio de la Real Hacienda aquélla con que de su cuenta se les asistía en vida. Y siendo mi Real ánimo que nada se altere en lo que va referido, y se mandó por Real Cédula circular de 5 de Octubre del propio año de 1737 (* Hállase baxo el Núm.° 22.), lo es también que todo se cumpla exáctamente, y que los Intendentes lo hagan observar con la debida puntualidad á los Ministros de Real Hacienda en lo que les toca ; los quales han de llevar la cuenta separada de este ramo de Vacantes con distinción de las mayores y menores , por quanto así conviene mediante que algunas de las cargas pias consignadas sobre sus productos lo están expresamente, yá en los de las únas, y yá en los de las otras.

Artículo 205

Como por la Real Cédula circular de 5 de Octubre de 1737 citada en el Artículo anterior baxo el Núm. 22 se declaró , entre otras cosas, pertenecer á la Corona el importe de todas las Vacantes de Arzobispados y Obispados , Dignidades, Canongías , Raciones y Medias Raciones, y las de los demas Ministros Eclesiásticos que gocen por asignación para sus alimentos rentas en los Diezmos de mis Dominios de las Iridias, y consiguientemente se ordenó por la misma Cédula que entrase dicho importe en las Caxas Reales, tuve á bien mandar por ótra de 31 de Julio de 1780 se me informase si se consideraban comprehendidas en la expresada declaración las Vacantes de Curatos y Sacristías Mayores que percibían Diezmos; y en vista de los informes que en su cumplimiento se me hicieron, de lo que con presencia de ellos me consultó mi Consejo de las Indias, y sin embargo de pertenecerme todos los frutos y rentas decimales que tocasen en sus Vacantes á los Curatos y Sacristías Mayores de los dichos mis Dominios , vine en resolver, y mandar por Real Cédula circular de 16 de Noviembre de 1785 (* Hállase baxo el Núm.° 23.), que el producto de los respectivos a Curatos y Doctrinas nó entre en mis Caxas Reales, sino que éllos queden aplicados á los Sugetos que interinamente sirvan estos ministerios no sólo por los quatro meses que conforme á la Lei se prescribe de término para su provision , sino también con respecto á todo el tiempo que medie desde la vacante hasta el nombramiento del interino, y desde que éste cumpla los dichos quatro meses hasta que tome posesión el propietario. Y atendiendo á que las razones y fundamentos que inclinaron mi Real ánimo á esta providencia relativa á los Curatos y Doctrinas no versan para con las Sacristías Mayores, resolví nó exceptuarlas de la regla general, y consiguientemente se mandó por la misma Cédula citada que entrasen en mis Caxas Reales los productos de los Diezmos correspondientes á ellas en el tiempo de sus Vacantes, contándose éstas desde la muerte natural ó civil del propietario hasta que el nuevo provisto en la clase de tál, y nó de interino, tome posesión. Todo lo qual es mi Soberana voluntad se cumpla y execute en las Diócesis de la Nueva-España según y como va expresado, y por la mencionada Real Cédula lo mandé; á cuyo fin hago mui estrecho encargo á los Intendentes y demas Ministros á quienes toque su observancia, y también el que corresponde á los Prelados Diocesanos y Cabildos de las Iglesias Metropolitana y Catedrales de aquel Reino.

Artículo 206

En Real Cédula particular de 1 de Mayo de 1769 expedida á Consulta de mi Consejo de las Indias con motivo de varios descuentos que en la Iglesia Metropolitana de la Ciudad de la Plata se habían hecho, y hacían de los valores correspondientes á las Vacantes mayores y menores que , como queda sentado en el Artículo antecedente, pertenecen á mi Corona, fui servido declarar , que la Real Hacienda había debido costear , y debía hacerlo en lo venidero miéntras se hallase vacante la Dignidad Arzobispal , ó la Canongía Magistral, los Sermones que tocan y están respectivamente señalados á úna y á ótra, y el estipendio que percibiese el que defendiere los pleitos, causas y negocios de la Iglesia en vacante del Doctoral; y que por ningún caso se había debido, ni debía deducir del ramo de Vacantes menores cantidad alguna para pagar á los que canten las Epístolas y Evangelios en lugar de los Prebendados difuntos: en cuya conseqüencia mandé por la misma Cédula que, pagándose los mencionados Sermones de mis Caxas Reales ( en donde debían entrar sin descuento alguno las Vacantes mayores y menores), y lo que se diese al Abogado que substituya al Doctoral, nombrase el Dean y Cabildo de la propia Iglesia el tal Abogado, y los Predicadores mi Vice-Patrono , y éste regulase los proporcionados correspondientes estipendios á todos. Y siendo comunes á las demas Iglesias Metropolitanas y Catedrales de mis Dominios de Indias las razones que me inclinaron á la referida determinación, ordeno y mando que se observe y cumpla en todas sus partes puntual y exáctamente en las de Nueva-España, sin hacerse en adelante tampoco deducciones algunas del producto de las Vacantes menores para los Eclesiásticos que en las enunciadas Iglesias se suelen nombrar para que suplan las veces de los Prebendados que faltan, puesto que es de la obligación de todos los del Cabildo el hacerlo por sí mismos; y entendiéndose en quanto á los Sermones que quiero y mando se paguen por mis Tesorerías Reales, que han de ser aquéllos que á los Prelados y á los Canónigos Magistrales les correspondiesen conforme á la Erección de cada Iglesia, y llaman de tabla; y que, hecha por el Ministro que exerza el respectivo Vice-Patronato la regulación de lo que por su estipendio se haya de dar á los Oradores, y por su honorario al Abogado que, electo por el Cabildo, desempeñase en sus pleitos y negocios las obligaciones del Canónigo Doctoral, lo avise al Intendente, y éste disponga las previas formalidades que se dexan prefinidas para executar todo gasto extraordinario á fin de que en su conseqüen» cia se mande pagar, y pague lo que úno y otro importare del fondo de las mismas Vacantes mayores y menores respectivamente.

Artículo 207

Deseoso de atender á la permanencia y perpetuidad de la Dote anual de quarenta mil pesos que por Decreto de 1.° de Enero de 1775 fui servido señalar para gastos y pensiones de la Real y Distinguida Orden Española de mi augusto Nombre sobre las Mitras y Prebendas de algunas de las Santas Iglesias de Indias, y considerando que no podría verificarse sino se deduxese á prorata lo que corresponda de las Vacantes mayores y menores que en ellas me pertenecen, como queda sentado, tuve á bien declarar que la deducción de los dichos quarenta mil pesos se hiciese incluyendo las enunciadas Vacantes no obstante que pertenezcan á mi Real Erario, y haberlas libertado de todo descuento al tiempo de su incorporación á la Corona; para cuya observancia y cumplimiento se expidió la correspondiente Real Cédula circular en 13 de Diciembre de 1777 (* Hállase baxo el Núm.° 24.). En su conseqüencia mando á los Intendentes de las Provincias de México , Puebla, Oaxaca, Mechoacan, Guadalaxara y Durango, zelen con particular vigilancia que la expresada mi Real resolución, contenida en dicha Cédula, se cumpla, guarde y execute exactamente, deduciéndose del producto de las Vacantes mayores y menores que ocurran en las Iglesias Metropolitana y Catedrales de dichas Provincias, como comprehendidas en el repartimiento de los expresados quarenta mil pesos, lo que á prorata las corresponda con respecto al tiempo de su duración, y á la cantidad en que por el citado repartimiento está pensionada cada Mitra y Prebenda de ellas.

Artículo 208

Las tiernas consideraciones que en mi paternal amor recomiendan la importante subsistencia del Monte-pio Militar de España y las Indias, y el consiguiente deséo de afianzar con ella los beneficios que por su erección contribuye á las Viudas y Pupilos de los fieles Vasallos que en la distinguida carrera de las Armas sirven al Estado en éstos y aquellos Reinos, movieron mi Real ánimo á tomar en el año de 1777 varias deliberaciones relativas á unos y otros Dominios con el objeto de ocurrir á las urgencias del mismo Monte, y precaverlas para lo sucesivo en lo posible; entre las quales fue úna la de aplicar a su fondo el quinto del líquido importe de las Vacantes mayores y menores de las Iglesias de Indias, deducidas de su total producto las cargas legítimas. Pero habiendo comunicado aquella mi. Real resolución al mi Consejo de las Indias, y éste consultádome sobre ello, tuve á bien, en vista de lo que me expuso, conceder en beneficio y socorro del mencionado Monte-pio Militar, y con calidad de por ahora, la tercera parte del producto líquido de las expresadas Vacantes mayores y menores baxadas las cargas legítimas de todo el ramo, para que su importe se recaudase allá como los demas fondos del mismo Monte; en cuya conseqüencia se expidió la correspondiente Real Cédula circular para su execucion y cumplimiento en 31 de Julio de 1779 (* Hállase baxo el Núm.°25.). Y siendo mi Soberana voluntad que la expresada consignación se continúe en los mismos términos, y con la propia calidad de por ahora, mando al Superintendente Subdelegado de mi Real Hacienda en la Nueva-España, y á los Intendentes de sus Provincias, que lo observen y hagan observar puntualmente en la parte que á cada uno respectivamente toque.

Artículo 209

Por Bula del Papa Benedicto Décimoquarto expedida á 10 de Mayo de 1754 se concedió al Rei Don Fernando Sexto mi amado Hermano, y á sus Sucesores, la gracia y facultad perpetua de poder percibir una Media-anata Eclesiástica de todos y cada uno de los Provistos á nominación Real en los Beneficios, Pensiones y Oficios Eclesiásticos de estos Dominios y los de las Indias , siempre que llegasen sus frutos y proventos ciertos é inciertos al valor anual de trescientos ducados de la moneda corriente en los respectivos paises de su situación; y aunque, sin embargo, tuvo á bien el mismo Rei mi Hermano resolver que por entonces no se pusiese en práctica en aquellos Reinos la expresada Bula, y mandó continuase la exacción de la Mesada Eclesiástica en la conformidad que se estaba haciendo en virtud de la concesión temporal de la Santa Sede y sus prorogaciones , después por mi Real Decreto de 23 de Octubre de 1775, y en atención á las justas consideraciones que en él se mencionan, vine en mandar que desde su fecha en adelante se pusiese en execucion en mis Dominios de las Indias la citada Bula de Benedicto Décimoquarto, procediéndose en su virtud á la exacción de la dicha Media-anata Eclesiástica baxo las reglas de equidad, y con las precauciones que por el propio Decreto fui servido prefinir y declarar, encargando al Comisario General de Cruzada que, como executor de la expresada Bula, formara y pasase á mis manos la Instrucción conveniente para su efecto, y previniendo se expidiesen las órdenes conducentes para el puntual cumplimiento de todo lo resuelto por el mismo Real Decreto ; en cuya conseqüencia , y con su inserción á la letra, se libró la Real Cédula circular correspondiente en 26 de Enero de 1777 (* Hállase baxo el Núm.° 26.). Por tanto, y siendo mi Soberana voluntad que con arreglo á la dicha Cédula, y á lo dispuesto en virtud de ella por otra de 31 de Julio del propio año (* Está baxo el mismo Núm.° 26.), en que se halla inserta la Instrucción que, según queda dicho, mandé formase y formó el Comisario General de Cruzada, y mereció mi Real aprobación, ordeno á los Intendentes cumplan y hagan cumplir en quanto les toque lo resuelto y contenido en las expresadas dos Cédulas, auxiliando en los casos y cosas en que fuere necesario las providencias de los Subcolectares que expresa el Artículo 3 de la citada Instrucción, y cuidando de que los Ministros de Real Hacienda observen y executen con toda puntualidad, y respectivamente, quanto se les ordena en los Artículos 14 y 15 de la misma Instrucción.

Artículo 210

Considerando que, sin embargo de lo prevenido por las dos Reales Cédulas citadas en el Artículo antecedente, podrá tal vez dudarse si la Mesada que se ha de continuar cobrando en las provisiones de aquellos Curas Párrocos que debieran pagar Media-anata y quedan exceptuados de ella, se ha de recaudar, ó nó, baxo de la misma jurisdicción y reglas que la dicha Media-anata, y unirse sus productos á los de ésta, tengo á bien declarar, que siendo, como es, la Mesada que se ha de exigir á los enunciados Curas un equivalente en que por consideración á lo recomendable de sus oficios Pastorales les permuté la Media-anata, deben gobernar las mismas reglas que en razón de ésta se han dado, ó sucesivamente se dieren, para la regulación, exáccion, recaudación y destino de aquélla, pues los productos de ámbas, y del 18 por 100 que se ha de continuar exigiendo sobre el importe de la dicha Mesada, han de componer un solo ramo, y se deberán comprehender en una misma cuenta, bien que con la distinción competente para que se pueda saber lo que hubiese rendido cada uno de los dos expresados derechos, y también el dicho 18 por 100 del de Mesada, pues el producto de ésta tiene distinta aplicación que el de la Media-anata.

Artículo 211

Como para verificar lo dispuesto en el Artículo 15 de la citada Instrucción inserta en mi dicha Real Cédula de 31 de Julio de 1777 (* Está baxo Núm.° 26.), sea indispensable que se reúnan en la Tesorería General de México todos los caudales que por adeudos de las enunciadas Medias-anatas y Mesadas Eclesiásticas , y á conseqüencia de lo que va ordenado en los dos Artículos que anteceden, se enteraren en las otras Tesorerías, yá Principales de Provincia yá Foráneas, mando á los Ministros de Real Hacienda que las sirvieren executen respectiva y puntualmente en principio de cada año, sin retardo ni omisión, el envío á la dicha Tesorería General de los caudales que en todo el próximo anterior y en las de su cargo se hubiesen colectado pertenecientes al expresado ramo, arreglándose para ello dichos Ministros ( como también los de la Contaduría y Tesorería Generales de México para la remisión que del total líquido de aquellos envíos, y de lo que por sí hubiesen cobrado , deben hacer á la Depositaría General de Cadiz ) á lo que acerca de éste y los demas ramos remisibles á estos Reinos se previene en la ya citada Instrucción práctica y provisional formada por la Contaduría General de Indias; entendiéndose que, conforme á la propia Instrucción, han de formar unos y otros Ministros de Real Hacienda respectivamente la cuenta del referido ramo, y presentarla á mi Real Tribunal de la Contaduría de ellas como les está mandado para las demas de su cargo.

Artículo 212

En algunos parages de mis Dominios de las Indias se suscitaron dudas y controversias sobre si la regulación y exáccion de la Media-anata se debía, ó nó, hacer á los sugetos promovidos en piezas Eclesiásticas de igual, ó mayor renta, conforme se practica en la de empléos Seculares por virtud de mi Real Decreto de 12 de Mayo de 1774. Y enterado de los recursos que sobre las indicadas dudas se hicieron á mi Real Persona , y teniendo presente que por el Decreto de 23 de Octubre de 1775, ya citado en el Artículo 209, expresamente mandé se procediese en aquellos mis Reinos á la exáccion de la dicha Media-anata Eclesiástica baxo las reglas de equidad y justicia con que se practica en estos de España, conforme á ellas vine en declarar que los Provistos en piezas Eclesiásticas de Indias que adeuden Media-anata, deben satisfacerla, aunque no acrezcan en renta, del valor íntegro de la pieza á que fueron promovidos siempre que hayan verificado el año de su posesión, mediante ser nueva gracia. Que por esta propia razón, y en los mismos términos , están sujetos al pago total del mencionado derecho los que aumentasen en renta por sus ascensos ó promociones, sin que en éste ni aquél caso obste lo que se observa para la exáccion, en iguales circunstancias, de la Media-anata de empléos Seculares, cuyas reglas no versan ni deben versar en la Eclesiástica. Que á los Provistos que falleciesen antes de cumplir el año de la posesión, sólo se les deberá cobrar lo que por prorata corresponda con respecto al tiempo que gozaron la renta de su Prebenda, y al producto de ella; y que lo mismo se execute quando algún Provisto fuese promovido antes de concluir el año de la posesión, entendiéndose sin perjuicio de la Media-anata que adeudan con la nueva presentación: de todo lo qual se previno por Real Orden circular de primero de Junio de 1780 á mis Virreyes, Presidentes y Gobernadores de las Indias, y á los Intendentes donde los hai, para su debida inteligencia , para la de aquellos Oficios de cuenta y razón, y también para la de los Subcolectores de la expresada Media-anata Y siendo mi Real ánimo que en conseqüencia se observen las referidas declaraciones exacta y puntualmente en la Nueva-España, mando á los Intendentes de sus Provincias que con particular atención zelen el cumplimiento de ellas en la parte que les corresponde.

Artículo 213

Conviniendo que los Subcolectores de las referidas Media-anata y Mesada Eclesiástica para el mejor desempeño de su encargo tengan noticia puntual y exácta de lo que por razón de Diezmos, Obvenciones, y demas proventos ciertos é inciertos corresponda en cada un año á todas y á cada una de las Dignidades, Canonicatos, Prebendas, Raciones y Medias, Beneficios y Pensiones Eclesiásticas de la Diócesi de su privativo conocimiento , mando á las Juntas de Diezmos que luego que por los Contadores Reales se haya formado, y por ellas aprobado en cada año el Quadrante de que se trató en el Artículo 200, hagan que con arreglo á lo que de él resulte pongan los mismos Contadores Reales Certificación comprehensiva de la noticia que queda enunciada, y la pase cada Junta.al Subcolector que corresponda.

Artículo 214

A conseqüencia de concesión Apostólica del Sumo Pontífice Urbano Octavo en su Breve de 12 de Agosto de 1625, se mandó por la lei 1 título 17 libro 1 de las recopiladas , que siempre que á presentación Real, ó á su nombre por los Vice-Patronos de las Iglesias de Indias, se proveyere á alguna Persona en Dignidad, Canongía, Ración, Media Ración ó Prebenda de ellas, ó en Oficio ó Beneficio Eclesiástico , Curato ó Doctrina, se cobrase una Mesada del valor anual de su respectiva renta, con ealidad de que no se verificase hasta que hubiesen pasado quatro meses de haber tomado su posesión el Provisto; á cuyo efecto se ordenó por la misma lei que los Oficiales Reales, en tales casos, procedieran á la regulación y cobranza de la dicha Mesada en el modo , y baxo las reglas que , en conformidad de lo prescrípto por el indicado Breve Pontificio, se prefinieron en la propia lei; y en virtud de otro Breve de 16 de Junio de 1626, en que el mismo Urbano Octavo declaró que la dicha Mesada debía pagarse en esta Corte íntegra y completa en plata, y libre de costas, riesgos y averías , se mandó también por la referida lei 1.ª que, á mas de lo que la Mesada montara, se cobrase con ello de la persona presentada, y de sus bienes y rentas, las costas que su importe pudiera tener de fletes, derechos , averías y ótros , hasta que llegara á estos Reinos, y que todo lo que de lo úno y lo otro procediera se remitiese á ellos por cuenta y riesgo de la persona de quien se hubiera cobrado. Y aunque aquella gracia fué temporal por sólo quince años, ha subsistido y subsiste hasta el presente con las propias calidades en virtud de varias prorogaciones de la Santa Sede, en fuerza de las quales se continuó sin intermisión el cobro de la referida Mesada de todos y cada uno de los Provistos á presentación Real en las Piezas Eclesiásticas de mis Dominios de las Indias que van enunciadas , hasta que, usando Yo de la merced y facultad que me fué concedida, y á mis Sucesores perpetuamente, por la Bula Pontificia de que se trató en el Artículo 209, tuve á bien resolver por mi Real Decreto citado en él que en aquellos mis Reinos se pusiese en práctica la exáccion de la Media-anata de las Piezas Eclesiásticas que, conforme á la dicha Bula, deben causarla, y que en las demas excepcionadas por ella y el mismo Decreto se continuase cobrando la referida Mesada en los propios términos que hasta entónces, como que provenía de otras distintas concesiones Apostólicas, según que así lo mandé por la Real Cédula circular de 26 de Enero de 1777, que también se citó en el expresado Artículo 209 baxo el Núm. 26 , y después por ótra de 12 de Octubre del propio año (* Hállase baxo el Núm.° 27 con la otra Cédula y el Breve que después se citan.), previniendo en ésta que para la regulación del importe de la dicha Mesada se observase puntual y exáctamente lo ordenado en ótra de 21 de Diciembre de 1763 en quanto no se opusiera á la dicha de 26 de Enero. Pero como posteriormente la Santidad de Pió Sexto por su Breve de 16 de Junio de 1778 se dignó de prorogar la mencionada gracia con las propias calidades que sus antecesores, y por todo el tiempo de mi vida, cometiendo su execucion al Comisario General de Cruzada, y esta circunstancia debe variar en parte la práctica ántes observada en el manejo de este ramo, tengo á bien, para que en todo sea conforme al citado Breve, prefinir por los seis Artículos siguientes las reglas que en lo sucesivo han de gobernarle.

Artículo 215

Respecto de que la indicada comisión dada por la Santa Sede al Comisario General de Cruzada en el Artículo 19 del citado Breve de 16 de Junio de 1778 es igual á la que también le cometió para la execucion del de la Media-anata Eclesiástica, correrá baxo su jurisdicción y la de sus Subcolectores Subdelegados para este ramo en Indias el de la Mesada en los mismos términos, y con las propias facultades que para aquélla les tengo declaradas por mi Real Cédula de 31 de Julio de 1777 ya citada baxo el Núm. 26 , y por la Instrucción inserta en ella; pero arreglándose para la regulación del importe de dicha Mesada, y para el plazo de su exáccion y cobranza, al enunciado Breve, y á lo dispuesto por las ya mencionadas lei 1.ª y Real Cédula general de 21 de Diciembre de 1763 (* Hállase con el Breve baxo el Núm.°27.), sin incurrir en los defectos que por esta se notaron á los Oficiales Reales, y exigiendo también, como está repetidamente mandado, lo que correspondiere por razón del 18 por ciento de fletes y averías sobre el valor de cada Mesada, para que el importe de úna y otro se entregue en la respectiva Tesorería de mi Real Hacienda: cuyos Ministros pasarán al Subcolector en principio de cada año y por triplicado la relación circunstanciada que expresan las mismas lei y Cédula, á fin de que, poniendo en todos tres exemplares su Visto-bueno el propio Subcolector después de cotejarlos con sus asientos, y añadiendo, también por triplicado, relación individual de todo lo adeudado y de lo cobrado, con las diligencias practicadas para su pago, pase unos y otros documentos al Intendente de la Provincia, el qual dirigirá un exemplar de ellos al Tribunal de la Contaduría de Cuentas á fin de que le sirva de gobierno en la toma de la que han de dar los dichos Ministros de Real Hacienda, y remitirá los otros dos en principal y duplicado á mis Reales manos por la Via reservada de Indias, de donde se pasará el uno á la Contaduría General de ellas para los usos que convengan á mi Real servicio.

Artículo 216

Los Ministros de Real Hacienda en cuyo poder entraren, consiguiente á lo que se dispone por el Artículo anterior, los productos del referido derecho de Mesada y su 18 por ciento, han de rendir anualmente la cuenta de uno y ótro con distinción en el Tribunal de la Contaduría de ellas, observando lo prevenido por punto general en esta Instrucción para con las demas cuentas de su cargo. Y respecto de que los valores del expresado derecho están aplicados desde antiguo, conforme al objeto de su concesión, á costear el envío de Misiones de éstos á aquellos Reinos, en que es mi voluntad se inviertan, mando que los dichos Ministros de Real Hacienda envíen respectiva y puntualmente en principio de cada año, sin retardo ni omisión, á la Tesorería General de México los caudales que en las de su cargo se hubiesen colectado en todo el próximo anterior pertenecientes al dicho ramo, y que el Contador y el Tesorero Generales remitan anualmente á la Depositaría General de Cadiz, y á mi Real disposición, el total que de aquellos envíos , y de lo que por el mismo derecho hubiesen ellos cobrado, resulte líquido en su poder, arreglándose unos y otros Ministros para las expresadas remisiones á lo que acerca de todo ramo remisible á estos Reinos se previene en la Instrucción práctica y provisional de la Contaduría General citada en varios Artículos de la presente, y entendiéndose que aquéllas se han de hacer en todos sus tránsitos por cuenta y riesgo respectivamente de los sugetos de quienes se hubiesen cobrado las mismas cantidades, por ser conforme á la concesión de este derecho en su origen, y haberse en conseqüencia dispuesto así en la propia lei 1.ª título 17 libro 1.° de la Recopilación de Indias.

Artículo 217

Está general y repetidamente mandado á consecuencia de los Breves Pontificios citados en el Artículo 214, que los Provistos en Dignidades , ó en qualquiera otra Pieza Eclesiástica que adeude el derecho de la Mesada, afiancen á satisfacción de los Oficiales Reales que harán el pago de lo que por ella les corresponda respectivamente conforme á lo dispuesto por la ya citada lei 1.ª título 17 libro 1.° de las recopiladas, y cumplidos los quatro meses de la posesión; y consiguientemente se dispuso por Real Cédula circular de 5 de Julio de 1690 que los Arzobispos y Obispos no diesen la colación y canónica institución á los que fuesen presentados en las Prebendas de aquellas Iglesias, Curatos , Doctrinas , Oficios ó Beneficios Eclesiásticos de sus Diócesis, sin que primero hiciesen constar haber otorgado la dicha fianza. Pero no habiendo bastado las enunciadas providencias para conseguir el justo fin á que se dirigieron, tuve á bien resolver en el año de 1765 que en todos los Despachos de presentaciones á Dignidades y Prebendas que se expidieran en lo sucesivo se pusiese la cláusula de que no se diese la posesión hasta que el Interesado hiciese constar que afianzó primero el pago y cobranza de la Mesada que adeudaba por su presentación, con arreglo á lo prevenido en mi Real Cédula circular de 21 de Diciembre de 1763 ya citada baxo el Núm. 27; y además fui servido mandar al mismo tiempo á los Oficiales Reales por otra Cédula general de 7 de Mayo de 1765, que si qualquiera de los Provistos, cumplidos los quatro meses de su posesión, rio satisficiese la Mesada que le correspondiere conforme á las reglas que para su regulación estaban dadas en conseqüencia de los mencionados Breves Pontificios, executasen á sus Fiadores, ó, si les pareciera mas oportuno, recurriesen al Tesorero de la Mesa Capitular para que, reteniendo de lo que perteneciese al Deudor principal la cantidad equivalente, se les entregase. Y siendo mi Real voluntad que todo lo referido se observe en la parte que ha correspondido hasta ahora á los Oficiales Reales por los enunciados Subcolectores mediante quedar baxo su jurisdicción y conocimiento, en fuerza de lo que va declarado, no sólo la regulación del importe de la Mesada, sino también su cobranza, y la calificación y admisión de las fianzas del mismo modo que deben executarlo en razón de la Media-anata: para facilitar que en ambos derechos puedan cumplirlo sin los riesgos que ofrecen las providencias tomadas antes de ahora, ordeno que todos los Despachos que se expidiesen por las Secretarías de mi Consejo de la Cámara de Indias en virtud de las provisiones Eclesiásticas que Yo hiciere en lo sucesivo para las Diócesis de la Nueva-España , excepto los de Arzobispos y Obispos, los remitan dichas Oficinas (satisfechos que sean por los Interesados ó sus Agentes los derechos que adeudasen ) á aquel Superintendente Subdelegado de mi Real Hacienda ( que deberá avisarlas el recibo ) para que , dirigiéndolos sin dilación al Intendente de la Provincia á que correspondan, éste los pase al Subcolector respectivo, de cuya mano deberán los presentados recibirlos, afianzando ántes á su satisfacción el pago, yá de la Media-anata, ó yá de la Mesada y su 18 por ciento, baxo las condiciones que á cada uno de estos derechos sean debidas en conformidad de lo dispuesto y prevenido. Y además mando que, para los propios fines y en iguales términos, se pasen á los referidos Subcolectores respectivamente por mis Vice-Patronos Reales propietarios todos los Despachos de las presentaciones Eclesiásticas que hicieren en exercicio de las facultades que les están concedidas.

Artículo 218

Conviniendo que el Tribunal y Contaduría de Cuentas tengan todas las noticias que puedan conducir á su mejor gobierno en el éxámen, glosa y fenecimiento de las que deben reconocerles, quiero y ordeno que, así el Superintendente Subdelegado de mi Real Hacienda en la Nueva-España , como los Vice-Patronos Reales propietarios de sus Diócesis, pasen al dicho Tribunal en principio de cada año una Razón circunstanciada, éstos de las presentaciones Eclesiásticas que en todo el próximo anterior hubiesen hecho en sus distritos, y aquel de los Despachos que haya remitido á los Intendentes, y se le hubiesen dirigido por las Secretarías de mi Consejo de la Cámara en observancia de lo dispuesto por el Artículo anterior.

Artículo 219

En conformidad de lo prescripto por los Breves Pontificios de que se hizo específica mención en el Artículo 214 (* Baxo el Núm.º 27 se halla el que de éllos se pone á la letra.), y á conseqüencia de lo declarado por mi Decreto de 23 de Octubre de 1775 , y los Capítulos 6 y 7 de la Real Instrucción, ésta inserta en Cédula circular de 31 de Julio de 1777 y aquél en ótra de 26 de Enero del mismo año (* Ambas se hallan baxo el Numº 26.), sólo han debido pagar la Mesada de que se trata desde la fecha del dicho Decreto, y deben hacerlo en lo sucesivo, los Arzobispados , Obispados , Curatos y Doctrinas de mis Reinos de las Indias , como también las Pensiones, Oficios y Beneficios Eclesiásticos cuyas rentas, y proventos ciertos é inciertos, no lleguen al valor anual de trescientos ducados de la moneda corriente en aquellos mis Dominios, ni tampoco baxen del valor , en las mismas monedas , de cien ducados de oro de Cámara Romanos. Y siendo necesario para su mas exácta observancia, y evitar toda duda , el que se sepa á quanto corresponde en la moneda corriente de Indias cada una de las dos expresadas cantidades de ducados según sus diferentes especies y valores , vengo en declarar que los dichos cien ducados de oro de Cámara corresponden justamente al valor de doscientos diez y ocho pesos y seis reales en la moneda corriente de Indias , y al de quatrocientos trece pesos quatro reales y veinte y ocho maravedís de la misma moneda los trescientos ducados de ella, regulado cada uno por once reales y un maravedí

Artículo 220

Para saber si la Pieza Eclesiástica que se hubiese provisto debe causar Media-anata, ó pagar solo Mesada, es indispensable averiguar á qual de las dos cantidades expresadas en el Artículo antecedente llegó el valor de su renta decimal, y proventos ciertos é inciertos, en el año próximo anterior al de la posesión y colación del Provisto, así como para hacer la regulación de la Mesada conforme á lo prevenido en la lei 1.ª título 17 lib. 1.°, y Real Cédula de 21 de Diciembre de 1763 (* Hállase baxo el Núm.º 27.) en conseqüencia de su concesión Apostólica, es igualmente necesario saber lo que en el último quinquénio hubiese correspondido por los mismos respectos á la pieza de que se haya de deducir la dicha Mesada. En cuya atención, y en la de que entre los objetos que me propuse en la providencia de reservarme los nombramientos de los Contadores de Diezmos y Quadrantes de las Santas Iglesias de las Indias fue úno el facilitar por su medio la expresada averiguación con la puntual exáctitud que corresponde, cortando los continuos embarazos que ántes generalmente lo habían impedido bien á pesar de las repetidas y estrechas providencias dadas sobre ello: encargo á los Subcolectores de ambos derechos que, con presencia de la Certificación que en conformidad del Artículo 213 les deben pasar anualmente las Juntas de Diezmos, procedan á las enunciadas averiguaciones de valores, y á la deducción de la Mesada en las presentaciones así de Arzobispado ú Obispado, como de otra qualquiera Dignidad, Prebenda, Beneficio ú Oficio respectivo á la Santa Iglesia Metropolitana ó Catedral de la Diócesi, y en las Pensiones que sobre alguna de las mismas Piezas estuviesen reservadas, y no se exceptuasen expresamente; y que en quanto á los Curatos, Doctrinas, Oficios y Beneficios que deben ser comprehendidos en los Quadrantes de Diezmos, y por consiguiente en la dicha Certificación, procedan á las propias averiguaciones con puntual noticia no sólo de lo que respectivamente les hubiese correspondido en el último año del expresado quinquenio , y en todos los cinco de él en su caso , por la parte que cada una de dichas piezas deba percibir de los quatro Novenos de los Diezmos respectivos , sino también de lo que les hayan valido en los mismos tiempos las obvenciones y emolumentos , según conste de los libros de Colecturía que se han de tener, como está mandado, en todas las Iglesias de Curatos y Doctrinas, y en su defecto por lo que resultare de las averiguaciones y oportunas diligencias que los expresados Subcolectores deberán hacer, y auxiliar en caso necesario los Vice-Patronos.

Artículo 221

Por las provisiones que en Religiosos de las Órdenes Mendicantes se hiciesen de Doctrinas y Beneficios Curados que no se hubiesen secularizado en conformidad de las providencias generales dadas para ello por Cédulas de 1.° de Febrero de 1753, 23 de Junio de 1757 y 7 de Noviembre de 1766 (* Hállanse baxo el Núm.º 28.), se cobrará el derecho de la Mesada en el modo y términos que prescribe la lei 5 título 17 libro 4 de la Recopilación ; pero no se cobrará de las limosnas de que trata la lei 2 del mismo título, ni tampoco de las Pensiones que los Arzobispos ú Obispos señalaren sobre sus Mitras á los Auxiliares para su congrua desde el Fiat de Su Santidad hasta la muerte del principal, y ménos de lo que por respecto de las mismas pensiones percibieren en el tiempo de las vacantes de los efectos de ellas, mediante ser tales consignaciones por su naturaleza de las exceptuadas del referido derecho por la citada lei 2.

Artículo 222

Hai en la Nueva-España otras Rentas menores que pertenecen á mi Corona Real, como son los Juegos de Gallos, Estancos ó Asientos de Nieve, Alumbres y Cordobanes, y algunos derechos parciales de poca consideración. Y respecto de que todos ellos, de qualquiera especie ó calidad que sean, deben estar sujetos á la privativa inspección de los Intendentes, será uno de sus cuidados tomar individuales noticias de quantos derechos de la dicha clase correspondan á mi Real Erario en sus Provincias, á fin de recaudarlos por administración bien arreglada, ó ponerlos en justos arrendamientos, pues los ramos de corto momento no sufren regularmente los gastos de administrarlos, y por tanto conviene que salgan á pública subhasta en Junta de Almonedas para que se rematen en los mayores postores con las solemnidades y requisitos enunciados en el Artículo 162; entendiéndose en quanto al ramo del Juego de Gallos que por ahora no se ha de innovar en razón de su Juzgado según en la actualidad se halla establecido.

Artículo 223

Informado de que los Cabildos de las Iglesias Catedrales de mis Dominios de las Indias, y los demas Perceptores de aquellos Diezmos no cumplían con la puntualidad debida la estrecha obligación en que están constituidos de dotar los Curatos de sus respectivas Diócesis quando los productos de los mismos Diezmos son suficientes para verificarlo, lo qual no sólo era en agravio de los Párrocos, sino también de mi Erario, pues indebidamente se cobraba de sus Reales Caxas el Sínodo; y teniendo además consideración á los diferentes abusos y desórdenes que generalmente, y por el mismo principió, se estaban experimentando así en la excesiva cantidad de los Sínodos que se pagaban á los Curas, como en aquéllos con que se les asistía sin preceder la necesaria justificación de su residencia, en defecto de la qual debía retenérseles á beneficio de las propias Iglesias con arreglo á la lei 16 título 7, y á la 18 título 13 del libro 1.° de la Recopilación, fui servido de tomar para su remedio varias determinaciones á Consulta que sobre todo ello me hizo mi Consejo de Indias en 14 de Octubre de 1771, y se expidieron para su cumplimiento las correspondientes Cédulas en 21 de Enero del siguiente año de 1772 (* Hállanse baxo el Núm.° 29.). Pero como sin embargo de haberse recomendado en ellas la mas exácta y pronta execution de quanto se mandó, hasta ahora no la han acreditado las resultas, y por consiguiente se halla este grave asunto sin poder recibir el justo arreglo á que conspiraban las citadas Cédulas y mis Soberanas intenciones : para que éstas no queden sin efecto por mas tiempo, mando á los Intendentes Vice-Patronos Reales que como tales promuevan con la mayor actividad posible la práctica y puntual cumplimiento en las Diócesis de sus Provincias de lo dispuesto y ordenado por las referidas Cédulas, y que lo mismo executen respectivamente el Virréi de México, el Comandante-General de las Fronteras y el Presidente Regente de mi Real Audiencia de Guadalaxara por lo correspondiente á las Iglesias y Diócesis en que deben tener el absoluto exercicio del Vice-Real Patronato en conformidad de lo dispuesto por el Artículo 8, dando los únos y los ótros cuenta á mi Consejo de las Indias de lo que se fuese adelantando en la materia.

Artículo 224

Siendo igualmente propio de mi Soberana autoridad cortar los gravísimos daños que se originan de que algunos de los Curas de las Provincias de Nueva-España ( acaso por el mismo principio expresado en el anterior Artículo , que en gran parte deberá cesar desde luego mediante lo que se ordena por el 190 ) lleven á los Indios excesivos derechos parroquiales: para su remedio he mandado dirigir ( como se hace con esta fecha) órdenes bien estrechas al mui Reverendo Arzobispo y Reverendos Obispos, y á los Prelados Regulares que tienen súbditos en Curatos y Doctrinas, para que únos y otros les prohíban con graves penas todo exceso en los mencionados derechos; previniéndose al mismo tiempo á los priméros que sobre este punto formen Aranceles equitativos, y arreglados á la pobreza de aquellos Naturales, y los remitan á la Audiencia respectiva dentro de seis meses perentorios, para que su éxámen y aprobación se concluyan en el preciso término de un año contado desde el recibo de las citadas órdenes. Y como quiero que sea una de las obligaciones de los Magistrados Seculares la de vigilar sobre el exacto cumplimiento de esta mi justa determinación, mando al Virréi, al Comandante-General de las Fronteras y al Intendente General de México, que zelen mui de cerca su puntual observancia, y encarguen estrecha y respectivamente, y con freqüencia, á los Intendentes-Corregidores y á los Gobernadores que estén mui á la mira de la conducta de los Curas en este punto: encargando además los dichos mi Virréi y Comandante-General á las Audiencias de los distritos de sus respectivos mandos que lo miren con la atención y preferencia que exigen su importancia y gravedad.

Artículo 225

Por la Suprema Regalía de mi Corona, y mas señaladamente por la de ser de mi Real Patronato efectivo las Iglesias de las Indias, y estar baxo de mi Soberana protección, me corresponde la vigilancia y cuidado de mirar por la mayor seguridad de los Expolios de sus Prelados, para que á su tiempo se entreguen á quien por derecho corresponda. En cuya conseqüencia, y teniendo presente lo que por los mismos principios se mandó en las leyes 37, 38, 39 y 40 título 7 libro 1.° de la Recopilación, quiero y ordeno que se observe lo que por ellas se dispone, con las ampliaciones y restricciones que en los quatro Artículos siguientes irán prefinidas; y que el Virréi, el Comandante-General de las Fronteras,el Presidente Regente de la Audiencia de Guadalaxara y los Intendentes, lo cumplan, guarden y executen respectivamente, y lo hagan cumplir y executar en la parte que les toque como Více-Patronos; y que los Intendentes, como tales, cuiden de que los Ministros de Real Hacienda practiquen sin omisión, y con la prontitud y actividad que conviene, todo lo que por las mismas Leyes y Artículos indicados se les ordena , sin que los únos ni los ótros contravengan á ello, ni permitan contravenir en manera alguna.

Artículo 226

Respecto de que la personal intervención de los Fiscales de mis Reales Audiencias en los Inventarios de que trata la lei 39 citada en el Artículo anterior sólo podrá verificarse en la Capital de México y en la de Guadalaxara, mando que en todas las demas Capitales de Diócesis de la Nueva-España se entienda la citación que dispone (ficha lei con el Promotor Fiscal de mi Real Hacienda, y que éste asista, conforme á ella, á la enunciada diligencia.

Artículo 227

En los Inventarios, Almonedas y Remates de Expolios de Arzobispos ú Obispos, á que han de asistir dos Prebendados de la respectiva Iglesia, y uno de los Ministros de mi Real Hacienda del distrito, será el conocimiento privativo de los Intendentes-Corregidores, que por consiguiente le tendrán también en las primeras instancias de los Pleitos y Causas que ocurran sobre los mismos Expolios, proveyendo lo que, conforme á derecho , convenga á la indemnización de unos bienes de tan privilegiada naturaleza, y admitiendo las apelaciones, á que haya lugar, para ante la Audiencia Real del territorio. Y á fin de que en estas segundas instancias se precava por todos los medios propios de mi Soberana protección el que las Iglesias no sean perjudicadas en los bienes y cosas que justamente las pertenezcan , mando que mis Fiscales salgan á la voz y defensa de ellas.

Artículo 228

Todos los bienes que se inventariasen en los mencionados Expolios de Arzobispos ú Obispos, sin exceptuar sus Pontificales, se depositarán precisamente en poder de los expresados Ministros de Real Hacienda, quienes en calidad de tal depósito se encargarán de ellos baxo la debida cuenta y razón, hasta que se manden entregar por quien debiese hacerlo, según lo que irá prevenido: cuidando los Intendentes-Corregidores con mui particular atención, y guardando todo aquel decoro que corresponde á las Casas Episcopales, de precaver las ocultaciones y extravíos que de algunos bienes y alhajas de los propios Prelados se suelen executar quando fallecen, ó están próximos á ello, poniendo al expresado fin y con oportunidad en las mismas Casas Episcopales el resguardo y custodia que convengan por medio de personas decentes, y de toda la fidelidad y diligencia que corresponde para el mejor desempeño.

Artículo 229

Determinadas y fenecidas las demandas puestas contra los bienes de los enunciados Expolios, si las hubiese, y concluidos en qualquiera de los dos casos sus autos, se remitirán por el Intendente-Corregidor á la Audiencia del territorio, la qual los reconocerá prolixa y cuidadosamente, y hallando lo actuado en ellos según y como corrresponde al debido cumplimiento de mis Soberanas justas intenciones, los aprobará, y devolverá al mismo Intendente mandándole disponga que los Ministros de Real Hacienda entreguen sin dilación á cada acreedor lo que le corresponda, y que, deducido todo ello de lo seqüestrado en su poder, y guardando lo que por mis Reales Cédulas sobre esta materia les tenga encargado, ó en adelante dispusiere, hagan de lo que quedare, y del Pontifical, pronta y exácta entrega á la Iglesia y demas destinos á que pertenezca: lo qual.executado, dará el Intendente-Corregidor cuenta á mi Consejo Real y Supremo de las Indias con testimonio íntegro de los autos en observancia de la lei 37 ya citada en el Artículo 225.

Artículo 230

Todos los caudales pertenecientes á mi Erario procedidos de Rentas administradas ó arrendadas, de qualquiera calidad y naturaleza que sean ( exceptuando sólo la del Tabaco que ha de seguir por ahora el separado giro y gobierno con que se ha establecido), deberán entrar en la Tesorería del territorio en que se adeuden y causen, yá sea la General, ó yá Principal ó Foránea: de modo que aun los productos de algunos ramos que en la actualidad se recaudan con separación en la Nueva-España se han de trasladar mensualmente de las Administraciones á la Tesorería Principal de la Provincia , ó á alguna de las Foráneas de ella que se halle mas inmediata á la General de México, por quanto en ésta se han de reunir los sobrantes de todas aquéllas, evitándose en lo posible retrocesos de distancias en sus translaciones y envíos para excusar los mayores gastos que de lo contrario se ocasionarían: baxo de cuyas reglas mando que, por ahora, no se haga novedad en lo demas de la administración y manejo de los ramos indicados, corriendo al cuidado de los Ministros que respectivamente los dirigen en el modo y forma que se practica y dispone por sus particulares Ordenanzas.

Artículo 231

Aunque en conformidad de los Artículos 149 y 156 hayan de ser los Factores y Administradores del Tabaco los que también administren y expendan la Pólvora, Naipes y Papel Sellado, esto no obstante, en fin de año han de rendir y presentar con total separación las Cuentas de dichas especies ó ramos; conviene á saber, la del Tabaco á su Dirección General, para que la dé el curso prevenido en la particular Ordenanza de esta Renta; las de Pólvora y Naipes, divididas , y con distinción de las clases de sus especies , y correspondientes productos y gastos , á las respectivas Direcciones á efecto de que, reconocidas por sus Contadurías, y comprobado por ellas el cargo de especies que hubiesen hecho á cada Factor ó Administrador puesto que con su intervención deben habérseles remitido, resuman las ventas de todas las Factorías y Administraciones en la Cuenta general que las mismas Contadurías han de llevar á su ramo, y se pasen, con las particulares de aquéllas, al Tribunal de las de mi Real Hacienda para su fenecimiento , según se dispone en las Ordenanzas de ambas rentas. Pero las del Papel Sellado las han de dar y dirigir los referidos Factores y Administradores á los Ministros de Real Hacienda de las Tesorerías Principales ó Foráneas de donde se les hubiesen, remitido los Sellos, á fin de que, executando por su parte igual comprobación y resumen al que se ha explicado para la Pólvora y Naipes, las remitan con las suyas al mencionado Tribunal.

Artículo 232

Cada Intendente señalará un dia de la semana para tener en su Casa Junta de Gobierno con los Ministros de Real Hacienda Principales de la Provincia, y los Administradores , Contadores y Tesoreros Particulares de qualesquiera de mis Rentas, si los hubiere en la Capital, á fin de que, llevando únos y otros á dicha Junta Nota ó Razón de los caudales y efectos existentes de los ramos de su cargo , y del estado que tuvieren las cobranzas ó descubiertos que hubiese en cada uno, firmada respectivamente, se exámine si todos mis derechos se exigen con igualdad, y sin agravio de los contribuyentes; si los empleados obran con la inteligencia, actividad y pureza debidas en el cumplimiento de sus obligaciones; si hai Dependientes que no sean precisos para la buena cuenta, administración y resguardo, ó si conviene añadir algúno , en el concepto de que sólo se han de mantener los que fueren indispensables para dichos fines, y mas á propósito para el desempeño de sus empléos: sobre cuyos puntos, y los demas que ocurran relativos á mi Real Hacienda se tratará y conferenciará, como también acerca de los modos de beneficiarla y aumentarla en todo lo posible y justo, de economizar quanto convenga su manejo y recaudación, y de reducir á dinero, según sea mas útil, aquellos efectos que por las prevenidas Notas resultaren existentes. Y en la Junta de la primera semana de cada mes, con presencia de los Estados de valores que se habrán formado comprehensivos hasta el último dia del próximo anterior en conformidad del Artículo 235, se extenderá la consideración y conferencia á lo que de ellos resultare en órden al aumento ó diminución de ingresos, para en este último caso exáminar la causa, y tratar del remedio.

Artículo 233

Sobre los puntos indicados en el Artículo antecedente, y los demas que en las expresadas Juntas de Gobierno se regularen conducentes á la mejor recaudación de mis Reales intereses, acordarán por sí los Intendentes las providencias que tuvieren por mas efectivas y oportunas después de haber oido los dictámenes de los demas concurrentes, que han de ser puramente informativos para que sus resoluciones recaigan con mayor conocimiento y acierto. Y en las mencionadas Juntas se tendrá un Libro en que, no sólo se formen asientos puntuales y específicos de los particulares que en ellas se propongan y traten, y que por su entidad y circunstancias merezcan providencias, sino también de las que acordare el Intendente sobre cada uno. Pero si entre los puntos que se trataren hubiere algunos que necesiten de mas serio éxámen y mayor autoridad, darán cuenta los Intendentes á la Junta Superior de Hacienda por mano del Superintendente Subdelegado, como su Presidente, y se arreglarán á sus determinaciones.

Artículo 234

Así en la Tesorería General de Exército y Real Hacienda de Nueva-España, como en las Principales y Foráneas de sus Provincias , y en la General y Particulares del Tabaco y demas ramos que corrieren por administración separada, sin excepción de algúno, se han de hacer Arcas el primero dia de cada mes, presenciando esta operación los Intendentes en las Tesorerías y Administraciones de las Capitales de Intendencia, y con la misma generalidad sus Subdelegados en las Tesorerías y Administraciones Foráneas: á cuyo fin los Ministros encargados de las unas y las otras han de tener formado un Plan de las existencias que hubiere en el dia, según se les ordena por los §§ 111 hasta el 114 de la ya citada Instrucción práctica y provisional (* Hállanse baxo el Núm.° 30 todos los §§ que en este Articulo se citan.), el qual firmarán, y lo entregarán al Intendente ó Subdelegado antes de dar principio á dicha operación, siendo del cargo de éste asegurarse de la efectiva existencia de cada clase de las expresadas en dicho Plan, por los medios del recuento y exácto reconocimiento de las únas conforme al § 115, y del cotejo solamente de las sumas en lo tocante á las otras según se previene en los §§ 116 y 117: de modo que los Intendentes y sus Subdelegados han de quedar respectivamente responsables con el Visto-bueno de que habla el § 118, y han de poner después como adelante se dirá, á qualquiera resulta que hubiere en contra de lo cierto y efectivo de todo aquello que con esta precaución deben reconocer con escrupulosa diligencia, así como lo serán igualmente al descuido y omisión en las cobranzas de deudas y rezagos que, en conformidad de las leyes 1.ª y 30 título 8 libro 8, deben zelar y promover según lo que por el expresado Plan observaren en esta clase de existencias. Si en el explicado recuento y reconocimiento se hallare alguna diferencia, procurarán enterarse de la causa, sin pasar á procedimientos rigurosos hasta que, exáminados por sí mismos los asientos en los correspondientes Libros, se purifique si hubo error en ellos, ó sí, estando bien hechos , hai justo fundamento para rezelar ocultación ó extravío de caudales, en cuyo caso providenciarán executivamente que se verifique el reintegro de lo que faltare, sin perjuicio de lo que posteriormente pudieren justificar los Ministros descubiertos; pero si se hallare la debida conformidad entre las existencias y el mencionado Plan,se quedarán con él para comprobar el Estado mensual que se les ha de pasar después, y dispondrán en las Administraciones que sus caudales se trasladen á la Tesorería que corresponda conforme á lo prevenido ai el Artículo 230.

Artículo 235

Hecha la operación de Arcas explicada en el Artículo antecedente, los Ministros encargados de las enunciadas Tesorerías y Administraciones, sin excepción, han de formar, y presentar firmado á los respectivos Intendentes y Subdelegados dentro de tercero dia, un Estado de los valores y gastos hasta el último del mes próximo anterior, y desde primero del año, con arreglo á lo prescripto en los §§ que corren desde el 119 hasta el 123, y en el 130 de la mencionada Instrucción práctica (* Los §§ citados en este Artículo se hallan baxo el Núm.º 31.), en el qual debe estar comprehendido lo que se hubiese manifestado por el Plan de existencias de que se trató en el anterior Artículo. Los Intendentes y Subdelegados, hecho el cotejo de esta parte del Estado con el dicho Plan, pondrán su Visto-bueno en aquél si le hallaren conforme; y si hubiere alguna diferencia en la parte de valores y gastos, ó mayor retardo en su presentación que la de los tres dias prefinidos, inquirirán la causa con vigilante cuidado, pero con prudente detención atendiendo á los inevitables yerros á que está sujeta la materia de cuentas, y con esta advertencia y aquella noticia procederán á lo que corresponda y convenga.

Artículo 236

Para que en lo sucesivo se tenga con prontitud, y con la expresión y claridad debidas , una compendiada noticia de los valores de cada una de mis Rentas, sus gastos y existencias en cada Tesorería y Administración de la Nueva-España, y se eviten los perjudiciales retardos y embarazos que ántes se han experimentado allá y acá sobre este importante punto, harán los Intendentes que los Ministros de las Tesorerías y Administraciones de las Capitales de sus Provincias, formado que sea mensualmente el Estado dispuesto por el anterior Artículo, les pasen sin la menor demora, y autorizados con sus firmas, cinco exemplares de cada úno, en los quales pondrán su Visto-bueno ; y que de cada Estado de los correspondientes á las Tesorerías y Administraciones Foráneas recojan los Subdelegados respectivos en la propia forma seis exemplares para que, poniendo en ellos su Visto-bueno , y quedándose con el úno para su gobierno , les dirijan sin dilación los otros cinco. De cada exemplar de éstos y aquéllos reservarán los Intendentes uno, que ha de quedar en su Secretaría , y dirigirán los otros quatro al Superintendente Subdelegado, quien , dexando también un exemplar de cada Estado en la Secretaría de la Superintendencia , y pasando otro al Tribunal de la Contaduría de Cuentas para el fin prevenido en la lei 31 tít. 1.° lib. 8.°, dirigirá en principal y duplicado los dos restantes á mis Reales manos por la Via reservada de Indias, de donde se pasará uno á la Contaduría General para los efectos que convengan. Y respecto de que la reunion mensual de estos Estados en uno general por el expresado Tribunal , según se previno en el § 123 de la referida Instrucción práctica (* Hállase baxo el Núm.º 32.), puede ser causa para retardarse el logro de las noticias que ministran, mando que la dicha reunion no se haga mensualmente , y que la reserve el dicho Tribunal de Cuentas para quando haya recibido los Estados del mes de Diciembre: entendiéndose que el envío de éstos á mis Reales manos no se ha de suspender por dicha reunion, ni ménos el de los demás por falta ó detención del de alguna Tesorería, sino que todos , conforme los fueren recibiendo los Intendentes y el Superintendente Subdelegado, han de tener el curso arriba prevenido á sus correspondientes destinos, pues á este fin se aumenta el número de exemplares que explicó la mencionada Instrucción practica. Del Estado General que ha de resultar de la reunion de los de Diciembre , como queda dicho, pasará el Tribunal de la Contaduría de Cuentas al Superintendente Subdelegado tres exemplares, uno de los quales dexara en su Secretaría, y remitirá los otros dos como los mensuales á mis Reales manos por la Via reservada, de donde se pasará también el uno á la Contaduría General para quando lleguen á ella las cuentas respectivas.

Artículo 237

Aunque con la operación de Arcas, y formación de Estados mensuales explicadas en los Artículos 234 y 235 se llenan los objetos de la Visita y Tantéo que ordenan las leyes 23,24, 28 y 29 del título 1.°, la 16 título 4, y la 29 título 29, todas del libro 8 de la Recopilación, conviene, no obstante, que la diligencia de Arcas correspondientes al mes de Diciembre , que ha de hacerse en el dia 2 de Enero de cada año , se extienda á verificar también el formal Inventario que disponen la lei 22 título 1.°, y la 2.a título 29 del citado libro 8 , asistiendo además á ella en las Tesorerías Generales de Real Hacienda y del Tabaco, y en las Administraciones de la Capital de México, el Ministro mas antiguo del Tribunal de la Contaduría de Cuentas en conformidad de la enunciada lei 22 , y sin perjuicio de que se forme y remita el Estado respectivo á dicho mes de Diciembre segun y como se ha prevenido por punto general en los dos Artículos que anteceden. Por tanto, así como en la operación mensual de Arcas se han de contar menudamente sólo las especies preciosas como mas expuestas por de fácil extravío, en la de fin de cada año, y eri que se trata de cerrar y liquidar formalmente las cuentas de todo él, y de comprobar con las existencias la buena administración , se habrán de reconocer y contar, pesar ó medir con igual cuidado, y con asistencia del Escribano respectivo de cada Tesorería ó ramo, no sólo las dichas especies, sino también todas aquéllas ménos preciosas, examinando sus marcas y señales , y expresándolas en el Inventario menudo y circunstanciado que conseqüentemente se formará de todas las existencias en dinero, efectos y materias preciosas y nó preciosas, muebles y demás perteneciente á mi Real Hacienda, ó al servicio de las mismas Oficinas, autorizándole con sus firmas los Ministros concurrentes al referido acto, y el Escribano con fe de ello. En todas las Tesorerías y Administraciones se ha de dexar testimonio íntegro de su respectivo Inventario, y cada Subdelegado remitirá los originales de aquéllos que se hubiesen obrado con su asistencia al Intendente de la Provincia para que, enviándolos con los actuados por sí en la Capital de ella al Superintendente Subdelegado, éste los pase , juntamente con los executados baxo su intervención en la Metrópoli, al Tribunal de la Contaduría de Cuentas á fin de que en ella sirvan de comprobantes de las respectivas quando se tomen , y de gobierno para venir en conocimiento de si se cometió descuido en beneficiar las especies vendibles antes que padeciesen deterioro: advirtiéndose que de las existencias de los géneros estancados se han de formar con separación sus Inventarios igualmente autorizados para que, remitidos como los demás al Superintendente Subdelegado, éste pase los de Tabacos á la Dirección del ramo por deberse dar en ella sus cuentas , y al dicho Tribunal los de Naipes, Pólvora y Papel Sellado, respecto de que allí se han de tomar y fenecer las de estos ramos, según queda dispuesto por el Artículo 231.

Artículo 238

Dispondrán los Intendentes que los Ministros de Real Hacienda Principales y Foráneos, y los demas Administradores de su respectiva Provincia, les dén relaciones individuales de todos los Empleados en las Oficinas, cobro y resguardo de mis Rentas Reales, desde el primer Dependiente hasta el último Guarda, con distinción de los ramos en que sirvan, y sueldos que gocen, para que, formando un Libro de todos, y tomando los informes que tuvieren por convenientes de la capacidad, pureza y costumbres de cada uno, zelen con la mayor vigilancia sobre la conducta de ellos, y el exácto cumplimiento en sus respectivas obligaciones, amonestando primera y segunda vez á los que incurrieren en alguna falta ó descuido , y suspendiendo á los que por su reincidencia merecieren esta demostración, de que darán cuenta justificada al Superintendente Subdelegado de mi Real Hacienda para que determine el castigo que corresponda á la calidad y circunstancias del exceso, ó delito.

Artículo 239

Por ser el Puerto de Veracruz la precisa garganta y paso para el giro del comercio marítimo con todas las Provincias de Nueva-España , excepto la de Yucatán, es indispensable que el Intendente de aquella Ciudad y sus Costas colaterales tome quantas providencias y precauciones regulare oportunas á fin de embarazar y extinguir por todas partes los fraudes y contrabandos que suelen hacerse, así en la introducción de géneros, efectos y otras mercaderías, como en las extracciones clandestinas de oro, plata y frutos preciosos de aquel Reino. Y supuesto que en la Instrucción hecha por el Visitador General en 11 de Febrero de 1767, y que tengo mandada observar, se prescribieron las reglas mas útiles y convenientes á estos importantes fines , y al arreglo de la Aduana, Arcas Reales y demas Oficinas del mencionado Puerto, mando al Intendente de él que guarde y haga cumplir exáctamente la citada Instrucción de Visita en todos los puntos que por ésta, ó por mis Reales Órdenes no se restringiere ó revocare: entendiéndose con su nuevo empléo las facultades y encargos que entónces se cometieron al Gobernador político y militar de aquella Plaza como Juez Conservador que era de mis Rentas, pues quedando, como queda, derogada en esta parte la enunciada Instrucción de Visita no deberá tener conocimiento ni intervención alguna en los comisos y contrabandos.

Artículo 240

En inteligencia de que para todos los asuntos y casos terrestres ó marítimos que ocurran en Veracruz y sus Costas ha de observar aquel Intendente las Ordenanzas y Leyes de la materia (* Baxo el Númº 33 se expresan las Leyes y demás que se indican.), declaro, á fin de evitar dudas, que en las Causas de contrabandos y comisos de mar y tierra, de qualquiera especie que sean, debe proceder él, y todos los demas Intendentes en sus respectivas Provincias, con acuerdo de su Teniente Asesor Ordinario, y sin concurrencia ni intervención de otro Ministro, admitiendo en estos negocios los recursos y apelaciones de sus sentencias sólo para la Junta Superior de Hacienda, y ésta para mi Real Persona por la Via reservada de Indias: con prevención de que tanto la dicha Junta como los Intendentes, aun quando no se interponga apelación de sus respectivas sentencias, me han de dar cuenta por la expresada Via con Testimonio íntegro de los Autos, inclusas las distribuciones, según está mandado y en práctica, suspendiendo su execucion conforme á la lei 8 tít. 38 lib. 9 mientras que Yo, en vista de ellos, me digne de resolver lo que fuere de mi Real agrado.

Artículo 241

Convendrá al mejor resguardo de mis Rentas Reales que el Intendente de Vera-cruz, siempre que de aquella Aduana salgan partidas de géneros, efectos y frutos con el Marchamo y Guias correspondientes para lo interior del Reino, dé los competentes avisos de ellas á los Intendentes de las Provincias adonde fueren dirigidas, haciendo que á este fin le entregue el Administrador Notas individuales de las remesas, además de las que por sí debe remitir á los otros Administradores del destino; executando lo mismo respectivamente el Gobernador-Castellano de Acapulco, como Subdelegado, mediante ser aquel Puerto el único habilitado sobre las Costas del Mar del Sur para el comercio de Filipinas, y el que nuevamente he concedido entre los quatro Reinos de ambas Américas; y lo propio practicarán recíprocamente los Intendentes de las Provincias internas quando de ellas se saquen y envíen caudales ó frutos á Veracruz ó Acapulco para extraherlos por sus Puertos.

Artículo 242

En las privativas funciones que por varias Leyes recopiladas están concedidas á los Tribunales y Contadurías de Cuentas de Indias, nada substancial ha de innovarse para con los erigidos en la Nueva-España; pues aun quando Yo tenga á bien en lo sucesivo darles nueva planta, les quedan entretanto aquéllas expeditas según y como en la actualidad están en práctica; pero con prevención de que si en el éxámen que la Contaduría General ha de hacer de las cuentas tomadas, fenecidas y aprobadas por dicho Tribunal, resultare cargo contra algún sugeto de los que dieron las mismas cuentas, en tal caso deberá responder á mi Real Hacienda de lo que aquél importase el Contador que hubiere glosado y fenecido la cuenta, ó el propio Tribunal si de su parte hubiese estado el defecto, quedándole á salvo su derecho contra quien hubiere lugar: entendiéndose tódo sin perjuicio del que siémpre tendrá expedito mi Real Hacienda para repetir contra el causante de la cuenta ó sus Fiadores si las circunstancias se lo hiciesen preferible.

Artículo 243

Las dudas y dificultades que se ofrecieren al Tribunal de la Contaduría de Cuentas durante el éxámen de ellas, y sobre lo demás que en él se tratare, no habiendo llegado á pleito, se han de decidir á pluralidad de votos, conforme lo disponen las leyes 33 y 92 del tít. 1.° lib. 8.°; y en caso de igualdad de votos, ó falta de un Ministro Contador, se resolverán con asistencia del Superintendente Subdelegado en el mismo Tribunal como su Presidente, entendiéndose en esta parte derogada la disposición de la citada lei 92; pero si la duda ó dificultad fuere tal que pida mayor éxámen y decision superior, y así lo acordaren los Ministros Contadores, la consultarán á la Junta de Hacienda, á quien también reservo la facultad de decidir en estos casos, y la de conocer privativamente en los de que tratan las leyes 36, 65, 84, 88 y 93 de los citados tít. y libro, guardando en el modo y la substancia lo que disponen, y no se oponga á lo que aquí se previene: advirtiendo que en ninguno de los casos indicados en todas ellas deberá votar ni aun asistir á la Junta el Ministro de Real Hacienda Contador ó Tesorero General; pero sí habrá de concurrir otro Ministro de los del Tribunal de la Contaduría de Cuentas, que nombrará el Superintendente Subdelegado prefiriendo el que debiese estar mejor instruido del negocio que se hubiese de juzgar y decidir. Y mediante que para hacerlo en los casos de que tratan las mencionadas leyes 36, 65, 84, 88 y 93, y en conformidad de la primera de éllas, han de ser tres los Ministros Letrados que concurran, entrarán en este número el Presidente de la Junta Superior si fuese Letrado, y el Fiscal quando no exerza su Oficio, nombrando mi Virréi en su defecto y cada uno de los insinuados casos el Oidor ú Oidores necesarios para que en todos, excepto los de que trata la lei 65 , sean sólo tres los Vocales con voto decisivo, respecto de que en éllos únicamente le tendrán consultivo los Ministros del Tribunal de la Contaduría de Cuentas, quedándoles el decisivo en los de que habla la dicha lei 65. Y quando la Junta Superior hubiese de tratar de qualquiera de los casos comprehendidos en las leyes que van citadas, se congregará en el mismo Tribunal de Cuentas como lo dispone la 63 de los propios título y libro, asistiendo el Escribano de él, y nó otro alguno, para autorizar los Acuerdos, Autos y Sentencias : con cuyas declaraciones, y la general de que al Superintendente Subdelegado , como Presidente del expresado Tribunal, le corresponden las funciones que hasta ahora pertenecieron en él á los Virreyes, se ha de gobernar el de la Contaduría de Cuentas de México, observando las Leyes en todo lo que no sea contrario á lo prefinido en este Artículo, porque así es mi Soberana voluntad , y conviene al expedito exercicio de sus funciones, y á la naturaleza de los negocios de que está encargado.

Artículo 244

A conseqüencia de lo que por la primera parte del Artículo 242 se ordena, será uno de los especiales cuidados de los Intendentes que los Ministros de Real Hacienda Contadores y Tesoreros, así Generales, como Principales y Foráneos, y los demas Administradores, ó Generales, ó Particulares de qualquiera ramo de mi Real Hacienda, formalicen, ordenen y justifiquen sus Cuentas con arreglo á lo dispuesto en la ya citada Instrucción práctica y provisional formada por la Contaduría General de Indias, á excepción, en quanto á Administradores, de los de la Renta del Tabaco, los quales deberán hacerlo conforme á las particulares reglas que para ello les estuvieren dadas; y que unos y ótros las remitan por su mano dentro del preciso término que les estuviere prefinido al expresado Tribunal de la Contaduría de Cuentas, ó á las respectivas Contadurías Generales, según adonde corresponda, apremiándolos á que lo cumplan, en el caso de voluntaria ó culpable retardación, por el medio de arrestarlos en sus Casas ú Oficinas: con advertencia de que, la Cuenta que el Tesorero General de la Renta del Tabaco debe dar anualmente de los caudales que entraren en su poder pertenecientes á ella, ha de presentarla también, por mano del Superintendente Subdelegado, al propio Tribunal para su toma, glosa y fenecimiento, no obstante lo dispuesto por los Artículos ¡r y ia de los que hablan con el dicho Tesorero, y con el Contador General de la misma Renta del Tabaco en la Ordenanza que para su universal gobierno fue expedida por aquel Virréi con fecha de 15 de Marzo de 1768.

Artículo 245

La experiencia ha acreditado sin equivocación las conseqüencias poco favorables al desempeño de mi servicio en las Oficinas de Real Hacienda, que se originan por el abuso de que los Oficiales Entretenidos que se emplean en ellas no sólo se admitan sin el correspondiente éxámen y autorizada calificación de las qualidades que les deben asistir, sino que se les considere en algunas partes con precisa obcion por antigüedad á las Plazas de número y dotación de las mismas Oficinas. Y conviniendo establecer sobre ambos puntos una regla general que con equidad y justicia precava en lo sucesivo la continuación de unos perjuicios de tanta trascendencia, declaro que la facultad de calificar las qualidades de los Pretendientes al destino de Entretenidos, y de resolver su admisión, ha de ser privativa del Superintendente Subdelegado en los respectivos á la Contaduría de Cuentas, y á todas las demas Oficinas de la Capital de México y su Provincia, sin excepción de alguna, así como lo será de cada Intendente en los que le soliciten para las de la Capital y distrito de su Intendencia, debiendo preceder que los Pretendientes presenten Memorial, escrito de su puño, con documentos que acrediten ser de honrado y decente nacimiento, y de arreglada vida y costumbres, para que, pidiendo reservadamente sobre ello, y su buena ó mala disposición y aptitud, informe al Gefe ó Gefes de la Oficina á que pretenda ser destinado, ó á algún otro Ministro si se tuviese por oportuno, exáminen el Superintendente, ó Intendentes en su caso , con vista de tódo si resulta suficiente mérito en el Interesado para calificarle apto en circunstancias y buena letra; en cuyo caso decretarán en el mismo Expediente su admisión, pasándole á la Oficina á que corresponda para que tenga efecto y se archive en ella. Y asimismo vengo en declarar que los mencionados Entretenidos no tendrán obcion precisa por antigüedad á las Plazas de número de las Oficinas en que sirvan; y que los Gefes de ellas, en los casos de vacantes, quedan en libertad para preferir en sus Propuestas á aquéllos que por su mayor aplicación y adelantamiento se hallen mas aptos y proporcionados al mejor desempeño de mi Real servicio.

Artículo 246

Quando algún Oficial Entretenido, por su mala conducta, poca aplicación ú otro motivo, le diese competente para que se le separe ó expela de la Oficina á que haya sido destinado, formalizará su inmediato Gefe la causa breve y sumariamente, y con ella dará cuenta al Intendente de la Provincia, ó al Superintendente Subdelegado si fuese en la de México, para que en su vista determine la separación si la estimase justa, pues esta facultad ha de ser también privativa de los dichos Magistrados respectivamente.

Artículo 247

Sería inútil quanto sobre esta Causa de Real Hacienda va dispuesto y prevenido para mejorar la dirección, administración, recaudación y cuenta y razón de sus ramos, si las Oficinas respectivas continuasen en el pernicioso abandono que tuvieron por lo pasado á causa de la poca asistencia de sus Gefes y Subalternos, y de la indolencia con que únos y ótros han mirado sus obligaciones en mi servicio, perjudicando gravemente y de varios modos al Real Erario y Cam sa pública. Y como este desorden exija por todos respectos un proporcionado y eficaz remedio que los corte en su raiz con escarmiento de aquellos empleados que, olvidándose de sí mismos y de lo que deben á mi Soberana piedad, no llenen su deber, mando que la asistencia á todas las Oficinas de mi Real Hacienda, incluso el Tribunal de la Contaduría de Cuentas, sea precisa é indispensable de quatro horas en las mañanas y de tres por las tardes en todos los dias del año, exceptuando sólo los de riguroso precepto, y fixando el Superintendente Subdelegado y cada Intendente la hora á que hayan de empezar las de asistencia en las Oficinas de su Provincia, atendiendo á la estación del año y á las circunstancias del clima: con prevención de que no se han de disminuir las siete horas señaladas ni aun en el caso de ponerse en corriente con el dia los asuntos de cada negociado, y de que si alguno de los empleados dexare de asistir con la debida exáctitud sin haberse excusado en tiempo por causa justa y legítima, sufra la pena dispuesta por la lei 21 tít. 15 lib. 2 de la Recopilación, y en su conseqüencia sea multado por su inmediato Gefe en la mitad del salario que le corresponda al dia, así como lo serán los mismos Gefes por el Intendente si nó lo executasen por contemplación ó indulgencia. Y si se diese el caso de que algún Subalterno incurra en la expresada multa por tercera vez, con justificación breve y sumaria de ello le suspenderá el Intendente de su empléo y goce sin dilación, dando cuenta al Superintendente Subdelegado para que determine lo que corresponda á la expedición de mi servicio , é informándome de todo. Y encargo al mismo Superintendente Subdelegado y á los Intendentes que apliquen toda su atención y zelo á fin de que sea rigurosamente observado quanto en este Artículo va dispuesto, entendidos de que me serán estrechamente responsables de qualquiera disimulo que en ello se les note.

Artículo 248

Porque conviene evitar las dudas ó interpretaciones que sobre la debida inteligencia de mucha parte de esta Instrucción podrían tal vez ocasionar las distintas representaciones que se reúnen en algunos de los Ministros que han de observarla, se advierte , que lo mismo que por varios de sus Artículos se ordena en general á los Intendentes y á los Contadores y Tesoreros Principales de Provincia, ha de entenderse respecto á la de México con el Superintendente Subdelegado en quanto es Intendente de ella , y con el Contador y Tesorero Generales que lo son Principales en la misma, y por consiguiente inseparables de úno y ótros todas las peculiares funciones de los expresados Oficios.

Artículo 249

Con atención á las grandes ventajas que resultarán á mis Reinos y Vasallos de uniformar en ambas Américas las reglas del cobro y distribución de las Reales Rentas de la Corona, confiando su régimen económico á una mano autorizada que las dirija con el debido conocimiento , y baxo de mis inmediatas órdenes y suprema autoridad, vine en declarar á mi Secretario de Estado y del Despacho Universal de Indias por Superintendente General de mi Real Hacienda en éllas, como se indicó en el Artículo 4, y con la misma amplitud de derechos, facultades, prerogativas y goces que tengo concedidas al de España, para que por su medio y dirección se facilite mas el completo arreglo que necesita mi Erario Real en aquellos vastos Dominios.

CAUSA DE GUERRA

Artículo 250

Siendo mi Real ánimo que los Intendentes en sus Provincias cuiden de todo lo correspondiente á Guerra que tenga conexión con mi Real Hacienda , debe este encargo ocupar su atención y zelo para las mas prontas disposiciones y providencias conducentes á su mejor desempeño, y con especialidad a la subsistencia y curación de la Tropa , y demás que mira á tan importante fin, en que interesan la quietud y defensa del Estado, y en que han de proceder atendiendo siémpre al posible alivio de mis Pueblos.

Artículo 251

Como mi Real intención se dirige á establecer Intendentes en toda la extension de la Nueva-España, quiero que así el de Exército y Provincia , como los que sólo tuvieren esta última calidad, atiendan igualmente á la subsistencia, economía y policía en general de las tropas que se hallaren en sus respectivos territorios, porque en lo particular de los Cuerpos está cometida á los Inspectores y Gefes de ellos, reduciéndose por lo mismo todo el cuidado de los Intendentes en esta parte á los dos puntos de subministrarlas su haber en dinero, y su manutención en víveres quando no se hayan encargado de ella los mismos Cuerpos: para cuyos fines, el de subministrarlas todo lo que extraordinariamente necesiten, y el importante de su curación, observarán los Intendentes de Provincia la misma forma y método que irá prevenido para el de Exército , por ser la regla que universalmente se deberá seguir en la materia.

Artículo 252

Por lo que mira al primer punto deberán hacer que cada mes se subministre el prest á la Tropa, y su paga á los Oficiales , sin permitir que se adelante cantidad alguna á buena-cuenta: lo que declaro así para evitar los inconvenientes y abusos que se experimentan de lo contrario; y también que esta prohibición no debe entenderse con objeto á las subministraciones que generalmente se hacen, y deben hacerse, á los Regimientos ó Cuerpos del Exército por mis Tesorerías en los últimos dias de cada mes á buena-cuenta del haber que se cause en el siguiente, y para la subsistencia, durante él, de la Tropa, como que ésta no tiene de donde suplir lo necesario á su manutención, y devenga y hace suyo en el acto de la Revista el prest correspondiente á todo el mes, á diferencia de la Oficialidad que sólo devenga sus respectivos sueldos con el dia, y no se la deben pagar hasta fin de cada mes; y por tanto las dichas subministraciones no pueden mirarse como verdaderas anticipaciones, que son las que por el presente Artículo se prohíben , estándolo también en estos mis Reinos con el fin de evitar los alcances que por el contrario solían resultar contra los Cuerpos. Por conseqüencia se debe entender permitido , como expresamente lo permito , que por mis Tesorerías así General , como Principales , Foráneas y Menores de la Nueva-España, se subministren en los últimos dias de cada mes, con noticia y consentimiento previo de los Intendentes, á los Habilitados Generales de los Cuerpos, y á quienes hagan sus veces en los distantes Destacamentos, los socorros necesarios á buena-cuenta de lo que hayan de devengar en todo el siguiente; pero entendiéndose que no han de exceder de la mitad, ó, á lo mas, de las dos tercias partes de aquello que prudentemente se computare vencible por el Cuerpo ó Destacamento , según su fuerza, durante el mes á que sean respectivos, llevando los Ministros de Real Hacienda razón de estos socorros con el título de Buenas-cuentas: en inteligencia de que todo aquello que en contravención de lo aquí prevenido resultare haberse dado de más de lo vencido efectivamente por la Tropa y Oficialidad, y ajustado de líquido según los Extractos de revista, y hechos los debidos descuentos, no se ha de admitir en data á los expresados Ministros, antes sí han de enterarlo en Caxa sin réplica ni dilación, siendo de su cuenta y riesgo la cobranza de ello. Y el Tribunal de la Contaduría de Cuentas podrá y deberá en tales casos formar Cargos, y executarlos como Alcances líquidos, extendiéndolos á los intereses del tiempo, ó al quatro tanto, conforme á las Leyes de Indias, siempre que la cantidad sea tal que dé indicio de malversación, ó de falta voluntaria de las reglas y precaución con que en semejantes socorros deben proceder los Ministros de Real Hacienda. Y para que todo lo que va dispuesto pueda cumplirse sin los impedimentos que produce el presentarse con atraso los Extractos de revista, encargo mui particularmente á mi Virréi de México, al Comandante-General de las Fronteras y al Intendente General de Exército, que estrechen sus providencias á fin de que se formalicen y remitan á los debidos tiempos.

Artículo 253

Sobre los Extractos de las revistas de los Cuerpos se les han de formalizar mensualmente, y sin demora , por las Contadurías Principales de las Provincias en que estuvieren destinados, sus ajustes , que visarán los mismos Intendentes, para que en virtud de estos documentos, del Recibo del Habilitado á su continuación , y de la Nota de los respectivos Ministros de Real Hacienda puesta en el Quaderno de este Oficial según dispone la Ordenanza General del Exército, Artículo 9 título 9 tratado 1.° (* Baxo el Númº 34 se halla el Artículo que se cita.), se le haga legítimamente el pago de los alcances resultantes, así por el sueldo de los Oficiales, como por el prest de los Soldados, y por toda clase de gratificaciones que gocen respectivamente los Cuerpos.

Artículo 254

En los ajustamientos que se formaren por las Contadurías de Exército ó de Provincia para pagas de Tropas, Ministros y demas Individuos de los Cuerpos, y han de visar los Intendentes como queda dicho, será uno de sus cuidados que no se omita la práctica de los ordinarios descuentos que se debieren hacer , así por razón de Inválidos, Monte-pio, Hospitalidades y Víveres , como por cargos particulares de anticipaciones que hayan recibido, ó consignaciones que tengan señaladas algunos á sus familias en España; advirtiéndose que por Real Orden circular de 6 de Agosto de 1776 (* Hállase baxo el Núm.º 35.) está declarado para todo género de reintegros, que el peso de 8 reales de plata antigua (que son de á 16 quartos cada uno), ó de 128 quartos, ó de 15 reales 2 maravedís de vellón de España, que es lo mismo, corresponde en Indias al peso corriente ó común de aquella moneda, y ál contrario : de manera que por cada x 5 reales y 2 maravedís de vellón que se hubieren anticipado en España á los Cuerpos ú Oficiales del Exército, y no se hubiesen devengado durante su viage á Indias, se les ha de descontar en los primeros ajustes, y de los sueldos vencidos allí, un peso de aquella moneda corriente; y por la misma regla se les ha de abonar un peso corriente ó común de Indias por cada peso de 15 reales 2 maravedís de vellón que hubieren vencido en el viage sobre lo anticipado en España. Y asimismo , por cada 15 reales y 2 maravedís de vellón que algunos Oficiales, ú otros empleados , hubieren dexado consignados en estos Reinos se les ha de descontar en América un peso de aquella moneda corriente ó común , ó 10 reales 21 1/4 maravedís de élla por cada 20 reales vellón de España, ó un real de la misma de Indias por cada real de plata antigua ó de á 16 quartos que en estos Reinos se hubiere anticipado, vencido ó consignado ; lo qual es una misma cosa.

Artículo 255

Si alguna Tropa pasare de una Provincia á otra, deberá llevar Certificación de los Ministros de Real Hacienda respectivos, visada por el Intendente, de la forma y del tiempo porque fuere socorrida, el qual pasará al del territorio adonde se destinare el aviso que corresponda, y ámbos darán respectivamente las órdenes oportunas y conducentes para que halle en sus tránsitos la asistencia de lo que deba proveérsela en el modo, y por las reglas que irán prevenidas. Y si la dicha Tropa sólo fuese alguna Compañía ó Destacamento , quando se restituya á su Cuerpo habrá de llevar otra Certificación semejante de la Provincia donde hubiere estado, con más las de sus Revistas y Hospitalidades.

Artículo 256

Quando para la paga de Tropas se asignaren fondos en las rentas y productos de algunas Provincias, procurarán los Intendentes de ellas que con oportunidad entren en Tesorería para obviar qualquiera retardación, y el inconveniente de que se les despachen Libranzas sobre los efectos consignados, respecto de que mi Real intención es que no se fíe cobranza alguna á las Tropas para libertarlas de todo embarazo, y que se les pague su haber en dinero como á todos los demas que deben percibir caudales de mi Real Hacienda.

Artículo 257

Si los fondos asignados no alcanzasen á cubrir el todo del haber de las Tropas, atenderán con preferencia á la subministracion del socorro diario, y á que el caudal que se destine á la paga de Oficiales se distribuya en los Cuerpos con igualdad y proporción, de forma que no se siga el perjuicio y quexa de padecer los únos mayores atrasos que los otros.

Artículo 258

En quanto al segundo punto de subsistencia de Víveres, como que los Asentistas ó Proveedores de ellos están inmediatamente sujetos á los Intendentes , harán éstos que les informen mui por menor de su estado, y de las providencias que dieren para asegurar enteramente la enunciada provision, y que se arreglen á las disposiciones y órdenes que les comunicaren sobre los repuestos de víveres, y parages en que conviniere hacerlos según las ocurrencias, observando la forma, tiempo y cantidad que les previnieren , á fin de que mi servicio no padezca el menor atraso.

Artículo 259

Aunque los Víveres estén á disposición de los Asentistas como efectos suyos, no podrán sacar de los Almacenes porciones algunas sin órdenes de los Intendentes, precediendo darles noticia y conocimiento de los fines de su destino; y éstos zelarán que aquéllos cumplan con toda puntualidad las obligaciones de sus Contratos.

Artículo 260

Deben los Asentistas practicar las distribuciones de Víveres según les ordenaren los Intendentes , sin que puedan subministrar porción alguna sino en virtud de recibos de los Sargentos Mayores ó Ayudantes de los Cuerpos , ó Comandantes de los Destacamentos ó Partidas; cuidando sobre todo de que no haya negociaciones ni beneficios entre Oficiales y. Asentistas, y castigando á éstos qualquiera contravención con las penas correspondientes según las circunstancias de los casos.

Artículo 261

Prohibirán absolutamente á los Asentistas que en sus respectivos distritos hagan consumo de los granos del pais , á ménos que por la abundancia de ellos redunde conveniencia á los Pueblos, y que estas ventas se executen con su noticia y permiso para que no sean excesivas. Y si en los tránsitos consumieren las Tropas algunos granos, los pagarán los Asentistas á los precios corrientes de su Contrata en virtud de los recibos que, como queda dicho , deben dar los Oficiales ó Comandantes, indemnizando á los Lugares el gasto que hicieren en solicitar la cobranza de quanto hubiesen subministrado á las Tropas y sea del cargo de los Asentistas, á quienes obligarán los Intendentes en caso necesario con providencias executivas.

Artículo 262

Quando los Asentistas ó sus Factores distribuyan Víveres que no estén bien acondicionados , visitarán los Intendentes por sí los Almacenes, ó lo cometerán á Ministros de su confianza, haciendo excluir irremisiblemente el Pan y todos los renglones que no sean de buena calidad, y disponiendo que se reemplacen de los mejor acondicionados por cuenta de los mismos Asentistas. Pero si resultare que éstos maliciosamente adulteraron los Víveres mezclándoles alguna especie dañosa á la salud, ó que , siéndolo los géneros por su misma calidad, lo han disimulado dolosamente sin advertirlo al Intendente, ó al Ministro de Real Hacienda ó Gefe militar mas inmediato , serán castigados con arreglo á lo que para tales casos dispone el Art. 87 tít. 10 trat. 8 de la Ordenanza del Exército y Reales Declaraciones posteriores (* Hállanse baxo el Núm.º 36.), executándose lo mismo en el de que los dichos Asentistas ó Proveedores falsifiquen el peso ó medida de los géneros que distribuyeren á la Tropa.

Artículo 263

Siempre que la provision de Víveres corriese por administración de cuenta de mi Real Hacienda, elegirán para su manejo personas hábiles, desinteresadas, y experimentadas en la economía, arreglando las porciones de granos que podrán acopiarse dentro de sus Provincias según la escasez ó abundancia de las cosechas, y también las que en tiempo oportuno podrán conducirse de fuera ; y poniendo todos los medios para que se asegure la subsistencia , harán un cómputo ó tantéo prudencial de los fondos que mensual mente se hayan de subministrar, comprehendiendo las compras, conducciones, gastos de Almacenes y todos los demas necesarios, para que con el debido conocimiento pueda destinarse el caudal correspondiente.

Artículo 264

Establecerán los Almacenes , y en ellos los Víveres que convengan , con las reglas de la mayor utilidad y economía que fueren posibles para su servicio y distribución ; y lo mismo en las fábricas del Pan y Vizcocho que se previnieren para los repuestos precisos , así en las Plazas como en otros parages , dando forma, y método para la mas clara cuenta y razón en el consumo, distribución y gastos, á fin de que siémpre se pueda tener presente el total de ellos , su naturaleza y circunstancias.

Artículo 265

Asimismo dispondrán que el Pan , Granos, Paja y Bagages subministrados por los Pueblos á las Tropas miéntras corra la provision de cuenta de mi Real Hacienda, se les paguen con puntualidad á los precios corrientes y arreglados , sin que para su cobranza se les causen vexaciones ni dispendios.

Artículo 266

Será igualmente del cargo de los Intendentes atender á que en todos los parages de marchas ó campamentos de Tropas haya la abundancia de bastimentos que fuere posible , dando á este fin las mas oportunas providencias; y también quantas disposiciones •regularen necesarias á la seguridad del Pais, buena fe y confianza de los Naturales para que concurran voluntariamente con sus frutos.

Artículo 267

Quando la Caballería veterana necesitare Cebada, Paja, Forrage ú otro Pasto en sus tránsitos, Quarteles ó Plazas, y la hubieren de subministrar los Pueblos, cuidarán de que los repartimientos se exeeuten con equitativa igualdad; pero en caso de correr estas provisiones por asiento, harán poner los repuestos necesarios,’ y que por el Asentista se dén las raciones al respecto de lo que estuviere señalado por cada una sobre Relaciones de los Gobernadores, ó Comisarios destinados para ello, con expresión de la fuerza efectiva del Cuerpo, Destacamento ó Partida para qué fuesen; debiendo el Asentista ó sus Factores tomar recibos de todas las raciones que entregasen, para totalizarlos á su tiempo con los Habilitados respectivos conforme al Articulo 274.

Artículo 268

Atenderán mui particularmente á que los Pueblos no sufran vexaciones quando subministraren estas provisiones en las marchas de Cuerpos, Destacamentos ó Partidas, y parages donde no haya repuestos del Asentista , y que se les dén recibos á fin de que éste los recoja, y pague su importe á los precios corrientes de la Contrata; pero si hubiere tiempo, dispondrán que el Asentista entregue al Sargento Mayor, ó Coman dante de la Tropa, el dinero correspondiente al importe de la Cebada y Paja que necesitare en las marchas para que la compren pagándola al contado á los precios indicados, y que excusen los Pueblos por este medio la molestia y gasto de acudir al Asiento para su cobranza, que algunas veces no equivale al costo del viage y solicitud.

Artículo 269

Lo mismo se executará por lo respectivo á las raciones de Pan; y á fin de que en úno y otro se proceda con la debida formalidad, precaviendo embarazos, se expresarán los precios de la Contrata en los Itinerarios , y que , habiéndose entregado á los Sargentos Mayores , ó Comandantes el dinero correspondiente para comprar los dichos géneros hasta el parage de su destino, no les han de dar los Lugares cosa alguna á ménos que la paguen al contado por los tales precios, y que solamente les deben asistir con el simple cubierto en la forma acostumbrada. Pero en el caso de ser mucha la Tropa podrá el Asentista enviar con ella un Factor para su provision, que ha de pagar á los precios indicados; y esta circunstancia se expresará también en el Itinerario para que conste á los Pueblos.

Artículo 270

Si fuere necesario conducir la Cebada, Paja ú otro Pasto, de parages distantes, y no pudiere hacerlo la Caballería, arreglarán los Intendentes con la mayor equidad el número necesario de Bagages á fin de exónerar á los Pueblos en quanto sea posible del gravámen de la conducción ; y lo mismo practicarán en los demas renglones de víveres y efectos que se transportaren, atendiendo siémpre á la mayor economía y buen órden, según la necesidad y las ocurrencias de los casos.

Artículo 271

Quando la Leña y otros utensilios se hubieren de subministrar á la Tropa por asiento ó administración de cuenta de mi Real Hacienda, cuidarán los Intendentes de que se observen las mismas reglas que van prescriptas respecto de los víveres, y de que se haga á correspondencia del número efectivo de gente que tuvieren los Cuerpos.

Artículo 272

Pondrán los Intendentes el mayor cuidado en que en los repartimientos de Carruages ó Bagages precisos para el transporte y conducción de víveres, no se haga agravio á los Pueblos; y, á fin de evitarlo, señalarán á cada Lugar ó Partido los que deba subministrar sin perjuicio de las labranzas y recolección de sus cosechas, á ménos de ocurrir alguna indispensable precision; y prescribirán á los Jueces subalternos las reglas que en ello hayan de observar, y que alternativamente se destinen á estos repartímientos, y á los tránsitos de Tropas que se ofrecieren, los Bagages de todos los Vecinos de qualquiera estado y calidad que sean sin ninguna reserva, pena de ser multados y castigados de lo contrario, y de indemnizar á su costa qualquiera daño. Y con igual vigilancia zelarán que los Asentistas paguen puntualmente los transportes al precio que se arreglare, sin causar detención á los Conductores; y quando dén motivo á ella, los obligarán al resarcimiento de costas y gastos que les causaren: en inteligencia de que la subministracion de Bagages por repartimiento sólo ha de ser en caso de no haberse obligado los Asentistas á mantener y prevenir los que necesitaren para el servicio, porque si lo hubiesen hecho, entónces deberán concurrir únicamente los que por su voluntad se ajustaren con ellos para estas conducciones.

Artículo 273

Antes de salir de los Pueblos se deben pagar á los precios establecidos los Bagages que precisamente necesitaren las Tropas y Oficiales para sus marchas, y sin que ocurra urgente precision no deben ser obligados á hacer mas tránsito que el que les corresponda , baxo de graves penas contra los Oficiales y Justicias que dieren lugar á ello; pero en el caso de no poderse evitar será del cargo de los Oficiales pagarlos al mismo respecto antes de continuar otro tránsito: procurando los Intendentes amonestar á las Justicias que en esto se ayuden únas á otras con buena correspondencia, y castigar á las que hayan procedido con malicia ú omisión. Y se advierte que sólo se deben dar Bagages á los Oficiales sueltos que fueren destinados á algunas dependencias de mi Real servicio, ó de la conveniencia de sus Cuerpos , con Pasaporte del Virréi ó del Comandante-General de las Fronteras , ó con Itinerario ó Seguro del Intendente, y nó á los que no llevaren úno ni ótro, respecto de que en ellos será voluntaria la marcha , y no estarán obligadas las Justicias á subministrarles éstos ni otros auxilios, ni los tales Oficiales deberán pretenderlos.

Artículo 274

Para que las Oficinas de cuenta y razón tengan con puntualidad los cargos del Pan, Cebada y Paja que cada Cuerpo tomare de la Provision, cuidarán los Intendentes mui particularmente de que los Asentistas, ó sus Factores , presenten en las respectivas Contadurías Principales de Provincia cada dos meses , ó lo más cada quatro, los Recibos originales de la subministracion que hayan hecho á los Regimientos que guarnezcan las mismas Provincias ; con advertencia de que los dichos Recibos han de ser totalizados por meses con el Habilitado de cada Regimiento , firmados por él, y autorizados con el Visto-bueno de su Coronel ó Comandante , recogiendo aquél de los Asentistas los recibos particulares con que hicieron la subministracion para que sirvan de gobierno al Regimiento en el ajuste interior de Compañías: entendiéndose que no ha de tomar la Tropa en cada mes mas raciones de las que en él la correspondan conforme á los Extractos de revista, ni los Oficiales sueltos que tengan goce de ellas mas de las que á su respecto les toquen, así como el Asiento tampoco ha de subministrarles cantidad excedente á la que por dichas reglas les pertenezca en el mismo mes. Y presentados por los Asentistas ó sus Factores, como va expresado, los mencionados Recibos totalizados en las Contadurías Principales á que corresponda , y liquidado por ellas su importe á los precios de la Contrata , darán á los mismos Asentistas Certificaciones del haber que resultare á su favor, expresando en ellas el tiempo que comprehendan, y el número de raciones de cada especie que haya recibido cada Cuerpo, á fin de que en su virtud pueda la Contaduría General de Exército y Real Hacienda de México formar á dichos Asentistas el ajuste general de todo lo que hubiesen provisto á las Tropas y Oficiales sueltos, y de los cargos que corresponda hacerles con arreglo á la Contrata , para liquidar y satisfacerles su legítimo alcance.

Artículo 275

Conviniendo establecer que en la formación de los Ajustes de Víveres , y en dar paradero á sus resultas, observen un propio método todas las Oficinas de cuenta y razón, quiero y ordeno que por ellas se ajusten á todos los Cuerpos de Tropa, y Oficiales sueltos que tengan goce de raciones, su haber mensual de Víveres conforme á los Extractos de revista , del mismo modo que lo executen por los de Prest, Pagas y Gratificaciones ; y que después de deducido del haber de cada género lo que en especie hubieren tomado de la Provision , y los demas cargos que corresponda hacerles por hospitalidad , y por qualquiera otro motivo, se abone, y pague en dinero por la respectiva Tesorería de mi Real Hacienda , y por cuenta de ella , á cada Cuerpo, ú Oficial suelto, su alcance líquido de raciones al respecto en las de Pan de una quarta parte ménos , y de un tercio en las de Cebada y Paja, de sus precios corrientes por el Asiento. Y si de los dichos ajustes resultase que hayan recibido mas número de raciones que el correspondiente á su haber mensual según revista, todo el exceso mando se cargue respectivamente á los mismos Cuerpos con aumento sobre los indicados precios del Asiento, y con proporción á ellos, de una quarta parte en las raciones de Pan, y de un tercio en las de Cebada y Paja , para evitar por este medio que la Tropa saque de la Provision de Víveres mas raciones de las que la pertenezcan por revista.

Artículo 276

Si después de concluidos los ajustes en la forma prevenida por el Artículo antecedente justificasen los Regimientos en las revistas de los meses siguientes algún abono de Plazas que no pudieron acreditar en el acto de la del mes , ó meses ya ajustados, en tal caso se reintegrará á los mismos Regimientos en dinero por mi Real Hacienda todo el gravámen que hubiesen recibido en el ajuste, ó ajustes de los propios meses por no haberles llegado á tiempo las justificaciones de dichos abonos para comprehenderlos en los respectivos Extractos : de modo que si, por no haberse abonado algún número de Plazas en la revista del mes á que pertenecían , quedó debiendo en su ajuste el Cuerpo otras tantas raciones como las que correspondiesen á ellas , y se le cargaron con los aumentos prevenidos en el citado Artículo anterior , deberá, en estas circunstancias, reintegrársele la misma cantidad que se le cargó en el ajuste; y si, al contrario, en él alcanzó el tal Regimiento algún número de raciones, entónces se le bonificará el nuevo alcance que de ellas justifique por aquel mes á los precios menores que para semejantes alcances quedan indicados en el referido Artículo; pues mi Real ánimo es que , así el cargo de los sobreprecios en él prefinidos, como el abono con las rebaxas de precios allí expresadas , solo se verifiquen respectivamente en los dos casos de que, ó las raciones tomadas por la Tropa excedan del legítimo haber que la pertenezca según revista, ó de que por razón de él resulte á favor de la misma Tropa algún alcance de raciones, después de considerarla en uno y ótro todo el haber y cargos de cada mes en qualesquiera tiempos que los justifiquen los Regimientos y los Asentistas.

Artículo 277

En todas las dependencias y causas que se ofrecieren sobre provision de las Tropas y sus Dependientes han de conocer los Intendentes con privativa jurisdicción como peculiar encargo de sus empléos, con las apelaciones á la Junta Superior de Hacienda; y harán observar exáctamente lo que en mi Real nombre se concediere y pactare con los Asentistas, sin que se les ponga embarazo alguno, ni se les cause el menor perjuicio.

Artículo 278

Si en las marchas y tránsitos de las Tropas , ó en los parages adonde se las destinase , fuere indispensable por falta de Quarters que se alojen en Casas de particulares, procurarán los Intendentes y las Justicias de los Pueblos , de acuerdo con los Comandantes militares ó Aposentadores, que , observándose en quanto fuese dable lo prevenido para estos casos en el Artículo 3 título 14 tratado 6 de las Ordenanzas del Exército (* Hállase baxo el Núm.° 37.), experimenten los vecinos la menor incomodidad y extorsión que sean posibles, y que siémpre se pongan con inmediación á los Soldados Oficiales que los contengan , haciéndoles guardar la mas exacta disciplina, y el buen trato con sus Patrones y demas Naturales , baxo las penas establecidas en los Artículos de las mismas Ordenanzas que se citan en el 280 de esta Instrucción, las quales les impondrán respectivamente sus Gefes ; y de lo contrario dará cuenta el Intendente de la Provincia al Virréi, ó al Comandante-General de las Fronteras si fuese de las de su mando, á fin de que no queden sin castigo los excesos ó violencias que sufrieren mis Vasallos.

Artículo 279

Para la exácta observancia de las enunciadas reglas siempre que la Tropa haya de alojarse en casas de particulares, dispondrán los Intendentes que en las Ciudades, Villas y Lugares de las Provincias , hagan y tengan anticipadamente sus Alcaldes y Jueces una jurídica y formal descripción de todas las casas de que se compongan, con expresión de los dueños, ó vecinos que las habitan , y de la capacidad ó estrechez, de ellas.

Artículo 280

Siempre que los Pueblos por donde transitaren Tropas , ó en que estuviesen destacadas , no fueren Plazas ó Lugares en que haya Quarteles para su alojamiento, y le tomaren en casas de particulares, serán obligados los Sargentos Mayores, y en su defecto los Comandantes, á sacar, quando salgan de ellos, una Contenta de la Justicia Ordinaria para hacer constar en todo tiempo no haber cometido la Tropa de su mando desorden alguno, ni recibido en especie ni en dinero mas de lo que se la permite y manda por el Artículo 2 título 14 tratado 6 de las Ordenanzas del Exército (* Hállase baxo el Núm.° 38 con los demás Artículos que después se citan.). Y supuesto que los Intendentes han de cuidar con especial atención , como va prevenido, de que mensual y puntiialmente se dén á la Tropa sus pagamentos , no podrán tener disculpa, ni disimularse los excesos de ella; y por lo mismo mando que si algún Regimiento, Compañía, Destacamento , Partida , Oficial ó Soldado suelto, con Pasaporte, Itinerario, Seguro ó sin él, hiciere daño ó extorsión á mis Pueblos , ó á alguno de mis Vasallos, yá insultándolos ó maltratándolos, ó yá tomando de ellos dinero, frutos , géneros, ú otras cosas que no correspondan á las mismas Tropas conforme al citado Artículo 2, aunque sea á título de dádiva voluntaria , procedan los Intendentes, ó las Justicias de su órden, á justificar el ultraje ó agravio en el término de ocho dias; y hecha la información sumaria de sus circunstancias, ó de su importe, según los casos, la remitan al Virréi, ó al Comandante-General de las Fronteras si fuere en su distrito , para que , conforme á la gravedad de ellos, y á lo que en su razón se dispone por los Artículos 4 y 10, títulos 13 y 14 tratado 6 de las mencionadas Ordenanzas del Exército, y en otros del título 10 tratado 8 de las mismas , castigue á los delinqüentes , y provéa á la indemnización del perjuicio. Y con arreglo á lo determinado por qualquiera de los dichos Gefes militares , que lo ha de comunicar á su tiempo á los respectivos Intendentes, dispondrán éstos el resarcimiento de daños con lo que para ello haya de desembolsar el Cuerpo de que fuesen los agresores, cuidando de que las Justicias distribuyan puntual y enteramente las cantidades á los agraviados con proporción á lo que cada uno hubiere padecido, y apercibiéndolas que resarcirán de sus bienes las partidas que retuvieren, y otro tanto mas.

Artículo 281

Quando en alguno de los casos de que trata el Artículo antecedente no se pueda averiguar quiénes son los culpados para que procedan específicamente los Gefes militares al castigo y desagravio, ordeno que entónces se pague sin dilación el importe á costa del Cuerpo de que fuese la Compañía, el Destacamento ó la Partida, hasta que, descubiertos los delinqüentes , se les haga la baxa necesaria al reintegro conforme á lo prescripto en los Artículos de las enunciadas Ordenanzas militares que quedan citados en el anterior.

Artículo 282

Para que se pasen mensual mente las Revistas de los Cuerpos, Destacamentos y Estados Mayores que hubiere en las Provincias, las pedirán, y fíxarán el dia ( que ha de ser del 5 al 15 ) los Ministros de Real Hacienda Contadores y Tesoreros, yá Generales,© yá Principales ó Foráneos, pues unos y ótros han de hacer en aquel Reino, y en sus respectivos distritos, las funciones de Comisarios de Guerra, con el Uniforme y prerogativas de ellos; y en los parages donde no hubiese estos Ministros propietarios y sean mui distantes de las Capitales, nombrarán los Intendentes personas de toda su confianza en calidad de Comisarios substitutos, prefiriendo á los Dependientes de mi Real Hacienda donde los hubiere, y dando cuenta al Intendente General de Exército para su aprobación; pero entendiéndose que estos últimos no han de vestir el Uniforme, y que será privativo de los Gobernadores de las Plazas, ó Comandantes de las Armas, dar la hora, y señalar el parage en que se hayan de verificar las dichas Revistas.

Artículo 283

Como las Revistas son el principal instrumento que legitima los pagos y subministracíones que se hagan á las Tropas, Oficiales y demas Individuos pertenecientes á Guerra, han de zelar los Intendentes con el mayor cuidado la exáctitud y formalidad que en ellas deben observar los Contadores, Tesoreros y Comisarios substitutos de sus Provincias, pasándolas por filiación, y explicando claramente en sus Extractos los que se hayan de considerar presentes ó ausentes, para que no se ofrezca duda ni confusion al tiempo de los ajustamientos en perjuicio de los Cuerpos, ó de mi Real Hacienda, á cuyo efecto señalarán los que deban bonificarse con la letra P como presentes, y con la A los ausentes que debieren excluirse, usando la misma claridad y distinción en las Notas de los Extractos. Y por lo respectivo al abono de Enfermos, Destacamentos y Oficiales empleados en reclutas, cobranzas, ú otras indispensables diligencias del bien de los Cuerpos, que consten por legítimas Certificaciones , procederán también con toda exáctitud poniéndolos en el Extracto en esta forma : Enfermos, como presentes: Destacados, como presentes : Empleados , como presentes. Pero los dichos Extractos no se admitirán por los Intendentes, ni en las Contadurías de Exército y Principales sin que el Cabo militar que hubiere intervenido en la Revista haya puesto en cada uno debaxo de la firma del que hubiese hecho de Comisario ( que ha de ocupar el mejor lugar como lo tengo declarado por ser este acto propia y privativa función suya) lo siguiente: Intervine en esta Revista YO el infrascripto (aquí su nombre y apellidos), y está executado este Extracto según el número de Oficiales, Sargentos y Soldados que han estado presentes y efectivos, sin que se hayan restituido ni asistido á ella los que se declaran que están destinados y empleados: entendiéndose que esto mismo, autorizado con su firma, ha de poner el dicho Cabo militar en todos los Extractos que para ello le pasare el Comisario, confrontándolos ántes con su Lista como que ha de ser igualmente responsable que aquél del fraude que resultare en lo efectivo, y en los empleados y destacados, y suspendiendo la dicha intervención si hallare alguna dificultad ó diferencia, de que dará parte al Intendente para que tome con el Comisario la providencia correspondiente á su falta.

Artículo 284

A fin de que lo prevenido en el Artículo antecedente, y en algunos del título 9 tratado 3 de las Ordenanzas del Exército (* Hállanse baxo el Núm.° 39.), se execute y observe con la debida puntualidad, será precisa obligación de los Intendentes reconocer los Extractos de Revista, y reparar en ellos todo lo que no estuviere conforme á unas y á otras reglas, sin descuidar en esta confianza por los muchos perjuicios que se pueden seguir de su omisión. Y para que en ello no la haya en ningún tiempo, quiero que los Contadores, Tesoreros y Comisarios substitutos les entreguen ó remitan por quatriplicado los expresados Extractos, y también todos los documentos y justificaciones originales que se les hubiesen presentado por los Cuerpos, á quienes hayan pasado revista, para el abono de los Oficiales, Soldados y demás nó efectivos y presentes en ella, á fin de que, reconocidos y exáminados por los mismos Intendentes con la mayor prolixidad, y hallando ser legítimos los abonos que hubieren executado en su virtud, los pasen á la Contaduría Principal de la Provincia para que se archiven en ella, dándose por los Ministros que la sirvan un competente resguardo respectivamente á los Contadores y Tesoreros Foráneos, ó Comisarios substitutos que hubiesen remitido los tales documentos, como que ellos han de servir á su descargo en qualquiera resulta; y de los referidos Extractos dexarán los Intendentes uno en su Secretaría, y enviarán los otros tres al General de Exército, quien remitirá dos por principal y duplicado á mi Secretario de Estado y del Despacho de Indias, y pasará el ótro á la Contaduría General de Exército y Real Hacienda. Pero si por el prevenido éxámen se reconociere que alguno de los Ministros de Real Hacienda en quanto Comisarios de Guerra, ó de los dichos Substitutos, haya acreditado mas haber del que pertenezca al Cuerpo que le presentó los enunciados documentos y justificaciones, ó que éstas ó aquéllos no fueron legalizados en debida forma, harán los Intendentes subsanar inmediatamente el perjuicio que de semejante abono resultase á mi Real Hacienda sobre el sueldo corriente del Ministro que lo hubiese hecho, ó sobre qualquiera crédito ó alcance que tenga contra ella, providenciando al mismo tiempo lo conveniente para que el Cuerpo no perciba mas caudal del que legítimamente le pertenezca.

Artículo 285

Hallándose acampadas algunas Tropas, y señalado el dia para revistarlas, tomará el Intendente, con acuerdo del Comandante de ellas, las precauciones que ámbos juzgaren convenientes para evitar que se presten Soldados de unos á otros Regimientos aumentando sus Plazas, y cautelar otros qualesquiera fraudes; á cuyo efecto convendrá se revisten á un tiempo los mas Cuerpos que sea posible según el número de Ministros destinados para ello, acordando también que, ademas de estar formados en órden de batalla como previenen las citadas Ordenanzas del Exército, se pongan Guardias entre los mismos Cuerpos para que no permitan pasar Soldados de únos á otros miéntras estén en el acto de la Revista.

Artículo 286

Si en algún mes dexare de revistarse qualquiera Cuerpo por estar en marcha, ó parage mui distante en que tenga cerrada ó difícil la comunicación , lo representarán los Intendentes de Provincia al General de Exército á fin de que les prevenga, de acuerdo con el Virréi, la forma en que se deberán habilitar los Extractos sobre que se hayan de hacer los ajustes para las pagas y subministraciones.

Artículo 287

Siempre que el Intendente General de Exército, ú ótro con exercicio en las funciones de tal, pase con Tropas por alguna Provincia, ó que se extiendan en ótras las que estén á su cuidado y baxo el mando de un solo Gefe militar, deberá prevenir á los Intendentes Provinciales lo que hayan de practicar en lo que se ofreciere y necesitare, y por consiguiente podrá dar las órdenes que convengan á las Justicias Subalternas de las mismas Provincias si no hubiere tiempo de dirigirlas por medio de los respectivos Intendentes, observando éstos y aquéllos todo lo que se les previniere por el de Exército para la subsistencia en los tránsitos, y lo demas conducente á sus encargos.

Artículo 288

Quedando, según va prevenido en ios Artículos 250 y 251,’al cuidado de los Intendentes la economía y policía en general de las Tropas, y de todo lo perteneciente á Guerra, han de estar inmediatamente á sus órdenes los Comisarios de qualquiera clase que sean, los Contadores y Tesoreros, y todos los Dependientes de Hospitales y Provision, debiéndoles dar las reglas y disposiciones para los Almacenes de ambos ramos en la forma mas conveniente á mi servicio; con advertencia de que en caso de correr por administración de cuenta de mi Real Hacienda propondrán al Superintendente Subdelegado de ella todos los que debieren ser empleados en las mismas provisiones de Víveres y Hospitales, para que sirvan estos encargos con los sueldos que, con acuerdo de la Junta Superior de Hacienda, les señalare el propio Superintendente en sus nombramientos, que han de ser puramente interinos, pues si fueren estables, ó perpetuos, me dará éste cuenta para que recaiga mi Real aprobación, ó nombre los que sean de mi Soberano agrado.

Artículo 289

Quando la Tropa se halle en Campaña es indispensable establecer repuestos de Víveres y Hospitales para su subsistencia y curación, y deberán hacerlo los Intendentes quando no se execute por asiento; pero en ambos casos han de arreglar sus providencias á la disposición del General ó Comandante, atendiendo á todas las circunstancias del número de Tropas, estación del tiempo y calidad de las operaciones, y formando cómputos individuales de quantos renglones se necesiten, á fin de llenar estos importantes objetos con oportunidad y la posible economía. Y dando también las reglas precisas para que de todo se lleve la debida cuenta y razón, con Libros de entrada y salida de enfermos, y Estados diarios de los que hubiere en cada Hospital firmados del Comisario de entradas, y visados del Contralor, harán que éste los visite dos veces al dia, úna por la mañana temprano, y otra por la tarde antes de anochecer, para que les informe de todo lo que en ellos ocurriere. Y lo mismo que va prevenido en quanto al establecimiento, régimen y dirección de los Hospitales de Campaña se deberá practicar en los de Ciudades, Plazas y Quarteles; observando en únos y otros los dichos Comisarios de entradas y los Contralores, en la parte que les toca, lo dispuesto en el Artículo 2 título 28 tratado 2 de las Ordenanzas generales del Exército (* Hállase baxo el Núm.° 40.).

Artículo 290

Establecerán asimismo Almacenes de reserva en los parages donde fueren convenientes, á proporción de lo que se necesite en cada uno, haciendo primero un tantéo de su importe, y representándolo á la Junta Superior de Hacienda, por mano del Superintendente Subdelegado, para que dé su aprobación y providencias; y harán se visiten por los Ministros de Real Hacienda, ó sus Comisarios, y que les entreguen ó remitan Relaciones mensuales de su estado y calidad á fin de comunicar en tiempo oportuno, y antes que se pierdan los géneros, las órdenes de renovarlos en igual porción, ó de venderlos para executar lo mismo con su producto usando de todas las economías posibles.

Artículo 291

En los Quarteles fixos que ocuparen las Tropas es mi voluntad exonerar á los Pueblos de todo género de gravámen, y en su conseqüencia ordeno á los Intendentes que, en donde no los hubiere surtidos de Camas para los Soldados, las pongan de cuenta de mi Real Hacienda según el temperamento y práctica del pais; y que también zelen su conservación, haciendo llevar buena cuenta del número de las que sirvan á proporción de los Soldados efectivos sobre Certificaciones de los Ministros que deban darlas, y que se entreguen las dichas Camas con recibos de los Sargentos Mayores, ó sus Ayudantes, para restituirlas en caso de mudarse el Cuerpo, pues siendo responsable de las que faltaren, se le descontará su importe, y executará el reemplazo de ellas.

Artículo 292

Porque también debe ser del peculiar encargo de los Intendentes la inspección y conservación de los Almacenes de Guerra que hubiere en las Plazas ó Pueblos de su distrito, pedirán cada mes á los Contralores ó Guarda-Almacenes un Estado individual de las existencias de Artillería y sus Montages, Pólvora , Armas , Municiones , Pertrechos, Instrumentos y demas géneros que tuvieren, con individual expresión de su estado y calidad, para, con acuerdo del Intendente General de Exército, dar destino á lo inútil, y providencia de recomponer y conservar lo que sea de servicio, reemplazando lo que faltare por lo que conste haberse consumido; y á fin de evitar qualquiera pérdida ó extravío, harán visitar freqüentemente dichos Almacenes por los respectivos Ministros de Real Hacienda, como Comisarios de Guerra, para que reconozcan si es qual corresponde el modo y separación con que estuvieren los efectos almacenados.

Artículo 293

Sin embargo de que los Contralores y Guarda-Almacenes de Artillería, sus Ayudantes y demas Dependientes, corren baxo de diferente inspección; como quiera que toca al Ministerio de los Intendentes zelar todo lo que pertenece á mi Real Hacienda, y es directamente de su cargo dar providencia para los gastos que se necesitaren, deberán aquéllos tenerles la subordinación que corresponde, y darles todas las noticias que les pidieren. Y si en tiempo de guerra se destinare algún Tren de Artillería, propondrán al Superintendente Subdelegado por el tiempo que durare la expedición, y para los fines prevenidos en el Artículo 288, los Contralores y demas sugetos que se necesitasen para la buena cuenta y razón de los efectos y cosas que se pusieren á su cuidado, y por consiguiente conocerán de las causas que se ofrezcan de dichos empleados.

Artículo 294

Si fuere necesario establecer algunos Armeros que recompongan ó fabriquen las armas de cuenta de mi Real Hacienda con beneficio de ella, dispondrán su execucion y práctica como mas convenga; y del propio modo atenderán á la conservación de las Fábricas de Artillería y demas pertenecientes á Guerra, si las hubiere, dándome cuenta por la Via reservada, como también al Virréi ó al Comandante-General de las Fronteras respectivamente, y al Superintendente Subdelegado de mi Real Hacienda, de todo lo que dispusieren sobre estos asuntos, ó estimaren mas útil á mi servicio.

Artículo 295

Igualmente será de su cargo el apronto de todas las prevenciones para la Artillería, y su servicio, pólvora, madera, instrumentos y otras cosas que para qualquiera operación ó trabajo se necesiten, como también las disposiciones de su conducción, y expedir las órdenes convenientes para ella, poniéndose ánt’es de acuerdo con el Comandante militar en quanto á las cantidades que de qualquiera género se hayan de prevenir, y los parages á donde se deban llevar.

Artículo 296

El ocurrir oportuna y anticipadamente á la reparación de las Fortificaciones de Plazas ó Castillos, y ruinas de Quarteles y Almacenes, trahe á mi Real Hacienda la conveniencia de hacerse á costa de insensibles y cortos dispendios, lo que no sucede quando se dá lugar á que el descuido en estas importancias haga las Fortalezas indefensas, y aumente las ruinas de forma que se necesiten considerables gastos para su reparo: Por cuyos motivos atenderán los Intendentes con mui particular cuidado á tener noticias prontas de quanto se ofrezca en este punto, encargando á los Ingenieros que hubiere se apliquen incesantemente, según su instituto, á la visita y reconocimiento de las Fortificaciones, y les informen con puntualidad de las obras precisas que necesiten, con expresión de la calidad y cantidad de ellas, y exácta regulación de su coste, para representarlo al Virréi, ó ai Comandante-General de las Fronteras si fuere en su distrito, y al Superintendente Subdelegado de mi Real Hacienda á fin de que acuerden lo que mas convenga á mi servicio en quanto á lo que haya de repararse, y en su conseqüencia se determinen por la Junta Superior de Hacienda las providencias relativas á su execucion con la prontitud que recomienda el asunto, informándome de tódo al mismo tiempo por la Via reservada de Indias.

Artículo 297

Para la execucion de gastos extraordinarios, de qualquiera calidad que sean, deben preceder todas las formalidades prescriptas en el Artículo 105 de esta Instrucción, á ménos de ser urgentes y executivos como reparación de Almacenes, conducciones, ú otros igualmente necesarios; pues sólo en estos casos podrán los Intendentes anticipar sus providencias con acuerdo de la Junta Provincial de Real Hacienda, y representar después á la Superior por mano del Superintendente Subdelegado para que las apruebe interinamente miéntras que, dándoseme por ella cuenta, tenga Yo á bien dispensar mi Real aprobación.

Artículo 298

Con particular cuidado zelarán los gastos extraordinarios que ocurran en el caso de una guerra, á fin de evitar los abusos que suelen experimentarse con motivo de gra* tificar Soldados que se empléan en los trabajos de formar Trincheras, ó fortificar Campamentos, acordándose para ello con el Capitan ó Comandante-General, en inteligencia de que lo que se les diere será voluntaria consideración á sus aplicaciones según procuraren merecerla, y nó deuda precisa, pues deben hacer qualesquiera faenas á que sean destinados; y lo mismo se practicará con el Cuerpo de Artilleros, procurando observar en todo la posible economía, y que quando se tuviere por conveniente socorrerlos y alentarlos con alguna recompensa , sea proporcionada á la fatiga ó peligro en la obra ó encargo que tuvieren.

Artículo 299

Aunque todos los puntos expresados son de la privativa inspección de los Intendentes baxo las reglas y términos prefinidos, en que han de dirigirlos , zelarlos y promoverlos , deben tener presente que para su mejor éxito, y la mas acertada expedición, es mi Real voluntad que en todo lo perteneciente á Guerra tengan los de Provincia la debida subordinación al General de Exército, y que así éste como aquéllos guarden la que corresponde al Virréi y al Comandante-General de las Fronteras como Gefes superiores de las Provincias de sus mandos, y que observen buena correspondencia con los demas Gefes militares por ser materias de tanta importancia que, interesando directamente mi Real servicio y la gloria de mis Armas, conducen al aumento de mis Dominios, y universal conveniencia de mis Vasallos Americanos: en cuya conseqüencia los Intendentes comunicarán á dichos Gefes superiores respectivamente todas las órdenes que se les dirigieren sobre disposiciones en general, ó particular de la policía y economía de Tropas, subsistencia y curación de ellas, Almacenes de guerra, reparaciones y obras de Plazas ó Castillos, Fábricas, Fundiciones y providencias de Quarteles en tiempo de paz; como igualmente en el de guerra de todo lo que mire á ella, preparativos conducentes á las expediciones y operaciones que se idearen, fondos para la manutención y gastos extraordinarios, víveres, convoyes y trenes que se previnieren: entendiéndose esta comunicación en aquellas cosas para cuya execucion hubieren de intervenir las órdenes del Virréi ó del dicho Comandante-General, ó de que debieren estar noticiosos y enterados; representándoles los Intendentes sobre lo que ocurriere y penda de sus disposiciones para que, contribuyendo al buen éxito, les auxilien y autoricen, como deberán hacerlo. Y respecto de que para la execucion de todo lo demas que privativamente les compete tocante á dependencias de Justicia, Hacienda y Policía en lo gubernativo de sus Provincias, podrán tal vez necesitar del auxilio militar, acudirán en estos casos con sus representaciones á los expresados Gefes superiores, ó á los respectivos Comandantes, quienes observando la misma buena correspondencia con los Intendentes y mi resolución en esta parte, apoyarán, como se lo mando, todo lo que executaren.

Artículo 300

Por ser mi Real intención establecer á los Intendentes con toda la autoridad que conviene para el logro de unos objetos que tanto conducen al buen régimen, conservación y felicidad de aquellos Dominios, ordeno y encargo mui particularmente al Virrei de México, Capitanes-Generales y Comandantes militares de las Provincias de su mando, Reales Audiencias y demas Tribunales, autoricen y auxilien sin reparo alguno todas sus disposiciones, guardándoles y haciéndoles guardar las preeminencias correspondientes á sus distinguidos empléos y carácter, y obrando de acuerdo con ellos en quanto se necesitare y conduxere á estos fines importantísimos.

Artículo 301

Quiero y mando también, que en los Consejos ó Juntas de Guerra que tuvieren los Virreyes, Capitanes ó Comandantes Generales, para qualquiera expedición, distribución ó movimiento de Tropas, hayan de concurrir los Intendentes, no sólo para proponer lo que se les ofreciere sobre los puntos expresados de su inspección, sino también para que se enteren de todo individualmente á fin de tomar con el posible acierto sus medidas, y arreglar las disposiciones necesarias, debiendo en dichos Consejos, ó Juntas ocupar el Intendente General de Exército el lugar despues del Virréi ó Comandante-General ; y si fueren sólo Intendentes de Provincia con exercicio en las funciones de Exército, tendrán el asiento inmediato á los Brigadieres, prefiriendo á todos los demas Oficiales que concurran. Pero quando la Junta sea de Fortificación en alguna Plaza, se observará lo dispuesto en el Artículo 4 título 6 tratado 1 de las Ordenanzas expedidas en 22 de Octubre de 1768 para el servicio del Cuerpo de Ingenieros (* Hállase baxo el Núm.° 41.).

Artículo 302

Con el fin de que á vista de mis Reales Tropas y de los Pueblos esté el Intendente de Exército con el decoro y autoridad que le concedo , le guardarán , y harán guardar por obligación los Virreyes, Capitanes ó Comandantes-Generales, y demas Oficiales Comandantes y Particulares , los mismos honores militares que tienen los Mariscales de Campo, y le darán igual Guardia que á éstos, con arreglo en úno y otro á los Artículos 8 y 40 de los títulos 4 y 1 tratado 3 de las últimas Ordenanzas del Exército (* Hállanse baxo el Núm.° 42 con los demas Artículos que después se citan.) ; y quando fallezca se le harán los honores fúnebres declarados á los mismos Oficiales Generales en el Artículo 48 título 5 del dicho tratado, pues así lo tengo resuelto por punto general á Consulta de mi Supremo Consejo de Guerra de 6 de Mayo de 1779. Y por lo mucho que conviene á mi servicio condecorar también á los Intendentes de Provincia en todas las de aquel Reino para que mis Vasallos respeten sus Personas, y las amplias facultades que les confío, vengo en concederles la graduación, honores, prerogativas y uniforme de Comisarios Ordenadores entre tanto que se arregla el correspondiente á su clase, y el tratamiento que determina el Artículo 3 título 6 tratado 3 de las citadas Ordenanzas; y mando que el Virréi y el Comandante-General de las Fronteras les deleguen respectivamente su Jurisdicción militar, y que, donde hubiere Tropas, les dén sus Oficiales Comandantes la Guardia que el Artículo 43 título 1 del referido tratado señala á todo Coronel, la qual les hará los honores que el propio Artículo previene, y les servirá de escolta en sus viages siempre que la pidan: siendo igualmente mi Soberana voluntad que quando alguno de los dichos Intendentes fallezca en parage que haya Tropas, se le hagan por ellas los honores fúnebres que en el Artículo 52 título 5 tratado 3 se prefinen con referencia al 50 del mismo título y Ordenanzas del Exército.

Artículo 303

Como es mi Real voluntad asimismo que estos Magistrados gocen dotaciones suficientes con que mantener la decencia de su carácter , les señalo por sueldos anuales: al Intendente General de Exército, Superintendente Subdelegado de aquella mi Real Hacienda, doce mil pesos sobre Tesorería General de ella; y sobre las Principales respectivas siete mil pesos á cada uno de los Intendentes de las Provincias de la Puebla, Veracruz, Guadalaxara y A rispe: seis mil á los de las de Oaxaca, Valladolid, Guanaxuato, San Luis Potosí, Zacatecas y Durango; y cinco mil pesos al Intendente de la de Mérida de Yucatán: entendiéndose inclusos en las dichas asignaciones los gastos de la Secretaría y escritorio de cada Intendencia, con absoluta prohibición de que puedan ocupar en aquélla los Subalternos destinados en otras Oficinas de mi Real Hacienda. En cuya consideración, y de los ascensos que á los dichos Magistrados les concederé en aquéllos y estos Reinos, declaro que ninguno de ellos ha de pretender ni recibir ( á excepción de los derechos de firmas según Arancel en los negocios que no sean de pobres ni de oficio ) otra cosa, ó cantidad á título de salario , gratificación ni ayuda de costa por la Superintendencia, Conservaduría ó Protección de las Rentas, Asientos ú otras qualesquiera dependencias, yá sea que se administren de cuenta de mi Real Hacienda, ó yá de la de Arrendadores y Asentistas, como tampoco por Gobernadores, ó Corregidores, ni por la Subdelegacion de Corréos, si la tuvieren, que se dirigen y gobiernan separadamente. Y aunque el reconocimiento, zelo, carácter y demas obligaciones de unos Ministros distinguidos, de quienes hago tanta confianza, me prometen la puntual observancia de esta regla invariable, en que se interesa mi Real servicio igualmente que el alivio de aquellos mis amados Vasallos, declaro también que si algún Intendente, olvidado de lo que se debe á sí mismo y á mis justas resoluciones, contraviniere á este establecimiento, incurrirá en mi Real indignación, y será depuesto de su empléo, quedando inhábil para ocupar ótro alguno en mis Dominios.

Artículo 304

Atendiendo á las importantes facultades que en las quatro Causas de Justicia, Policía, Hacienda y Guerra concedo á los Intendentes, y á los demas fundamentos que se tuvieron en consideración para sujetar á fianzas en estos Reinos los de sus Provincias, mando que los de las de la Nueva-España, antes de entrar á servir sus empléos, afiancen por las resultas de su vasta administración en la cantidad de diez mil pesos cada uno á contento del Tribunal de la Contaduría de Cuentas, y en la forma que prescriben las Leyes recopiladas de aquellos Dominios para las que deben dar varios empleados en mi Real Hacienda; quedando exénto de esta obligación el Superintendente Subdelegado por las preeminencias de su empléo y facultades.

Artículo 305

Así como los Magistrados de Indias están sujetos al juicio de la Residencia quando salen de sus empléos, así también quiero y es mi voluntad que lo estén los Intendentes del referido Reino por lo respectivo á los cargos de Justicia, Policía y Gobierno que les cometo como á tales Corregidores; entendiéndose esto mismo para con sus Tenientes, Subdelegados y demas Subalternos, despachándose estas* Residencias por mi Consejo de las Indias, observándose en su razón lo prevenido por las leyes 69 título 15 libro 2, y 8 título 12 libro 5, y remitiéndose al mismo Tribunal conclusos y sentenciados los autos de ellas para que, vistos, provéa lo que fuere de justicia.

Artículo 306

Y para que todo lo prevenido en esta Instrucción tenga su puntual y debido efecto, ordeno y mando á mi Supremo Consejo y Cámara de Indias, Reales Audiencias y Tribunales de la Contratación y de la Nueva-España, á su Virréi, Capitanes-Generales , Comandantes en Gefe, Oficiales y Cabos militares, Ministros , Jueces y demas Personas á quienes tocare y perteneciere en todo ó en parte, se arreglen precisamente á esta Instrucción y Ordenanza, executándola y observándola con la mayor exáctitud en lo que corresponda á cada uno, y especialmente los referidos Intendentes de Exército y Provincia, teniendo todo lo contenido en ella por Lei y Estatuto firme y perpetuo , y guardándolo, y haciéndolo observar inviolablemente sin embargo de otras qualesquiera Leyes, Ordenanzas , establecimientos , costumbres ó prácticas que hubiere en contrario, pues en quanto lo fueren las revoco expresamente, y quiero no tengan efecto alguno; prohibiendo, como prohíbo, el que se interprete ó glose en ningún modo, por que es mi voluntad se esté precisamente á su letra y expreso sentido, y que sólo se pueda suspender la práctica de lo que dispone quando no haya razón de dudar del perjuicio que de ella resultaría. Y encargo con mucha especialidad al mui Reverendo Arzobispo , Reverendos Obispos y Venerables Cabildos de las Santas Iglesias Metropolitana y Catedrales, Provisores y Vicarios Generales , y demas Jueces , Curas Párrocos y Personas Eclesiásticas de aquel Reino , Prelados de las Religiones , Prefectos y Misioneros establecidos en las Reducciones de Indios , que todos contribuyan y auxilien eficazmente el puntual cum* plimiento y observancia de lo mandado y dispuesto en esta mi Real Instrucción, evitando por quantos medios sean posibles qualesquiera competencias ó embarazos , que siémpre serán de mi Real desagrado como perjudiciales á la administración de justicia, y al buen gobierno, quietud y felicidad de los Pueblos : A cuyos fines he mandado despachar la presente firmada de mi Real mano, sellada con mi Sello secreto , y refrendada de mi infrascripto Consejero y Secretario de Estado y del Despacho Universal de las Indias. Dada en Madrid á quatro de Diciembre de mil setecientos ochenta y seis. = YO EL REI. = Josef de Gálvez. Es Copia de la Original.

 
Martínez de Navarrete 505; Col. Las Fuentes, C.P. 59699, Zamora, Michoacán, México
52 (351) 5157100